Serie: Caballero Luna
Número: #3
Autor: Ibaita
Título: Conspiración contra Marc Spector II
Descripción de la portada: Bullseye está en pie, riendo triunfante. A sus pies yacen el Caballero Luna, Daredevil y Kingpin.


-¡Daredevil!
-Eso es, Spector.
-Mira, no quiero estar luchando contigo siempre que pase por aquí, así que…
-La verdad es que he venido a pedirte perdón.
-¿Eh?
-Sí. Lo siento. No me di cuenta de que la culpa no era tuya, sino de esos tipos vestidos de negro. No fuiste tú quien lanzaste aquel cóctel molotov… Así que perdón.
-Tranquilo, te perdono.


Bullseye entró en una tienda de ropa.

-¿Qué desea, señor?-preguntó amablemente la dependienta.
Bullseye sacó la pistola y apuntó con ella a la cabeza de la dependienta.
-Deme un maniquí-dijo.

Después se marchó a casa con un maniquí. Subió a la azotea de la casa y disparó al cielo. La gente que paseaba por la calle miraron arriba. Bullseye asomó el maniquí, apuntándole con la pistola en la cabeza y gritó:

-¡Como no me deis 25.000.000 $ ahora mismo me la cargo! ¡Juro que me la cargo!

Los de la calle creyeron que se trataba de una mujer real. Cinco minutos después la calle estaba llena de policías.

-Bien. Oye, me enteré de que tu caravana fue destruída. ¿Dónde vives?-preguntó Daredevil.
-Vivo debajo de la zona vieja de los muelles. Allí tengo mi traje, mis armas, mi heilcóptero, dinero y provisiones.
-Estupendo. Si necesitas cualquier cosa…
-Bueno, un horno a pilas no me vendría mal. No he encontrado ninguno en las tiendas por las que he pasado.
-No importa, te prestaré uno. Y…-Daredevil se paró. Su super oído estaba captando algo: “Bullseye, ríndete ahora mismo. Tenemos el edificio acordonado. Suelta a esa mujer.”
-Vamos-dijo Daredevil-. Sígueme, Marc. ¿Puedo llamarte Marc?
-Por mí de acuerdo, Matt.

-¿Queréis que la suelte?-gritó Bullseye. El Caballero Luna y Daredevil se acercaban-¡Muy bien! ¡La soltaré!-Bullseye soltó el maniquí.
-¡No!-gritó el Caballero Luna, dirigiéndose hacia la mujer que caía.
-Déjala caer-susurró Daredevil-. Es un maniquí.
-¿Estás seguro?-preguntó el Caballero Luna. El maniquí cayó sobre un coche de policía. Sus piernas y brazos salieron disparados. Una nube de gomaespuma cubrió el techo del coche de policía.


Kingpin se sentó ante su televisor. En la CNN estaban retransmitiendo en directo el enfrentamiento del Caballero Luna y Daredevil contra Bullseye.

-Esto no estaba previsto, señor-dijo un sicario de Kingpin de pies junto al televisor.
-El Caballero Luna y Daredevil muertos… Dos pájaros de un solo tiro.
-¿Y si capturan a Bullseye, señor?
-Me ahorraré el tener que matarlo.
-¿Matarlo?
-¿De verdad creías que le iba a pagar los 50.000.000 $, idiota? El guardia al que le pagué otros cincuenta millones por sacarme de la cárcel ya está muerto. Los cincuenta millones vuelven a ser míos. Bullseye podría haber volado el edificio mientras le matábamos. Si ganan el Caballero Luna y Daredevil, yo gano. Si gana Bullseye, también gano.

Daredevil lanzó su bastón. Bullseye lo esquivó. “Esto se está complicando”, pensó. “No esperaba a Daredevil.” Bullseye disparó tres veces con la pistola mientras huía. Uno de los disparos acertó a Daredevil en el hombro. Este cayó sobre un coche de policía. Rápidamente, un médico le atendió y le vendó la herida. Bullseye cerró la puerta que comunicaba a la azotea con llave. O al menos lo intentó. Un disco en forma de luna le rompió el dedo índice antes. Bullseye olvidó el dolor y corrió a su casa. El Caballero Luna entró. El peligroso asesino cogió una granada.

Daredevil no se había roto ningún hueso. Dejó que un médico le vendase la herida y descansó sobre una camilla unos minutos. ¿Qué estaba pasando? Daredevil vio cómo el Caballero Luna lanzaba un disco. Desde la camilla no pudo ver si acertaba a Bullseye o no. ¿Por qué quería Bullseye acabar con el Caballero Luna? Eso no tenía ningún sentido. Bullseye y el Caballero Luna nunca se habían visto la cara antes. Daredevil se incorporó.

-Será mejor que descanse al menos media hora-le advirtió un médico-. Sus huesos han sufrido un duro golpe, y además aún le sangra la herida. Mire la venda-le indicó.
El héroe no se miró el hombro, ya que no le serviría de nada.
-Soy ciego-dijo.
-Cierto, se me había olvidado-puntualizó el médico-. Desde aquel asunto de los Thunderbolts sólo pienso en los supertipos esos, los Vengadores y los 4 Fantásticos. Se me olvida lo que está pasando en mi barrio. Y que Daredevil revele su identidad no pasa todos los días. Supongo que no tiene forma de saber si la venda está o no manchada de sangre.
-No, no la tengo-dijo-. Pero me da igual que sangre o que no, voy a subir ahí y voy a ayudar al Caballero Luna a derrotar a Bullseye.

Daredevil lanzó su bastón y comenzó a trepar por la ladera del edificio. En unos segundos ya estaba arriba. La puerta estaba abierta. Daredevil entró y vio cómo Bullseye lanzaba una granada al Caballero Luna.


Kingpin observó lo que salía en la CNN. Vio con todo lujo de detalles cómo Bullseye derribaba a Daredevil. ¿Estaría muerto? Era probable. Daredevil cayó sobre un coche de policía. La cámara se acercó y Kingpin puedo comprobar que Daredevil estaba vivo. Pasaron unos segundos. Daredevil estaba hablando con el médico sobre algo de los Vengadores. Entonces, el héroe enfundado en un pijama rojo lanzó su bastón y comenzó a trepar por el edificio. Kingpin apartó la vista unos momentos. Si Daredevil caía, él se vengaría. Entonces cambió de opinión. Iba a derrotar a Daredevil con sus propias manos. Cogió su bastón. Desbloqueó el seguro. Ahora cada vez que alguien apretase fuertemente la empuñadura surgiría un rayo. Apretó un botón debajo de su mesa y la pared se corrió para dejar a descubierto un traje de la talla de Kingpin (es decir, enorme) a prueba de balas, capaz de hacer que su portador soporte de -90 a 650 ºC. Kingpin se lo puso y marchó en busca de Daredevil.

El Caballero Luna se acercó a la puerta, y entonces Bullseye le lanzó una granada. Pero un corto bastón rojo alcanzó a la granada, desviándola en dirección al mercenario.

-Podría haber esquivado esa granada yo sólo, Matt-murmuró el Caballero Luna.
-Lo sé. Pero tenía que hacer algo, ¿no?-contestó Daredevil al lado suyo.
-Supongo-dijo el Caballero Luna contemplando como Bullseye saltaba para esquivar la granada.

Ésta explotó y destruyó la mayoría de la habitación, dejando al descubierto un arsenal enorme, con todo tipo de armas blancas imaginables, ocho pistolas y veintisiete rifles. Además, un bazooka y varias bombas. Bullseye cogió una espada y varios shuriken. Los lanzó. Daredevil los desvió todos. Aprovechando la sitracción, el Caballero Luna llegó al arsenal y cogió dos sais y unos palos cortos. Bullseye saltó entonces y le dio una patada en la boca. Los sais salieron disparados de las manos del Caballero Luna y uno cayó junto a Daredevil. Matt pudo oler un aroma familiar. Los sais eran de Elektra. Ahora sí que estaba enfadado. Marc empuñó los dos palos cortos. Daredevil corrió hacia el arsenal y cogió una espada. Bullseye y Daredevil enarbolaron sus espadas. La lucha comenzó. Lo lógico sería que las espadas estuvieran un buen rato entrechocándose, pero la mayor parte del tiempo estuvieron cortando carne. La sangre volaba brotando de tajos superficiales y alguno profundo. Daredevil hizo retroceder a Bullseye hasta el arsenal. Entonces éste cogió un gran hacha. La alzó y la bajó hacia la cabeza de Daredevil. Éste se protegió con la espada, pero al tener un brazo herido y el otro escudándose del hacha rompió la guardia y Bullseye le dio una patada en el estómago. Daredevil cayó al suelo. Bullseye alzó la vista y contempló al Caballero Luna con los dos palos cortos, uno en cada mano, en posición de ataque. Bullseye cogió un bastón de metal acabado en varios pinchos y se acercó al Caballero Luna, esperando que éste no supiera usar los palos. Cuál fue su sorpresa al recibir un fuerte golpe en la nariz, que se la rompió. “Maldito…”, pensó, “Tuve que pagar 2.500 $ por arreglarme la nariz…” El héroe continuó atacando, utilizando un palo para evitar que Bullseye le golpease con la vara de metal y el otro para golpear a Bullseye. Bullseye por fin pudo alzar su arma, pero no golpeó al Caballero Luna, sino a uno de los palos. El otro palo le dio a Bullseye y le rompió una costilla. Entonces Marc atacó con los dos palos a la vez y Bullseye cayó en pleno arsenal. El asesino notó cómo un puñal se le clavaba en la espalda. El Caballero Luna se acercó para volver a golpear a su oponente, pero entonces Bullseye cogió un dardo del arsenal y se lo lanzó al Caballero Luna.

-Unff…-consiguió decir Marc. El dardo le había paralizado las piernas y un brazo, pero aún le funcionaba el otro.

Bullseye rió mientras veía cómo el Caballero Luna caía al suelo. Aún así intentó golpear al asesino con una de las armas, pero no pudo y al poco rato quedó inconsciente. Bullseye cargó una pistola y apuntó a la cabeza del inconsciente héroe.

Kingpin llegó a la puerta de la calle. Era de cristal. Ni se inmutó al atravesarla. Subió hasta el séptimo piso, el de Bullseye. La puerta de la entrada estaba rota. Pasó como si nada. Allí encontró a Bullseye viendo como el Caballero Luna caía. El merecenario apartó la vista de los dos contrincantes inconscientes y miró a Kingpin.

-¡Oh, hola, jefazo! Ya están los dos derrotados. Ahora mismo iba a matar al Caballero Luna.

Kingpin apretó la empuñadura de su bastón. Un rayo surgió y falló por poco la cabeza de Bullseye.

-¿Eh? ¿Kingpin? ¿Qué significa esto?
-Significa que estás despedido-replicó Kingpin lanzando otro rayo.
Bullseye se agachó. Rápidamente, pegó seis tiros en el pecho a Kingpin.
-Mal hecho-respondió Kingpin-. Tendrías que haber apuntado a la cabeza.

Kingpin lanzó otro rayo. Bullseye saltó y lo esquivó. Lanzó la pistola y le dio en la cabeza al obeso señor del crimen, que quedó KO. Entonces sacó la pistola y apuntó con ella al Caballero Luna. Bullseye disparó directo a la cabeza. El Caballero Luna no pudo apartarse a tiempo.

¿SOBREVIVIRÁ MARC AL DISPARO? ¿SE ESCAPARÁ KINGPIN? ¿COMO CONCLUIRÁ LA CONSPIRACIÓN CONTRA MARC SPECTOR? TODAS LAS RESPUESTAS QUE ESTABAS BUSCANDO EN EL PRÓXIMO NÚMERO