Colección: Caballero Luna
Número: #4
Autor: Ibaita
Título: Conspiración contra Marc Spector III
Descripción de la portada: Dibujo del Caballero Luna en picado. La mira de una pistola está justo en su cabeza.
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Bullseye disparó. El Caballero Luna no pudo apartarse a tiempo. Tampoco hizo falta. Bullseye había gastado las seis balas en Kingpin. “Mierda”, pensó. Se dirigió al arsenal en busca de un cartucho nuevo. Lo encontró y lo metió en la pistola. Se dio la vuelta para asesinar al Caballero Luna. Lo único que hizo fue caer al recibir un disco en forma de luna en la cabeza. El Caballero Luna recogió los dos palos cortos del suelo y se puso en posición de ataque. Bullseye alzó la pistola antes de que el Caballero Luna pudiera disparar, pero el bastón de Daredevil la hizo salir volando. Oyeron un gemido a sus espaldas. Kingpin despertaba.
-Encárgate del gordo-ordenó Daredevil-. Bullseye es mío.
Daredevil le dio un puñetazo a Bullseye en la mejilla. Se oyó un crujido. Huesos rotos. Daredevil prosiguió su ataque y Bullseye cayó por la ventana. Daredevil se tiró detrás suyo. Los dos se engancharon en un tendedero, y alí prosiguieron su lucha. Tras unos segundos de intercambiar golpes, Bullseye saltó a un tejado cercano. Daredevil le siguió. Bullseye sacó una cuerda del bolsillo y la tensó. Los dos contrincantes se acercaron. Bullseye ató la soga alrededor del cuello de Daredevil y estrió. Daredevil le dio un puñetazo y se libró de la cuerda. Entonces, Bullseye echó a correr por los tejados.
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Kingpin aferró la empuñadura del bastón. El Caballero Luna había estado inconsciente mientras luchaban Bullseye y Kingpin, de forma que no sabía que el bastón lanzaba rayos. Un rayo alcanzó la pared semi derruída detrás suyo y la destrozó, haciéndola caer sobre el Caballero Luna. Entonces Kingpin vio por el hueco de la pared a Bullseye y a Daredevil luchando por los tejados. Bullseye se puso justo debajo del hueco. Kingpin se tiró y cayó encima de Bullseye. Daredevil oyó un desagradable crujido de huesos rotos. Bullseye pasaría un largo tiempo en el hospital. Kingpin agarró a Daredevil del hombro herido.
-¡Aaaaaargh!-gritó este.
-¿Duele?-preguntó Kingpin sonriendo.
Daredevil golpeó la mandíbula de Kingpin, lanzándole hacia atrás. Dando un salto con tirabuzón hacia atrás escapó de las manos del obeso criminal. Daredevil cayó en la acera herido. Kingpin lo perdió de vista.
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Días después, Kingpin contaba fajos de billetes. Destrucción de dos edificios, uno el apartamento de Bullseye y otro la casa de madera en la que murió una mujer. Además de eso, cientos de daños mientras el Caballero Luna y Daredevil combatían a Bullseye. Todos los criminales le pagaban para que eliminase a los tres musculosos hombres. Tras el hospitalizamiento de Bullseye recibió 25.000.000 $ de empresas criminales que le pagaban por el trabajo. Por supuesto, la cabeza de Daredevil costaba más de 50 millones, y si alguien consiguiera la del Caballero Luna (el enemigo público número 1 de los gángsters, ya que había encerrado a cientos en el último mes) casi podría comprar la Casa Blanca. Ahora mismo era más rico que nunca. Kingpin oyó un ruido fuera. Un hombre salió disparado atravesando la puerta del despacho. Kingpin alzó la vista y vio a Daredevil y al Caballero Luna.
-Caballeros, me alegro de que hayan llegado. ¿Te duele el brazo, Murdock?
Matt llevaba el brazo sin cabestrillo, pero le dolía bastante.
-Kingpin, nos hemos enterado de que valemos millones de dólares-siseó el Caballero Luna.
-Bueno, es posible que vuestra cabeza tenga un precio-contestó Kingpin tranquilamente.
-Suponemos que quieres ganar ese dinero-replicó Daredevil.
-Así es.
-¿Recuerdas que durante la pelea me cayó encima una pared?-preguntó el Caballero Luna.
-Sí-recordó Kingpin.
-Bueno, pues nuestro plan es el siguiente: Los mafiosos creerán que yo estoy muerto y te pagarán cientos de millones de dólares, que serán utlizados para ayudar a personas en Sudamérica, Áfirca y Asia.
-Excepto el 10 %, que será para mí-negoció Kingpin.
-Está bien-una sonrisa iluminó la cara de Kingpin-. El 1 % será tuyo.
-¿Un 1 %? Ni hablar-dijo Kingpin pulsando un botón. Treinta hombres armados aparecieron por la puerta.
-Aproximadamente un millón de dólares. ¿Es que no te vale?
-Sabrán que estás vivo, Spector.
-¿Sabes mi…? Da igual. Yo no volveré a aparecer en Oregón.
-¿Perdona?-preguntó Kingpin. Creía haber oído la palabra Oregón.
-Oregón. Irás a Oregón. La Cocina del Infierno es del nuevo Kingpin… Daredevil.
-Pero, ¿y el resto de Nueva York?
-De Cabeza de Martillo o del Camaleón-respondió el Caballero Luna-. Eso hasta que yo les encarcele.
-¿Y por qué no me encarcelas a mí?
-Vamos, Kingpin. Los dos sabemos que te escaparás. Y ahora…
Tras decir eso, el Caballero Luna y Daredevil saltaron hacia atrás, cayendo encima de los asustados sicarios de Kingpin. En cuatro segundos los treinta hombres cayeron al suelo magullados. Kingpin cogió el bastón y quitó el seguro. Tres rayos volaron hacia los héroes, que los esquivaron a duras penas. Kingpin golpeó fuertemente el panel de la luz mientras cerraba los ojos. Cientos de chispas cayeron y un fogonazo inundó la habitación. El Caballero Luna se llevó las manos a los ojos. Kingpin lo derribó de un golpe. Sólo quedaba Daredevil. Kingpin ya tenía en cuenta que habría resistido el resplandor. De hecho, Daredevil era ciego, pero las chispas habían confundido su sentido de radar, y mientras se orientaba Kingpin le dio un puñetazo en la boca.
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Interludio:
En un hospital en algún lugar de New York. Bullseye se recupera de un “accidente”. Tiene fracturas en todo el cuerpo. Los únicos huesos que se han salvado han sido los de los pies, los de una mano, los de las orejas y varios de la cabeza. Aparentemente pasará varios años hospitalizado. Aparentemente.
Kingpin se sacudió el polvo de la chaqueta. Tenía al Caballero Luna y a Daredevil. Con todo ese dinero se haría rico. 125 millones de dólares… Realmente increíble. Pulsó otro botón y vino un hombre.
-Williams, cárgatelos-orednó Kingpin satisfecho.
-Sí, jefe-dijo el tal Williams apuntando a la cabeza de Daredevil.
-Lo siento, Williams-dijo Kingpin-, me había confundido. Sólo al Caballero Luna. Daredevil es mío.
Williams apuntó al Caballero Luna. Entonces se oyeron unas sirenas.
-La policía-dedujo Kingpin-. Vámonos. Es obvio que nos han pillado.
-OK.
Kingpin y Williams llegaron a una habitación con un ascensor oculto. Kingpin se metió dentro. Williams fue a meterse, pero Kingpin no le dejó. Kingpin bajó en el ascensor.
-¡Kingpin! ¡Kingpin, déjame ir!
Williams comprenidó que no iba a conseguir nada. Cuando se dio la vuelta recibió un bastonazo en la sien.
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Daredevil y el Caballero Luna oyeron un ruido espantoso. Miraron por la ventana y vieron salir un helicóptero. Era de Kingpin.
-¡Marc! ¿Tienes aquí esa nave con forma de luna?
-No. Tengo el helicóptero. Está en los muelles. Vamos.
-¿Atajamos?-preguntó Daredevil señalando la ventana. El Caballero Luna asintió.
El Caballero Luna y Daredevil rompieron el cristal de la ventana y se tiraron. Lanzando el bastón, Daredevil cayó encima de un tejado. El Caballero Luna usó la capa muy hábilmente para planear sobre los tejados mientras Daredevil se balanceaba con su bastón. Enseguida llegaron a los muelles. Los dos héroes localizaron el helicóptero y se metieron dentro.
-Hemos tardado demasiado-gruñó Daredevil-. Kingpin ya estará lejos.
El Caballero Luna señaló con la cabeza un helicóptero. Era el de Kingpin. Rápidamente, el Caballero Luna accionó una palanca y las hélices comenzaron a girar. El helicóptero despegó. En cosa de diez minutos alcanzó al de Kingpin. Daredevil se asomó por la ventanilla y gritó para hacerse oír por encima del fuerte sonido de las hélices girando.
-¡Kingpin! ¡Nunca conseguirás la Cocina del Infierno!
-Ya veremos, Murdock-dijo Kingpin entre dientes.
-¡Más vale que pongas ese helicóptero rumbo a Oregón!
-Ni hablar.
-¿Por qué no dice nada?-preguntó el Caballero Luna.
-No lo oyes. Está hablando entre dientes. Se necesita un oído hiper-sensitivo.
Kingpin giró el helicóptero y los dos vehículos chocaron. Unas chispas brotaron, la pintura se borró y la chapa se abolló ligeramente en el helicóptero del Caballero Luna. En el de Kingpin no pasó nada. Era blindado. Kingpin intentó voler a embestir. El Caballero Luna paró en seco el helicóptero, que cayó como una piedra, hasta que a los pocos segundos el Caballero Luna hizo girar las aspas de nuevo. Esa maniobra le sirvió para evitar la embestida. Ambos héroes comprendieron que para derrotar a Kingpin tenían que frenar el helicóptero con sus propias manos. El Caballero Luna ascendió de nuevo. Daredevil se colgó del manillar de la puerta del helicóptero. Un resbalón y le esperaba una caída de varios cientos de metros. Daredevil lanzó el bastón directo hacia las aspas del vehículo de Kingpin. Tanto el bastón como una de las aspas se rompieron como ramas secas. El helicóptero de Kingpin comenzó a echar humo y a descender suavemente hasta alcanzar la terraza de un edificio. El Caballero Luna aterrizó su helicóptero al lado. Daredevil saltó.
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-Ríndete, Kingpin.
-¿Lo echamos a doble o nada?
-¿Cómo?
-Si ganamos la pelea me quedo en la Cocina del Infierno y me llevo todo el dinero. Si pierdo me voy a Oregón y me quedo sin nada de dinero.
-Hecho.
-¡Daredevil, no!-le advirtió el Caballero Luna-¿Y si gana?
-No ganará.
La batalla comenzó. Kingpin se acercó a Daredevil, que le dio un golpe en la cara y le tiró al suelo. La batalla finalizó. Fue una batalla muy corta.
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Epílogo: Kingpin huyó a Oregón. El dinero fue entregado a los pobres. Bullseye continuó en el hospital. El Caballero Luna y Daredevil se despidieron. La conspiración contra Marc Spector finalizó.
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AL FIN CONCLUYE LA CONSPIRACIÓN CONTRA MARC SPECTOR... ¡PRONTO MÁS!