Serie: Caballero Luna
Número: #8
Autor: Ibaita
Título: La batalla final
Descripción de la portada: El Caballero Luna, acompañado de X-Force y X-Men. Juntos miran sorprendidos y aterrorizados a algo que no se ve.
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Sería fácil. Kingpin no podría oponer mucha resistencia. Marc atravesó las calles de New York hasta llegar a la puerta del edificio Fisk. Entonces, recibió tal puñetazo que atravesó la calle y se golpeó contra una pared.
-Unfff… ¿Alguien ha cogido la matrícula de ese camión?
Se dio la vuelta y vio a un grupo de rateros. Parecerían vulgares si no tuvieran los músculos unas cuantas veces más anchos que él. Comprendió que habían tomado la droga de Kingpin. Marc sató contra la pared, se impulsó, se agarró a una farola, giró en espiral ascendente alrededor de ella hasta llegar a lo más alto. Entonces sintió que subía aún más. Una enorme masa de músculos había arrancado de cuajo la farola y la estaba elevando, mientras otros criminales que aparentemente sólo habían tomado una pequeña dosis de droga le disparaban.
Ororo Munroe se recostó sobre el sofá y agarró una bolsa de palomitas. Se empezó a inflar de palomitas como tonta mientras encendía la tele.
“New York se ha convertido en una zona de batalla. El desgraciadamente poco conocido héroe enmascarado, el Caballero Luna, hace frente a un ejército de criminales con superfuerza. Joe, ¿qué opinas de esto?”
“Bueno, no sé; pensaba que el Caballero Luna estaba muerto…”
-¡Ororo!-dijo Sam Guthrie, que acababa de entrar en aquella sala del Instituto Xavier-¡Es horrible! ¡Tenemos que hacer algo!
-¿Y los Vengadores? ¿Y los 4F? ¿Y los Defensores? ¿Y los Thunderbolts?
-¡Levántate y ponte tu traje!
-¿Y Spiderman?
Sam se llevó la mano a la cabeza, suspirando.
Diez minutos después, X-Force y X-Men se habían unido. Los mutantes Bala de Cañón, Tormenta, Ave de Trueno, Gatasombra, Karma, Douglock, Cíclope, Bishop, Calibán, Kaos, Fénix, Sabia y Rondador Nocturno estaban con sus trajes de batalla listos para pasar a la acción.
Marc esquivó el disparo por un pelo. Esta vez sí que estaban barriendo el suelo con él. Un tipo de unos 3 metros le fue a dar un puñetazo. Marc estaba tendido en el suelo. El puñetazo le mataría. Entonces, un rayo de fuerza óptico derribó al gigante. El Caballero Luna se dio la vuelta y vio a Scott Summers, más conocido como Cíclope.
-¡Cíclope! ¡Hacía muchos años que no te veía!
-Creía que estabas muerto, Caballero Luna-Marc hizo una mueca de asco. Todo el mundo empezaba las conversaciones igual.
-Estoy bien vivo. ¿Qué haces aquí sólo?
-Mi grupo y otra división de la Patrulla-X están combatiendo a estos tipos a unas manzanas de aquí. Yo he venido a buscarte. Tormenta me ha abierto paso desde el cielo. ¿Quiénes son estos?
-¿Recuerdas a Kingpin, el de Spiderman? Pues bien, el gordito ha robado a SHIELD una droga que incrementa la fuerza, llegándola a mutliplicar por infinito, dependiendo de la cantidad de droga que tome.
-¿Crees que se podrá hacer una película?-bromeó Scott mientras golpeaba en la cara a un ratero que se les acercaba por la espalda.
-¡Scott bromeando!-comentó Alex, que acababa de llegar derribando a varios criminales más- No conocía esta faceta de tu personalidad, hermanito.
Wilson Fisk miró por la ventana. Sólo se veían edificios ardiendo. Todas las manzanas que rodeaban el edificio Fisk estaban siendo devastadas, y las de más allá tampoco permanecían intactas. Vio una sombra pasar velozmente junto a la ventana. Era Bala de Cañón. Iba disparado hacia un criminal que estaba a punto de lanzar un camión de mudanzas sobre Karma. Ésta estaba ocupada poseyendo a una masa de músculos. No les sería fácil hacer frente a semejante amenaza…
-¡Ave de Trueno, Rachel, cubrid esa calle!-ordenó Scott. Fénix derribó telepáticamente a un criminal que estaba intentando destrozar un coche.
-¡No es nada fácil, papá! ¡Los que tienen los músculos más grandes tienen el cerebro más pequeño! ¡Y todos tienen la mente como cerrada!
-¡Utiliza telekinesia! ¡Bala de Cañón, divide a los del centro para que sea más fácil ocuparse de ellos! ¡Tormenta, contén a los que intentan saltar aquella manzana! ¡Bishop, salva a esa mujer y llévala a un sitio más seguro!
Scott estaba al tanto de todo lo que pasaba en tres manzanas. Era una tarea difícil, que requería mucha concentración; al final, un criminal le golpeó y le derribó. Marc le partió la boca al delincuente. No podía conetenerse, lo más probable era que tuviera el triple de fuerza que él.
-¡Tú, habla!
-¿Nnnnnnrhf?
-No te hagas el idiota. Sé que los que habéis tomado poca droga podéis hablar bien.
-Vale, vale… ¿Qué quieres saber?
-¿De dónde habéis salido?
-Kingpin contrató a todos los delincuentes de la zona.
-¿Por qué?
-Quería realizar experimentos con nosotros… Nos pagó bien.
-Eso es mentira. Kingpin ya conocía el poder de la droga.
-¡Ey, es lo que nos dijo!-Marc le golpeó de nuevo, esta vez en el estómago.
-¿Por qué estáis arrasando esta zona?
-Unff… Di… Dijo que nos pagaría… Nrhh… Más si destruíamos toda NY…
Marc le agarró del pelo y le levantó. Entonces le cogió del cuello, le hizo agacharse y le partió la nariz de un rodillazo. Mientras, Douglock se convirtió en un avión e hizo retroceder a unos cuantos que querían irse de allí. Sabia golpeó a uno, derribándolo. Rondador Nocturno agarró al Caballero Luna y teleportó a ambos al interior del edificio Fisk.
-¿Sabes dónde está Kingpin?-preguntó el alemán.
-Sí. Sígueme-dijo. Fuera, Bishop absorbía la energía de uno y la devolvía contra otro.
Marc se montó en el ascensor acompañado del mutante azul. Cuando estaban a punto de llegar, dijo:
-Kurt, vas a tener que teleportarnos a un metro a la derecha del ascensor. Por si las balas.
-De acuerdo-nada más salir, hicieron lo que tenían planeado. Tres hombres trajeados fallaron en blanco. Marc lanzó tres discos que derribaron a los tres.
-Kingpin, he esperado mucho éste momento. Tuve que salvarte de Zaran, ¿sabes? Pero ahora… Estás acorralado. Ni Zaran, ni Puños de Navaja, ni Cabello de Plata pueden protegerte. Gordito…
-¿Crees que soy tan estúpido como para dejar que me venzas así?-Kingpin agarró una botella de whisky y se la bebió de un trago. El Caballero Luna sabía que dentro de la botella no había whisky. A Fisk se le desfiguró por completo la cara. Las pupilas desparecieron de sus ojos. La barriga se le hinchó exageradamente. Creció varios metros. Sus brazos y sus piernas se convirtieron en fuertes pilares. La mesa desapareció entre los pliegues de su asquerosa carne. Rondador Nocturno silbó.
-Esto es peor que la Mole…
Kingpin bajó un gigante puño hacia ellos. Ambos saltaron y lo esquivaron. El suelo quedó destrozado.
-¡¿Cómo se pasa el efecto de la droga?!-gritó Rondador Nocturno para hacerse oír por encima de los horribles rugidos de Kingpin.
-¡No lo sé! ¡La última vez lo quitó una tal Puñal!
-¿Dónde está esa tal Puñal?
-¡En la Isla Ellis!-Rondador Nocturno maldijo en voz baja.
-¿Crees que podremos detenerle por la fuerza?
-¿Sinceramente? No. Pero tenemos que intentarlo.
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Desde la calle se veía a Kingpin. Sus piernas estaban en el último piso del edificio, pero su cabeza estaba a varios metros por encima del tejado. X-Force y los X-Men ya estaban dominando a los criminales cuando vieron la enorme figura.
-¡Rachel, Kitty, Ororo, Sam, Douglock!-gritó Cíclope-¡Subidnos al tejado!
A los pocos segundos, estaban todos en el tejado junto a Marc y a Kurt.
-Esto se va a complicar-murmuró Scott, lanzando un poderoso rayo de fuerza contra Kingpin.
-No creo que sea posible derrotarlo por la fuerza bruta; Cabello de Plata es más débil y tomó menos droga y fue imposible de derrotar por la fuerza.
-Creo que podemos hacerlo por otros medios. Rachel, ¿puedes derribar a Kingpin telepáticamente?
-Su cerebro estará muchos más sellado que el de los de abajo; no podré hacerlo.
-¿Y no puedes destruir sus defensas?
-Será complicado, pero puedo intentarlo si conseguís enfurecerlo.
-Hecho-decidió Tormenta, haciendo caer un rayo encima suyo. Destrozó parte de la azotea y Kaos casi cae al suelo.
-Cíclope-susurró Sam al oído de Scott-. Tormenta es demasiado impetuosa. Creo que deberíamos…
Kingpin rugió y golpeó la azotea, destrozando otra gran parte. Douglock le golpeó con un brazo, pero el enorme monstruo agarró al cyborg y lo arrojó contra James, noqueando a ambos.
-¡Rachel!-gritó Karma, haciéndose oír por encima del ruido de la batalla-¡Quizás yo pueda debilitar sus defensas telepáticamente!
-¡Inténtalo!-murmuró Fénix a la vietnamita, intentando atravesar otra de las defensas mentales de Kingpin-Y por cierto… ¡Relájate!
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El ruido de la batalla desapareció. Karma estaba confusa. Alrededor todo se veía blanco. ¿Dónde estaba? ¿Había muerto? A su lado apareció Rachel. Las dos estaban desnudas.
-¿Qué demonios…?-preguntó Karma.
-Es un truco nuevo-explicó Rachel-. Puedo llevar al plano astral a personas que poseen poderes mentales.
-Así que… ¿Esto es el plano astral? ¿Qué hacemos aquí?
-Para tipos como el Doctor Extraño, el plano astral tiene más utilidades, pero para nosotros, los mutantes telépatas, sólo es una representación de la realidad.
-¿Y?
-He adaptado nuestros poderes mentales a la imaginación. Vemos las cosas como mejor nos vienen. ¿Ves esa fortaleza? Es el cerebro de Kingpin. Tenemos que entrar ahí. Y esas son las defensas mentales de Kingpin, producidas en su mayoría por las drogas. Recuerda que cualquier cosa que desees se cumplirá, ¿OK?-explicó Rachel generando un florete. La mutante vietnamita creó una armadura. Fénix también.
Las dos mutantes saltaron a la lucha. Según iban llegando defensas cambiaban sus armas y sus armaduras según mejor les venía. Por fin, llegaron a la fortaleza. Rachel desvaneció sus accesorios imaginarios. Estaba desnuda de nuevo. Penetró en la fortaleza a la vez que Karma.
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En la realidad.
De pronto, Kingpin paró. Se puso en pie como pudo y se tiró por la azotea. Hizo un gran boquete en el suelo, quedando inconsciente. Aunque ya había quedado inconsciente mientras caía gracias a Fénix.
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LA NUEVA FORMACIÓN DE LOS X-MEN HACE SU PRIMERA APARICIÓN ESTELAR EN ESTE NÚMERO... ¿Y AHORA QUÉ?