Colección: El Castigador
Número: #5
Autor: Kendo
Título: El infierno en la calle
Portada: El Castigador enfrente de Daredevil en un tejado mientras llueve intensamente.
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Nueva York, la ciudad que nunca duerme, como la llaman algunos. En el exterior, la temperatura es agradable, es decir, ni mucho frío ni mucho calor. Mientras la gente sale a comer o simplemente a dar un paseo, yo me quedo tendido en la cama sumergido en mis pensamientos. Después de mi "excursión" por la jungla colombiana, y mi reciente encuentro con el Caballero Luna, descanso en mi hotel de mis heridas tanto físicas como mentales. Llevo un par de semanas sin apenas salir lo justo como para comprar algo de comida, y la verdad es que me estoy recuperando rápidamente,no sé si debido a las ganas que tengo de volver a salir para acabar con los criminale y darles su merecido castigo, o por los cuidados que me ofrece Microchip. Lo único malo es que estoy perdiendo la forma, y eso no es bueno. Después de ver un poco la televisión, decido empezar con algo de ejercicio. Hago unas cien abdominales y después unas treinta y cinco flexiones mientras escucho música clásica. Esta música me relaja de tal manera que me olvido de lo que soy y de lo que hago. Después de esto, me visto y bajo al garage cercano para hacerle una puesta a punto a la furgoneta. Le cambio el aceite y reviso los neumáticos, para después revisar los frenos y le cambio de marchas. Pero cuando voy a volver al apartamento, me doy cuenta de que no tengo armas para cuando vuelva al trabajo. Cuando suba llamaré a Microchip.
Cuando salgo del garage, unos gritos en un callejón alertan mis sentidos. Avanzo rápidamente hacia el origen del ruido y a los pocos segundos descubro el motivo: Tres jóvenes intentan violar a una chica de apenas diecisiete años. Este era el momento oportuno que yo esperaba para poner a punto mis habilidades. Los jóvenes no se han percatado de mi presencia, así que será mejor que les avise:
-¿Por qué no os meteís con alguien de vuestro tamaño?
Los tres jóvenes se giran rápidamente, dejando a la chica libre, quien huye calle abajo. Así ya no tengo que preocuparme de nadie:
- ¡Nos has quitado a nuestra chica! ¡Nos las pagarás!
-Esa chica no os quería ver ni en pintura, bastardos.
Dos jóvenes se lanzan sobre mí. Rápidamente ruedo hacia un lado, esquivando el ataque, para luego levantarme y coger a uno de ellos del cuello. Lo lanzo contra su compañero, consiguiendo que pierda el equilibrio. El chico que he usado como proyectil queda inconsciente, mientras que el otro se levanta a duras penas debido a la contundencia del golpe. Pero por la falta de práctica, tal vez, me olvido del tercer chico, quien ha logrado colocarse detrás mía. Para cuando me doy cuenta, ya he recibido una patada en las piernas y me ha agrrado por el cuello. El otro chico se acerca y mepieza a castigarme el estómago a base de puñetazos.
Cuando empiezo a notar el sabor amargo de la sangre en la boca, actuo.Rápidamente, aprovecho el cuerpo del chico que me está cogiendo y me suspendo ne el aire un par de segundos, que aprovecho para darle una fuerte patada en la cara en la cara al otro chico. Cuando cae al suelo, inconsciente, le propino un codazo en el hígado al que tengo detrás mío, logrando zafarme de la presa. El chico ya no tiene valor para luchar y sale huyendo, no sin antes decir:
-¡Te acordarás de esto!¡ Queenmatch te matará por esto!
Pese a que el nombre no me suena, me parece a mí que el chico no mentía. Estaré preparado.
Después de mi pequeña sesión de ejercicio y de comprobar que he perdido un poco de práctica, regreso a mi apartamento y llamo a Microchip:
-¿Sí?
-Microchip, necesito armamento y munición.
-Precisamente acabo de recibir unas armas nuevas de China. Pásate y si eso las probamos.
- De acuerdo. Hasta pronto.
Cuando cuelgo el uaricular, me tomo una ducha para quitarme el olor a delincuente y de paso relajarme. A los quince minutos, ya estoy listo para salir.Cojo la furgoneta y conduzco hacia un pequeño almacén en los muelles, donde Microchip ya me está esperando:
-¿Qué tal, Frank?¿Cómo van tus heridas?
-Bastante bien, gracias. ¿Qué tal tú?
- No me quejo. Pasa.
Cuando entro en el almacén, compruebo que Microchip tampoco se lo monta nada mal: Tiene una gran mesa en la que hay dispuestos varios ordenadores mientras que a la izquierda dispone de varias estanterías con distintos tipos de armas. Unos pocos metros delante mía, hay unas cajas de madera de tamaño medio aún sin abrir. Microchip, viendo mi interés, se adelanta a mi pregunta:
-Ábrelas tú, Frank.
En la primera caja, encuentro un par de pistolas aparentemente normales:
-¿Qué tienen estas 9mm de especial?
- Lo especial radica en las balas. Son capaces de atravesar un Kevlar como si fuera mantequilla.
Unos cuantos rifles de asalto, unas cuantas escopetas, y, de pronto, encuentro algo que me gusta especialmente: Es una especie de RPG-7, pero una especie de sensor en la parte de la mira despierta mi curiosidad:
- ¿Y esto?
- Es lo mejor que me han traído. Sus proyectiles son indetectables por sensores térmicos ni auditivos. Por lo tanto, ni se ve ni se oye. Con esto puedes derribar un helicóptero sin que ni siquiera se de cuenta.
-Me llevo esto, las 9mm modificadas, una escopeta calibre 12., un M4A1 con lanzagranadas y mira láser y cinco granadas de fragmentación más otras tres cegadoras y dos de humo.
- Parece que vayas a una guerra, Frank.
-Nunca se sabe.Por cierto, me gustaría que buscases información sobre Queenmatch.
-¿Queenmatch? No me suena ese nombre.
- Hoy he trenido un altercado con unos chicos y uno de ellos ha dicho ese nombre. Me gustaría saber si existe o solo estaba fanfarroneando.
Microchip se acerca a la mesa de los ordenadores y empieza a registrar en las bases de datos de la policía, del FBI... Después de media hora buscando, seguimos sin encontrar rastro. Ya solo queda la base de datos de SHIELD, pero está bien defendida:
-Siéntate, Frank. Entrar aquí va a llevar un tiempo. Me acerco a una nevera y saco una cerveza fría. La frescura me rconforta sobremanera mientras que Microchip sigue trabajando.
A los quince minutos...:
-¡Bingo! Ivanna Tatiova, más conocida en Rusia como Queenmatch. Fue prisionera en la guerra fría, ya que era un agente doble. A los cinco años la soltaron, y regresó a su país. Como no pudo encontrar trabajo debido a su condición como traidora Ivanna se dedicó a ser criminal. A los pocos años, ya había construído un imperio que podría competir incluso con el de Kingpin. Parece que actualmente se encuentra en Nueva York ampliando su imperio.
-No tengo bastante con ocuparme de las sabandijas locales que ahora vienen de fuera. Será mejor que me ocupe de esto antes de que se extienda.¿Alguna idea de donde la puedo encontrar?
- Según dice aquí, tine una base situada en cruzando el puente de Brooklyn, un local llamado"Russian Mother". Yo empezaría buscando por ahí.
-De acuerdo.
-Frank, ten cuidado. Esa mujer no estará sola ni mucho menos.
-Lo tendré.
Cuando cargo todo el armamento en mi furgoneta, parto hacia el local en busca de Queenmatch.
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Nueva York, siete de la tarde. Me encuentro cerca del local, y ya llevo un par de horas vigilando la entrada, sin ver nada sospechoso. Pero sobre las ocho menos cuarto, el joven que se me escapó hace unas horas entra en el local. Cojo mis 9mm y un par de cargadores y me dispongo a entrar. El local está bien montado: Hay mesas de juego, barra, mesas de billar... deben de ganar un buen dinero. Pero cuando veo las desert eagle que llevan algunos de los supuestos guardias, tengo la total certeza de que esto no es un simple club. Al avanzar unos pasos, oigo unos gritos provenientes de una sala a mi derecha:
-¡Es él!¡Es el que nos golpeó!
Todos los guardias desenfundan las armas, pero yo me adelanto a su movimiento y las saco antes, disparando mientras me lanzo hacia la barra buscando cobertura, y logarnado acabar de paso con dos de ellos. El resto no cesan el fuego sobre mí, así que no puedo asomar la cabeza. Cuando detecto que la cantidad cesa, me levanto rápidamente y acabo con otro más que estaba recargando. El chico que me encontré esta mañana coge el arma de uno de sus amigos caídos e intenta dispararme, paro no le doy oportunidad y le disparo en el brazo, haciendo que tire el arma. No le he dado a un punto vital porque lo quiero vivo. Ruedo hacia una de las mesas de juego y continuo disparando, consiguiendo que los guardias o bien huyan o caigan al suelo abatidos por mis disparos. He recibido un par de disparos, pero, por suerte, el kevlar hace bien su trabajo y solo tengo un ligero dolor que se disipa con la adrenalina. Cuando el local está despejado y puedo estar tranquilo, me acerco al joven malherido, quien presiona la herida mientras me mira con expresión de terror:
-¡Déjame en paz!¡No me mates, por favor!
- De momento, no es mi intención. Pero será mejor que me digas lo que sabes sobre Queenmatch.
-¡No puedo decirte nada, porque me ataría si te dijera algo!
-Eso será sino te mato yo antes
Debo darme prisa. El ruido habrá alertado a la poli:
-¡No te puedo decir nada!
-Eso lo veremos. De una patada rompo una mesa cercana y agarro la pata. La acerco a la pierna del chico y le doy un golpe suave:
-O me dices donde puedo encontrarla... o prepárate para perder las piernas de tal manera que no las puedas volver a usar.
-¡No te puedo decir nada!
Me acerco a él y, de un golpe fuerte y seco, hago que se oiga el crack de la rótula:
-¡Aghhhhhh!
-¿Me lo vas a decir o no?
-Está bien, está bien... Lo único que sé es que tiene una especie de almacén en la cocina del infierno. Con un poco de suerte la enconrarás allí.
-Más te vale no mentirme o te perseguiré hasta el mismísimo infierno.Y ahora, buenas noches.
De un golpe fuerte lo dejo inconsciente. cuando salgo recuerdo que en la cocina del infierno está patrullada por ese Daredevil. Espero que ese entrometido no se meta en mis asuntos. Monto en la furgoneta y ordeno al piloto automático donde tiene que dirigirse para que yo pueda revisar mis armas.
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Nueva York, siete de la tarde. Empieza a oscurecer y lo que antes eran nubes oscuras se ha convertido en una intensa lluvia. Conociendo a los criminales como yo los conozco, sé que el chico de hace unas horas
irá al almacén para avisar a su jefe de la amenaza que supongo, así que antes de irme le coloqué un transmisor en la espalda para detectar su posición. a los pocos minutos, el punto rojo de mi GPS se detiene.
Salgo de la furgoneta y me dirijo al almacén que me indica el monitor. La lluvia va aumentando en intensidad, y, al avanzar unos pocos metros, ya estoy empapado. LLevo nun par de esas 9mm modificadas y mi M4A1 con mira láser por si tengo que liarme a tiros, aunque mi idea principal es entrar sin ser visto. Cuando llego a unos veinte metros del recinto me encuentro con dos guardias: Uno de ellos vigila la puerta sin apenas moverse, mientras que el otro va haciendo rondas alrededor del recinto. Cuando el guardia le da la espalda a su compañero y se dirige a hacer la ronda, cojo mi cuchillo y lo lanzo fuertemente al que vigila al puerta. El cuchillo impacta en la yugular, matándolo en el acto. Avanzo rápidamente para cojer el cuchillo y acercarme sigilosamente hacia el otro, quien avanza silbando continuando con su ronda. Cuando lo tengo cerca, le cojo por el cuello y le pongo el cuchillo en la espalda:
-Bonito día, ¿eh?
-Así que tú eres quien le hiciste eso a Sergei....
-Correcto. Y ahora dime donde está vuestro jefe.
-¿Te crees que somos unos palurdos de poca monta?
El guardia baja una mano y aprieta una especie de botón que lleva en la manga de su chaqueta. A los pocos segundos empiezo a oir gritos del interior:
-¡Has dado la alarma!
-¿Y ahora que vas a hacer, listillo?
Le clavo el cuhillo, que hago llegar hasta el hígado, penetrándolo.
Cuando lo suelto, tres guardias armados con AK-47 salen de una puerta a treinta metros de distancia de donde yo estoy. Rápidamente, me cubro con una pila de cajas y preparo mi M4. Me asomoun par de segundos pero, cuando voy a disparar, los guardias ya no está. Son buenos , sin duda. En la posición en la que estoy puedo ser fácilemnte rodeado, así que retrocedo hacia la esquina del recinto. Justo al momento aparecen los tres guardias, que, viendo como he adivinado su jugada, se cubren y empiezan a disparar. Y o me escondo y, cuando veo que el fuego cesa ligeramente, me vuelvo a asomar, matando a un guardia de tres disparos en el pecho e hiriendo al otro en el brazo. Pero el tercero, ha avanzado hacia la derecha y me tiene a tiro. Rápidamente ruedo sobre mi mismo para uqitarme de su punto de mira, pero no lo logro y recibo un disparo en la rodilla:
-¡Aghhh!
Ahora han vuelto a salir más guardias y me estoy empezando a quedar sin munición. No tengo más remedio que huir, así que les lanzo una granada de humo y salgo huyendo.
No tengo mucho tiempo, así que en el primer desvío giro a la izquierda para luego girar a la derecha. Encuentro unas escaleras en un edificio cercano, así que subo esperando que entrar en el interior y permanecer allí hasta que las cosas se calmen. Pero cuando subo los ters primeros escalones, la rodilla se desploma y caigo al suelo, arrodilado. La herida es un poco profunda y ha rozado en el hueso,y la bala se ha quedado dentro. Si la dejo ahí, lo más seguro es que me cause una hemorragia interna, así que tengo que sacarla. Cojo un cargador de 9mm y me lo coloco en la boca, apretándolo fuertemente. Inserto el cuchillo lentamente en la herida, pero aún así el dolor es insoportable, y lo único que logra hacer que no me desmaye es mi fuerza de voluntad. Después de insertarlo unos centímetros, encuentro algo sólido. Hago nu poco de palanca y...¡Bingo!.He logrado sacar la bala, pero ahora tengo que detener la hemorrragia. Me arranco un trozo de manga y me ahgo un improvisado torniquete que logra hacer temporalmente su trabajo.Sigo subiendo las escaleras pesadamente y casi sin aliento hasta llegar a la azotea. Pero cuando llego, me encuentro con la última peersona que querría ver ahora mismo:
-Te estaba esperando, Castigador.
Un hombre, de 1,80m de altura aproximadamente, vestido con una especie de traje rojo con dos D en el pecho se irgue ante mí con aire imponente. Es Daredevil:
-Apártate de mí, enmascarado. No tengo tiempo para ti.
-No me apartaré. Tus crímenes son atroces. Esa gente tiene derecho a un juicio justo, sea cual sea el crimen que han cometido. Tú no eres juez, ni jurado ni verdugo.¡No tienes derecho a hacer lo que haces!
-¡No me hables de derechos! Esta gente está libre por las calles cometiendo fechorías mientras otros inocentes están cumpliendo condena o muertos a manos de esos criminales. ¡Deben recibir su justo castigo!
-¡Y su justo castigo es ir a los tribunales para que les dicten sentencia, no matarlos a sangre fría!Sé lo que le paso a tu familia, pero no todo el mundo tiene la...
-¡No hables de mi familia, maldito cerdo! ¿Esa gente se merece lo que les hago, y si no estás de acuerdo conmigo, entonces estás contra mí!
-Veo que has perdido el juicio. Acabemos con esto. Sin armas.
Daredevil suelta su bastón multiusos mientras yo suelto mi arsenal. Los segundos de espera son interminables, y la lluvia no cesa en intensidad. Avanzo rápidamente hacia él y le asesto un puñetazo en pleno pómulo, que logra tambalearle ligeramente. Pero el contraataque es terrible, ya que Daredevil me asesta una fuerte patada en la boca del estómago que me hace sangrar por la boca:
-No quiero hacerte más daño, Frank. Ríndete...
Aprovechando que lo tengo cerca y ,usando la última fibra de fuerza de mi ser, le lanzo una patada en la cara que lo derriba, haciéndole sangre en el labio:
-¡Jamás me rendiré!
Daredevil se acerca ráìdamente y me asesta un fuerte puñetazo en la cara que va a tal velocidad, que no me da tiempo a reaccionar. Caigo al suelo instantáneamente, quedando inconsciente mientras mi sangre se mezcla con los charcos de agua.
Después de no sé cuantas horas inconsciente, me despierto con un terrible dolor de cabeza. En la rodilla llevo un vendaje que cubre mi herida, pero eso no es lo que más me preocupa. Enfrente mía tengo una puerta enrejada y, unos metros más adelante, varios oficiales de policía:
-Buenos días, dormilón. Como supongo que no te acordarás de nada, Daredevil te trajo ayer por la noche en un estado deporable. Como ya sabemos quien eres y lo que has hecho, el juez nos ha ordenado que te traslademos a la prisión de la isla Ryker, Dentro de un par de horas vendrán a buscarte. Menos mal que ya te has despertado, porque sino habríamos que haber cargado contigo.
No tengo salida, así que me tumbo en la cama y espero a mi encarcelamiento.Maldito Daredevil...
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Glosario de armas:
Pistola de 9mm: Pistola estándar de origen americano en cuyo cargador caben quince balas más una en la recámara.
M4A1: Fusil de asalto más ligero que el M16 de origen americano en cuyo cargado caben treinta balas y al que se le pueden introducir diversos accesorios.
RPG-7: Lanzacohetes de un solo uso de origen ruso. Tiene una buena potencia, pero el alcance es limitado.
Escopeta de calibre doce: Escopeta de origen americano en cuyo cargador caben ocho balas. Tremendamente potente, pero de corto alcance.
AK-47: Fusil de asalto de origen ruso parecido al M4 pero con más potencia y menos precisión.
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