Serie: Daredevil
Número: #2
Autor: Metallicas e Ibaita
Título: Ver sin ojos II
Descripción de la portada: En el centro está Daredevil con su bastón. A la izquierda hay un niño de unos 12 años, a la derecha está Puño de Hierro y detrás de Daredevil se encuentra Bullseye con un cuchillo en la mano.

-Señor Murdock.
-Dime.
-Tiene una llamada urgente.
-¿Un cliente?
-No.
-Pues…
-Dice que es muy urgente.
-Ya, como todos.
-Es un niño.
-¡Pásame la llamada!

Matt Murdock estaba sentado en su sillón de cuero, tras su elegante escritorio. Descolgó el teléfono y presionó un botón.

-¿Diga?
--¿Señor Murdock?
-Si.
--Verá… yo… es que no estoy seguro de lo hago.
-Tranquilo. A muchos nos pasa.

Matt dio la vuelta sobre su sillón. Sus ojos, tras las lentes rojas de sus gafas, “miraron al horizonte”

--Verá. Es en el colegio.
-¿Cuántos años tienes?
--Doce.
-¿Y qué es lo que ocurre en el colegio?
--Mi profesor de mates…
-Tranquilo, dime lo que pasa, si no quieres, no se lo cuento a nadie.
--Mi profesor de mates… me pega, señor.
-¿Qué?
--Sabía que no debería habérselo dicho a nadie…
-¡No! Has hecho muy bien. Yo te creo. Pero deberán venir aquí tus padres.
--Verá… ellos…
-¿Ellos qué?
--A ellos les da igual.
-Vaya.
--Ese es el problema. La denuncia la estoy haciendo en una cabina de teléfono. Me temo que no tengo el dinero necesario para contratarle.
-No te preocupes por eso. No necesitas pagarme. Vez a mi despacho cuando puedas. Será un caso poco común, pero lo aceptaré gustoso.
--Gracias señor.

Daredevil colgó el teléfono. Se levantó y salió del despacho.

-¿Señor Murdock? ¿Qué desea?
-¿Dónde está Nelson?
-Ha salido.
-Dile que quiero verle.
-Por supuesto.

Matt se volvió a meter en su despacho.

“Cae la noche, y Daredevil debe salir a la ciudad. Esto se está volviendo bastante preocupante. Por un lado están Bullseye, Puños de Navaja, Boomerang y Tifoidea, que juntos podrían suponerme un grave problema. También está el pobre niño, y… El problema con Danny.”

Una mancha borrosa de color rojo se mueve entre los edificios, sin hacer el menor ruido, y dirigiéndose a un sitio en concreto. Delante de él hay un bloque de apartamentos. Sólo una ventana está abierta.

Daredevil se dirigió directamente hacia esa ventana, y se posó en el alféizar. La habitación está sumida en la oscuridad más profunda, pero Daredevil oye los latidos de una persona.

-Hola, Danny.
-¿Matt? ¿Eres tú?
-Sí. ¿Qué tal te encuentras?

Mientras los dos héroes hablaban, dos figuras se deslizaban por los tejados cercanos. Sus pasos eran totalmente silenciosos. Una de las dos figuras agarró un móvil y se dispuso a marcar una tecla.

Entonces, un bastón rojo alcanzó al móvil. Algunas teclas saltaron por un lado, la tarjeta de memoria por otro, la batería por otro.

-Oh, así que nos has pillado.

En el tejado se encontraban Maria Tifoidea y un hombre enorme, de más de dos metros de altura, con una camiseta amarilla y un chaleco negro.

-Buey, ¿no?-Daredevil le miró. Podía aburrirse de escuchar las historias que le contaba Peter Parker sobre el número de veces que le había detenido.

Tifoidea sonrió.

-Nos hemos dividido en parejas. Vigilamos tu despacho, tu casa, la de Nelson, la de Rand. No escaparás de Bullseye.
-¿Ah, sí? Me buscáis. Me encontráis. Hacéis eso a un amigo mío. ¿Y todavía queréis verme de nuevo? Aquí me tenéis.

Buey atacó el primero, directo contra Daredevil. Éste se apartó y la motaña de carne destrozó una chimenea del edificio. El justiciero se apoyó en el hombro de Buey y saltó, dando a Tifoidea una terrible patada en la cara que le saltó varios dientes.

Buey intentó atacar de nuevo, pero de poco sirvió. Daredevil se agachó y soltó un terrible puñetazo a la montaña de carne, dándole en las costillas aunque sin llegar a romperle ninguna. Después el justiciero le soltó una patada en la boca del estómago que le hizo escupir sangre. Un golpe con el bastón en la cara le rompió el labio y la nariz.

-¡Ten cuidado, Tifoidea!-tosió Buey mientras escupía sangre-¡Va en serio!

La mercenaria ya había preparado sus cuchillos, pero Daredevil le lanzó el cable del bastón, que la rodeó del cuello. Estiró y Tifoidea salió despedida hacia él. Matt la hizo la zancadilla y la lanzó contra el suelo, rompiéndola también la nariz. Sin volverse, una patada hacia atrás acertó en el cuello a Buey, haciéndole toser una vez más.

Como si de una danza continua y mortal se tratara, Matt le golpeó con el bastón en las mismas dos costillas en las que le había dado un puñetazo antes. Ésta vez sí se rompieron.

Buey rugió de dolor y concentró todas sus fuerzas en un único puñetazo contra Daredevil. Éste se apartó, pero calculó mal. El puñetazo le dio a la recién recuperada Tifoidea, arrojándola de la azotea.

-¡No!-gritaron Daredevil y Buey a la vez.

Matt se asomó al vacío al tiempo que lanzaba el cable de su bastón, pero era demasiado tarde. El edificio era bajo y Tifoidea ya estaba a dos metros del suelo.

Daredevil pudo oír el espantoso grito de aquella terrible voz femenina, el crujido de los huesos al romperse, la sangre al salpicar el suelo.

-Ahora sí que le has cagado-Daredevil, con los dientes apretados, se giró hacia Buey, y le golpeó con todas sus fuerzas en la cara.

El villano cayó también de la azotea, pero esta vez el diablo consiguió enganchar el cable de su bastón a la pierna de su enemigo. Aunque apenas podía sostenerle, consiguió balancearle y entonces soltó el bastón. Tal y como había calculado, Buey se dio un terrible golpe contra una escalera de incendios.

Matt bajó de un salto a la escalera, aterrizando en la espalda de Buey, quien estaba intentando levantarse y que se dio un terrible golpe contra el suelo. EL justiciero le dio la vuelta y le agarró del cuello. Alzó el puño para golpearle una vez más.

-No… Por favor… Por favor…

Matt se fijó en su contrincante. Le faltaban unos cuantos dientes, tenía la nariz rota y el labio partido. Todavía tosía sangre, ya que el golpe en el cuello había empeorado las dos costillas rotas. Además de esas dos costillas, con los golpes contra la escalera de incendios se había fracturado otra tres. Algunas astillas de las costillas le hacían sangrar por los costados.

Daredevil soltó a Buey y enganchó su bastón a un edificio, desapareciendo.ç

¡LA JUSTICIA CIEGA EN AMAZING FICTION GOLPEA DE NUEVO!