ESPECIALES AMAZING FICTION

Autores: Narutaki, Kendo, Hiperion, Advenedizo e Ibaita
Número: #2
Portada: Narutaki & Google :P
Título: Especial Halloween 2006

En un enorme teatro de aspecto barroco y recargado aparece ante el público Narutaki acompañado por Peter de Winter. El primero va disfrazado de conde Drácula y el segundo del sirviente homúnculo, Igorrr.

Suena de fondo música de órgano eclesiástico y el silencio es sepulcral, solo roto por la voz siseante de un editor que con los dientes de plástico en la boca, tiene algunos problemas fonéticos.

- Queridosssss lectoresssssh. ¡Asushtaossss! –juega con la capa-. Esssta noche de brujassssh osssss presentamosss el especial de Halloween 2006... ¡Bwaahahahahaha!

Peter de Winter toma un mando y apreta al play.

En el fondo de la sala Ibaita apaga las luces y Kendo e Hiperion, pálidos y brillando con luz propia ríen desencajados.

El mayordomo, Yyc, cierra las puertas para que nadie salga de la sala. Con la mirada perturbada se despide del agente de seguridad.

- Lo siento amigo, pero aquí empieza el espectáculo...

Por la carretera nacional de Barcelona circula una furgoneta volkswagen con la chapa pintada de flores de todos los colores. La puerta trasera abierta. Conduce Kendo mientras Advenedizo le hace de copiloto. En la parte trasera el resto de guionistas, apiñados como pueden hacen corro entorno a...

Chan, chan, chan, chaaaaaan...

Un comic de Xtreme X-Men. ¡¡¡¡¡OOOOOOOH qué miedo!!!!!!

Hiperion ejerce de maestro de ceremonias y arranca una página. Echa dentro una mezcla de tabaco (no malpenséis, tabaco) y pronto prente el cigarrillo resultante.

- ¡Esto sí que es malo y no la droga! –exclama jocoso Ibaita.

Yyc se lo hace llegar a Exiles, el más joven friki presente que se acurruca sobre sí mismo.

- No sé si... –afligido.
- ¡Vamos, tronco, pruébalo, que no pasa nada! ¡Es chupi-rebelde! –le insta Keazem- ¡Anarcocuervo total!
- Es que...
- Bah, más pa mí –cogiéndolo Hipe.
- ¡Oye, dádme una caladita de eso! –grita Kendo desde el asiento delantero.

Hipe le pasa el pitillo a Kendo, mientras Yyc y Ibaita se preparan otro, más grande y con más sustancia:

- Pos nada, todo pa mi. Que se le va a hacer...

Kendo aspira caladas profundas. En apenas tres, la carretera emite curvas extrañas y
movidas:

- ¡Eh frikis, mirad! La carretera se mueve. ¡Que guapoooo!

Todos miran con desconcierto a Kendo. Narutaki se atreve a preguntar, temeroso:

- Emm..¿Qué se mueve?

De pronto crece la semilla del caos en el interior de la volkswagen. Gritos, empujones, golpes...

Kendo se ha comido la curva y empiezan a caer por una pequeña cuesta empinada. En la parte trasera, todo es un continuo vaivén de codazos y pies en la cara:

- Kendooo, el frenoo haz algooo, ¡¡¡que nos descalabramos!!!

Kendo tira del freno de mano, logrando que el coche empiece a hacer trompos bastante peligrosos barranco a bajo (¡riéte tú de la furgona del Equipo A!). Pero el automóvil frena en seco al topar contra una valla metálica.

- Esto sí son emociones fuertes, ¿eh chicos? –dice Kendo despeinado y magullado.

En la valla hay un misterioso cartel, en el que ya apenas se puede distinguir lo que pone.

- Eh... Veo triple lo menos... ¿Qué pone ahí? UUUnnniiivvv...
– No sé, Naru... – dice Keazem – algo así como Universo Master. Deben jugar a rol o algo...
- ¡Universo Marvel! – exclama Ibaita excitado.

Todos se estremecen.

- ¿Lo conocías? – pregunta Narutaki
- No, pero es para ahorrar tiempo, que sino el especial se hace eterno.

Modo realista ON.

Asienten comprensivamente.

Modo realista OFF.

Todos callan sin entender nada. Lo achacan a los efectos de su “divertimento” anterior.

Después, los guionistas de AF alzan la mirada y ven una lúgubre y terrorífica mansión, en la que deciden entrar a pedir cobijo.

Una vez en la puerta:

-Venga, chavales, a ver quién es el listo que llama ahora – dice Kendo.

Después de un silencio de unos segundos, Narutaki azuza a Exiles hacia la puerta.

-Ale, ahí tienes tu bautismo de fuego. Demuestra lo que vales.
- ¡El novato pringa! –se escucha la vocecilla de Yyc de fondo.

Exiles golpea la puerta con sus nudillos cuando una voz prácticamente de ultratumba anuncia su intención de abrir desde el interior.

Usando hipervelocidad Hiperion y Kendo han colodado una bolsa de papel en llamas justo a los pies de Exiles que asustado corre a esconderse entre unos matorrales con el resto de sus compañeros.

Se escucha girar el pomo de la puerta.

Gira una llave.

Chirrían las visagras.

Finalmente se muestra ante los jóvenes intentos de escritor una figura altiva e enhiesta. Vestido con pantalón de pinza negro, camisa blanca con baberola y una enorme capa rojo escarlata; peinado por la lengua de una vaca... El Conde Darkseid aparece.

- Pasad, pasad, jovencitos. Ya pensaba que no ibais a llegar...

Algunos abandonan ya su escondite algo indecisos.


- No os preocupéis, jovenzuelos, nadie os hará nada... Mientras estéis conmigo.

Vemos a los guionistas de Amazing Fiction algo asustados caminando tras el Conde.

A su alrededor, por los pasillos, con las paredes chamuscadas y las ventanas tapiadas, abominaciones pasean mordiéndose las uñas de los pies en posiciones contorsionadas o golpeándose las espaldas con un ejemplar de la Dinastía de M.

Kendo nota como un escalofrío recorre su cuerpo. Susurra a su amigo Hiperion:

- Esto es demasiado... Aiii... ¡Quiero irme de aquí...!
- Tranquilo, no es para tanto. Yo ya vi esto hace algún tiempo. Jugaba a futbol por aquí cerca y se me coló el balón...

Más atrás en la fila Advenedizo parece haber sido trastornado por la atmósfera que se respira en la mansión, y divaga hablando casi a gritos en un idioma prácticamente incompresible.

-¡Penitenciagiate! ¡Eu muoto gafapasta in la aire!

Narutaki le rasca en la nuca para que se tranquilice.

- Todo va bien, Adve, este señor parece amable...
- ¡Penitenciagiate!
- Shhhh...

Finalmente el Conde Darkseid se detiene ante unas robustas puertas de cedro. Se gira para dirigirse a los jóvenes escritores.

- Ahora, mis bienamados huéspedes, será todo un placer para mí ofrecerles un baño relajante en nuestras termas donde podrán descansar y curar las heridas. Pasen... Espero que todo sea de su agrado.

De pronto aparece corriendo un personajillo jorobado y rechoncho, vestido con un saco de patatas y con dos bolsas de plástico como zapatos que abre la puerta al chasquear de dedos del Señor de la mansión.

- Bien, Igor, buen trabajo...

De debajo de la capa saca una caja de galletas Frikis y le tira una a su esbirro que se lanza al suelo a por ella.

Darkseid se retira y los guionistas comienzan a desnudarse para entrar en unas termas de estilo romano.

En la sala de baño, cientos de tumularios, zombis, esqueletos y frikis charlan acaloradamente mientras unos se frotan las espaldas a otros.

El murmullo es constante. Miles de secretos que jamás debieron ser confesados se tratan con total libertad en este balneario de los horrores.

Compararlo con el agora de Sócrates es quedarse corto, los dilemas que dos mil años de Historia de la Filosofia no han podido resolver son aquí planteados. Los jóvenes – y menos jóvenes – miembros de AF no puede dar credito a sus oidos cuando escuchan las conversaciones:

- ¡Pero que dices, hombre, Popeye se mearía a Son Goku en cuanto pudiese comerse sus espinacas!
- Yo creo que el paquete de Hulk es más grande que el de El Halcón...
- Si, las traducciones al castellano son todas una mierda, por eso sólo leo comics en inglés y en urdú.
- Tú madre está tremenda tío...
- Pero que dices, ¡si eso es un dibujo!

Los guionistas se arrinconan y comienzan a asearse algo asustados mientras notan como miradas furtivas se clavan en ellos por instantes.

Rogers, que hasta el momento había permanecido en silencio se dirige a sus compañeros. Saca una cajita llena de tapones para los oídos.

- Será lo mejor, no quiero que nos expongamos a riesgos innecesarios. Sus lenguas son venenosas...
- Oh, vamos, Rogers, no creo que por escuchar cuatro chorradas... –le insta Keazem- Simplemente son frikis como nosotros, pero que llevan demasiado tiempo aquí encerrados.
- ¡Penitenciagite! ¡Penitenciagite!

Rogers mira a Advenedizo y luego alza una ceja en pose chulesca dirigiéndose a Keazem.

- Puede que tengas razón... –cogiendo un par y poniéndoselos.

Salieron del baño y el conde Darkseid les llevó por un pasillo. Las paredes estaban decoradas de una forma un tanto peculiar, con pósters de superhéores muertos (en realidad eran portadas de Marvel Zombies, pero los guionistas estaban tan asustados que no se dieron cuenta).

-¿Qué pasará si morimos?-preguntó Ibaita.
-Tranquilo-le calmó Narutaki-. Como es un número fuera de continuidad, no pasará nada.
-Pero moriré igual, ¿no? El que sobrevivirá será mi yo de una dimensión paralela que en teoría también está fuera de continuidad…
-…
-Me da a mí que este tío se ha fumado las Crisis-opinó Hiperión-. Eso sí que da miedo…

El conde Darkseid les invitó a entrar en un comedor. Un camarero estaba disfrazado de Joe Quesada, y los guionistas casi se mueren del susto.

-Tranquilos, que es sólo un disfraz… Además, ¿qué pinta Quesada en un número fuera de continuidad?

La pregunta era tan estúpida que nadie se molestó en contestar. Además, al oír las palabras “Quesada” y “continuidad” en la misma frase, a algunos guionistas se les creó un trauma.

Advenedizo volvió a gritar:

- ¡Penitenciagite!

El anfitrión los tranquilizó.

-En realidad es Joe Quesada, pero le he lavado el cerebro…-explicó el conde Darkseid.

Los infartos volvieron, y por poco no pudieron contenerlos.

-Uy, eso será del colesterol… Menos mal que tengo una estupenda cena para vosotros.

En la mesa había una cena suculenta, llena de comidas frikis: El zumo de calabaza de Harry Potter, las mismas judías que comía Rorschach en Watchmen (sí, y también crudas), algo realmente pegajoso que a Kendo le pareció que eran telarañas de Spiderman, e incluso muslo de chocobo de Final Fantasy.

Los guionistas comenzaron a comer.

-Esto me da mala espina…-admitió Yyc.
-Calla y come, frikitwinkywinky-le reprendió el editor.
-Pequeño lagartombre.
-Pequeño wendigo de los bosques canadienses.
-Pequeño troll de los Alpes norteamericanos.
-En Norteamérica no hay Alpes.
-En Norteamérica hay lo que yo diga.

Tras una serie de insultos frikis impulsados por la suculenta cena, el conde Darkseid les informó de que era hora de que les enseñase sus aposentos.

- Se ha hecho tarde y no sería de buen anfitrión dejar que a estas horas os marcháseis sólos por estos mundos de Lee. Seguidme. Igor ya lo ha dispuesto todo para vuestra estancia.

Asienten y se levantan abandonando en la mesa las sobras de la cena. Rogers, en silencio, camina terminando su muslo de chocobo.

Finalmente dan con una puerta en la que se lee un cartel pegado con celo “Habitaciones megachachis”.

Igor aguarda.

El Conde Darkseid muetra su mejor sonrisa y chasquea para que su criado abra la puerta.

- Pasad, pasad...

El curioso Ibaita es el primero en asomar la cabeza y ve una habitación amueblada con máquinas de escribir, bancos y mesas de madera y cadenas terminadas en firmes grilletes.

- Esto...

Darkseid e Igor se apresuran a meterlos a todos a patadas en la habitación y cuando están todos dentro cierran de un portazo. Echa la llave y se la lanza a su esbirro para que se la trague.

El señor y su criado caminan ahora pasillo abajo haciendo estallar una enorme risotada megalomaníaca.

- BwahhahahahaahahahahahaHAHAHAHAHAHA

Fundido en negro.

El letrero en el que se leía “Habitaciones megachachis” resta en el suelo y se puede leer el cartel original. “Sala de los esclavos escribas”.

Fundido en negro.

THE END