Serie: Factor-X
Número: #6
Autor: Peter de Winter
Título: Reina Lorna, Final
Descripción de la portada: En primer plano, Forja sostiene a Mística inconsciente en sus brazos y en el suelo Afrodita abraza llorando el cuerpo sin vida de Bola de Grasa. Tras ellos, ocupando todo el fondo de portada, el rostro de Polaris con mirada triste.
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El Palacio Real tiembla.
Kyrus, a cuyo lado se mantiene de pie Wisla, más conocidos por nosotros como Lorna, está furioso y mantiene en el aire a los que han intentado sabotearle: su hermano y rey destronado Ridol, los miembros de Factor X Forja, Tacto, Supple y lo que queda del Hombre de Hielo, que se está derritiendo cada vez más rápido, y también Mística, que permanece inconsciente.
-“Habéis ido demasiado lejos. Vuestra suerte termina aquí”- dice Kyrus- “Voy a paralizar vuestros corazones con solo un movimiento de...”
Pero Kyrus no puede terminar la frase, al sentir cómo el frío metal de una espada se clava en su abdomen.
-“¿Qué...?”- en su cara se refleja el dolor, y posteriormente la sorpresa cuando mira a su lado y ve que Wisla ha salido del encantamiento que la mantenía a sus órdenes.
-“El amor es más fuerte que cualquiera de tus hechizos”- sentencia ella.
Suppel, flotando, se da cuenta de que van a caer al suelo.
-“Otro golpe no, por favor”- dice mientras cae junto con los demás.
Cada uno intenta aterrizar de la manera menos dolorosa posible. Forja es el más hábil y le da tiempo a frenar la caída del Hombre de Hielo, de cuyo cuerpo solo queda entero de cintura para arriba.
Kyrus cae de rodillas apretándose la herida, y mira a Polaris que lo observa sin pestañear.
-“Voy... a morir a manos de la mujer a la que siempre quise”- le dice.
-“Has causado tanto sufrimiento para conseguirme, Kyrus, que no mereces un final mejor”- le responde ella.
-“Wisla nunca hubiese dicho eso...”
-“Ya no soy solamente Wisla. Ahora también soy Lorna”
Kyrus se derrumba y entorna los ojos.
-“Todo el tiempo...tanto esperar...”- hace un esfuerzo para mirarla por última vez, y para que ella observe el último atisbo de maldad de su rostro arrugado- “...Esto no acaba aquí...lo sabes...”
Ella no responde, y espera a que él muera definitivamente.
Al otro lado de la sala, Supple y Tacto se abrazan.
-“¡Supple!¿Cómo estás?- le pregunta él.
-“¡Joder!¡Ha sido la experiencia más fuerte de mi vida!”- le responde.
Entonces, se dan cuenta de que se están abrazando con más cariño del que están acostumbrados, y se separan a la vez, disimulando.
-“Wisla...”- Ridol se acerca a Polaris.
Ella se gira y le mira con una sonrisa dulce.
-“Funcionó, Ridol. Solo necesitaba oír tu voz para liberarme...”
Se funden en un fuerte abrazo, llorando, y posteriormente se besan.
A unos metros, Forja y Bobby los observan, el primero con comprensión y el segundo con evidentes muestras de celos.
Sin que nadie se percate, los Senderos, apresados en el suelo por la lámpara que cayó del techo, empiezan a emitir una luz extraña y a transformarse.
-“Wisla, mira”- le señala Ridol.
Las túnicas desaparecen y bajo ellas se divisa la familia de la mujer.
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Más tarde...
Forja contempla a Mística, acostada en una cama y que sigue inconsciente.
-“Raven.¿Qué querías esta vez?”- el indio está preocupado por ella.
Lorna abre la puerta y entra.
-“Forja, mis padres no pueden contener por más tiempo el proceso de Bobby. Y en esta dimensión no hay agua que le pueda servir, la sed es saciada con un tipo de licor que no conocéis”- le informa.
-“Mística parece estar grave, Lorna”
-“Sí. Y el criminal conocido como Bola de Grasa ha muerto. Su hermana no deja de llorar junto al cadáver en otra habitación”- Polaris se detiene temerosa antes de continuar – “Mi familia volverá a crear un portal. Creo que...deberíais volver cuanto antes”
Forja reacciona alarmado.
-“¿Deberíamos? Lorna,¿qué quieres decir?”
-“Eres el único que puede entender esto”- ella le coge su mano para tranquilizarle- “Ya no soy Lorna...Bueno, sí soy Lorna, pero he recuperado la memoria de mi anterior vida, Forja. Tengo que arreglar la primera, la de Wisla, para continuar con la segunda, que es la que conocéis”.
-“Esto es un adiós, entonces”- él parece más tranquilo, pero triste.
-“Estoy completa. Más completa que nunca. Mi mente brilla y mi corazón arde. Mis debilidades mentales tenían otra explicación. Siempre me faltó una parte, y ahora ya sé cual es.”
Forja la observa en silencio.
-“Mira esto”- ella le guía hacia la ventana del cuarto y le invita a contemplar la tierra roja que les rodea- “Yo conocí esta tierra en su esplendor. A sus habitantes vivir felices y en paz. Ellos ahora vagan sin cesar, no tienen sitio, y eso me duele. Kyrus destronó a Ridol y creó un reino de hambre y maldad. Ahora Ridol volverá a ser el rey y yo...”
-“La reina”- termina él la frase.
-“Sí. Y tenemos que luchar para que este lugar sea el de antaño”
-“¿Y Lorna?”- le pregunta el indio, con aire derrotado.
Ella baja la mirada.
-“Lorna sigue amando a Alex Summers. Lorna sigue creyendo en el sueño de Xavier”- levanta la cabeza, y le sonríe tiernamente- “Lorna sabe que puede volver cuando lo desee, porque tiene amigos que la estiman tanto como ella a ellos”
-“Realmente, pareces distinta”- el indio parece más reconfortado- “Y feliz”
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En nuestra dimensión la ciudad de Nueva York no se parece en nada a la tierra que dejamos atrás.
Aquí los coches de policía no dejan de sonar constantemente. Y mucho más en estos últimos días, en los cuales las manifestaciones antimutantes se han vuelto más violentas.
Siguen portando pancartas con lemas como “MUTANTES FUERA DE LA CIUDAD”,”LOS MUTANTES MUERTOS Y SU DINERO PARA NOSOTROS”, o “LA ÚNICA POLICÍA ES HUMANA”. Pero ahora ya no solo gritan, sino que destruyen obras públicas y otras cosas, y hacen pintadas con las mismas frases.
En el Ayuntamiento, el Alcalde de la ciudad recibe en su despacho los últimos informes por parte de sus consejeros:
-“Han sido quemados veinte coches de ciudadanos anónimos, algo inaudito en la ciudad”
-“Los cuerpos de seguridad se quejan de que...”
-“Están furiosos de verdad, señor”.
El Alcalde se levanta de su silla y mira a través de su ventana.
-“Odian a los mutantes, más de lo que cabía esperar tras el ataque de Magneto”- habla el Alcalde- “Y ya no solo por el hecho de ser mutantes, sino por la ostentación que suele acompañarles. El Edifico X no es más que un insulto para ellos. Está claro que no debimos oficializar de nuevo a la formación conocida como Factor X”.
-“¿Y porqué no están interviniendo?”- le pregunta un consejero.
-“No hay señales de vida dentro del Edificio X. Deben estar fuera de la ciudad”- supone el Alcalde.
-“¿Fuera de la ciudad? Es inadmisible, señor. Factor X es un cuerpo policial.¿Nos está diciendo que nuestros agentes trabajan sin cesar mientras ellos ni siquiera responden a las llamadas?”- dice otro consejero furioso.
El Alcalde permanece pensativo unos segundos.
-“Quiero hablar con el Presidente del Gobierno lo antes posible”- ordena el Alcalde, muy serio.
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-“¿No siente un poco de temor salir de su casa estos días, señor Peterson?”- el dependiente de esta exclusiva joyería del centro de la ciudad atiende a su mejor cliente.
-“Lo dice por las manifestaciones de esos locos mediocres, supongo”- el señor Peterson tiene unos elegantes cincuenta años, es coleccionista de arte y es uno de los mutantes más ricos de la ciudad.
-“Se han vuelto extremadamente violentas, señor. Y muy concurridas aquí en el centro...”- continúa el empleado mientras le enseña sobre la mesa una última adquisición de anillos.
-“Esta zona no tiene nada que ver con los suburbios. Aquí estamos protegidos. Todo esto se ha convertido en una lucha de clases, Jhon. Antes atacaban a los mutantes pobres. Ahora se han centrado en nosotros”- Peterson coge uno de los anillos y lo levanta para ponerlo frente a la luz del techo- “Oh, esto es realmente hermoso...”
El señor Peterson sale de la joyería con unas bolsas, donde lo espera su chofer, Jack, un hombre de unos sesenta años con pelo gris y bigote, para protegerle de la lluvia con un paraguas. Ambos comienzan a andar en dirección a la limusina, que se encuentra muy cerca. El señor Peterson habla por su móvil.
-“Sí, Barry. Mandaré a Jack al aeropuerto como te dije. Pero pensé que habías aplazado el vuelo...”
-“He cambiado de opinión, papá. Tengo muchas ganas de verte. Y tengo que contarte cosas muy importantes”- al otro lado del aparato le contesta una voz.
Cuando están a punto de llegar a la limusina, un grupo de diez ciudadanos, serenos pero serios, se cruza ante ellos y les obliga a detenerse.
-“Hijo...espera un momento...”- Peterson baja el móvil, algo temeroso- “Perdonen, pero quiero que sepan que puedo llamar telepáticamente al cuerpo policial más cercano”
-“Lo sabemos”- contesta uno de ellos con cara de pocos amigos- “Te conocemos por los periódicos”
-“También hemos visto en ellos fotografías de tu casa y de tu mansión...”- continúa otro.
-“Señor”- el chofer está asustado y le tiembla la mano que sujeta el paraguas- “Sugiero que llame a quien tenga que llamar ya...”
Entonces, rápidamente, uno de ellos levanta un bate de béisbol que llevaba oculto y golpea con decisión y fuerza a Peterson.
-“¡Señor Peterson!¡No!”- grita Jack.
La confusión de cuerpos furiosos abalanzándose contra una figura desprotegida deja fuera de lugar al chofer.
El móvil por el que hablaba Peterson sale por los aires y cae al suelo, justo encima de una pancarta abandonada y humedecida por la lluvia, en la que se lee “LUJO MUTANTE = INJUSTICIA HUMANA”.
Por el aparato, sigue hablando la voz con la que se comunicaba el coleccionista de arte.
-“¿Papá?¡Papá!¿Qué ocurre?¿Qué está pasando ahí?”- pero no recibe respuesta.
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En la otra dimensión, en el Palacio Real...
Simbra está encerrado en una jaula que cuelga del techo. Supple y Tacto lo observan desde una esquina de la sala.
-“¿Qué es?”- pregunta el joven.
-“Una cosa horrible”- contesta ella.
-“¡El amo volverá!¡Volverá y me sacará de aquí y os matará!”- grita el monstruo desde dentro.
-“Oh, cállate. Tu amo está muerto. Mira que eres feo...”- le dice Supple.
Ridol entra a la sala.
-“Debéis seguirme, jóvenes”- les anuncia.
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En el centro de la estancia esperan Forja, que sujeta en brazos a la durmiente Mística, Supple, y Tacto que agarra el cuerpo de Bobby cubierto por una túnica.
Por la puerta entran los hermanos de Wisla arrastrando una carreta de madera sobre la que descansa el cadáver de Bola de Grasa. Afrodita acompaña el cuerpo de su hermano, visiblemente dolida. Dejan la carreta junto a los demás, y Afrodita se coloca a su lado.
-“Yo...lo siento...”- le dice Tacto a Afrodita.
Ella clava una mirada fría y llena de crueldad en el muchacho.
-“No. Todavía no lo habéis sentido”- le amenaza ella seriamente.
Wisla y Ridol hacen su entrada cogidos de la mano y son seguidos por los padres de ella, una pareja de ancianos con rostro amable y túnicas blancas. La mutante se acerca a sus amigos mientras que los ancianos les rodean.
-“Es la hora. En el fondo de mi alma sé que este no es el final”- habla Wisla.
-“Lorna,¿estás diciendo que...? - pregunta Bobby alterado.
-“Mi querido Bobby. Tengo que terminar algo que dejé a medias”- Lorna le hace a sus padres un gesto con la cabeza, y ellos señalan al grupo con sus manos, de las que empiezan a brotar rayos de energía mágica- “Pero quiero que sepas que has sido y serás muy importante para mí”.
-“¡No!¡No puedes!”- el Hombre de Hielo no puede terminar de hablar pues las luces se intensifican cegándoles y enmudeciéndoles.
Aun así, pueden distinguir la silueta de Polaris levantando una mano, haciéndoles un gesto de despedida.
De pronto, desaparecen. Y Wisla mira al suelo mientras derrama una lágrima.
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Interior del Edificio X.
La misma luz que los hizo desaparecer, los vuelve a traer a casa.
-“¡Guau!¡Menudo viaje!”- exclama Supple.
-“Bien, ya estamos aquí. Ahora...”- Forja detiene el discurso cuando ve que Afrodita abre uno de sus portales transportadores- “¡Espera un momento!”
-“¿Cómo te atreves a darme órdenes?”- la pelirroja, furiosa, sostiene el pesado e inerte cuerpo de su hermano- “Nunca olvidaré este viaje. La próxima vez que nos veamos, pagaréis por la muerte de mi hermano. Os lo juro”
Afrodita y el mutante fallecido desaparecen a través del portal sin dejar rastro.
-“Indio, la verdad es que yo la comprendo...”- dice Supple.
-“Todos, Supple. Era un criminal, pero ha sido una víctima inocente en esta historia”- puntualiza él, mientras observa también el cuerpo de Mística en sus brazos.
-“Perdonad que os interrumpa...”- un sorprendido Tacto les llama la atención- “...pero creo que le ha pasado algo a nuestro Hombre de Hielo...”
Forja y Supple se giran hacia sus compañeros, y se quedan sin palabras cuando ven a Bobby, de pie y desnudo, mirando con incredulidad cada parte de su cuerpo, en el que ahora no hay ni rastro de hielo.
-“No sé vosotros...”- Bobby está realmente feliz mientras se examina- “...pero yo sé de uno que mañana se va de ligue.”
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PUNTO Y SEGUIDO... ¡PRONTO MÁS POLICIA MUTANTE!