Colección: Factor-X
Número: #8
Autor: Peter de Winter
Título: Día de decisiones
Portada: Supple camina triste con una maleta en la mano. Tras ella, al fondo, Tacto mira al suelo desolado. Es un homenaje a la portada de X Men 151 USA, en la que Kitty Pryde aparecía marchándose, y cuyos gestos y movimientos son los mismos que los de Supple aquí.

 

“La nueva Consejera de Seguridad Nacional del Presidente en Asuntos Superhumanos, Carrie Foster, dará una rueda de prensa esta tarde desde Nueva York, según un comunicado oficial. Aunque no se señalan los motivos, todo apunta a que se referirá a los últimos altercados ocurridos en la ciudad...”

Barry Peterson atiende con seriedad al informativo sentado en un caro sillón forrado de terciopelo rojo. Jack asoma por la puerta con una bandeja que sostiene un vaso de leche.

-“Señor, le traigo el desayuno”-
-“No me apetece, Jack. Llévatelo”-le dice Barry.

El fiel Jack obedece con gesto de preocupación y desaparece.

Entonces, Barry apaga la televisión y se acerca a un armario. Antes de llegar a él, se detiene para mirar un enorme retrato de su padre que hay en la pared. Tras esto, su gesto se enfurece y abre el armario. Empieza a buscar algo sin saber bien el qué, sacando ropa de dentro y lanzándola por el aire. De pronto, se detiene al percatarse de un smoking que cuelga de una percha. Lo saca, y vuelve a mirar el retrato de su padre.

-“El smoking que me regalaste para la fiesta de mi próximo cumpleaños. Cumpliré dieciocho años sin ti, padre, y no habrá fiesta...”- Barry aprieta la mandíbula con mucho odio y a punto de llorar- “...pero sí que vestiré de gala para vengarte”

Carrie Foster es una atractiva y seria mujer de treinta y cinco años con gafas de diseño, morena y con el pelo largo recogido con una cola, que podría pasar por una exitosa mujer de las finanzas si no fuese porque ahora está dentro de un coche oficial del Gobierno acompañada por su secretario Liam, que no para de tomar notas en su cuaderno.

-“Comida con Los Cuatro Fantásticos a las dos de la tarde, la rueda de prensa junto al Alcalde a las cinco, y una fiesta de recepción a las nueve en punto en la que todavía esperamos la confirmación de asistencia de Los Vengadores...”-Liam es un flácido ex becario con una permanente mirada de cobardía.
-“Maldita sea, Liam. Parece la agenda de una actriz promocionando su última película”- Carrie mira enfadada a través de la ventanilla- “¿Acaso no hacía bien mi trabajo en el equipo de administración? No entiendo porqué me obligaron a esto...”
-“Pero, Señorita Foster, ser nombrada Consejera de Seguridad Nacional en Asuntos Superhumanos es más que un ascenso...”
-“Por supuesto que es más que un ascenso. Es una pesadilla”-el coche va frenando y Carrie observa el Edifico X ante ella- “Ya hemos llegado”

Dentro del Edifico X, Forja y Bobby hablan con un holograma de Cíclope a través de una video llamada. Supple y Tacto escuchan tras la puerta.

-“Mantengamos la calma”- apunta Scott- “Si definitivamente el Gobierno apuesta por esta decisión, Factor X puede defender con tranquilidad su derecho a actuar como equipo de superhéroes aunque no sea bajo órdenes federales”.
-“Pero,¿sería entonces productiva nuestra permanencia aquí?”- pregunta Bobby- “Quiero decir, no sé como marcharán los fondos económicos Xavier pero,¿seguiríais manteniendo el Edificio X?”
-“Ya estoy pensando en eso, Bobby, y se estudiará en la próxima reunión del equipo directivo. Forja,¿tú qué opinas?”
-“Si ya no vamos actuar como policía mutante...”-el indio está decidido-“...lo mejor será deshacerse de esta base. Ya sabes que nunca estuve de acuerdo con esta ostentación, Scott, por lo que no puedo decir que me duela la pérdida...Aunque evidentemente voy a defender frente a la Consejera la importancia de este grupo”

Cíclope se queda pensativo durante unos instantes.

-“Puede que los últimos acontecimientos no estén ocurriendo por mera casualidad”- continúa Scott- “La baja de Lorna, las manifestaciones antimutantes, y ahora esto. Todo parece conducir a un mismo destino...la desaparición de Factor X.”

Forja y Bobby escuchan las palabras con tristeza.

-“Bien, cuando finalice la reunión volvéis a llamarme, y en los próximos días decidiremos qué hacer. Una última cosa...,”- finaliza Cíclope-“...pase lo que pase, el futuro de los dos jóvenes que habéis acogido, está aquí en el Instituto. Espero que nunca hayáis pensado en otra cosa, Forja”

El indio guarda silencio.

Tras la puerta, Tacto y Supple se alarman tras escuchar esto.

De pronto, se enciende un monitor en el que aparece uno de los vigilantes uniformados del Edifico.

-“Carrie Foster acaba de llegar”- anuncia.

Supple entra con decisión a su dormitorio, seguida de Tacto.

-“¡¿Un Insituto?!¡Tienen que estar locos!”- la mutante empieza a sacar ropa del armario.
-“¿Qué pretendes que hagamos?”- Tacto está confuso y se sienta en una silla.
-“No sé tú, pero yo pienso hacer lo que siempre he hecho”-saca por último una maleta- “Mira, les agradezco todo esto, la ropa, la comida, todo.¡Pero no son mis padres!”
-“Supple...Yo les he cogido cariño”- dice temeroso el joven.
-“¿Pero no has oído?¡Nos van a mandar a una escuela!¡Ni siquiera estaremos con ellos!”- Supple lo mira mientras mete ropa en la maleta.
-“Eso es lo que ha dicho el tipo ese...Yo no creo que Forja y Bobby nos hicieran eso”-le dice su amigo.
-“Creí que hacía tiempo que habíamos dejado de confiar en los demás. Bueno,¿qué?”- la chica se queda quieta y lo mira con detenimiento- “¿Te vienes o te vas a estudiar al cole?”

-“Exacto. La rueda de prensa de esta tarde es para anunciar que Factor X ya no actuará como cuerpo policial nunca más”- Carrie preside la mesa de la sala de reuniones del Edifico X mientras Liam toma notas sentado a su lado.
-“Espero que esta decisión del Presidente no afecte a la relación entre humanos y mutantes, Señorita Foster”- dice Forja, sentado al otro lado de la mesa junto a Bobby.
-“Esa relación ya está demasiado afectada, caballero”- puntualiza la Consejera mientras coge una taza de café que le ofrece un robot-camarero- “Y les aseguro que los máximos responsables son sus superiores, Señor Forja. La imagen mutante ya estaba bastante dañada después del ataque de Magneto, y su equipo la ha agravado mostrándose como una super organización económicamente poderosa. Las protestas tienen su epicentro ahí: los humanos ya no solo se sienten diferentes a los mutantes por sus genes, sino por su calidad de vida”
-“¡Maldita sea!”- Bobby habla de una forma más violenta que su compañero- “¿Acaso creen que todos los mutantes viven en mansiones de lujo?¡Más de la mitad de la población mutante es de clase media baja!¡Y además está indefensa! El Instituto Xavier de Estudios Superiores también lucha por la igualdad, señorita.”
-“No me grite, Hombre de Hielo. El Gobierno no es responsable de la imagen que han dado”- le señala Carrie, molesta.
-“Ya no es solo la Escuela”-Forja intenta poner paz- “Factor X apoya los mismos valores, y ejemplo de ello es que aquí acogimos a dos jóvenes mutantes callejeros con el fin de darles una vida mejor”
-“Eso ya no sirve de nada. Así que Liam, por favor”-le da una orden a su secretario para que saque unos papeles del maletín y se los dé- “Firmando estos documentos finaliza la relación oficial entre el Estado y Factor X. Así pues, si son tan amables...”

Forja y Bobby se miran, conscientes de que no hay nada que hacer.

Supple y Tacto sostienen una maleta cada uno y cruzan el pasillo en dirección al ascensor.

-“¿Ni siquiera les dejamos una nota?”-pregunta Tacto.
-“Qué estupidez. No sabemos escribir”- refunfuña la mutante.

Entonces, Tacto se detiene.

-“¿Y ahora qué?”-ella también se para.
-“No quiero irme, Supple”- Tacto parece decidido- “Y tampoco quiero que te vayas tú”.
-“¡Joder!¿Porqué pones las cosas tan difíciles?¿Es que no éramos felices cuando...?”

El joven se acerca a su compañera y la calla agarrando su cintura y besándola en la boca. Ella al principio mantiene los ojos abiertos sin reaccionar, pero enseguida se deja llevar y responde al beso.

De pronto, una puerta se abre detrás de ellos.

-“Estos mutantes se creen el centro del mundo”-Carrie y su secretario salen criticando a los hombres X y cruzan el pasillo. Entonces ven con curiosidad las dos maletas en el suelo.

Los poderes de Supple la mantienen a ella y a Tacto flotando en el techo, ocultándose de la vista de la Consejera y su ayudante. Cuando estos desaparecen por el ascensor, vuelven a bajar al suelo.

Tacto mira a Supple, que no se atreve a devolverle la mirada ahora. El joven coge su maleta en silencio y da la vuelta en dirección a su dormitorio. Ella se queda quieta, pensativa.

Mientras, en las afueras de la ciudad, Afrodita se mantiene en silencio observando la improvisada tumba que ella misma ha cavado para su hermano Bola de Grasa, sobre una colina junto a una carretera secundaria.

Este lugar es poco concurrido, pero justamente hoy un camión de alta seguridad del Gobierno cruza esa carretera en dirección a la ciudad.

Afrodita lo mira como algo anecdótico, pero cuando el camión empieza a serpentear le llama la atención.

El vehículo termina finalmente cayendo por un acantilado al otro lado de la colina en donde está Afrodita. Ésta se teletransporta al lugar del accidente y ve el camión ardiendo. Se acerca para comprobar si hay supervivientes, recibiendo silencio como respuesta.

No tiene nada que ver con ella, así que se dispone a volver a su sitio. Pero entonces, el sonido de la chatarra moviéndose la detiene. De entre las llamas sale un cuerpo tambaleándose, y se acerca a ella.

-“Oye, pelirroja, he tenido bastante suerte con escapar justo en el día de mi juicio, así que...¿me ayudas un poco para que lo pueda disfrutar?”

El cuerpo cae debilitado, y aunque Afrodita duda al principio, al final termina por agacharse para socorrerlo.

Ella se fija en su rostro quemado, cuya piel desgarrada deja ver una cubierta de metal bajo ella. Por supuesto no lo conoce. Pero nosotros sí reconoceríamos a Donald Pierce en cualquier situación.

Multitudinaria y vigilada rueda de prensa en el Ayuntamiento de Nueva York. No falta ningún medio de comunicación.

Ante ellos hace acto de presencia el Alcalde de Nueva York.

-“Buenas tardes, estimados ciudadanos. Les hemos convocado esta tarde en relación a los acontecimientos violentos que hemos sufrido estos últimos días. Nuestra actitud es de total intolerancia a estos actos, y desde aquí aseguramos que se perseguirá a los responsables y que seguiremos luchando para que estos pequeños brotes de violencia no vuelvan a repetirse. También queremos fijar la posición que el Gobierno ha tomado ante la fuerte opinión pública respecto a grupos mutantes con base en esta ciudad y auspiciados por el Presidente. Para ello, le doy la palabra a Carrie Foster.”

El Alcalde le deja su sitio a la Consejera, y los flashes de las cámaras se disparan.

-“Muchas gracias. Como bien ha dicho el Alcalde de Nueva York, el Gobierno no ha podido hacer oídos sordos a las manifestaciones en contra de que el grupo mutante Factor X actúe como cuerpo policial. Y nos referimos solo a las manifestaciones pacíficas, nunca a las violentas. Bien, esta misma mañana hemos mantenido un encuentro con dicha formación, y se ha llegado a un acuerdo por ambas partes para que...”

Carrie tiene que dejar de hablar cuando ve sorprendida como todos los periodistas cierran los ojos y se tumban en el suelo. Ni ella, ni el Alcalde, ni el secretario Liam dan crédito, cuando ven que también la seguridad hace lo mismo.

-“¿Qué ocurre aquí?”-se pregunta el Alcalde.
-“Ya sabía yo que este cargo era demasiado aburrido...”-Carrie intenta romper la tensión, aunque sabe que algo va a ocurrir.

Al final de la sala, una figura vestida con un smoking negro y antifaz del mismo color se mantiene de pie y quieto, observándoles.

-“Señor Alcalde, Señorita Foster...”-les saluda con serenidad.
-“¿Has hecho tú esto?”- le pregunta el Alcalde.
-“Ahora están bajo mi dominio mental”-la figura se acerca a ellos- “Ellos y todas las personas que están ahora mismo dentro del Ayuntamiento”
-“No sé qué quieres, pero esto es un suicidio, te lo aseguro”- le advierte Carrie, valiente.
-“No voy a hacerles daño a ustedes, de momento. Es más, quiero que estén conscientes para que sean testigos del principio de una nueva era”-el enmascarado se coloca frente a ellos.
-“¿Quién...quién eres?”- le pregunta con curiosidad el Alcalde.
-“Soy la nueva voz de la venganza. Podéis llamarme...El Dictador”- los ojos de Barry Peterson brillan con odio bajo el antifaz.

En el salón principal del Edificio X, Bobby está sentado con aire derrotado mientras Forja camina pensativo de un sitio a otro. Ninguno atiende a los informativos que dan por televisión.

-“¿Y tú?¿Qué piensas hacer ahora?”- le pregunta el Hombre de Hielo.
-“Volveré a mi apartamento. Tenía unas cuantas máquinas por terminar...ahora tendré tiempo. Lo que me preocupa es la reacción de nuestros chicos, Bobby”
-“Si es por eso,...”- Tacto aparece por la puerta, con su uniforme amarillo y negro- “...por mí no tienes que preocuparte”

Bobby se pone de pie y se coloca junto a Forja.

-“Tacto, yo también voy a la Escuela. Estoy seguro de que os gustará”- le dice el Hombre de Hielo.
-“Yo seré el único que te acompañe, porque Supple...se ha ido”- el chico está triste.

Forja se acerca a Tacto y le agarra por los hombros.

-“La buscaremos y la convenceremos para que te siga, ya lo verás”- le anima.

Entonces, la voz asustada de la presentadora del informativo les llama la atención.

-“...esta noticia de última hora asegura que el Ayuntamiento ha sido tomado hace unos minutos durante la rueda de prensa y...sí, tenemos imágenes en directo que nos piden paso...¡desde el interior!”

La imagen cambia, y vemos en directo a El Dictador frente a la cámara, franqueado a ambos lados por Carrie, su secretario, y el Alcalde, que escuchan inmovilizados.

-“Los mutantes no podemos dejar de reaccionar ante la amenaza de represión que estamos sufriendo. La libertad de opinión se ha transformado en un brutal ataque contra nosotros. Yo soy El Dictador. Y manejar mentalmente este Ayuntamiento es la única manera de poder dirigirme a vosotros. En vuestras manos está la verdadera libertad. Me refiero a vosotros, mutantes de todas las clases sociales. Acercaos aquí y uniros a esta primera etapa, una etapa marcada por la venganza, que dará lugar a la segunda: a la de la libertad. Basta de miedos. Yo os protegeré. No dudéis y haced acto de presencia en la puerta del Ayuntamiento. Es hora de que nos escuchen...”

De nuevo, la presentadora de informativos, que no da crédito.

-“Es...parece ser un telépata bastante poderoso, que controlaba a nuestros compañeros técnicos que están dentro del Ayuntamiento. Tenemos la primera reacción de la Casa Blanca, que va a enviar a un equipo especial de seguridad, y que señala que no quiere que ningún equipo de superhéroes tome cartas en este asunto de momento...”
-“¿Estás pensando lo mismo que yo?”- le pregunta Bobby a Forja.
-“Seguro que sí. Vayamos. Y tú vienes con nosotros, Tacto”- afirma Forja- “Esta será tu mejor carta de presentación para el Instituto Xavier”
-“¿Tan selecta es esa Escuela?”- para sorpresa de los tres, Supple hace acto de presencia, también con el uniforme amarillo y negro.

Los otros tres sonríen satisfechos. A Tacto se le acelera el corazón de felicidad, y Supple lo nota pero intenta disimularlo.

-“Perfecto”- dice Forja, orgulloso.

Los cuatro mutantes cruzan el pasillo con paso firme.

-“Esta va a ser una despedida por todo lo alto”-afirma Forja.

¿CÓMO TERMINARÁ TODO ESTO? ¿QUÉ PRETENDE REALMENTE EL DICTADOR? PRONTO... MUY PRONTO.