Colección:
Ultimate Capitán América (Limited)
Autor: F.o.d.
Número: #2
Portada: F.o.d.
Título: Tierra hostil (2 de 5) - Proyecto: niño azul

Washington D.C., 20 de diciembre de 1941.

Hace solo unos días Estados unidos había entrado a la Segunda guerra mundial.

Desde el último 7 de diciembre, el presidente Roosevelt llevaba escuchando plan descabellado tras plan descabellado, para atacar a los nuevos enemigos de América. Pero hasta el momento no había escuchado algo tan descabellado como de lo que el dr. Erskine, allí presente en la oficina oval, le estaba hablando.

-...por lo que después del ataque a Pearl Harbor, creo que es imperativo que a nuestro proyecto se le de una mayor importancia. - terminó de decir el dr. Erskine.
-Y me podría repetir, ¿de que se trata exactamente su proyecto? - le pregunto Roosevelt, todavía incapaz de creer lo que este hombre le decía.
-En el proyecto: “Niño azul”, hemos estado investigando como elevar los limites de la fuerza, resistencia e inteligencia humana a niveles inimaginables, en pocas palabras, hemos estado investigando como convertir a un civil común y corriente en un, digamos, súper-soldado. - le respondió Erskine.

Hubo un incómodo silencio por unos segundos, en el cual el presidente se quedo mirando fijamente al dr. Erskine.

-¿Lee comics de ciencia-ficción, doctor? - dijo Roosevelt, rompiendo el silencio.
-Debo admitir que es uno de mis placeres culposos, señor presidente. Pero le puedo asegurar que mi proyecto va totalmente en serio - Erskine hizo una pausa -. Las pruebas con animales han resultado un enorme éxito, por lo que en poco tiempo podría comenzar el tratamiento con humanos. Tratamiento en el cual el sujeto o sujetos elegidos recibirían, por un par de meses, dosis diarias de drogas y sueros, además de intervenciones quirúrgicas semanales que prepararían su organismo para la administración de nuestro “suero de súper-soldado”. Después de su administración, otro par de meses de cirugías constantes, y arduo entrenamiento militar; le aseguro que tendríamos listo a nuestro primer súper-soldado. Pero los costos de todo el proceso son demasiado altos para el presupuesto que actualmente tenemos asignado, además de que necesitamos mejores instalaciones para llevarlo a cabo.
-En los últimos días, planes que antes me hubieran parecido dementes, se están convirtiendo en las operaciones y ofensivas que estamos llevando a cabo para contraatacar el ataque a Pearl Harbor. Lo que me esta diciendo es lo mas demente que he escuchado en mi vida - el presidente hizo una pausa -. Pero por alguna razón pienso que tiene futuro. Por lo que me ha estado diciendo ese súper-soldado del que usted me habla, incluso podría poner la balanza de la guerra a nuestro favor. Por lo que, tomare mis riesgos y me asegurare de que obtenga todo lo que necesita para convertir a su súper-soldado en una realidad.
-Muchísimas gracias, señor presidente - le dijo Erskine notablemente feliz.
-Aunque me gustaría que al primero de sus súper-soldados se le de un nombre cursi, como por ejemplo... - el presidente pensó por un momento - Como por ejemplo: “Capitán América”. De esa forma tambien nos podría servir como herramienta de propaganda.*

Túnez, diciembre 6 de 1942.

En unas horas amanecería, y un joven hombre se movía rápidamente en la arena del desierto, vestido con un peculiar uniforme. Mientras trataba de moverse lo mas rápido posible en la arena del desierto en el que se encontraba, en su mente cobraban vida los recuerdos de cómo había conseguido ese uniforme.

Nuevo México, Noviembre 17 de 1942.

Dos hombres se encontraban en un vasto consultorio, la tarde estaba comenzando, uno era bastante joven, el otro ya estaba entrado en edad, y usaba una bata blanca de doctor.

-¿Qué te parece tu uniforme, Steve? - Le pregunto el doctor al joven hombre.

El joven hombre, estaba vistiendo una especie de variación de un uniforme de soldado. La mayor parte del uniforme era de color azul, excepto por la parte baja de la chaqueta que era un grupo de franjas blancas y rojas, en el pecho había una estrella blanca; el joven hombre también usaba un casco azul con un gran letra “A” de color blanco en el centro, la parte superior de su rostro estaba cubierta por lo que a primera vista parecían ser las gafas de un aviador modificadas para cubrir mejor el rostro; aparte de todo el joven hombre sostenía con su brazo izquierdo un gran escudo triangular pintado en la parte inferior del frente con franjas rojas y blancas, y en la parte superior estaba pintado de color azul con estrellas blancas por todos lados.

-Me gusta, ¿Pero no parecería algo arrogante que yo use la bandera de nuestro país como uniforme? Eso sin mencionar el nombre código de “Capitán América”, que no me agrada para nada, dr. Erskine - dijo el joven hombre.
-No, Steve no es nada arrogante - le contesto el dr. Erskine -. Porque de ahora en adelante cada vez que te pongas este uniforme, tú dejaras de ser Steve Rogers y te convertirás en la personificación viva de todo por lo que este país existe.
Steve, ahora tú eres América.

Túnez, Diciembre 6 de 1942.

Steve Rogers se movía cada vez más sigilosamente a través de las dunas de arena, en su brazo izquierdo sostenía fuertemente su escudo, y en el derecho sostenía su rifle. Steve sabía que estaba en terreno peligroso, pero no tenía miedo y estaba listo para enfrentar cualquier cosa que se le presentara.

Después de pasar una duna de arena particularmente grande pudo ver su objetivo, una base militar secreta, perteneciente al tercer reich, probablemente a menos de 1 km de su ubicación. Pero su misión no era atacarla, al menos no por el momento, sino ser paciente y esperar.

Steve observo detenidamente la base militar, por unos minutos.

-Algo anda mal.- Pensó Steve

Inglaterra, Noviembre 25 de 1942.

Steve Rogers se encontraba sentado en una habitación poco iluminada, solo se encontraba el en ella, vestía sus ropas de civil, detrás de el se encontraba un proyector. En ese momento un hombre entró.

-Disculpe la demora, Capitán Rogers - el hombre, de mediana edad, usaba un uniforme de las fuerzas armadas de Reino unido -. Permítame presentarme, soy el Mayor James Montgomery Falsworth de la real fuerza aérea inglesa, y yo lo pondré al tanto de la misión que va a realizar.
-Un gusto conocerlo, Mayor - Steve se había levantado para darle el saludo militar a Falsworth.
-El gusto es mió, Capitán Rogers - después de devolverle el saludo a Rogers, Falsworth se dirigió hacia el proyector -. Tome asiento Capitán Rogers, para comenzar.

Steve se sentó.

Falsworth encendió el proyector, la imagen de un mapa del Norte de África se proyecto a unos metros de Steve.

-Como debe saber, Capitán Rogers hace apenas unas semanas las tropas británicas y americanas empezaron a llegar al Norte de África. - Se escucho un click, y la imagen del mapa del Norte de África cambio a una de tropas alemanas moviéndose por el desierto -. Hasta el momento, lo que estamos intentando es replegar a las tropas alemanas hacia Túnez, para de allí sacarlas de África. Se podría decir que todo marcha según lo planeado, pero hace poco más de una semana ese esfuerzo se ha tenido que ver acelerado - se escucho otro click, y la imagen cambio a una de lo que parecía una pequeña base militar derruida -. Hace 11 días una compañía de soldados ingleses, tomo una pequeña base militar en Argelia, a la que aparentemente llegaba armamento militar, que era guardado allí, en el caso de que las rutas de enlace con Alemania quedaran deshabilitadas. Nada que no esperásemos, pero aparte de tomar la base militar, las tropas inglesas lograron apresar a un pelotón de soldados alemanes, entre los que se incluía el director de la base militar, el coronel Alban Moltke - otro click se escucho, y la imagen cambio a la de un viejo oficial nazi -. Después de algunos interrogatorios, el nos dijo algo que no nos esperábamos. - Falsworth hizo una pausa y prosiguió - Aparentemente el tercer reich tiene su propio proyecto de súper-soldado.

Túnez, Diciembre 6 de 1942.

A 1 km de él, Steve Rogers podía ver como en las afueras de la base militar, ahora había nidos de ametralladora, artillería antiaérea, vehículos blindados, cientos de soldados. Todos atentos y listos para combatir.

Aparentemente alguien había alertado a la base militar del ataque que va a recibir. Steve se sintió confundido.

-¿Cómo pudieron haber prevenido el ataque? - se pregunto.

Pero no valía la pena quedarse allí haciendo preguntas sin respuesta.
Steve tenía mucho que hacer y muy poco tiempo para hacerlo.

Así que continúo caminando, dirigiéndose hacia la base militar.

Inglaterra, Noviembre 25 de 1942.

-¿¿Cómo?? - pregunto anonadado Steve Rogers.
-Aparentemente llevan casi un año, con ese proyecto, al que han llamado con el nombre código de “Perfección aria” - se escucho un click, y la imagen cambio a la de una base militar fotografiada desde arriba. -. Esa es Capitán Rogers, la base militar donde se supone que ellos tienen su proyecto, de súper-soldado. Esta fotografía fue tomada hace solo unos días, por uno de nuestros aviones, en un desierto en Túnez. Moltke nos proveyó de diferentes documentos que verifican que allí sí se está llevando a cabo algún tipo de proyecto de súper-soldado. Aún no sabemos de que tipo, o más importante aún, que tan avanzados están en el. Pero, no podemos darnos el lujo de, por ahora, pasar por alto a esa base militar. Lamentablemente no hemos avanzado lo suficiente, como para poder planear cualquier tipo de incursión por tierra. Por lo que tenemos planeado una invasión aérea a gran escala a la base, esperamos, a principios de diciembre.
-¿Y cual será mi rol en todo esto? - Preguntó Steve.
-Me alegro de que pregunte - respondió Falsworth -. Un día antes de que las tropas aliadas lleguen, usted será soltado a varios kilómetros de la base, ya allí usted tendrá que caminar por el desierto, hasta la base donde, dependiendo de cuánto tarde en llegar, saboteara cualquier tipo de armamento que la base tenga para defenderse de nuestro ataque. Ya con las tropas aliadas allí, usted las liderará. Y se asegurará de que tomen la base militar.
-¿Eso es todo? - preguntó Steve.
-No, aparte del objetivo principal, tomar la base, existen otros objetivos que tendrá que cumplir.
-¿Cuáles?- preguntó Steve.

Túnez, Diciembre 6 de 1942.

Steve Rogers se movía peligrosamente cerca de la base militar, y con tantos soldados atentos cerca, su misión nunca había parecido tan difícil.

En las afueras de la base, ahora, había centenares de vehículos blindados, soldados y armamento.

-Con suerte, estarán esperando a los aviones y no a mi - pensó Steve, mientras se movía hacia las afueras de la base.

Su primer objetivo era sabotear cualquier armamento que la base tuviera para defenderse, pero ahora eso resultaba imposible, por lo que Steve Rogers tendría que sabotear las cosas que les pudieran presentar mayores problemas a los soldados que llegaran.

Steve caminaba sigilosamente en las afueras de la base, tratando de no ser avistado por ningún soldado curioso.
El objetivo obvio seria sabotear los tanques, pero cada uno de ellos se encontraba rodeado de varios soldados. Y por el momento Steve no quería arriesgarse a que alguien diera la voz de alerta, anunciando que el se encontraba allí.

Así que pensó en sabotear la artillería antiaérea.
Sigilosa pero rápidamente se movió a los lugares donde se encontraba la artillería antiaérea, y sin que ningún soldado alemán pudiera advertir su presencia, Steve Rogers planto explosivos en ellas, explosivos que haría estallar cuando las primeras tropas aliadas lleguen.

Steve guardo algunos explosivos para usarlos en los tanques, que seguramente serian el mayor problema a considerar.
Su siguiente objetivo serian los nidos de ametralladora.

En ese momento el primer avión aliado en llegar surco el cielo encima de su cabeza, soltando a decenas de soldados aerotransportados a tierra. Los disparos de la artillería antiaérea no tardaron en comenzar, al mismo tiempo que decenas de otros aviones aliados empezaban a llegar.

-Al menos ya no tendré que ser sigiloso... - pensó Steve, mientras que por sus venas fluía el suero que diferenciaba a Steve Rogers de cualquiera de los soldados que estaban llegando.

Nuevo México, 25 de abril de 1942.

Steve Rogers sentía que iba a morir.

Se encontraba tirado en el suelo, de su habitación, sin poder moverse. El sentía como las pocas fuerzas que le quedaban se iban desvaneciendo y su vida acababa de forma agonizante. Su visión se hacia borrosa, y ya casi no podía ver las luces violetas que bañaban su habitación. Su corazón latía cada vez más lentamente, todo su cuerpo parecía estar siendo penetrado por filosas navajas una y otra vez, su cabeza daba vueltas y se sentía como si fuera presionada por la invisible mano de un gigante.
Steve Rogers iba a morir, y no había nada que el pudiese hacer para evitarlo.

-Te lo advertí, Emil. Este chico, Rogers, no es diferente a la otra docena de soldados que murieron al día de haber sido inyectados con ese suero de la muerte tuyo.

Un grupo de hombres se encontraban mirando a Steve Rogers a través de un panel de vidrio que suplantaba una de las paredes de su habitación, tal como si el fuera un animalito enjaulado. Todos usaban batas blancas, y no parecían inmutarse por el agonizante hombre frente a sus ojos; quizás los doce hombres que vieron morir de la misma forma, hicieron que ellos quedaran insensibilizados hacia ello.

Entre ese grupo de hombres se encontraba el dr. Emil Erskine, quizás el hombre más perturbado allí.
Incluyendo a Steve Rogers, habrían muerto trece hombres por culpa de un suero que él había inventado.

-¡Dr. Erskine mire! - grito uno de los presentes, mientras el dr. Erskine caminaba fuera del lugar, incapaz de ver a otro hombre morir por su culpa.

Erskine miro a Steve Rogers, y no pudo creer lo que veia ante sus ojos.

Túnez, Diciembre 6 de 1942.

En los cielos sobre la base militar cientos de soldados descendían en paracaídas, muchos morían instantáneamente al quedar atrapados en estallidos en el cielo, otros morían después de sentir el dolor de ser atravesados por cientos de balas disparadas desde tierra.

Al llegar a tierra los soldados no se encontraban con un mejor panorama, decenas de nidos de ametralladoras apuntaban hacia ellos, tanques se movían por el lugar disparándoles mientras trataban de huir de ellos, soldados alemanes se encontraban en cada esquina, y el fuego de mortero eliminaba pelotones enteros.

Pero había una luz de esperanza en ese lugar, una luz de esperanza vestida con los colores de la bandera americana.

Steve Rogers descargo una ronda de disparos en los cuerpos de una escuadra de soldados alemanes, dejando un nido de ametralladora menos. Steve, con su fuerza sobrehumana, torció los cañones de las ametralladoras que allí había y continuó combatiendo.

La misión de Steve ya no era sabotear, ahora era buscar a alguien; pero en ese infierno Steve no sabia como se podría llegar a encontrar a alguien, pero en ese momento el tuvo un pequeño golpe de suerte.

Steve se movía por el campo de batalla, tratando de encontrar a quien buscaba. Pero a la vez trataba de eliminar todo lo que pudiera presentarles algún problema a los soldados.

Después de unos segundos pudo ver cómo, a metros de él, un soldado parecía enfrentarse, solo, a un escuadrón entero de soldados alemanes. Steve corrió para ayudarle pero los soldados dispararon contra el soldado, logrando darle en diferentes partes del cuerpo, era imposible que el hubiese sobrevivido a eso.

Pero lo hizo.

A pesar de haber recibido disparos en órganos vitales, ese soldado no murió, sino que ante la atónita mirada de los soldados alemanes que le habían disparado, el les disparo de vuelta, matándolos.

Steve Rogers se acerco a ese soldado.

-Usted debes ser James “Suertudo Jim” Howlett. ¿O me equivoco? - le pregunto Steve, al soldado.
-Si... - el soldado miro un segundo el uniforme de Steve, y siguió hablando -. Yo no tengo que ser demasiado observador para darme cuenta de que tú eres el Capitán América.
-Tiene razón. - Steve había encontrado a alguien al que tenía que buscar, pero no al que en realidad estaba buscando.
-¿Entonces que hacemos ahora, Capitán? - le pregunto Howlett - Quizás deberíamos comenzar neutralizando a esos tanques, es imposible avanzar con ellos flanqueando la base.
-De eso yo me encargo, soldado - le respondió Steve - Para usted tengo otra misión.
-¿Cuál?
-Quiero que busque a un soldado y lo traiga aquí, su nombre es James Barnes.
-¿¿Qué cosa?? - pregunto Howlett - ¿Buscar a un soldado?, ¿aquí? Sinceramente creo que esa es una muy mala idea, considerando todo lo que tenemos que hacer.
-¿Acaso pregunté su opinión, soldado? - le respondió Steve con tono autoritario - Yo no le estoy pidiendo algo, yo le estoy ordenando algo. Y espero que recuerde que en esta misión, yo soy el que esta a cargo.

Howlett se calló por un momento.

-Si, señor - respondió.
-Excelente, lo espero pasando los nidos de ametralladora, a la entrada de la base. Yo me encargaré de los tanques. - dicho eso Howlett se fue en busca James Barnes.

Steve Rogers se dirigió al tanque más cercano. Para el neutralizarlo no sería más difícil que haber eliminado a la escuadra de soldados alemanes unos minutos antes.

Nuevo México, 25 de abril de 1942.

Steve Rogers estaba muriendo, no podía moverse, estaba atrapado en su propio cuerpo.

En ese momento el sintió que haberse unido al proyecto: “Niño azul”, había sido un completo error. Los meses de dolor que pasaron drogándolo, inyectándolo y operándolo, no habían servido de nada; en un unos minutos moriría.

Su prometida Gail le advirtió que algo saldría mal, pero él no la escucho.
Ahora él no la volvería a ver, y eso le causo más dolor que el que antes había sentido.

En ese momento algo despertó en Steve.

El no permitiría que la muerte lo apartara de volver a ver a la mujer que amaba, simplemente no lo permitiría. Ahora todo en lo que podía pensar era en Gail y cómo el la volvería a ver, simplemente tenia que volver a verla.

Todo el dolor que antes había sentido se desvaneció, ahora más bien sentía una enorme fuerza en su cuerpo. Su corazón palpitaba rápidamente, la sangre hervía mientras fluía por sus venas, su visión se aclaro, su cerebro procesaba millones de pensamientos por segundo, todos ellos sobre...

-...Gail... - Steve Rogers con una fuerza que nunca antes había sentido en su vida se levantó de un salto, se sentía como un hombre nuevo, como si hubiera renacido.

A metros de él, el grupo de personas que habían estado observando, lo que parecía ser su muerte, lo miraban perplejos.

Por un momento solo hubo silencio.

-Hay que llevarlo a cirugía de inmediato - dijo el dr. Erskine - Si el suero causa, como tenemos previsto, el crecimiento acelerado de su masa muscular y cerebral; no tenemos mucho tiempo antes de que sus músculos empiecen a rasgar su piel, y su cerebro choque contra el cráneo, las siguientes horas serán críticas.

Dicho eso todos los presentes se pusieron a trabajar, unos fueron a revisar a Steve, dentro de la habitación; otros fueron a alistarse para las horas de cirugía que se acercaban.

-Felicidades dr. Erskine, parece que ha encontrado a su súper-soldado - le dijo alguien.
-Si, parece que he encontrado al Capitán América. - contestó Erskine con una sonrisa en su rostro.

Túnez, Diciembre 6 de 1942.

-¡¡MAMÁ!!, ¡¡MAMÁ!! - gritaba un soldado que había perdido medio cuerpo y ahora se retorcía y moría en el suelo.

-¡Avancen, maldita sea! - gritó un sargento a su escuadrón.

Todo el escuadrón avanzó hacia delante. Una ráfaga de fuego de mortero los alcanzó, dejándolos a todos mutilados.

-Jerry, mira si el tanque sigue allí - le pidió un soldado a otro.

Jerry, levanto su cabeza por sobre los escombros en los que se cubrían, y observó.

-Parece que ya se fue, quizás deb... - en ese momento una bala atravesó el casco de Jerry, matándolo al instante.

El cuerpo de un soldado muerto se encontraba echado en la arena, en su mano llena de sangre, en medio de sus dedos sin vida; se encontraba una foto de el con su hermana y sus padres. Un recordatorio de una lejana época que para un hombre ya no se volvería a repetir.

-MEIN GOTT !

Steve Rogers noqueó a un soldado alemán con su escudo, lo tiro del tanque que el soldado alemán defendía, y echó un explosivo dentro.

Segundos después el tanque estalló y quedó inservible.

Steve, ya había neutralizado a casi todos los tanques que habían pero aún le faltaban algunos, y ya se estaba empezando a preocupar por Howlett, que aún no aparecía con su amigo James “Bucky” Barnes.

En ese momento, Steve, escuchó un fuerte estallido atrás suyo. Se volteó, y a varios metros pudo observar cómo un par de tanques estaban disparándoles a Howlett y a Bucky.

Steve no perdió tiempo y corrió hacia los tanques, esperando que a Bucky no le pasara nada en los segundos que tardaba.

Cuando Steve estuvo lo suficientemente cerca, saltó de forma sobre-humana encima del tanque mas cercano, abrió la compuerta de la torreta y echó un explosivo dentro del tanque.
Steve repitió el mismo proceso con el segundo tanque.

ARBEITPAUSE!! -grito un soldado aleman al escapar del tanque, despues de darse cuenta que habia un explosivo dentro.

Steve le disparo antes de que pudiera siquiera bajar del tanque. Segundos después tambien les dispararía a otros soldados alemanes que intentarían escapar de los tanques antes de que estallaran.

Un minuto después los tanques estallaron, dejando una estela de denso humo; al mismo tiempo el sol empezó a salir por el horizonte. Steve, caminó hacia donde estaban Howlett y Bucky.

Aparentemente Howlett había recibido una ronda de disparos por Bucky, por lo que se estaba levantando del suelo. Steve tendría que agradecerle por ello.
Steve se acerco a Bucky, que había tropezado y caído al suelo.

-Levántate, Bucky. - le dijo Steve, al mismo tiempo que le tendía la mano para ayudarle a levantarse.

Bucky lo miró, aparentemente sin poder procesar lo que veia ante sus ojos.

-¿¿S... Steve?? - fue lo primero que dijo.

Inglaterra, Noviembre 25 de 1942.

-Tendrá que encargase de eliminar al oficial nazi que dirige la base militar, y el proyecto de súper-soldado - le dijo Falsworth a Rogers.
-¿Cual es su nombre? - preguntó Steve.
-No lo sabemos, aún - otro click se escucho, y la imagen cambio a la de un oficial nazi, usando lo que parecía ser una extraña máscara de gas, apuntando con un rifle a la cabeza de un pequeño niño llorando, en cuya ropa estaba bordada una estrella de David -. Solo sabemos que es un general al que se conoce bajo el alias de Roter Schädel, que en alemán significa literalmente: “Cráneo rojo”.
-¿Algo más que se sepa sobre él?
-Sabemos que él es el jefe de las actividades terroristas nazis, además de estar ampliamente envuelto en espionaje externo. Por esa razón puede que todo el proyecto: “Perfección aria”, se lleve a cabo con información robada de los proyectos de súper-soldado hechos en las naciones aliadas.
-¿Recibiré alguna ayuda, en el campo de batalla?
-Sí, por la importancia de esta ofensiva, aparte de usted otros súper-soldados estarán en el campo de batalla.
-¿Quiénes? - preguntó Rogers, quien ya sabía de hace meses que existían otros súper-soldados aparte de él.
-El equipo antorcha, creo que ya ha tenido la oportunidad de conocerlo, y James Howlett, el soldado canadiense famoso porque aparentemente no puede morir; sin importar que clase de daño le inflijan. Pero claro usted, Capitán, los liderará.
-Entonces, básicamente la misión es tomar la base y matar al tal Cráneo rojo. ¿La operación ya tiene nombre?
-Se llamará Operación: Invasores - le respondió Falsworth.

*Esta parte esta inspirada de Ultimate JLA #1 (que es una forma bonita de decir que no pude pensar en un buen comienzo para el número así que le copie a alguien más).

¡¡¡LA HISTORIA DEL SUPERSOLDADO SEGUIRÁ MUY PRONTO SOLO EN AF!!!