Serie: La segunda generación
Número: #1
Autor: Ibaita
Título: La misión
Descripción de la portada: El Vigilante aparece en el cielo de NY. En la parte inferior de la portada se ve a lo que parece ser un vagabundo. El Vigilante lo está observando. Por debajo de la gabardina que lleva el vagabundo se ven unas botas y unos pantalones coloridos. Éste vaga sin rumbo, con las manos en los bolsillos de la gabardina.

Prólogo

“Me llamo Patrick Carney. Tengo un modesto apartamento en Manhattan. Pago el alquiler como puedo. Soy un simple barrendero en un hotel de tres estrellas. Pero no soy una persona cualquiera. Soy, creo, el último miembro viviente de Primera Línea. Bueno, está Hada. Pero yo no la conocí. ¿No te suena Primera Línea?

Hace mucho tiempo que ocurrió… Corría el año 1955. Yo era un ingeniero (he caído bajo, ¿verdad?) destinado en una instalación del gobierno en el sur. Allí estaba… El programa Bajo Cero. Experimentaban la crionización. Tenían allí al Capitán América y a Bucky. No eran los originales, pero eran el Capitán América y Bucky. El heraldo viviente de la primera generación… Llamo primera generación a los primeros superhéroes, de los años 30 a los años 60. El Capitán América, Namor, la Antorcha Humana… En el 55 no había muchos super héroes… Aunque tampoco había tantos problemas como ahora, que no puede pasar un día sin que el Duende Verde vuele la manzana de al lado o Ultrón arrase la Estatua de la Libertad. En fin, yo pensé que quizás hicieran falta más super héroes… Se lo comenté a mi amigo, el agente especial Scott de la Agencia de Seguridad Nacional (¡que luego resultó ser un skrull!), lo cual cambió su vida. Pero esa es otra historia. Yo seguía dándole vueltas cuando me encontré con Cassandra Locke, una investigadora del siglo XXII (suena raro, ¿verdad?) que me dio un cinturón con poderes antes de morir. Ella lo utilizaba para viajar en el tiempo, pero yo le descubrí más usos: Teleportación, superfuerza (para mí), generaba campos de fuerza… En fin, yo (con mi cinturón), que me hice llamar Yanqui Clipper y unos cuantos más creamos un grupo: Primera Línea. Los otros eran Scott, bajo el nombre de Efigie; mi hermano Tim, que era Chico Justicia; su novia, Chica Libertad; y un tal Robert Paine, Zorro Negro. Luego se unió Ruiseñor. ¿O se unieron? Si recuerdo algo bien de ella, es que hablaba de sí misma en plural. Su voz sonaba como si estuvieran hablando varias personas a la vez. Bueno, el caso es que en el 63 una misión salió horriblemente mal. Fue el día que mataron a Kennedy. Chica Libertad murió y yo me reencontré con Cassandra Locke antes de que me diera su cinturón (yo tampoco lo entiendo) y el proceso generó un salto espacio-temporal. No sé a dónde fue Cassandra, pero yo caí en el Manhattan de 1983. Ese salto de 20 años y mis poderes me ayudaron a no envejecer demasiado. Es decir, nací en los años 20… En el 63 tenía cuarenta y pico años… Ahora debería tener sesenta y cinco años, pero aparento trenta y cinco. Ésta es mi vida. Aburrida, ¿no? Ahora viene lo mejor.

Resulta que en el 90 apareció la segunda generación: Los 4F, Spiderman, los X-Men… Podemos considerar a Primera Línea “la generación perdida”. Bien, me autoimpuse el deber de vigilar por la salud de la segudna generación. Cuando los super héroes desaparecieron* yo estaba como loco, pero por suerte volvieron. A menudo las cosas van fatal (Galactus, por ejemplo), pero siempre salen airosos. A pesar de ello, alguna vez he tenido que salvar la vida a algún héroe… Sin que éste se entere, por supuesto. Porque en realidad… Tengo más de ochenta años. La mayoría de los super héroes se criaron con Primera Línea (aunque después de que yo desapareciera). Hubo otros miembros: Plancha, Yeti, Rapunzel, Reflex, Blackjack, Positrón (ahora es una supervillana, ¿no?), Hada (ya he hablado de ella), Ballesta… Y otros héroes que no llegaron a pertenecer a Primera Línea (sólo he oído hablar de Capitán Guay y Rayo de Sol… Sí, era la moda hippie).

Bueno, pues en resumen… Ésta es mi historia”.

Fin del prólogo.

Hogar del Vigilante, Área Azul, la Luna.

Uatu se paseó tranquilamente por su base. Su increíble memoria funcionaba como una agenda. “Investigar Tierra 6792… Vigilar a Galactus… ¡Oh, cita con Yanqui Clipper!”

Uatu pulsó un botón y una figura apareció delante suyo.

-¿Qué demonios…?
-¿Yanqui Clipper?
-Hace veinte años que nadie me llama así, amigo. ¿Me has llamado tú o ha sido mi cinturón?
-Tu cinturón es muy enigmático. Esperaba que desde el 55 que te lo dio mi querida Cassandra (aunque sin contar el salto temporal de 20 años) hubieses aprendido a controlarlo.
-Bueno, lo controlo más o menos bien… ¿Quién eres y que hago aquí?
-He pensado que sería interesante conocerte. Y que eres el indicado para hablarte del futuro de la Humanidad.
-¿Por qué yo?
-La parte más importante de la Humanidad son los seres superpoderosos. Y al ser la única persona que conoció de primera mano a la Generación Perdida… Que no es Eterno… Ni Inhumano… Eres el más indicado.
-¿La Generación Perdida? Creía que ese término sólo lo utilizábamos Hada, Ikaris y yo. ¿Y hay más miembros vivos de Primera Línea aparte de Hada?
-Con calma… Empezaré mi relato.

>>Hace millones de años, los Celestiales, la raza más poderosa del Universo, descubrieron la existencia del planeta Tierra. Y no les costó nada comenzar a experimentar. Los enfrentamientos entre Gea y Set (quizás luego te hable de ellos) condujeron a la muerte de la mayoría de las especies. De forma que los Celestiales crearon dos razas: Eternos y Desviantes -Patrick escuchaba atento, sin interrumpir al Vigilante-. Los Desviantes fueron un fracaso. Los Eternos no, y conviven con los humanos. Tus amigos Hada e Ikaris son Eternos. Te habrán hablado de esto –Patrick asintió levemente con la cabeza-. Y luego decidieron crear unos seres mortales (arriesgado, pero podría funcionar). Los humanos. Pero ahora llega lo más insólito: Implantaron semillas en los humanos. Semillas que, al regarse, crecerían y se convertirían en árboles sanos y fuertes. Una araña enviada por un dios… Un camión de radioactividad… Una fórmula de supersoldado… Abonos que hacen crecer esa semilla. O simplemente, crece ella sóla (habrás oído hablar de los mutantes). Las primeras semillas desarrolladas importantes empezaron hace 10.000 años. Los Celestiales las programaron para que explotasen en un momento justo. Ese momento es… Ahora. Claro, es difícil de calcular entre millones de años… Pero de aquí a 200 años todos serán superhumanos –Patrick se apartó un mechón de pelo, incrédulo-. El caso es que algo ha salido mal. La doctora Cassandra Loke dio inicio a la Generación Perdida. Y sin embargo… En su futuro, casi el siglo XXIII… No hay superhumanos. Algo ha fallado, Yanqui Clipper. Creo que te has autoimpuesto la misión de vigilar por la Segunda Generación. Pues bien, si no encuentras lo que provoca éste fallo… No habrá Tercera Generación. Los Celestiales calcularon que la Tercera Generación fuera la definitiva. Faltan unos doscientos años para que llegue… Lo cual nos lleva a creer que quizás exista una Segunda Generación Perdida. Pero lo que importa es que el desencadenante de éste fallo… Puede estar en cualquier momento del tiempo. Quizás lo hayamos dejado atrás. O quizás no. Tienes que buscarlo, Clipper.

Hubo un momento de silencio. Patrick se sentó en una silla cercana. Lo que le había contado… Seguro que ningún humano querría saber eso.

-¿Y si… No lo encuentro? No pasará nada porque los humanos no adquieran poderes, ¿no?
-Experimento fallido. Como los Desviantes. Y mira lo que les ha pasado a ellos.
-¿Qué les ha pasado? Si no los he visto nunca…
-Precisamente eso. Se ven obligados a esconderse en cualquier lado. Si ven humanos… Huyen aterrados. Hablé con uno de sus reyes hace poco. Saben lo que pasará si se enfrentan a los humanos.
-¿Qué pasará?
-Celestiales enfurecidos. Pum. Desviantes fuera.
-Pero… ¿Y todas las religiones?
-Bueno, yo no diría que la realidad desmienta cualquier religión. Si esto te reconforta, puedes pensar que Alá creó a los Celestiales.
-… No creo en Alá.
-Creía que los norteamericanos normales creían en Alá.
-… Quizás debas explorar mejor la religión.
-Sí, quizás.

Se hizo otro incómodo silencio.

-¿Cómo localizo el fallo? Es decir… ¿Qué puede ser?
-Bueno, existe un aparato que puede localizarlo, el Tallus. Pero no creo que lo encuentres por ningún lado. No sabes quiénes son los Exiliados, ¿verdad?
-… No, ni idea.
-Bueno, pues tendrás que encontrarlo tú.
-Pero… ¿Cómo reconozco un fallo en el tiempo? Nunca he visto uno. ¿Es siquiera sólido? ¿Lo puedo destruir?
-Ummm… Será mejor que lo busque yo y te pase los datos.
-Espera, pero si el fallo afecta al tiempo de Cassandra, ¿qué pasará con…?
-Buena pregunta, no me lo había planteado. Primera Línea salvó el planeta; si Cassandra no te hubiese dado el cinturón, eso no ocurriría. O quizás el planeta se salve y sólo te afecte a ti, que mostrarías el aspecto de un hombre de 80 años. No sé, me lo plantearé.
-Consultarás a la almohada, ¿no?
-… Yo no duermo.
-¿Nunca?
-Nunca.
-Bueno, vale; pues, ¿qué hago?
-Volver a la Tierra y tratar nuestra conversación como algo totalmente confidencial. Ponte en contacto con Hada y con Ikaris y diles lo que vas a hacer, sin revelar detalles sobre el futuro de la Humanidad; luego ahorra energías, porque las vas a necesitar. Te avisaré mañana, ya lo planearé. Y adiós, tengo que visitar una Tierra alternativa y vigilar a Galactus antes de hacer nada.
-Adiós.

Nada más formular esas palabras, Yanqui Clipper desapareció y el Vigilante quedó solo en su hogar.

Mientras, en su pequeño apartamento, Patrick reflexionaba sobre el destino de la Humanidad…


*Se refiere a las Secret Wars

LAS CRÓNICAS SIGUEN EN LA SEGUNDA GENERACIÓN #2