Serie: La Segunda Generación
Número: #3
Autor: Ibaita
Título: Vacaciones
Descripción de la portada: Una figura que parece un hombre, pero que por el birllo de sus ojos se puede deducir que es algo más, con una mano ardiendo, pero tranquilo, ocupa la posición central. A su derecha está un anciano, y a su izquierda, una anciana. Los dos van vestidos de azul, blanco y rojo, con unas capas ondeando al viento.

-¿Pero qué…?

Patrick se calmó. Estaba en el hogar del Vigilante.

-Te esperaba-dijo éste. Patrick se dio la vuelta y le vio de espaldas mirando una pantalla.
-¿Cómo he llegado aquí?
-El cinturón ha visto que el ataque del Definitivo era demasiado poderoso, así que ha optado por transportarte a un lugar seguro.
-¿Y…?
-Muertos. Pero no debes preocuparte por ellos. Piensa que sólo eran versiones alternativas. Hada sigue viva. Ahora mismo está en Francia.

Patrick inspiró.

-¿Qué haces?
-Intento localizar un artefacto llamado Cubo Cósmico. Y por cierto, gracias por la información. Será útil para detectar el error.
-De nada. Tengo más preguntas. ¿Positrón…?
-La supervillana no es la Positrón de Primera Línea. No me había fijado en ella. Eso significa que aparte de Hada y tú, sólo quedan dos miembros más de Primera Línea vivos.
-Y son…
-Aún no es momento para hablar de ello.
-¿Y cuándo lo será?
-Tranquilo. Te queda toda la vida por delante.
-No hay garantías de que no me encuentren muerto mañana.
-Si las hay. Mientras tengas ese cinturón, nadie podrá acabar contigo. Y tu enevejecimiento se verá muy retrasado.
-Pues Cassandra murió.
-En la misma explosión de la que tu cinturón protegió a toda Primera Línea y a Hipster, si la memoria no me falla. Tú has llevado éste cinturón contigo unos treinta años, mientras que Cassandra lo acababa de descubrir cuando murió. Nunca te quitas el cinturón, ¿no?
-Unas pocas veces. La mayoría de las veces me ducho con él y duermo con él, pero cuando estoy muy cansado…
-Pues no te lo quites nunca. Mientras tengas ese cinturón, nadie podrá derrotarte.
-Entendido. Bueno, ¿cuándo encontrarás el fallo?
-Tranquilo, tardaré unos días. Mientras, tómate unas vacaciones. Hazme caso; coge algo de dinero y telepórtate a algún lugar tranquilo. Oregón, Hawaii, Viena… Hasta París te vendría bien. ¿Cuánto hace que no te tomas unas vacaciones?
-Unos… Cinco años.
-Ya. Hazme caso, sería lo mejor. Mientras, yo intentaré localizar el fallo. ¡Oh! ¡Creo que ya sé dónde está el -Patrick contuvo el aliento- Cubo Cósmico!

Hawaii.

A Patrick se le hacía extraño tomar el sol con el cinturón puesto. Reflexionó un poco. Miró al agua, pero el reflejo del sol lo cegó. Pestañeó y se decidió a quitarse el cinturón. ¿Qué podría pasarle?

 

En algún lugar a 500 km de altura.

-Señor, por fin hemos detectado la señal de Yanqui Clipper. Se encuentra en una playa de Hawaii.
-Bien. Cread una distracción mientras Aubrey, Barstow y yo nos dirigimos hacia allá. Quiero que nos preparen una nave.

Por fin… Hacía varios días que no se quitaba el cinturón. Era muy incómodo estar siempre con él. Se relajó y siguió tomando el sol. Unos segundos después, notó una fuerte ráfaga de viento, y un chorro de arena le saltó a los ojos. Se quitó los molestos granos de los ojos e instintivamente alargó la mano hacia el cinturón. No estaba.

-¿Confuso, Yanqui Clipper?-dijo una voz femenina.

Patrick se dio la vuelta y vio a una mujer con su cinturón en la mano. Cogió la toalla y se lanzó hacia ella con inteción de envolverla en la toalla e imovilizarla, pero cayó duramente sobre la arena. Oyó una risa detrás suyo. Se dio la vuelta de nuevo y vio a la mujer. ¿Qué había pasado? Se lanzó de nuevo a por ella y de nuevo falló. Otro chorro de arena le alcanzó en la cara y le derribó.

-¿Quién… Eres?
-Te lo diré en pocos minutos si a mi jefe no le importa. Tú quédate aquí quieto y espera.

La muchedumbre les rodeó. Unos cuantos turistas curiosos se adelantaron. La mujer desapareció de nuevo y los turistas se encontraron en el suelo en pocos segundos. ¿Cómo hacía eso? ¿Teleportación? ¿O quizás supervelocidad? Los minutos pasaron lentos y angustiosos. Por algún extraño motivo, la policía no aparecía. Por fin, una extraña nave aterrizó en la playa.

Un hombre salió primero de ella. Era rubio e iba con un traje de rayas. Le seguían un anciano y una anciana, ambos vestidos de rojo, azul y blanco y con sendas capas ondeando al viento.

-Sentimos las molestias, Yanqui Clipper-se excusó el hombre rubio. Un grupo de hombres y mujeres vestidos como los ancianos pero sin capas alejaron a la multitud.
-¿Quiénes sois?-preguntó Patrick.
-Soy James Hammond-dijo el hombre rubio.
-¿James… James Hammond? ¿La Antorcha Humana original?
-Eso es.
-Es… ¡Es un placer! Yo soy…
-Yanqui Clipper, ex miembro de Primera Línea. Desapareciste el 22 de noviembre de 1963 para regresar 20 años después. Desde entonces operas desde la oscuridad. Nosotros también operamos desde la oscuridad.
-¿Nosotros?
-La mujer que te ha distraido es Spitfire. También participó en la Segunda Guerra Mundial. Estos de aquí son Roger Aubrey y Elizabeth Barstow. Aubrey también luchó en la Guerra como el Destructor. Gracias a la fórmula del supersoldado, aún sigue en activo. Somos el Consejo de la Penitencia del Batallón-V. El Batallón-V lleva 50 años operando en secreto, desde la sombra.
-No me lo puedo creer. ¿Lleváis 50 años manteniendo una guerra secreta y nunca nadie os ha descubierto?
-Me temo que los Thunderbolts están al tanto de nuestras actividades, pero aparte de ellos…
-¿Qué queréis de mí?
-Te estamos rastreando desde hace tiempo. Por desgracia, casi nunca te quitas el cinturón, que al parecer bloquea nuestro sistema.
-¿Sistema? ¿Tengo un ratreador?
-No. No lo necesitamos. Contamos con las mejores tecnologías de Nathaniel Richards y Howard Stark. Seguro que te suenan.
-Los padres de Mr. Fantástico y Iron Man.
-Ah, veo que estás al tanto de la identidad secreta de Anthony.
-Fue difícil de averiguar, pero sí. ¿Y qué queréis exactamente?
-Batallón-V se está desmoronando. Necesitamos un sustituto. Es decir, nosotros seguiremos en activo, pero si un ataque alienígena se dirige hacia la Tierra, es cosa de nuestro sustituto.
-¿Y?
-Necesitamos un sustituto poderoso. Alguien al que el público adore.
-¿Yo?
-No. Primera Línea.
-¿Estás loco? Primera Línea no existe. Todos sus miembros han muerto, menos Hada y yo.
-Quedan dos más.
-¿Quiénes?
-Yeti y Frank.
-Sí, Hada me habló de ellos. ¿Seguro que siguen vivos?
-Yeti escapó del ataque skrull en una nave. Actualmente se encuentra en el Himalaya. Y Frank sencillamente no estuvo allí.
-Ya. De todas formas no pienso dirigir Primera Línea.
-Es una lástima. Por cierto, ¿te suenan Deathlok, el Hombre Máquina y Paladín?
-Sí. ¿Qué pasa con ellos?
-Son los nuevos miembros del Batallón-V. No están en el Consejo de la Penitencia, sino que son miembros de reserva. Les contraté con la idea de que fueran miembros de la nueva Primera Línea.
-Pues ya puedes ir olvidántote de ellos. Si Spitfire es tan amable de devolverme mi cinturón…-la rápida mujer entregó a Patrick el cinturón. Este se lo puso.
-Como quieras-dijo Hammond, dándose la vuelta-. Adiós. Aubrey, Barstow.

Elizabeth Barstow se fue con Hammond. Aubrey se quedó un poco más.

-Volverás a oír hablar de nosotros-dijo.
-¿Perdona?
-Hay algo que Hammond no te ha contado del Batallón-V.

Una mujer morena y con gafas se acercó.

-Cinco minutos después de salvar el mundo… Ya estamos pensando en nuevas formas de dominarlo-dijo la mujer.

Roger Aubrey y ella se fueron a paso lento. Patrick quedó sorprendido. Toda la multitud volvió a la playa sin recordar nada. El Batallón-V tapaba todas las pruebas de su existencia.

¡¡¡EL MES QUE VIENE PROSIGUE LA CRUZADA DE YANQUI CLIPPER!!!