Serie: La Segunda Generación
Número: #6
Autor: Ibaita
Título: Triunfo y tragedia
Descripción de la portada: Roger Aubrey y Yanqui Clipper se estrechan la mano. Abajo pone en letras grandes: “¡El retorno de Primera Línea!” Mientras, el Vigilante los observa con rostro preocupado, sosteniendo en sus manos el cinturón de Cassandra.

Deathlok saltó, intentando atacar al Doctor Extraño, pero éste fue más rápido y le congeló en el aire. Extraño hizo lo mismo con X-51.

20 segundos antes.

Patrick se sorprendió al ser golpeado en la cara por Aubrey. El golpe le hizo tambalearse. Era cosa del cinturón, seguro. Intentó lanzarse a por Aubrey, pero éste desapareció.

40 segundos después.

Aubrey reapareció de nuevo. Por desgracia, había calculado mal. Hada lo atrapó por detrás. Aubrey la ignoró y viajó de nuevo en el tiempo.

-¡Extraño!-gritó Paladín-¿Qué diablos estás haciendo aquí? ¡Se supone que eres un héroe!
-Hace 10 años hice una promesa. Y ahora puedo cumplirla.
-¿Lo tuyo no es la magia y esas mierdas? ¿Qué pintas aquí?
-Probablemente, te estoy salvando la vida.

30 segundos después.

Frank golpeó a Aubrey con bastante fuerza, justo en el cinturón. Éste falló a consecuencia del impacto, saltando hasta el futuro.

1 año después.

Aubrey estaba allí, aturdido. Estaba en las ruinas de un edificio. Con sorpresa, constató que era el Empire State. Entonces una figura saltó sobre él, apartándole de la trayectoria de un escudo lanzado hacia su cuello. Miró a su salvador con sorpresa.

-¡¿Zemo?!
-¡¿Aubrey?! ¿Qué haces tú aquí? ¿Dónde se ha metido tu Batallón-V?

El escudo rebotó hasta la mano de su lanzador. Aubrey miró al Capitán América preocupado. Llevaba una máscara similar al cráneo de Cráneo Rojo.

-¿Por qué nos ataca?
-¿Cómo? ¡Es imposible que no lo sepas! ¡Pasó hace 11 meses! ¡Cráneo Rojo consiguió controlar el cerebro del Capitán América y lo utilizó para sus fines!
-¿Eh? Espera… ¿En qué año estamos?
-Marzo de 2003. Oh, no me digas que has viajado en el tiempo.
-Sólo desde el año pasado. Cuéntame todo lo que ha pasado mientras nos cargamos a ese tipo.

Roger Aubrey se incorporó. El Capitán América no le impresionaba. Él había sido el Destructor, y también había luchado en la II Guerra Mundial. Había salvado el mundo muchas más veces que el Capitán América.

El Capitán América lanzó su escudo de nuevo. Aubrey lo esquivó. El escudo rebotó en una pared. Zemo aprovechó que tenía menos fuerza y lo cogió mientras Aubrey noqueaba al Capi.

-Vamos a ver… ¿Sobre qué héroe quieres que te hable?
-Yanqui Clipper.
-¡Ah, sí! ¡El tío volvió al trabajo después de tantos años! ¡Tío, estaba desaparecido desde el 63!

Aubrey miró a Zemo con sorpresa. Él era un aspirante a dictador, no solía hablar así. Pero parecía que incluso él admiraba a Primera Línea.

-No, no. Volvió a aparecer en el 86. Pero eso da igual. ¿Y, por ejemplo… Spiderman?
-Murió en la Gran Reunión.
-Cuenta.
-Los Vengadores (a excepción del Capi), los 4 Fantásticos y Spiderman se reunieron en la Mansión de los Vengadores. Unos terroristas pusieron unas bombas y todos murieron, a excepción de Thor. Bueno, la Cosa también, pero está en el hospital.
-Er… ¿Daredevil?
-Se lo cargó Octopus.
-¿La Patrulla-X?
-La mayoría masacrados por la Hermandad de Mutantes Diabólicos. Los pocos que quedan intentan reestablecer el orden sin mucho éxito.
-¿Cómo ha podido pasar eso?
-No lo sé. Nada de esto habría pasado si aquellos vulgares terroristas no se hubieran cargado a todos los héroes… Creía que el Batallón-V se encargaba de eso.
-Pero… El Batallón-V… Frank, Hada, Clipper… Yo…
-Cuenta, cuenta.
-Intentaba reunir una Primera Línea… Pero se pusieron en contra mía… Yo…
-Viajaste al futuro, abandonando a todo el Batallón-V, que probablemente despareciera en esa batalla contra Frank, Hada y Yanqui Clipper de la que hablas. Sí, tiene sentido.
-Sigue contando. Puede que encuentra lguna pista para salir de aquí. ¿Dónde están los Thunderbolts?
-Atlas, Ventaja, Pájaro Cantor y Mach-4 cayeron en una emboscada. Boomerang se convirtió en un obrero.
-¡¿En un obrero?!
-Oh, lo siento. Es la costumbre. Llamamos “obreros” a los empleados. Es decir, a los que se emplean en las distintas bandas. Son unos hijos de +´Ç¨*$. Van cambiando de banda.
-¿Qué es una banda?
-Como la mayoría de los héroes han caído, los supervillanos luchan por el control del mundo. Ya sabes… Reúnes a un grupo de gente, a la que de vez en cuando se suma un obrero, y adquieres un territorio.

Mientras hablaban, corrían. Saltaron una valla.

-Ahora hemos pasado del territorio de los Cráneos Rojos al de los Pulpos Sangrientos.

Aubrey vio a un grupo de gente vestida con una camiseta con un pulpo.

-¿No es el símbolo de HYDRA?
-Octopus fusionó su banda a los supervivientes de HYDRA de la III Guerra Mundial. Aunque sólo duró una semana, fue peor que las otras dos. Destrozaron medio mundo. Era SHIELD contra IMA. Nick Furia cayó el primer día, y MODOK el tercero. El quinto día, HYDRA se metió en la batalla. El sexto día, acabó la batalla con una guerrilla entre los Pulpos Sangrientos y los Dientes de Sable. Los Pulpos los masacraron, y sólo sobrevivió Dientes de Sable. IMA había caído, y las dos bandas se cargaron a todos los de SHIELD. Así, los supervivientes de HYDRA se unieron a los Pulpos.
-Creía que Dientes de Sable estaba en la Hermandad.
-La abandonó. La base de la Hermandad fue destrozada por casualidad en la Guerra. Todos sobrevivieron, pero Dientes de Sable cogió una de sus rabietas. Metallum consiguió que no se cargara a nadie, aparte del Sapo, claro.
-Tengo que salir de aquí.
-¿Cómo has llegado?
-El cinturón-Aubrey miró el destrozado cinturón.

Patrick, Hada y Frank se sentaron. Aubrey podía volver de su viaje en el tiempo en cualquier momento. Entonces apareció una imagen fantasmal del Vigilante.

-¿Qué pasa?-preguntó Patrick.
-Problemas. Aubrey ha creado un futuro alternativo.
-Ya veo. Por cierto, quería preguntarte una cosa. ¿Y Yeti?
-En la Luna.
-¿Eh?
-Yeti es Inhumano. Estuvo en Attilan cuando fue transportada a la Luna. Pero se quedó allí cuando Attilan fue trasladada de nuevo. Le encontró hace 2 meses. Intentó atacarme, pero no tenía nada que hacer, por supuesto. Aubrey le detectó unos minutos después que a Frank, pero prefirió ir a por Frank, que estaba mucho más cerca, en Alemania.
-Vaya. ¿Y por qué Aubrey no intenta volver?
-Porque el cinturón está… ¡Claro! ¡Ya lo tengo!

Y tras decir esto, el Vigilante desapareció. Patrick permaneció en silencio. El Vigilante nunca había dado muestras de tener sentimientos. No parecía que simplemente hubiera descubierto algo que les afectara a ellos, sino algo que afectara a toda la Humanidad, algo que pudiera cambiar todo lo que había pasado en los eones que él llevaba vigilando.

-¡Doc!

Extraño se dio la vuelta. Patrick y Frank corrían por el pasillo, mientras Hada volaba a unos dos metros de altura.

-¿Qué pasa?
-¡El Vigilante ha descubierto que Aubrey se encuentra en un futuro alternativo! ¡Tenemos que localizarlo!
-Pero no sabemos qué podemos encontrar allí. Necesitaremos ayuda.

Paladín carraspeó.

-¿Cómo saldremos, ¡cómo!?
-Podemos intentar robar un jet y viajar hasta el territorio de los Muerte.
-No me lo digas: Dominado por el Doctor Muerte.
-Pues sí. Está muy lejos, en Latveria, pero con un jet potente podemos llegar en unas horas.
-¿Y dónde lo conseguiremos?
-Juraría que la Resistencia tiene uno de los Hombres-X.
-Háblame de la Resistencia.
-No tengo ni idea; jamás revelan sus identidades, ni siquiera entre ellos. Son los supervivientes de la Patrulla-X y algunos héroes que quedan…
-¿Thor? ¿Yanqui Clipper?
-Ninguno de los dos forma parte de la Resistencia.
-Ya-dijo una voz ronca a sus espaldas, sobresaltándoles.

Miraron detrás suyo. En los metros siguientes había esparcidos cadáveres de los Pulpos Sangrientos. Aubrey reconoció la voz, aunque no dijo nada. Estaba claro que era Lobezno.

-Logan-murmuró solamente Zemo.
-Creía que los miembros de la Resistencia no revelaban sus nombres-protestó Aubrey.
-Nosotros sí-dijo Logan. Al lado suyo se encontraba una mujer de aspecto atlético. Aubrey se preguntó si sería Pícara-. Zemo es un viejo conocido, ha colaborado con la Resistencia en varias ocasiones. De hecho, nos ayudó a acabar con los Topos.

Aubrey se imaginó al Hombre Topo y sus topoides con un territorio. Era lo que el Hombre Topo siempre había soñado, tener parte del mundo de la superficie.

-Logan, Viuda, ¿qué hacéis aquí?-preguntó Zemo.

Aubrey se dio cuenta de que la altura y peso de la mujer parecían las mismas que las de la Viuda Negra, aunque en el último año se había entrenado bastante.

-Desde que HYDRA se unió a los Pulpos Sangrientos, Octopus ha conquistado casi toda Manhattan, todo $%& México y gran parte de EEUU. Cada vez son más los refugiados que deciden unirse a alguna banda, y casi todos optan por los Pulpos. Intentábamos iniciar una guerrilla entre los Cráneos Rojos y los Pulpos. Os hemos oído. ¿El viejo puede arreglar la realidad?

Aubrey le miró con odio. A él nadie le llamaba “viejo”.

-Creemos que sí. Si conseguimos llegar al territorio de los Muerte.

Paladín se estiró e hizo crujir un buen número de huesos, contento de haberse liberado de las bandas carmesíes de Cyttorak.

-Entonces, ¿qué vamos a hacer?-preguntó Extraño-¿Fundar una especie de nueva Primera Línea?
-Esa es la idea-afirmó Paladín.

Todos se encontraban dispuestos. Yanqui Clipper, Hada, el Doctor Extraño, Frank, Paladín, Deathlok y el Hombre Máquina.

El Doctor Extraño utilizó la energía que el Vigilante le había dado en Greenwich Village y viajaron en el tiempo, preguntándose si no sería demasiado tarde.

El jet despegó rumbo a Latveria. Aubrey, Zemo, Logan y la Viuda se encontraban inquietos. Estaban sobrevolando el territorio de los Jugadores Asesinos –dominado por Arcade-, que poseían una gran tecnología. Desde la guerra de bandas, Arcade estaba más loco que nunca. Apostaba por una u otra banda, sobornaba a los obreros para que se dejaran ganar y así ganaba cada vez más y más dinero, pero en lugar de usarlo para contratar obreros y extender sus territorios (de hecho, con lo que ganaba podría haber conquistado todo el territorio de los Pulpos Sangrientos), lo usaba para ampliar Mundo Asesino. Así ganaba terreno, pero mucho más lentamente. En la Resistencia solían decir que Arcade era su mejor aliado: “No nos &%$, provoca guerras entre bandas y además se divierte”.

Aparecieron en una zoona en ruinas.

-Eh, pringaos-les dijo un hombre con una mñascara de cráneo rojo-. Estáis en el territorio de los Cráneos Rojos.

Sacó una metralleta, dispuesto a acribillarlos, pero Deathlok le disparó en el pecho, matándolo. Patrick, Extraño, Frank y Hada hicieron una mueca de asco. A Paladín no le desagradaba, y a X-51 le daba igual.

Extraño hizo que el Ojo de Agamotto inspeccionara los alrededores. Descubrió a Aubrey en un jet. Necesitaban uno urgentemente.

Avanzaron a gran velocidad; Hada y Extraño llevaban a Patrick y a Frank; X-51 avanzaba a gran velocidad balanceándos econ sus brazos extensibles y Paladín iba agarrado a él.

Superaron una valla y entraron en un enorme parque de atracciones. Una figura salió a recibirles.

-¡Bienvenidos a Mundo Asesino! ¡Donde nadie sobrevive!

De su cabeza, hombros, brazos y piernas salieron 7 metralletas en total, revelando que el hombre era un robot; las balas cruzaron el aire y los cartuchos cayeron al suelo. Extraño generó un escudo protector; y los disparos de Deathlok y Paladín acabaron con el robot.

-Lo conozco-dijo Patrick-. Usa camiones de basura para capturar a sus víctimas. Una vez salvé al abogado Matt Murdock, cuando nadie sabía que era Daredevil, de ser secuestrado.

Avanzaron por Mundo Asesino. El tren de la bruja, cuyos vagones con forma de dragón se salían de las vías y echaban fuego, fue demasiado. Aunque también les pareció excesivo cuando los muñequitos de Spiderman, el Capitán América y la Cosa de un puesto de tiro a la diana cobraron vida e intentaron estrangularles. Al fin encontraron una atracción que se metía bajo tierra. Destrozaron la trampa de los pinchos que salían de los asientos y del cinturón que intentaba estrangularlos y viajaron hasta bajo tierra, donde se apearon del vagón e hicieron trampas destrozando la pared y avanzando por el subsuelo, donde no había trampas. El propio Arcade salió a recibirlos.

-¡Vaya, vaya! ¡Me sorprende que hayáis llegado hasta aquí!
-Estás loco, Arcade-dijo Patrick.
-¡Sí! Pero siempre lo he dicho: ¡Jugar con fuego es más divertido que ganar! ¡Y mis apuestas y sobornos en la guerra de bandas ayudan mucho! En fin, os recompensaré. ¿Qué deseáis?
-Nos conformaríamos con un jet.
-Todo vuestro. Pasad a ese hangar. Y por cierto…

Arcade sacó una pistola y disparó a la frente de Patrick. Un letrerito que ponía “¡Bang!” quedó colgando.

-Estás loco. Podríamos haber creído que era de verdad y haberte matado.
-¡La, la, la, la, la!-dijo Arcade bailando-¡Jugar con fuego es más divertido que ganar, la, la, la, la, la!

Cogieron el jet y partieron.

El jet de la Resistencia aterrizó en Latveria. Logan, Zemo y la Viuda acababn fácilmente con los Muerte. Al fin, llegaron al castillo.

-¡¿Quién osa interrumpirme en mis estudios sobre bandas?!
-Saludos de la Resistencia-la Viuda disparó un bazooka y Muerte, junto con su trono, se convirtió en un agujero humeante.

Entraron en la sala de la máquina del tiempo. Aubrey se colocó. Zemo iba a activar los controles cuando un disparo le atrevesó el pecho y lo mató.

Logan y la Viuda se giraron. Allí estaba Muerte. Siempre le había gustado crear robots que le suplantaran. Era obvio que no era él quién se encontraba en el trono. La Viuda, que había dejado el bazooka, disparó con dos automáticas. Las balas rebotaron en la armadura. Logan se lanzó a por él, pero tarde. Muerte disparó contra la máquina del tiempo, que explotó. Aubrey salió despedido. Gracias al suero del supersoldado, era en prácticamente todos los aspectos una persona de la mitad de su edad. Aquello le permitió rodar con la caída y sobrevivir sin apenas unos rasguños y algunos cortes en su traje y en su capa.

Las garras de adamantium de Logan atravesaron la armadura del Doctor Muerte. Ésta evitaba que los sentidos de Logan detectaran si era un robot o un hombre, pero sonrió al comprobar que las garras atrevesaban carne. Muerte cayó al suelo, muerto.

El jet de Arcade aterrizó en Latveria. Siguieron un rastro de cadáveres de Muertes para llegar al castillo.

-¡Aubrey!-exclamó Patrick. Logan y la Viuda los miraron con desconfianza.
-Tranquilo, estamos del mismo bando.
-¿Eh? ¿Entonces ya has olvidado tu intento de crear una nueva Primera Línea?
-Claro. Mira este mundo. Ha sido credo por ese intento. Ahora veo que es una estupidez. ¿Cómo habéis llegado aquí?
-Extraño y el Vigilante. El Vigilante le dio poder para viajara en el tiempo, ida y vuelta, en Greenwich Village… Espera un momento. ¿Cómo sabía el Vigilante que ocurriría esto?
-Sólo me lo dio para poder luchar contra Aubrey. Pero como vosotros estabais sin poderes y llegaron Paladín, el Hombre Máquina y Deathlok, tuve que cambiar de plan y retenerlos a ellos.

En la actualidad.

Jim Hammond y Elizabeth Barstow encabezaban el Consejo de la Penitencia, que se alegró cuando, después de tanto esperar, por fin llegaron Aubrey y la improvisada Primera Línea.

-Aubrey, parece que ha hecho algunas cosas sin mi permiso-observó Hammond.
-Era una sorpresa, señor. Aquí tiene a la nueva Primera Línea.

Yanqui Clipper, Hada, Frank, Paladín, Deathlok, el Hombre Máquina y el Doctor Extraño se miraron los unos a los otros.

-Si me disculpáis, tengo cosas que hacer-dijo Extraño.

La Capa de Levitación se puso en marcha, y Extraño se marchó levitando por los pasillos.

-No esperarás que formemos un supergrupo-dijo Patrick.
-Pero si ya está formado-contestó Aubrey, extrañado.
-Ni hablar, esto no va a durar-dijo Patrick-. Ninguno de nosotros quiere formar una nueva Primera Lína.

Paladín desvió la mirada, incómodo.

-Bueno, Aubrey; parece que tu idea no funciona.
-Pero… Señor…

Patrick observó la escena con malicia, deleitándose con el apuro en el que se había metido Aubrey. Entonces, desapareció.

Patrick reapareció en el hogar del Vigilante.

-¿Qué…?
-Ha llegado la hora de que te cuente algunas cosas.
-¿Más todavía?
-Éstas te van a gustar. Son sobre tu cinturón.
-¿Sabías eso y no me dijiste nada?
-Lo acabo de descubrir.
-Así que por eso te alegrabas.
-En parte, sí. Y te agradecería que olvidaras que me he alegrado. Los Vigilantes no debemos tener sentimientos.
-Ah, así que tenéis jefes.
-Olvida eso. ¿Sabes por qué vigilamos?
-No.
-Por los Celestiales. Estoy aquí para contemplar el nacimiento de siete mil millones de Celestiales.
-¡¿Siete mil millones?! ¡¿Pero cuántos Celestiales hay?!
-Actualmente, no demasiados. Por eso crían más.
-¿Los Celestiales nacen?
-Claro. Como todo el mundo.
-Espera, siete mil millones… ¡¿Los humanos nos vamos a convertir en Celestiales?!
-Esa es la idea. Me alegro de que lo hayas comprendido.
-Ah, te alegras, te alegras…
-Era una expresión.
-Pero no todo el mundo está de acuerdo. Por ejemplo, los Inhumanos nunca se convertirán en Celestiales.
-¿Por qué?
-Porque tienen sangre kree. Y los kree no comparten el destino de los humanos.
-¿Y todos los kree que han intentado destruir la raza humana no lo sabían?
-Precisamente, lo sabían. Por eso crearon el fallo.
-Así que el fallo está creado por los kree, para evitar que los humanos se conviertan en Celestiales… Qué envidiosos.
-Sí.
-¿Y no me ibas a hablar de mi cinturón?
-Estamos hablando de él.
-Espera, ¿estás diciendo que…?
-Tu cinturón es el fallo. Los kree fueron muy inteligentes. Uno de ellos, o quizás varios, se inflitró netre los Inhumanos. No le pude detectar, ya que a fin de cuentas los Inhumanos dejan el mismo rastro energético que los kree. Yeti era el único al que no le interesaba permanecer con los Inhumanos, de forma que le dieron el cinturón a Máximus el Loco, que se lo colocó a Yeti, y lo abandonaron en la Luna, sabiendo que yo no me molestaría en intentar decectarlo, ya que yo miro a la Tierra. Sin embargo, cuando los Inhumanos abandonaron la Luna, detecté el fallo. No pude localizarlo, pero cada vez lo tenía más cerca, hasta que se estropeó.
-¿Se estropeó?
-Sí. ¿No recuerdas que cuando lo llevaba Cassandra daba saltos erráticos?
-Creía que se había estropeado en la lucha final contra los skrulls.
-No, se estropeó antes. La tecnología kree es muy precisa, un solo golpe no habría bastado para hacer que fallara tanto.
-Entiendo. Sigue contando, ¿por qué se estropeó?
-Por supuesto, se lo pusieron a Yeti, que además de no estar atado a los Inhumanos, no tenía la suficiente inteligencia como para hacerlo funcionar. Se lo arrancó de un golpe, y allí fue cuando se estropeó, disminuyendo la señal que emitía. Por eso perdí su rastro.
-Hasta hace unos días.
-Exacto. Las semillas implantdas por los Celestiales intentaban salir, pero el cinturón lo evitaba… Por eso lo detecté.
-Y el golpe de Frank, el tercero que le dan al cinturón, hizo que se estropeara definitivamente.
-Sí. Esto nos ha sido muy útil, ya que así he podido detectarlo, y además te has librado de un momento trágico en el que tendrías que desprenderte de tu cinturón y destruirlo.
-¿Y ahora las semillas de los Celestiales pueden crecer?
-A cada segundo que pasaba, el cinturón las dañaba más y más. Ahora tardarán más de lo previsto, quizás unos quinientos años.
-Pero eso no evita que cada vez salgan más mutantes.
-El cinturón ha retrasado un poco la salida de nuevos mutantes, y la mutación secundaria de otros, pero las semillas que estaban más cerca de germinar surgirán en unos pocos días. Y si a alguien le muerde una araña radioactiva o algo parecido, lo más probable es que germinen de inmediato.
-Entonces, la Segunda Generación….
-Sí, Yanqui Clipper. La Segunda Generación será la definitiva, y alcanzará el destino de los humanos.

FIN DE UNA DE LAS TRAMAS EMBLEMA DE AMAZING FICTION. ¡GRACIAS IBAITA!