Serie: Spiderman
Número: #8
Autor: Narutaki &Ibaita
Título: Secretos de Estado II
Descripción de la portada: Spiderman ocupa la posición central. A un lado está el rostro ensombrecido de Clay Quatermain. Al otro, Electro chisporroteando. A los pies de Spiderman hay unos fajos de documentos y unas probetas.

Un francotirador, vestido con un traje negro, se encontraba apoyado en la azotea, con Spiderman en el punto de mira. Se preparó para apuntar el gatillo, y de pronto se vio un destello crujiente que dio paso a un fuerte olor a carne quemada y el francotirador salió disparado por los aires.

-¡¡¡Spiderman es mío!!!-rugió Electro mientras se levantaba arrogantemente.

Peter se dio la vuelta, con la cabeza zumbándole de dolor debido al contenedor que tenía delante, que hacía que su sentido arácnido pareciera 1000 uñas arañando una pizarra. Estaba aturdido y todavía no acertaba a comprender el motivo de su estado, pero sea como fuere, se encontraba delante de él que estaba demasiado contrariado como para llegar a averiguarlo. ¿Cómo podía existir esa información?

Cuando Electro se preparó para lanzarle un rayo, Peter le lanzó otra de las esferas metálicas de SHIELD. De nuevo, el rayo de Electro se desvió hacia la esfera y Peter se lanzó a por él. Pero esta vez Electro hizo que la electricidad circulara también por su cuerpo, y debido al sentido arácnido ocupado en el contenedor, Spiderman no sospechó nada al propinarle un fuerte puñetazo a Electro.

El criminal cayó de bruces aturdido, pero la descarga que acumulaba en su cuerpo pasó a Peter, que también cayó hacia atrás, aunque lanzando una telaraña a Electro mientras lo hacía en un gesto ágil.

Dillon interpuso un brazo para evitar que la telaraña le diera en la cara y lanzó otro rayo. El fótografo del Bugle se vio obligado a soltar la telaraña y dar un prodigioso salto para esquivarlo.

El combate estaba siendo feroz.

El superhéroe arácnido se adherió a una pared con pies y manos. Lo que había visto en el contenedor aún le aturdía… ¿Cómo sabía SHIELD, o SWORD, la existencia de aquello? Le pareció marearse. Pero mientras intentaba reponerse, notó que resbalaba de la pared. Electro estaba anulando la electricidad estática, obligándole a despegarse.

-Oh, vamos, chispitas. Eso no funcionará otra vez.

Peter recordó el entrenamiento con Ezekiel, el tiempo que había pasado desarrollando sus nuevos poderes. Aunque ahora prácticamente habían desaparecido, aún recordaba algo… Spiderman continuó pegado a la pared.

Al ver frustrado su última táctica Electro montó en cólera, rabioso, y trató de alcanzar al trepamuros con una gran descarga. Saltó y cayó al suelo en una voltereta y golpeando su estómago desde el suelo con una dura patada que dobló al enemigo. Con el villano compungido y las manos en la tripa, alcanzarle el rostro con otro puntapié no fue difícil. Pronto una telaraña inmovilizaba a Electro. No duraría demasiado, pero si lo suficiente.

Peter Parker se asomó al contenedor y tomó con sus propias manos un microchip con su propio logotipo, el de Spiderman, en la cubierta metálica. Lo guardó en el interior de su clase y mirando en el lugar donde su combatiente se debatía todavía por liberarse de las pegajosas telarañas abandonó el lugar.

- Alguien va a tener que contarme un cuento… -dijo.

Quatermain escuchaba al otro lado del comunicador. Serio, se frotaba el mentón.

Un puño embutido en un traje ceñido rojo y azul golpeó con dureza una mesa, sin respeto o temor alguno, simplemente furioso.

- ¿No sabéis lo que esto puede suponer para mi?
- Y para nosotros, Parker. Estamos tan interesados como tú en que la información sobre Ben Reilly y la clonación humana no salga a la luz por lo que trabajar en equipo era lo más coherente. Ni el gobierno ni tú chico, así que tranquilízate. Has trabajado en tu propio provecho.
- Al menos podríais haberme avisado de lo que se trataba. Estoy harto de vuestros juegos de máscaras…
- Vamos, cálmate, Peter –le pidió el hombre de SHIELD.
- Y… Y algo más –nervioso aun- ¿Qué hacía Electro detrás de esa información?
- No estamos del todo seguros acerca de eso. Desde luego es fácil pensar que si ha podido saber de su existencia no esté solo en esto, pero el propósito debe ser simple: destruir a quien tantas veces frustra sus planes.

Spiderman se apartó de la mesa. Estaba visiblemente molesto.

- Habrá que averiguarlo, entonces.

Quatermain le dedicó una mirada triunfal y satisfactoria.

- Me encanta cuando sacas el superhéroe que llevas dentro, Parker.

Parker masculló algo y el hombre del gobierno rió divertido.

Unos hombres vestidos de negro se encontraban reunidos en torno a una gran mesa.

-Así que ha caído uno de los nuestros y Electro…
-Exacto. SHIELD y Spiderman están siendo realmente buenos. Si queremos que el jefe no se entere, debemos acabar con esto ya.
-¿Y cómo lo haremos?
-Aún tengo un as guardado en la manga…-el hombre de negro sonrió.

Flashback.

Dos hombres vestidos de negro vigilaban la entrada de un edificio, impidiendo que nadie pasase sin la invitación. Pero un hombre enmascarado, con un traje ajustado rojo y azul, derribó a los dos hombres con un simple empujón al tiempo que soltaba un chiste.

Uno de los hombres le agarró del brazo mientras le empujaba y se preparó para atacar, pero el enmascarado dio un prodigioso salto hacia atrás sin soltar el brazo del que le agarraba y le propinó una terrible patada en la cara que le hizo caer inconsciente.

-No quería entrar así-dice el enmascarado del traje rojiazul-, pero es que nunca me han gustado los sitios que tienen el acceso reservado.
-¿Cómo se atreve?-dice un hombre vestido de negro que parece ser el líder, acercándose al enmascarado lentamente.

El enmascarado se lleva la mano a la espalda y desenfunda una katana. Porque el enmascarado no es Spiderman, y los hombres de negro no tienen nada que ver con el asunto de Ben Reilly. El enmascarado es el mercenario bocazas llamado Masacre y los hombres son los guardias del Club Fuego Infernal.

-Espera, Shaw-dice el Hombre de Hielo, levantándose de una mesa y sujetando al líder-. Nosotros somos la policía, déjanos.
-Buenas noches-saluda Masacre apuntando con la katana a Bobby.
-Estás detenido, Masacre. No nos obligues a hacerte daño.
-Oh, si sólo será un momento.

El mercenario se prepara para embestir contra Bobby, pero en el último momento se acerca a Forja, quien se está levantando, y le estira del pelo. Bobby le dispara un chorro de hielo, pero Masacre lo esquiva y corre hacia una ventana, rompiéndola y escapando.*

En la oscuridad, se reúne un enorme grupo de personas. Están los hombres de negro de la reunión anterior, con el que parece ser el líder a la cabeza. Un hombre con traje rojo, otro con traje rojiazul, otro hombre con metal en pierna y brazo y aproximadamente una docena de robots completan la reunión.

-Entonces, ¿está todo listo?
-Masacre, ¿tú que dices?-pregunta uno de los hombres de negro, que frunce el ceño al ver las costras de Masacre, ya que éste se ha quitado la máscara para comer un trozo de pizza.
-Sí, está completamente listo… Digo, lista. La he dejado poco tiempo en el microondas, pero aún así está que te cagas.
-La operación-dijo el hombre fríamente, sin reírse por el patético chiste ni enfadarse.
-¡Oh, sí! También, también-Masacre dio un mordisco a la pizza.
-Ey, Masacre, pasa un trozo de pizza-dice entonces una voz.

Una telaraña cae sobre la pizza y la arrastra hacia el techo.

-¡Ey!
-Nunca me habías caído del todo bien-dice Spiderman-, pero me gustaba tu estilo desde que dejaste de matar gente. No esperaba que te unieses a los malos. Y… Oh, mierda.

Otros dos hombres salen de las sombras. Peter reconoce a Daredevil y a Forja.

-¿Por… Por qué os habéis unido todos a los malos?
-Spiderman, estás equivocado-dice Forja mirándole fríamente-. Estamos trabajando para el gobierno.

*(versión de un extracto de Factor-X #7 por Peter de Winter contada con otras palabras)

MUY PRONTO IBAITA Y NARUTAKI RESOLVERÁN LOS SECRETOS DE ESTADO