Colección: Los Vengadores
Autor: Hiperion
Número: #1
Título: Un nuevo comienzo.
Descripción de la portada: La mesa de reunión vista desde arriba. Los Vengadores reunidos alrededor de ella y en el centro de la misma un interrogante.

Una joyería del Upper West Side, en la cual se desarrolla una escena bastante común:

-¡Está bien! Si todos colaboráis no sucederá nada. Mantened el pico cerrado y las manos en alto. Kirk, Stephan, mantenedlos vigilados mientras desvalijo la caja y cojo todo lo que pueda antes de que alguien avise a la poli.
-Ok, Kent. - respuesta al unísono de Kirk y Stephan.
El propietario de la joyería, en un descuido de los atracadores, logra pulsar el botón de alarma bajo el mostrador.
-¿Qué…? ¡Ha activado la alarma, debemos darnos prisa!
El ruido de la ensordecedora alarma llena el aire, mientras todos empiezan a impacientarse. El único seguro es Kent, quien sabe que la comisaría más próxima está bastante lejos de allí.
-¿Sabéis, chicos? Estoy empezando a pensar que esto que hacéis no está nada bien - dice una voz desde el exterior.
Kirk y Stephan alzan la vista, solo para ver al vengador conocido como Ojo de Halcón disparar una flecha que, a escasa distancia de ellos, se abre por la punta y deja salir una red. Ésta atrapa a uno de ellos, Stephan, y Kirk logra salvarse por poco. El arquero entra al interior
-Tranquilícense, señores. El viejo Ojo de Halcón pasaba por aquí en el momento exacto
Kirk saca una navaja y se abalanza hacia él con ella por delante, pero la esquiva y a continuación propina un codazo en la nuca a Kirk, quien cae al suelo inconsciente.
-¡Maldición! - exclama Kent al darse cuenta de la presencia del arquero.

Pero antes de que Ojo de Halcón pueda detenerle, coge al anciano dependiente, sacando su Magum y colocándola contra la cabeza de éste:

-Vale, héroe… deja el arco y las flechas donde yo las pueda ver.

Ojo de Halcón obedece y deja su arco y su carcaj en el suelo.

-Bien… ahora… ¡Ahora, las manos a la cabeza! - la voz de Kent titubea.
-Lo que tú digas, chico - responde Ojo de Halcón, haciendo lo que le ha dicho - Haz lo que debas hacer. Adelante.

Kent tiembla, pensando durante unos segundos la situación en la que se encuentra. Piensa que puede acabar con un vengador, un superhéroe. Entonces, toma una decisión y aparta su pistola del dependiente, apuntando a Ojo de Halcón.

-Ahora…ahora… - dice Kent, con la voz entrecortada y sudando.
-Exacto, ¡ahora! - Ojo de Halcón, con gran rapidez, coge su arco y una flecha concreta y la dispara, sin dar tiempo a Kent a reaccionar. La punta de la flecha se abre y atrapa la mano en la que Kent lleva la pistola con una banda de acero, haciendo que suelte el arma. El dependiente logra zafarse y Clint repite lo mismo con una nueva flecha en su otra mano.
-¡Gracias! ¿Cómo puedo agradecérselo? - dice un contento dependiente a Ojo de Halcón, abriéndose paso entre el resto de personas presentes.
-¡Oh! Si no ha sido nada. Si espera a que venga la policía, no se mete en líos, y se acuerda de mí en su testamento, ya es suficiente.

Así, Clint abandona la joyería, dirigiéndose al lugar al que iba antes de percatarse del atraco: la mansión de los Vengadores, donde el Capitán América ha convocado una reunión.

Usando sus flechas con cables retráctiles, avanza por los tejados, hasta llegar a su destino. Usa su tarjeta de vengador para abrirse paso a través de la verja del patio y, una vez, frente a la puerta principal, Jarvis le abre, invitándole a pasar.

-Bienvenido, señor - dice el mayordomo - el resto de los presentes le esperan en la sala de reuniones.
-Hola, Jarvis. Entendido, voy para allá.
-¡Espérame, Clint! - dice una voz desde el exterior.
Clint se gira para ver como Janet Van Dyne, la Avispa, entra por la puerta, cargada de bolsas.
-Bienvenida, madam. Sus compañeros…
-Lo sé, Jarvis. En la sala de reuniones. Vamos, Clint - Jan deja las bolsas en el suelo a cargo de Jarvis.
Así, ambos avanzan por la mansión.
-¿Para qué crees que habrá organizado el Capi esta reunión? - pregunta Ojo de Halcón, para romper el silencio.
-No sé… Pero enseguida lo sabremos.
Finalmente llegan a la sala de reuniones. Clint abre la puerta y deja pasar a Jan, para hacerlo él a continuación. Allí están el Capitán América, Iron Man, la Bruja Escarlata, la Visión, el Hombre Maravilla, Hulka, Mercurio, Cristal, Hércules, el Hombre Hormiga y Chaqueta Amarilla, sentados en ese orden alrededor de la mesa. Quedaban varios asientos vacíos, a la izquierda del Capitan América.
-Bienvenidos, Jan, Clint - dijo el Capitán América con tono serio - Si os sentáis, comenzaremos.
-Y dime, Capi… ¿para qué es la reunión esta vez? - dice Ojo de Halcón, una vez se sienta, entre Jan y un asiento vacío.
-Sencillamente… ¡Cambia el viejo orden!
-Oh, seguro que esto no les pasa a los 4 Fantásticos - dice Clint en voz baja a Jan, quien responde con una sonrisa.

Interludio. Un poco antes, en mitad de una concurrida zona de tráfico, dos policías vuelven a comisaría en su coche patrulla

-¿Viste el partido de ayer? - pregunta el policía que no está al volante.
- No pude. Stephanie y yo salimos a cenar y… ¡¿qué es eso?!
Ante ellos, un repentino fogonazo de luz ilumina todo. El conductor frena el coche bruscamente y ambos salen fuera, sacando sus pistolas. Cuando la penetrante luz cesa, distinguen una robusta figura, de aspecto amenazador.
-¿Quién o qué eres? - exclama uno de los policías apuntando a la figura con la pistola.
-¡No tengo tiempo que perder con vosotros! ¡Llevadme ante los Vengadores! - responde con tono autoritario una voz de hombre.
-Amigo, no sé de qué manicomio has salido o como has hecho el truco de las luces, pero no esperes que te llevemos con los Vengadores así como así.
-¡Está bien! Esto es una muestra de lo que puede pasar si continuáis con vuestra tozudez.- El hombre coge algo que lleva a su espalda y lo lanza contra el coche patrulla, el cual desaparece en un nuevo estallido de luz - ¿y bien? - dice finalmente con una fría mirada, tras unos segundos de silencio.

Mansión de los Vengadores:

-Doy por iniciada la reunión. - la voz del Capitán América expresaba calma y autoridad a la vez - Os doy las gracias a todos los que habéis acudido a la llamada y me disculpo en nombre de los que no han podido venir. He convocado esta reunión para establecer una formación fija, de unos 6 o 7 miembros, debido a los continuos cambios que hemos experimentado en nuestras filas recientemente.
-¿Siete, Capi? - Simon Williams, el Hombre Maravilla, interviene, con una sonrisa marcada en su cara - ¿No suena eso demasiado a Gyrich?
-Creo que 6 o 7 miembros es el número idóneo para que el equipo funcione perfectamente. Ahora, me gustaría saber quiénes estáis dispuestos a quedaros y quienes no. Empecemos por ti, Iron Man - el Capi señaló al Vengador Dorado, quien carraspeó antes de contestar.
-Como ya te he dicho antes, Capi, mi respuesta es sí. No es por alardear, pero con Thor ausente en Asgard, todo músculo es poco, y si mis viejos transistores pueden ayudar…
-Me alegro de que te quedes. Yo también continúo como miembro activo, aunque no me gustaría ejercer como líder. - si el Capi se encuentra acaparando la atención de todos desde un principio, este hecho se acentúa al pronunciar estas palabras - He pensado que la líder ideal serías tú, Jan. ¿Qué dices?
-Oh, pues… - dice la Avispa, mientras todas las miradas se dirigen a ella - tenía pensado quedarme como miembro activo, pero si es necesario, ejerceré de líder - Jan esbozó una sonrisa.
-Gracias, Jan, sabía que podíamos contar contigo. - el Capi dirigió a continuación la mirada hacia Chaqueta Amarilla - ¿Y tú, Hank, te quedas?
-Capi, me he hecho esa misma pregunta desde que he recibido tu llamada - contesta Chaqueta Amarilla, tras unos segundos pensativo - Y creo que me tomaré un respiro, intentaré centrarme en mis investigaciones y en el trabajo, aunque solo sea durante un tiempo.

El Capi entiende perfectamente a su compañero Hank Pym. En innumerables ocasiones él ha intentado e intenta darle tiempo a Steve Rogers, apartar al Capitán América, aunque sea durante un tiempo. Pero siempre que toma alguna decisión de ese tipo, vuelve a pensar en sus deberes y se echa para atrás. Se alegra por su compañero Hank y espera que tome la decisión correcta, la que más le beneficie.

-Lo comprendo, Hank. Tómate tu tiempo.
-Disculpa, Capi... Pero mi esposa y yo no seremos Vengadores en activo. - Mercurio salta de repente, con el ímpetu que le caracteriza - Hemos acudido a la llamada y es un placer ver a viejos amigos, pero queremos llevar una vida lo más pacífica posible. Pero, quién sabe, quizá en breve volvamos a militar en el grupo.
-¡Lo mismo dice el Hijo de Zeus! -exclama Hércules, sin dar tiempo al Capi a articular respuesta - Con gran gusto he luchado codo con codo con vosotros, y si la ocasión lo requiriese, no podría estar más dispuesto a hacerlo de nuevo. Mas la Tierra es un lugar lleno de diversiones, placeres y curiosidades sin igual, que el León del Olimpo aún no ha conocido en su totalidad. Y me agradaría disponer de tiempo para descubrirlas.
-De acuerdo. No os preocupéis, sé que los tres responderíais gustosos de necesitaros. Ahora, ¿Wanda? ¿Clint?
-Yo me quedo, Capi. - responde Wanda, tanjantemente - Siempre que pueda ser de ayuda para mantener el equipo, puedes contar conmigo.
-En cuanto a mí... - dice Ojo de Halcón con tranquilidad - Quiero dejar bien claro…
-Perdón… - Scott Lang interrumpe a Ojo de Halcón - Me gustaría decir lo que voy a hacer ya, porque…
-¡Ey, Chico Hormiga! Creo que estaba hablando yo…
-Silencio, Halcón. - el Capi interrumpe la posible discusión - ¿Qué ocurre Scott?
-¡Humph! Está bien, que hable él… - masculla Ojo de Halcón, apoyando sus manos sobre su cabeza y repantigándose en su asiento.
-Lo siento, Clint - Scott traga saliva - Verás, Capi, ser Vengador ha sido un honor y un privilegio para mí. Pero, como ya sabes, también me ha costado la custodia de mi hija…- Scott permanece en silencio unos segundos - Me gustaría disponer de un tiempo de calma, arreglar unas cuantas cosas… y si he interrumpido a Clint es porque en menos de una hora he quedado para ver a mi hija, y quería que supieseis mi decisión cuanto antes.
-Entiendo, Scott. Y espero que consigas lo que buscas. Venga, ve con tu hija, y ven de visita cuando quieras.
-Gracias, Capi - Scott se levanta.
-Ey, Scott, siento haberme puesto así. Saluda a Cassie. - dice Ojo de Halcón, levantando su mano, despidiéndose.
-No pasa nada, Clint. Adiós a todos. - El hombre Hormiga se despide con la mano y abandona la sala.
-¿Y bien, Clint? ¿Qué ibas a dejar claro? - dice el Capi, una vez la puerta se ha cerrado tras Scott..
-Pues lo que estáis deseando escuchar: ¡Ojo de Halcón vuelve al grupo! ¡Y mejor que nunca!
-Sabía que dirías eso, y me alegro. - el Capi esboza una sonrisa - Ahora… ¿Visión?

Visión se encuentra pensativo casi desde el comienzo de la reunión, atendiendo sin embargo a cada una de las palabras de sus compañeros. Ahora, finalmente ha tomado una decisión.

-Capitán… creo que yo también soy de los que anhelan tener un poco de tiempo para pensar, en mi caso como Victor Shade. Sin embargo, si Simon o Hulka deciden no permanecer en el grupo, yo ocuparía su puesto, a corto o largo plazo, con mucho gusto

El Capi no dijo nada, simplemente dirigió la mirada hacia Jennifer Walters, Hulka, la cual comprendió el mensaje y se dispuso a responder.

-Puedes estar tranquilo, Rojo. Esta chica de piel verdosa va a quedarse una temporadita más en el grupo, así que puedes tomarte todo el tiempo que quieras para tomarte unas vacaciones.
-Yo no lo llamaría de ese modo, Hulka, pero sí… y gracias - responde Visión, sonriendo.
-Solo quedas tú, Simon. ¿Qué has decidido?
-Yo también me ausentaré un tiempo, Capi. No de manera indefinida ni tampoco durante un tiempo fijado. Solo necesitáis llamarme para que acuda al instante. Simplemente quiero… descansar. Sí, eso es. - Simon se encuentra y se muestra en todo momento contento.
-Entendido, Simon.- el Capi permanece unos segundos en silencio- Entonces, ya tenemos alineación. Jan, tú mandas ahora. - todos notan que el Capi aparenta haberse quitado un peso de encima - Doy por concluida la reunión.

Apenas media hora después de la reunión, una vez los demás Vengadores se han marchado, la actual formación se reúne en el salón, para tomar un té con pastas, servido por Jarvis.

-Me alegro de que te quedes por aquí, Jennifer - dice una sonriente Bruja Escarlata a Hulka - Después de lo que te pasó hace unos días…
-Oh, me volví salvaje como mi primo, pero eso no me echa para atrás a la hora de ser Vengadora. No creo que Bruce pudiese decir lo mismo… - Ambas ríen.
En otra parte del salón:
-Vuelves a ser jefa, Avispita, enhorabuena.
-Oh, vamos, Clint. Tampoco es para tanto… La verdad… pensaba que tú te presentarías para ser líder.
-Lo he pensado, sí. Pero este viejo arquero quiere volver a ser parte de este grupo, y eso ya lo he conseguido. Por ahora no pido más.
-¿Seguro que eres Clint Barton debajo de esa máscara? Cualquier diría que…
-Señores, tienen una visita. Dos agentes de la ley… - la voz de Jarvis interrumpió las distintas conversaciones de la sala y todas las miradas se dirigieron hacia el mayordomo.
-Bah, no es tiempo de presentaciones o palabrería - un corpulento hombre dio un leve empujón a Jarvis y entró en el salón.

Los Vengadores reconocieron al hombre, pues había sido tanto enemigo como aliado en la batalla. Todos reconocieron a… ¡Arkón, el Magnífico!

PRÓXIMO NÚMERO: ARKON REGRESA... ¡¡¡PRONTO MÁS AVENTURAS DE LOS VENGADORES!!!