Colección: Los Vengadores
Autor: Hiperion
Número: #6
Título: Peligrosa diversión.
Descripción de la portada: Vemos a Ojo de Halcón, Pantera Negra y Hulka en medio de una pista de circo, con los focos enfocándoles y sorprendidos ante algo frente a ellos, que crea una gigantesca sombra sobre ellos.
![]()
Una apacible tarde en Central Park. La luz del Sol está presente en todas partes, y muchedumbres disfrutan de ella, ya sea en modestos pic-nics o dando un agradable paseo.
Actividad que no es para nada extraña para tres superhéroes que encaminan sus pasos por entre el verde paisaje.
-Chicos, desde luego, he de reconocer que es bueno colgar los uniformes en el armario de vez en cuando y dejarse llevar por las maravillas de la vida cotidiana.
-Tú lo has dicho, Hulkita. Hacía tiempo que no me comía un cucurucho de pistacho y fresa – Clint Barton da un lametazo al helado que lleva en una mano.
-Encuentras la relajación fácilmente, amigo mío. Pero este parque, a pesar de su esplendor, no es comparable a las frondosas selvas de Wakanda.
-Oh, vamos, T’Challa. No te pongas ahora nostálgico.
-Jen tiene razón. Relájate y disfruta. Ultrón puede aparecer en cualquier momento de detrás de un arbusto, pero mientras tanto…
Todos ríen, pero ninguno de ellos puede dejar de pensar en lo que ha ocurrido últimamente: un ataque mental hacia Wanda, la Bruja Escarlata, del que aún no ha despertado, y una amenaza en la sombra que parece dispuesta a destruir a los Vengadores a cualquier precio y a la que no le faltan recursos, como pudieron observar al permitirse “arreglar” todo lo que había causado en una batalla entre los Vengadores y el Hombre Absorbente.
-¡Señores, señores! – una voz se oye a espaldas de los héroes.
-¿Eh? ¿Es a nosotros? – Clint se gira hacia el origen de la voz
-¡Sí! – un niño y una niña, ambos rubios, se detienen sonrientes. Es el niño quien habla – Oigan… ¿son ustedes… los Vengadores, no?
-Así es, pequeño – T’Challa se agacha a la altura de los chavales
-¡Wow! Y… y… ¿podrían firmarnos un autógrafo?
-¿Qué decís, chicos? ¿Os apetece complacer a nuestros amigos con una firma?
-Por supuesto, Hulkita. Siempre he pensado que nací para esto. Lástima que los demás no estén aquí.
Pero Clint sabe demasiado bien que la labor que están desempeñando los demás en su Mansión es demasiado importante. Agradece poder disfrutar de una tarde entre amigos, pero desea que ojala pudiera hacer algo más para ayudar.
![]()
Mansión de los Vengadores:
-¿Capitán, señor?
-¿Qué…? Oh, Jarvis, eres tú – el Capitán América, sin su máscara y sin afeitar, deja de observar un panel de control y se dirige hacia el mayordomo
-Señor, he pensado que tendría hambre y le he preparado algo de comer – Jarvis deja la bandeja que lleva en las manos delante del Capi.
-Jarvis, debo decir que me asombras. Siempre sabes el momento justo en el que tienes que actúar.
-Me halaga usted, señor.
-En serio, Jarvis. Has demostrado en más de una ocasión ser un genio de la intuición y la actuación con escaso tiempo de acción. Las pistas se nos acaban a Jan y a mí, y no sabemos quién es ese tal Joe que atacó a Namor e Iron Man mientras luchábamos contra el Hombre Absorbente. Por sus palabras sabemos que ambos eran aliados, forzados por lo que parece. Me vendría bien la opinión de un amigo. ¿Qué opinas de todo esto?
-Señor, pienso que yo únicamente debo ser un mayordomo eficiente. Las crisis son para gente como usted o el señor Tony, pero ya que lo dice… ¿ha pensado en rebuscar en los bajos fondos?
-¿Qué quieres decir? – preguntó Steve interesado
-Verá, en mi barrio no era extraño el asalto a alguna tienda. Pero el ladrón siempre dejaba algún indicio sobre él. Los chicos del barrio, entre los que me incluyo, usábamos ese factor y hablábamos con la “chusma” del lugar, siempre dispuesta a dar información a un precio razonable. Bastantes veces nos sirvió para dar con el culpable.
El Capi permaneció pensativo unos instantes
-Los Vengadores no estamos habituados a ese tipo de métodos, pero dado que en la base de datos de la policía no aparece nada relacionado con nuestro “Joe”, me parece una gran idea. Eso sí, Manhattan no es como un barrio y hay mucho terreno que cubrir…
-Señor, no dudo de que alguno de los Vengadores en la reserva estaría encantado de ayudarles.
-En efecto. Está bien, ahora me pondré en contacto con algunos de ellos. Muchas gracias por tu ayuda, Jarvis. ¿Ves? Tienes madera de detective.
-Oh, gracias señor. Ahora, si me permite… - el mayordomo sale de la estancia, mientras el Capi se dispone a realizar unas llamadas.
![]()
Central Park:
-Muchas gracias, señora Hulka
-Ey, no me llaméis señora, me hace mayor
-Venga, chicos, ahora a presumir delante de vuestros amigos – dice Clint
-Gracias otra vez – los dos niños se marchan contentos de vuelta con sus padres.
Los héroes reanudan su paseo, que vuelve a ser interrumpido por un hombre que se detiene ante ellos.
-¿A mí no me firmas nada, Jennifer? – dice, con una sonrisa
-¡Marty Flinn! Sigue apareciendo en todas mis salidas y te denunciaré por acoso
-Oh, vamos, Jennifer. Cálmate. Somos amigos, ¿recuerdas?
-No, no lo recuerdo… - se cruza de brazos
-¿Quién es Mister Sonrisas, Hulkita? – pregunta Clint
-Marty Flinn. Ojo de Halcón, supongo – extiende su mano hacia el vengador, quien la estrecha – y tú debes ser…
-Pantera Negra – T’challa también estrecha la mano de Marty
-Encantado de conoceros. Y ahora, Jennifer… a pesar de la presencia de tus compañeros aquí, me gustaría pedirte que cenáramos juntos esta noche.
-¿Qué? ¡Ni hablar, amigo! Antes saldría con el Sapo que contigo.
-Jennifer… sabes que siempre hemos estado predestinados a…
-Marty… - se acerca a él - ¿sabes? En Central Park es algo muy feo que la basura no esté – coge a Martin con una mano – en una papelera
Hulka mete a Marty en una papelera junto a ellos bocabajo, y después se frota las manos con satisfacción.
-Jennifer, ¿debemos suponer que no os caéis muy bien, no?
-Sí, T’Challa. Este chulito está coladito por mí desde hace años y parece que no parará hasta…
-¡Vengadores! – una voz interrumpe a Hulka
-Hoy nos van a gastar el nombre – todos se giran y pueden ver a un par de policías a la carrera
-Vengadores, necesitamos vuestra ayuda. Ha ocurrido algo en el otro extremo del parque.
-¿Qué pasa, exactamente, agente? – pregunta T’Challa
-Mejor que lo veáis con vuestros propios ojos.
Los cinco comienzan a correr, hasta llegar frente a una estructura con forma de castillo, hecha con un material blando.
-Vaya. Aquí en Central Park han aparecido cosas extrañas como el cacharro que nos llevó a aquel planeta del Todopoderoso o el recinto infernal del Segador, pero… ¿un castillo hinchable de colorines? Estos villanos empiezan a bajar el caché.
-La situación es más grave de lo que parece, Vengador. El “castillo” se expande cada vez más y lo que es peor de todo, varios niños se encuentran en su interior atrapados.
-Ciertamente es grave, agente. ¿No han podido entrar?
-No, señor. Han visto a niños atravesar las paredes tan fácilmente como pasar por una puerta abierta, pero nosotros hemos sido incapaces.
-Déjenos intentarlo a nosotros, agente.
Los héroes se deshacen de su atuendo y pasan a vestir sus uniformes, los cuales llevaban ocultos ante cualquier emergencia. Máscaras y guantes son puestos, flechas y arco preparados.
Se acercan a la estructura y Pantera Negra es el primero en tocarla. Tarda poco en advertir que su mano traspasa el material con que está construida.
-Amigos, parece que quien esté detrás de esto nos quiere dentro.
-Sí. Atentos chicos, preparaos para lo que sea.
Tras las palabras de Hulka, los tres vengadores entran a través de la pared y desaparecen a ojos de la multitud.
![]()
Con un repentino parpadeo, Wanda Maximoff despierta de su letargo. Alza la cabeza y reconoce donde se encuentra: el laboratorio de la Mansión de los Vengadores. Puede ver a Iron Man de espaldas usando algún tipo de soldador.
-¿Iron Man?
-¿Wanda? – el Vengador Dorado se gira con rapidez, deteniendo el soldador - ¡Has despertado! ¿Cómo te encuentras?
-Bien… supongo. ¿Qué ha ocurrido? No recuerdo nada – Wanda se lleva una mano a la frente.
Iron Man se acerca a ella.
-Sufriste algún tipo de ataque mental al volver de Polemachus. Desde entonces hemos realizado pruebas para reanimarte y averiguar qué te había pasado.
-Y… ¿has obtenido resultados?
-Me temo que bien pocos. Verás…
Iron Man le cuenta todas sus averiguaciones al respecto, y una vez termina, poco después.
-¿Crees que podría volver a repertirse?
-No lo sé, por eso estoy trabajando en este delicado dispositivo, – señala hacia la mesa en la que estaba trabajando – que espero pueda detectar cualquier bombardeo mental o artificial contra tu cerebro y, de paso, el de todos.
-Entiendo. ¿Puedo subir a comer algo o tengo que quedarme en cama, doctor? – sonríe
-Sube y dales la buena nueva a todos – Tony sonríe, aunque Wanda no pueda verle.
![]()
-Vale, de acuerdo… ¿y ahora qué?
Las palabras de Ojo de Halcón apenas son oídas por sus compañeros. Todos se hallan absortos ante lo que se presenta ante ellos: un entorno lleno de tonos morados y verdes y unos enormes parque de atracciones y circo.
-He vivido alocadas aventuras, chicos, pero pocas como esta – dice Hulka.
Entonces, un altavoz desciende de no saben donde, ya que no logran ver un techo definido.
-¡Hola Vengadores!
-¿Quién diablos eres?
-Ojo de Halcón, déjame hablar. Siempre tan impetuoso, aunque eso es divertido.
-Desembucha, tío.
-Bienvenidos a mi parque de atracciones para niños y superhéroes, los mejores tipos que he conocido.
-¿Nos conocemos? – pregunta Hulka sorprendida
-Puede ser, he conocido a muchos de los vuestros.
-¿Qué buscas?
-Oh, ¡Cuántas preguntas! Me siento halagado de que un príncipe como tú esté aquí, Pantera. ¿Veis la carpa que hay allí delante?
-Sí
-Genial. Id hacia ella y nos los pasaremos muuuuy bien – El altavoz desaparece por el mismo sitio por el que había aparecido.
-Esto es ciertamente extraño. ¿Estaremos en otra dimensión?
-Apuesta por ello, Panterita. Vamos a la carpa, no hay ningún sitio al que pueda mirar y no marearme.
Los héroes avanzan pasando junto a autos de choque, tiovivos y tiendas de algodón de azúcar y palomitas. Finalmente alcanzan su objetivo y entran.
En el interior, un buen montón de niños, con dulces en sus manos, esperan ansiosos a algo en las gradas.
-¡Hola de nuevo! – un nuevo altavoz surge junto a Ojo de Halcón
-¡Ay! No me metas esos sustos, amigo. Ya he tenido problemas de oído antes, y no bromeo.
-Disculpa. ¿Habéis visto a esos niños? Esperan un gran espectáculo
-Espero que esto no signifique lo que pienso…
-Hulka, eres una chica muy bella para los estandartes humanos, pero también muy lista, ¿no opináis niños?
Los niños estallan en un sonoro aplauso.
-¿Quieres que les demos un espectáculo a estos chicos?
-Así es, Pantera. ¡Venga, divertidnos! Los héroes sabéis hacerlo como nadie – ríe y el altavoz desaparece de nuevo.
Entonces, aparecen en el escenario las figuras de el Doctor Muerte, Magneto y Ultrón, tres de los más peligrosos villanos que hallan conocido los Vengadores.
-¿Qué diablos…? Este tipo está loco – Ojo de Halcón dispara una flecha explosiva hacia Magneto, pero esta le atraviesa, para sorpresa del arquero.
-Todo esto es en verdad raro, pero solo podemos defendernos – Pantera salta hacia el Doctor Muerte para proporcionarle una patada, pero también le atraviesa.
-Algo me dice que estos no son de verdad. Están hechos de la misma sustancia que el “castillo”. No me molestaré en pegar a Ultrón… - entonces Hulka recibe una descarga procedente del villano – Aaaau, eso pica.
-Chicos, mirad a los niños. Se lo pasan pipa. Nuestro anfitrión les ha convencido de que esto es algún tipo de exhibición de los Vengadores.
-Pues démosle lo que quieren, Clint, y acabemos con esto.
Hulka agarra a “Ultrón” y lo lanza por los aires contra el “Doctor Muerte”. Ambos se juntan en una masa gelatinosa.
-Esto es alarmantemente demencial, pero… - Pantera provoca a “Magneto”, haciendo que le siga, y provocando finalmente que choque con los otros dos y se junten formando una masa uniforme.
-¿Os haaaa gustado niños? – se oye de nuevo la misteriosa voz
-¡Sííííííííí! – contestan los niños al unísono.
-Pues preparaos, el show del tío Impy continúa.
-¿Impy? ¿Ha dicho Impy? Ya sé de qué va esto, es…
Las palabras de Hulka son interrumpidas por la aparición del gigantesco Galactus frente a ellos.
-Esto, chicos… espero que sea el de mentira. Si no, este modesto arquero va a mojar sus pantalones.
-¿Quién osa traer aquí a Galactus?
Los héroes no pueden sino enmudecer.
![]()
En una oscura estancia:
-Joe.
-¿Sí?
-Es hora de poner en marcha un nuevo ataque hacia los Vengadores.
-¿Qué debo hacer?
-Debes ir a Ryker y liberar a unos presos concretos… los que te indiqué el otro día…
-De acuerdo, señor. Será fácil.
![]()
Los niños y niñas presentes observan excitados como los tres Vengadores luchan contra su colosal enemigo, sin advertir la preocupación que estos tienen.
-Mis puños no parecen hacerle apenas cosquillas, chicos, ¿alguna sugerencia?
-Tan solo que conservemos la calma y paremos a pensar en la situación. O este no el auténtico Galactus o nuestro enemigo es tan poderoso como para traer hasta aquí a el Devorador de Mundos - T’Cahlla comienza a ascender por el cuerpo de Galactus.
-Esa es otra, Panterita. Yo aún estoy preguntándome dónde es “aquí”. Y claro, mis flechas no hacen mucho por ayudar – Ojo de Halcón lanza sendas flechas explosivas hacia Galactus, pero estas no hacen apenas mella en él.
-Insectos… no sois nada comparados con mi poder – los ojos de Galactus comienzan a iluminarse.
Pantera alcanza finalmente los hombros del gigante, y observa algo que le deja perplejo.
-Chicos, ¡esto es ridículo!
-¿Qué ocurre? ¿Tiene un interruptor para apagarle?
Pantera mira con ironía a Clint.
-Que me aspen… ¡púlsalo, tío!
T’Challa salta sobre el interruptor del cuello de “Galactus” y este cae arrodillado al suelo, bajando la cabeza. Se ha apagado.
Pantera vuelve con sus amigos, tan extrañados como él, mientras el público estalla en una ovación.
-¡Hola hola! – una figura aparece ante los Vengadores, alguien a quien conocen.
-¡Tú! ¡Lo sabía! ¡El Hombre Imposible!
-¡Sí, amiga Hulka! – salta a sus brazos - ¡habéis estado geniales! ¡Menuda función! Yo… - Hulka le suelta y cae al suelo - ¿qué pasa?
-¿Por qué has hecho todo esto?
-Oh. ¡Por diversión! Siempre me he divertido con los tipos como vosotros, y quería que estos chicos lo compartieran.
-Si… ha sido tronchante… ¿y ahora por qué no deshaces este “castillo” y devuelves todo a la normalidad.
-¿Debo hacerlo? Está bien… - el Hombre Imposible pulsa un botón en su cinturón y todos aparecen en Central Park.
Los niños se reúnen con sus padres, contándoles todo el espectáculo que han visto, pero sus padres están centrados en el reencuentro.
-¿Y ahora qué? – pregunta Hulka mientras todos miran al Hombre Imposible – no ha hecho nada para mandarlo a la cárcel como a un supervillano cualquiera.
-Oh, amigos. No me obliguéis a marchar de la Tierra. –el Hombre Imposible hincha sus ojos y llora desmesuradamente – Puedo otorgar mucha diversión, mi tecnología alienígena y mi metamorfismo pueden hacer disfrutar a mucha gente, y con eso a mí mismo.
- Está bien… ¿has pensado montar un show aquí en Central Park?
-¡Oh, gran idea, amigo Ojo de Halcón! Haré un espectáculo para niños y niñas, adultos y adultas… ahora mismo me pondré a ello. ¡Gracias, gracias!
Impy se aleja, mientras uno de los dos policías que habían avisado al trío se acerca.
-Esto… Vengadores, ¿qué es lo que ha ocurrido exactamente?
-Agente, no se lo creería si lo supiese.
![]()
MÁS VENGADORES... ¡EN BREVE!