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Las alarmas ahullan en la noche. Los focos iluminan brevemente las caras de los cinco mutantes acurrucados en una esquina de un sucio tunel.
Ororo aguanta la respiración e inclina la cabeza, intentando quedar lo menos visible que le fuera posible. Entre sus brazos sujeta el cuerpo inerte de su compañero Lucas Bishop. La respiración de este es irregular y suena parecida al aire que escapa de un globo. Aunque al menos tiene suerte de permanecer consciente.
- Tenemos que salir de aquí- afirma Sam Guthrie (aka. Bala de Cañon) mientras mira los cuerpos inconscientes de Sabia y Salvavidas.
- No nos iremos sin Neal- le responde Tormenta refiriendose a su compañero Ave de Trueno-, la Patrulla-X no abandona a uno de los suyos.
Bala de Cañon mira fijamente a la única superviviente de su equipo que aun estaba en condiciones de moverse por si misma.
- No sabemos si aun esta vivo. Y no quiero embarcarnos en una misión suicida. Los Centinelas tardarán menos de veinte minutos en reconstruir la antena, solo disponemos de ese tiempo para poner a salvo a nuestros heridos antes de que se lancen a por nosotros...
- Dejar atrás a uno de los nuestros no es una opción.
- Tienes un brazo roto y el cuello fracturado- un haz le luz penetra finalmente el tunel mostrando como la líder del equipo tenía su cabeza colocada de forma antinatural-. Tu no estas en condiciones de pelear. Yo no estoy dispuesto a hacerlo y dejaros morir a los cuatro. Ayudaros entre tu y Bishop, yo cargaré con las chicas.
- ¡Maldita sea, Samuel!- dice mientras intenta levantarse y cae al suelo de nuevo. Bishop intenta decir algo pero solo sale un grave silbido.
- Salgamos de este infierno.
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Doce horas mas tarde.
- Mirame-, Hank McCoy utiliza una especie de aparato Shi'Ar para comprobar el daño recibido por Tormenta. Previamente ya había estabilizado al resto de componentes de su equipo que de mejor o peor forma habían sobrevivido el viaje-. Mucho me temo que no podrás hacer ningún esfuerzo en una semana.
- Tengo que hablar con Cíclope inmediatamente. Hemos de enviar a un equipo inmediatamente a Peru. Hay unas instalaciones dedicadas a experimentar con una nueva raza de Centinelas, medio humanos-medio robots... Debemos destruirla antes de que se trasladen.
- Mucho me temo que eso tendrá que esperar.
- ¿¡Que!?
- Tu equipo no estará en condiciones de actuar hasta dentro de un par de semanas y el único equipo disponible ha sido enviado a Utah para hacer frente a una amenaza del Sapo. Yo mismo les deje hace un par de horas. Podemos esperar a que vuelvan...
- No lo harán de momento, era una emboscada- interrupe entrando en escena Cíclope-. Alex ha llamado hace media hora.
- Si se trata de una emboscada quizá deberiamos ayudarles- sugiere la Bestia.
- Tengo sobrada confianza en el equipo de mi hermano- le responde Scott Summers-, pero me preocupa la amenaza que Ororo ha señalado. Podría ser grave.
- Necesito un equipo.
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Horas antes.
Jimmy Proudstar inspira profundamente el olor del campo en Westchester había pasado su última semana en Mumbai (India) aleccionando a Robert Drake, su relevo en la sede de Corporación-X en Asia sobre todo lo que tenía que saber. Su sorpresa al saber que el mismo Hombre de Hielo había pedido su traslado a esa posición había sido mayuscula. Francamente se sentía como un extraño viviendo en ese pais, deseaba con todas sus fuerzas volver a casa pero por otra parte también se daba cuenta de lo necesario que era para "el Sueño" mantener una presencia visible en todos sitios. A veces se tenía que asumir ciertos sacrificios por el bien común.
La situación había cambiado al tener a alguien tan capaz como Robert Drake dirigiendo al grupo. Ya no era esencial su presencia allí, ello le permitía volver a su hogar.
Su hogar de verdad, donde había pasado la mayor parte de la adolescencia.
Sus sentidos aumentados le inundaban de sensaciones, casi estaba abrumado por la nostalgia que estas le provocaban.
- Me alegra verte de vuelta, James- afirma una mujer vestida totalmente de blanco.
- Emma...- Proudstar simplemente asiente con la cabeza como saludo. Ella había sido su mentora cuando había formado parte de los Infernales.
- Se podría decir que tienes el don de la oportunidad- afirma la Reina Blanca.
- ¿A que se deben tus nunca gratuitos halagos?
- Tenemos una situación de crisis. Necesitamos de tus servicios.
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Ahora.
Unas piernas sobresalen desde debajo de un enome panel de controles.
- Pasame el quinto destornillador empezando por la izquierda - dice la propietaria de las piernas.
Su acompañante, una chica asiatica de corto pelo rosa, hace una mueca de desagrado.
- Cuando me preguntaste si quería hacer algo divertido esta tarde... Tenía en mente otra cosa.
- Si te animaras a meterte dentro conmigo quizá lo entenderías - le responde la mecanica.
La chica asiatica se sonroja y parece estar considerandolo. Finalmente se arrodilla al lado de su compañera y se mete dentro del panel que estaba arreglando. Apretadas, ambas chicas veían miles de circuitos microscopicos enciendiendose y apagandose con luces de todos los colores.
- Es muy bonito- admite la visitante.
- Te lo dije. ¿Quien iba a pensar que detrás del panel de control de la Sala de Peligro podía haber tanta belleza?- dice la mecanica-. Los Shi'Ar realmente saben hacer tecnología. Nunca me canso de mirarla...
- Yo tampoco...- suspira la chica asiatica refiriendose a otra cosa.
Una voz interrumpe el intimo momento.
- ¿Kitty? ¿Xi'An? ¿sois vosotras?
- ¡Si!- responde la mecanica, saliendo precipitadamente de la consola.
- Los jefes andan buscandoos.
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Tormenta acaba de explicar la situación ante las pocas caras familiares que había a duras penas logrado reunir.
Indica el lugar donde aterrizaron. Como habían caminado durante horas por la jungla hasta la presa. Su error al subestimar la capacidad de detección de intrusos. La lucha. Las bajas. La humillante retirada.
Los cuatro mutantes escuchando asienten ligeramente.
- Entenderé que no esteis dispuestos a presentaros a una misión con tan pocas posibilidades de exito. Ellos estan organizados, nosotros solo podemos improvisar...
- Somos X-Men, Tormenta, sabes de sobra que aceptaremos- interviene Gatasombra. Karma asiente.
- Creo que ese chico que dejasteis atrás quería hacerse llamar "Ave de Trueno" ¿no? No pienso dejar que se sacrifique... Eso haría enfadar a mi difunto hermano- afirma James Proudstar.
Solo quedaba una persona sin hablar.
- En marcha- afirma de forma cortante Bala de Cañon.
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Tormenta había sufrido graves heridas durante una reciente invasión proveniente de otra dimensión. Su convalecencía había sido larga y las heridas, aun sin curar del todo, se habían vuelto a abrir en el anterior ataque. Le producían un terrible dolor, pero evitaba por todos los medios que ello no se le notara lo mas mínimo. Era imprescindible para la misión.
- Estarán en alerta máxima- afirma Bala de Cañon-, eso nos coloca en peor situación que antes.
- Lo superaremos- responde Tormenta con una fe inquebrantable.
- Faltan tres minutos para entrar en el espacio aereo- responde Kitty Pride desde los controles de la nave.
Pero al llegar su sorpresa resulta mayuscula. No existía rastro de nadie, era como si la base nunca hubiera estado allí.
- No puede ser. Tal y como lo describiste era imposible que tuvieran capacidad de movimiento como para desplazar todo el centro de operaciones- comenta Gatasombra ya sobre el terreno.
- ¡Silencio!- exclama James Proudstar- ¡Estoy concentrandome!
Los sentidos aumentados del nativo americano rastrean la zona.
- Prueba en esa dirección- señala Karma. Jimmy se concentra.
- Hay una mujer mayor de unos cincuenta años. Esta llorando.
- Podría ser una trampa- dice Tormenta mientras se acerca y les indica que se mantengan alerta. Volando cuidadosamente se aproxima a la figura-. ¿Que ocurre?
La mujer con pelo cano estaba llorando apasionadamente.
- Mis niños... Dijeron que no les ocurriría nada si cooperaba... Ahora estan todos muertos...
Tormenta se da cuenta de varios cadaveres incinerados. Por un instante teme que uno de ellos pudiera ser su compañero desaparecido.
- Ellos... Ellos... Han matado a Peter... Dio su vida para salvarme...- La mujer mantiene un cuerpo recubierto de un armazon metalico entre su brazos-. Rompieron la armadura nueva y murió...
- Tranquila- contesta Ororo con una nota de piedad en su voz-, ya ha pasado todo.
Al ponerle la mano en el hombro los ojos de las dos mujeres se encuentran.
- ¡TU!- Exclama la desconocida. A trompicones huye en dirección contraria a la líder mutante.
- ¿Nos conocemos? ¿que ha ocurrido aquí?
- ¡Alejate! ¡No te acerques!- Con una pistola de diseño extraño que llevaba guardada en el bolsillo de su bata apunta a Ororo. Luego piensa mejor y se apunta a si misma-. ¡Juro que lo haré! ¡No te acerques!
- Tranquila. No te haré daño.
En ese preciso momento Karma utiliza sus poderes telepaticos para hacerse con el control de la mente de la anciana. Sin embargo Tormenta nota como la poderosa psique de la extraña luchaba con Karma ya que la mano que sujetaba la pistola iba en un sentido y otro simbolizando la lucha de personalidades.
- Hay... Algo... En su... Mente- dice Karma mientras un hilillo de sangre cae por su nariz, simbolo del enorme esfuerzo que estaba haciendo.
Tormenta, siendo la mas cercana, decide arriesgarse y arrebatarle la pistola justo en el instante en que el duelo de voluntades acaba y Karma cae al suelo inconsciente. La anciana forjecea esta vez con Tormenta, pero este duelo apenas dura un instante ya que frente a que le quitarán la posibilidad de suicidarse la extraña aprieta el gatillo.
Una explosión de energía deja atontados a todos menos a Proudstar que gracias a sus sentidos aumentados había desarrollado una capacidad superior para el procesamiento de imagenes.
Él es el que sujeta el cuerpo de Tormenta que sale despedido debido al impacto tangencial del rayo. Contempla como su piel suave parecía cubierta de una capa de pura electricidad azul.
Bala de Cañon corre hasta el cadaver de la mujer. La pistola de diseño extraño estaba totalmente inservible, rota en varios pedazos.
Todo el grupo se reune alrededor de Proudstar, que sujetaba sentado a Tormenta. Había algo en la imagen que no encajaba pero ninguno de ellos lo acababa de situar.
- Debemos llevarla a la Escuela- afirma Gatasombra.
- No hace falta, Kitty- afirma la misma Tormenta con un tono de voz extraño-. Me encuentro bien.
- Estas cubierta de electricidad- dice Proudstar-. Solo yo puedo sujetarte gracias a mi piel invulnerable.
Karma hace un rastreo telepático. Había algo extraño en la mente de Tormenta, seguía siendo ella pero sin embargo...
- No te preocupes...- Contesta Ororo con una voz terriblemente dulce-. Ya se van.
Y tal y como ella dice las chispas desaparecen poco a poco dejando al descubierto su piel morena desnuda.
- Dios...- Afirma Karma.
- No... Lo creo...- Dice Bala de Cañon.
Gatasombra es la siguiente en asombrarse, incapaz de murmurar ninguna palabra.
- ¿Que me ocurre?- pregunta Ororo-. Yo me encuentro perfectamente. De hecho muchisimo mejor que cuando...
Finalmente se levanta y pese a que la desnudez de una dama no era algo que pudiera asombrar a Proudstar este no puede evitar quedarse abobado mirando ese cuerpo.
- Tormenta...- Murmura.
- ¡¿Que me ocurre?!- dice ella mientras mira su propio cuerpo, sin que su mente pudiera notar cambios.
- Ororo- se adelanta Kitty-, has rejuvenecido diez años.
La mujer aludida mira sus manos, sus piernas y finalmente sus pechos.
- Dios... Es verdad- susurra.
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En las semanas posteriores las piezas volverían a juntarse.
El joven Neil, Ave de Trueno, no había muerto después de todo. Fue encontrado por Karma a un par de kilometros de la base. Su historia era realmente sorprendente. Al ser capturado por los Centinelas le había ofrecido dos opciones: ser ejecutado inmediatamente o ofrecerse voluntario para un proceso de rejuvenecimiento. Era evidente que necesitaba ganar tiempo para los refuerzos así que se hizo valedor de confianza para lo segundo. Al ser llevado ante la presencia de una mujer mayor que todos llamaban Nanny convenció a esta que ni ella ni sus "hijos", los cuales tenían como rehenes, estaban seguros. La mujer que trabajaba allí contra su voluntad le creyó y durante la evacuación consiguieron quedarse atrás. Desgraciadamente una patrulla de los guardias rezagados los descubrió y antes de que Neil consiguiera eliminar al último estos masacraron sin piedad a todos los "niños".
- Nanny... La recuerdo- afirma Tormenta.
- Seguramente aquel al que llamaba Peter era "El Creahuerfanos"- afirma la Bestia mientras finaliza el chequeo que llevaba a cabo a diario sobre Tormenta-. Según afirma Neil la simbiosis entre humanos y los nuevos centinelas causaba un desgaste que solo podían solventar rejuveneciendo a sus soldados.
- Terrible.
- Aun puede ser peor. Hemos descubierto componentes...
- Que pertenecen al diseño de la Falange- interrumpe Bala de Cañon, apoyandose contra el marco de la puerta.
- ¿La Falange? ¿Creí que ya habiamos...?
- Tienen a Douglock- afirma rotundamente Sam-. Kitty Pride y yo hemos estado hablandolo. Tenemos varias pistas que nos gustaría seguir.
- ¡Podeis contar conmigo!- dice entusiasmada Tormenta, inmediatamente nota el tono juvenil de su voz y mira avergonzada a su doctor-. Si es que estoy en condiciones, Hank.
- Ororo, querida, te he estado haciendo reconocimientos durante dos semanas. No solo has recuperado los veintidos años, estas en el culmen de tu estado físico. Ha sido como un milagro.
- Mi vida entera ha sido una sucesión de milagros- afirma Tormenta.
- ¿Entonces quieres unirte a X-Force?- pregunta Bala de Cañon.
- ¿X-Force?
- Quiero dejar claro quien lidera el equipo- afirma Sam, medio en serio, medio en broma. Hay un duelo de miradas y Tormenta no puede evitar pensar que ahora que era mas joven que su compañero era algo normal que no diera por supuesto su respeto.
- Acepto. Tu mandas, Samuel- Ororo no puede evitar pronunciar "Samuel" de una forma algo despectiva.
- De acuerdo. Salimos esta noche. Siguiente parada... ¡Africa!
Fin de este capitulo.
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ESTO HA SIDO SOLO EL PRINCIPIO...