Colección: X-Force.
Autor: Rogers.
Número: #2
Título: African Munga Buhm.

Descripción de la portada 1 (20% de la tirada): Bala de Cañon visto desde un punto de vista cenital, avanzando hacía el lector con los brazos extendidos hacía él. En el paisaje podemos ver las granjas típicas de los pueblos mineros su niñez.

Descripción de la portada 2 (25% de la tirada): Tormenta con veinte y cinco años, con el pelo recogido en dos coletas, vestida al modo de una punk (traje de cuero, cadenas y pinchos) sentada encima de una Harley Davison. Sus ojos tienen pequeños relampagos y se enciende un pitillo con una chispa que produce de su dedo indice.

Descripción de la portada 3 (15% de la tirada): Ave de Trueno corriendo al lado de una manada de bufalos. En su espalda desnuda vemos un tatuaje azul que representa un pajaro. Los colores de esta portada son especialmente ocres, recuerda a una de esas imagenes que sus antepasados pintaban en las pieles de animales.

Descripción de la portada 4 (14% de la tirada): Karma bailando rodeada de miles de luces brillantes. La imagen capta justo el momento en que con un gesto de la cabeza levanta todo su corto pelo al aire. La imagen esta llena de intensidad cromática.

Descripción de la portada 5 (20% de la tirada): Gatasombra sentada encima de su cama, a su alrededor podemos ver su estudio, miles de fotos de diferentes encarnaciones de los equipos en los que militó y a su dragon Lockheed comiendose un enorme trozo de carne.

Descripción de la portada 6 (1% de la tirada): Un misterioso sexto miembro atrapado en una cruz y destripado. Ver siguiente parrafo.

Descubrieron como mantenerle atado y le robaron su libertad.

Le mutilaron mas allá de todo reconocimiento.

Por último, y como si de un Prometeo moderno se tratará, fueron desprendiendo de su cuerpo diferentes organos vitales que luego volvían a regenerarse.

Ni una sola palabra le consiguieron arrancar.

Sudafrica.

Los focos se mueven iluminando el cielo nocturno y atrayendo como a polillas a todas las almas sedientas de fiesta de la ciudad de Cabo Sur. Sin embargo, una antigua muralla (posiblemente de un antiguo fortín colonial ingles) bloquea totalmente el paso al recinto. Los desafortunados se quedan a las puertas del cielo oyendo la evocadora música de su interior pero sin poder acceder a los secretos de la fiesta próxima.

Decir que la discoteca es exclusiva sería como indicar educadamente que el Oceano Atlantico podría cruzarse a nado. Cierto pero poco aproximado en sus medidas.

Sam Guthrie grita para que el encargado de la seguridad en la entrada le oiga por encima de la ensordecedora música.

- ¡Diga a Robert Dacosta que Samuel Guthrie quiere entrar a verle!
- Mucho me temo que deberá usted al final de la cola- contesta el hombre, habituado a los farsantes.
- Lo digo en serio, tio.
- Yo también- le responde el responsable de la seguridad.
- Dejame hacer a mí- Ororo se adelanta y de sus ojos saltan chispas. Deja totalmente atónito al hombre que guardaba la entrada.
- Eso no ha sido demasiado responsable- susurra Kitty a su amiga Xi'An.
- ¿Que mas da? ¿No estas harta de esperar?- le contesta la vietnamita.
- Se supone que debiamos pasar desapercibidos- afirma James-. Puede que el rejuvenecimiento tuviera efectos secundarios.
- A mí me parece la misma mujer impulsiva de siempre- contesta Kitty-, aun recuerdo cuando se dejó una cresta punk.
- Yo también- murmura Xi'An, los recuerdos de esa misma epoca no eran demasiado agradables. Después de poseerla psiquicamente el Rey Sombra había hecho aumentar hasta los 120 kilos su joven cuerpo, aunque no era nada que unos meses en el desierto no pudieran solucionar (Ver el especial de los Nuevos Mutantes en Asgard para la historia completa).

El guardia recibe una confirmación por el comunicador y finalmente se decide a permitir el paso a los cinco mutantes. Les indican donde se encontraba la zona VIP. Todos quedan impresionados de la decoración de la entrada a la discoteca. Era todo un espectaculo de colores y luces.

La combinación entre estas y la música resultaba casi hipnotica.

- Deberias ser mas cuidadosa, Ororo- le dice Sam a su compañera mientras la coge del brazo-. Nos podías haber metido en un lio.
- Si, estoy algo enloquecida...- Contesta Tormenta sarcasticamente-. Hiciste bien al quitarme el liderazgo del equipo. Me siento mucho mas liberada. Tan pletorica que... ¡Tengo ganas de bailar!

Ororo se suelta de su compañero y se adentra en la multitud.

- Creo que lo hace para putearte- le dice James a su líder-. Tranquilo, jefe, yo la vigilaré.

El piel roja sigue el camino de Tormenta.

- No te preocupes-, le dice Kitty a su atonito líder.
- No me preocupo- los tres siguen avanzando hasta llegar a la zona VIP, donde tienen de nuevo que dar sus nombres para que se les permita acceder al recinto.
- ¿Has visto a ...?- afirma Xi'An.
- Si. ¿Y tu has visto a ...?- le contesta Kitty, ambas señalando a los famosos presentes en la sala.
- Chicas, podeis quedaros aquí jugando a "Buscando a Wally". Me gustaría afrontar lo siguiente a solas.

Sus amigas ni siquiera le escuchaban, así que Sam no se toma la molestia de repetir sus palabras mientras sube por unas escaleras a la zona mas exclusiva de esta exclusiva fiesta.

- A veces me siento tan solo- murmura a sí mismo-. No, Guthrie, no te aferres a ese sentimiento. No quieres sentirte así, especialmente con ellos delante.

Un par de hombres de seguridad le abren las puertas a su paso dejando ver un salón cubierto con cojines y ambiente de chillout.

- ¡Bienvenido, viejo amigo!- grita Roberto Dacosta mientras se levanta. Coge su mano y la agita efusivamente. Sam se obliga a sonreir timidamente.

Sus ojos se encuentran con los de ella. Con los de la mujer que hasta hace un momento hablaba mediante susurros con Roberto. Los preciosos ojos verdes de Bumy.

- Hola... Sam.
- Hola- responde él. Olvidando por completo la sonrisa que quería mantener a toda costa. Quería mantenerla para demostrar a su antigua exnovia que había superado la ruptura.

Su antigua novia y su antiguo mejor amigo. Podía soportarlo.

- Bueno... ¿Y si nos sirvo unas copas?- interrumpe Roberto, su intervencion rompe un poco la tensión.

Unos minutos mas tarde los tres estaban sentados bebiendo y compartiendo viejas anecdotas. Roberto y Bumy mantienen a una distancia muy lejana, eso permite relajarse a Sam, casi consigue olvidarse de que llevaban meses saliendo.

Su antiguo amor y su mejor amigo.

- Olvidalo- se dice Sam. Les escucha hablar de lo bien que les va desde que decidieron instalarse. Ambos tienen negocios funcionando, Roberto gestiona empresas y Bumy ha descubierto un talento inusitado para la moda-. No tienes derecho...
- Nos alegra que finalmente hayas decidido venir a vernos, Sam- comenta Bumy-. No sabiamos nada de tí... Y también... Queriamos que fueras de los primeros en saberlo... Estoy embarazada.

La cara de Sam se queda petrificada. Blanca. Sus dientes se cierran tan fuertemente que por un instante parece que su boca nunca se volvería a abrir de nuevo.

La fuerte impresión da paso a una leve confusión. Se sobrepone a esta y demasiado tarde encuentra unas palabras que decir.

- Me alegro... Feli... Felicidades.
- Gracias. Es una decisión que nos ha costado mucho tomar- concluye Bumy.

Mas adelante la mujer deja a ambos hombres a solas, se siente extraña, como si no reconociera a Sam después de haber sido su pareja durante tantos años...

- Yo no quería decirtelo- afirma Roberto-. No creí que te hiciera ningún bien.
- No es culpa vuestra. Debería haber superado esto. Ella no era feliz conmigo, no después de haber estado contigo...
- Lo lamento.
- No lo hagas- dice Sam-, no es culpa tuya. No es culpa de nadie.

Ambos mantienen un incomodo silencio.

- Necesito que me hagas un favor- acaba diciendo Bala de Cañon.

Xi'An mira a Kitty Pryde desde la distancia.

Eso le dolía.

Mirarla. Saber que nunca podría tenerla. Ya lo habían hablado, ambas eran mujeres, una lesbiana y la otra heterosexual. Kitty le había pedido que pudieran seguir siendo amigas. Xi'An, en un momento de debilidad, había aceptado.

Y le dolía el alma cada vez que la veía en la distancia. Sabía que no podía tenerla. Que nunca pensaría en ella de la forma adecuada. La conocía muy bien. Se imaginaba perfectamente el mundo siendo ambas pareja. Un mundo que nunca podría ser realidad.

- Es muy guapa- Xi'An se gira hacía una jovencita de su edad que ha interrumpido su contemplación de Kitty.
- Si, lo és.
- Puedes llamarme Drew.
- He visto una de tus peliculas.
- ¿E.T.?- contesta la recien llegada con una sonrisa picara.
- Todo el mundo ha visto E.T., me refería a una de las nuevas. En esa que apareces con otras dos chicas.
- No me gusta hablar de mi misma.

Ambas mujeres mantienen un corto silencio.

- Prefiero que hablemos de ella- dice la actriz refiriendose a Kitty, que conversa con su actor favorito ajena a todo-. Es muy guapa.
- Eso ya lo has dicho.
- Si. Y tu has coincidido conmigo. ¿Crees que existe alguna posibilidad de que las tres desayunemos en la cama de mi habitación mañana?
- Con ella... No-. Xi'An suspira y cierra sus ojos orientales.

A la mañana siguiente un cuerpo estilizado de mujer se levanta y sin cubrirse lo mas mínimo recoge un cuenco de frutas del salón. Vuelve a su habitación y le lanza una manzana a su acompañante.

- ¿Te gusta la fruta, James?

Tormenta rebusca un platano entre la selección.

- Por supuesto, Ororo.

La antigua líder de la Patrulla-X se estaba tomando esto como unas vacaciones, unirse a X-Force le permitía calibrar los cambios psicologicos y fisiologicos que se habían dado en su persona al ser rejuvenecida casi veinte años.

Quizá se había excedido en su juego. Se sentía vital y su recuperación la habían empujado a comportarse de forma impulsiva, pero no quería herir los sentimientos de nadie. Tormenta piensa en todo esto mientras devora su segunda pieza de fruta, una pera.

- ¿Por que me miras raro?- acaba preguntando James Proudstar.
- No te miro raro.
- Si que lo haces. Tengo sentidos aumentados, pero me habría dado cuenta sin ellos- él sonríe como un buenazo.
- Vale. Tu ganas... Si que te miro raro. No se como te vas a tomar lo que ha pasado.
- ¿A que te refieres?- dice James haciendose el tonto.
- Las tres o cuatro relaciones sexuales que hemos mantenido esta noche- Ororo notaba como desde su rejuvenecimiento tenía menos paciencia y se sentía mas irritable de lo normal.
- Han sido cuatro- dice él-. Y no se por que debería preocuparte nada de ello.
- ¿Esto es solo un rollo para tí?
- Ayer dejaste bien claro que no querías que fuera nada mas. ¿Has cambiado de opinión?
- ¡NO! ARGH... Me pones nerviosa- Ororo salta sobre él y le agarra del cuello.
- ¿Te he dicho que me encanta cuando te enfadas?

Mas tarde todo el equipo se reune alrededor de Sam Guthrie. Este saca unos planos de una carpeta negra y los extiende sobre la mesa.

- Este es el terreno. Esta aspa indica el lugar donde esta ahora mismo la fabrica de Centinelas. Nos ha costado utilizar nuestros mejores recursos conseguir su localización.

Kitty le interrumpe con una pregunta.

- ¿Como es posible que sea tan fácil esconder algo tan grande? Según el mapa ese edificio tiene las dimensiones de un centro comercial.
- Buena pregunta, Kitty- responde Sam-. El complejo tecnologico no estaba ahí hasta hace dos días.

Todos le miran con incredulidad.

- Si. Yo también desearía saber como lo han hecho- afirma el líder de X-Force-, pero tenemos que atacar de inmediato, antes de que puedan huir de nuevo y dejarnos sin pistas. Es arriesgado pero no tenemos otra opción. Ni siquiera tenemos tiempo para pedir refuerzos...

Bala de Cañon los mira de uno en uno. Ave de Trueno, Tormenta, Gatasombra y Karma. Solo cinco mutantes contra una fabrica de una nueva cepa de Centinelas.

- Recemos que seamos suficiente.

Fin de este capitulo.