Colección: Uncanny X-Men
Autor: Keazem
Número: #7
Título: Genosha I
Descripción de la portada: La frente de Charles Xavier, con una X grande, bien marcada en el centro de la misma. La X es de fuego espectral, azulado.


- Scott -dijo la voz de Charles Xavier en la mente de Cíclope, el líder de la Patrulla-X y director de la escuela para jovenes talentos de Salem Center- te necesito. Ha surgido algo.

Desde el asunto de Magneto, Charles Xavier había dejado toda la responsabilidad de su Escuela a Scott Summers, el mutante conocido como Cíclope y a su novia, la antigua Reina Blanca del Club del Fuego Infernal: Emma Frost. Xavier se había marchado entonces a Genosha, una ciudad que fue destruída por un centinela controlado por Cassandra Nova.

La Patrulla-X había tenido desde entonces diferentes formaciones: un primer grupo liderado por Tormenta dejó paso al liderado por Kaos, que fracasó estrepitósamente, siendo una de las bajas el reconvertido villano Caín Marko, Juggernaut, muerto reciéntemente en una misión a las Islas Ellesmere.

Scott Summers había influído indirectamente en la creación de estos grupos, tomando parte como antaño lo había hecho su mentor Charles Xavier en la dirección de la Escuela y el asesoramiento de los hombres y mujeres X. Sin embargo, esta tarea no había sido tan fácil como parecía y Scott se encontraba realmente preocupado por ello. La nueva Patrulla-X no había conseguido ninguna victoria real en las misiones que se le habían encomendado. Esto había creado un grupo fraccionado, con notables fracturas y bajas en la formación y con un escaso liderazgo.

El mensaje de ayuda de Charles Xavier hizo reflexionar a Scott Summers sobre el tema. Quizás era hora de volver a llevar un traje, de volver a vestir el uniforme de hombre-x y de volver a dirigir la Patrulla-X, después de tanto tiempo...

Descolgó el teléfono de su despacho y, apoyado en la mesa, llamó a todos y cada uno de los hombres y mujeres X que elegiría para esta misión. Si todo marchaba bien quizás pudiera verse una nueva Patrulla-X.


Caliban no sabía que pie de amigo Lucas estaba en suelo.
– Caliban -dijo Sabia con una sonrisa en los labios-. Guarda silencio, por favor, Scott intenta explicarnos algo.
– Así es. Gracias, Sabia.

El despacho de Scott Summers estaba lleno de gente. Kurt Wagner, Rondador Nocturno, se encontraba mirando a través de la ventana, con aire distraido; Sabia, permanecía de brazos cruzados prestando atención a Cíclope; Bishop y Caliban, junto a Sabia, hacían lo propio mientras Kaos permanecía sentado en silencio en una de las sillas. Cíclope caminaba por el despacho.

- He recibido una llamada del Profesor Xavier -dice Scott seriamente-: al parecer tiene problemas en Genosha y me ha pedido que envíe a un equipo -Kaos va a replicar, pero es silenciado por su hermano-. No, Alex, no va a ser el mismo grupo que fue a Alert. Esta vez iré con vosotros, me pondré al frente del grupo, ya que Kaos no se ve capaz de desempeñar tanta responsabilidad.

Las últimas palabras de Scott dolieron a su hermano, que le miró sobresaltado.

- No tenemos mucho tiempo. ¿Tenéis alguna pregunta que no pueda esperar?

– Sí -dijo Lucas Bishop-.

– ¿Puede esperar?

– Sí.

– Entonces ya encontrarás tiempo de formularla durante el viaje.

Genosha, varias horas después. Un hombre permanecía mirando al horizonte, sentado en una silla con grandes ruedas. Es Charles Xavier, el soñador mutante, el que comenzó todo. Él creó la Patrulla-X y él la ha dirigido casi siempre. Su mente, proyectada, localiza el transporte de la Patrulla-X en la lejanía. Se acercan.

Cuatro minutos después, frente a él aterriza el transporte de sus alumnos. La ropa de Xavier, un caro traje azul marino, ondea sobre su cuerpo a consecuencia del aire que levanta la nave de los x-men.

– Han desaparecido todos -dice Xavier cuando Cíclope, Rondador Nocturno, Sabia, Caliban, Bishop y Kaos se encuentran frente a él-.

A su alrededor se extiende una destruída Genosha. Las ruinas de una ciudad que había visto el mayor apogeo tecnológico de la humanidad.

– Esta mañana, al despertarme... -prosigue-. No detecto nada. Genosha está vacía.

Caliban olió algo. Escuchó el movimiento de algo y guió a sus compañeros hasta unas ruinas de lo que había sido un hospital. Kaos cogió en brazos a Xavier y el grupo se internó en el abrupto terreno de las ruinas, encabezado por Caliban y Cíclope. Ahora cmainaban sobre ruinas.

– No siento vida en este lugar -dice el Profesor Charles Xavier-.

– Caliban sabe que hay alguien por aquí.

– Es curioso... -dice Sabia-.

Entonces, tras pasar uno de los tabiques que mejor se conservaban los vieron. Allí están los dos: Coloso y Betsy Braddock (Mariposa Mental). Murieron... Ahora están vivos, delante suyo, durmiendo.

– La baja actividad cerebral del sueño debe haberme ocultado su esencia -aclara Xavier-.

– Cogedlos. Los llevaremos al Ala-X -dice Cíclope-.

Justo antes de aterrizar en la Mansión-X, un estruendo estremece el Ala-X. Procede de la parte trasera de la nave. La Patrulla-X en su totalidad mira atrás para ver como Coloso arremete contra las paredes de la nave. Ha destruído una de ellas.

– ¡¿Qué haces?! -grita Bishop-.

– Caliban nota algo raro en Coloso.

– ¡Intentad sujetarle mientras aterrizo! -dije Cíclope-.

Rondador Nocturno es el primero en actuar: una nube de azufre ocupa el lugar donde estaba sentado y el elfo aparece agarrado a la espalda de Coloso. Kaos y Bishop se quitan los dinturones y pasan a la parte trasera, dispuestos a frenar a Coloso. Mientras tanto, Mariposa Mental abre los ojos. Una katana psíquica nace de su fina mano y, de un salto, se coloca junto a Coloso y Rondador que siguen forcejeando.

Rondador transporta a Coloso fuera de la nave al tiempo que Mariposa clava su katana psíquica en el hombro de Lucas Bishop, justo en el momento que una onda de Kaos la hace perder el control de la misma.

La nave termina estrellándose sobre el pequeño bosque que rodea la Mansión-X. Cíclope se hace una brecha en la cabeza mientras que Sabia sale a escondidas por una puerta de emergencia. Caliban y Kaos persiguen a Mariposa Mental fuera de los restos del Ala-X, mientras Bishop queda tirado entre una de las paredes y el suelo. Rondador nocturno está de pie, mirando extrañado dentro de un agujero en el suelo... El agujero que ha provocado la caída de Coloso.

Se comienzan a escuchar gritos desde dentro de la Mansión. Rondador Nocturno se gira justo en el momento en el que Mariposa Mental le va a asestar un tajo con la katana psíquica... algo que podría haberle matado. El arma psíquica corta una nube de azufre, mientras Rondador golpea con una pierna a Betsy. Caliban se lanza sobre Mariposa pero esta invierte su rumbo con un poderoso puñetazo que envía al Morlock varios metros más allá (jamás Betsy había demostrado tanto potencial).

Kaos se acerca con precaución a Mariposa, con Rondador en cuerpo a cuerpo no puede arriesgarse a atacr con su poder mutante. Sin embargo, Kurt parece que empieza a estar cansado, mientras Betsy sigue como al principio. Kaos tiene que actuar. Cuando la nube de azufre ocupa el lugar en el que estaba el elfo, Kaos lanza sus ondas a gran potencia contra Betsy: no pretende matarla, pero no le ha dejado más remedio que emprender un ataque de esas características. Kurt no se había teletransportado, sólo había amagado... Las ondas dan de lleno en la espalda del elfo que sale disparado llevándose consigo a una ilesa Betsy.

Kaos, con un grito ahogado, va tras ellos. Mariposa Mental se levanta. Las miradas de los dos mutantes en pie se cruzan.

– Logan -dice Sabia-. Vamos, levántate... Te necesitamos.


– ¿Piotr? -dice una sorprendida y boquiabierta Kitty Pride cuando ve aparecer a Coloso por el umbral de la puerta.

El ruso se acerca a ella de forma decidida. Ella no se mueve, incrédula. El puñetazo que Coloso da a Kitty manda a la mutante intangible a otra habitación, ya que no llega a chocarse contra la pared gracias a su poder mutante.

Las alarmas de la Mansión-X se activan.

AQUÍ COMIENZA LA SAGA... ¡GENOSHA!