Serie: Ultimate JLA
Número: #3
Autor: Ibaita
Título: Vengadores III
Descripción de la portada: Ocupada por el Capitán América, Iron Man, Thor, Superman, Batman y Wonder Woman.

Triskelion, Metrópolis.

Nick Furia entró en una sala de reuniones. Superman, Batman y Wonder Woman le esperaban.

-Buenas tardes-dijo Furia-. Me gustaría presentaros a los tres miembros que iban a participar en el proyecto Vengadores. Os presento al Capitán América, Iron Man y Thor.

Los seis supersoldados intercambiaron saludos.

-Llevaban unos meses en el campamento de Túnez del que os hablé, sin saber adónde ir, y les propuse unirse a la JLA. Han aceptado, y aquí les tenéis. A partir de ahora, usaremos el término en clave “vengador” para comunicarnos entre nostros.

Asilo Arkham, Gotham.

-¡Soy el rey de Inglaterra! ¡Idiotas! ¡No podéis detenerme!
-Se llama Brian Bradock. Está muy inestable, y ha demostrado tener una fuerza extraordinaria. ¿Seguro que quiere…?
-Sí, estoy seguro.

Estatua de la Libertad.

Eran una banda muy reducida, tan sólo seis personas. Pero estaban en la corona de la Estatua de la Libertad con 15 rehenes y suficientes explosivos como para volar la estatua. Los negociadores no habían funcionado, y los terroristas exigían demasiado dinero. Algunas unidades de la policía y de SWAT habían acordonado la Estatua de la Libertad. Pero en aquella ocasión, se requerían los serivicios de un grupo antiterrorista al margen de la ONU: La JLA.

Los terroristas llevaban armas con escasos componentes metálicos para haber pasado por el detector de metales, pero el poco metal que tenían sirvió para que Iron Man, gracias al enorme electroimán que se había acoplado a la armadura, las repeliera y las tirara al suelo.

En el poco tiempo que tardaron en recogerlas, el Capitán América (gracias a Iron Man), Superman y Wonder Woman entraron volando en la estatua y rápidamente redujeron a los terroristas. El Capitán América acabó con el último de un escudazo que le rompió el cuello.

-Eso era innecesario-dijo Superman.
-Pues a mí me parecía necesario, el terrorista estaba armado.
-A esta distancia lo hubiera derribado con un soplido.
-El problema es que no necesito que derriben mis terroristas a soplidos.
-Vuelve a matar a un terrorista y te las verás conmigo.
-Mira, hijo, destruí una flota de aviones alemanes con sólo mi habilidad 40 años antes de que tú nacieras.
-Como sigas hablándome así…
-¿Qué?

El Capitán América alzó una pistola y soltó un único disparo. Acertó a Superman en el ojo y le hizo retorcerse de dolor un segundo. Más que suficiente.

-¡Vengador Capi…!-comenzó la indignada Wonder Woman, pero era tarde.

El Capitán América alzó el escudo y golpeó en la mandíbula a Superman. El escudo era muy resistente, el Capitán América muy fuerte y el impacto afectó a la encía, que no era tan resistente como la piel, de forma que incluso le hizo retroceder. Pero Superman se recuperó y agarró al Capitán América de una pierna. Salió volando con él de la corona y le tiró bastante fuerte. Sin embargo, el entrenado supersoldado cayó contra el libro, y al poner su escudo éste amortiguó la caída. Se quedó allí tumbado.

Superman le miró. Llevaba diez segundos allí tumbado. El tiempo exacto que tarda en explotar una granada de mano. Steve lanzó la granada contra Superman, quien cerró los ojos y se tapó los oídos. La granada no le hizo ni un rasguño, ni a él ni a su traje. Volvió a abrir los ojos. El Capitán América no estaba. Pero su visión telescópica vio algo que cualquier otra persona no habría visto. Un diminuto pedazo de metal colgaba del borde del libro de la Estatua de la Libertad. Superman se acercó. Steve había clavado un trozo de su escudo para mantenerse y estaba oculto debajo del libro. Clark alzó a su rival agarrándolo del esucdo. El Capitán América le pegó una patada, pero Superman no se inmutó.

-¿Ni siquiera suplicas?-dijo Superman mientras le mantenía colgando. Las personas bajo sus pies parecían hormigas. Unidades de la policía y de SWAT les apuntaban con pistolas y rifles, sin saber quiénes eran.
-En toda mi vida no he suplicado piedad, vengador. Y no lo haré ahora.

Triskelion.

-¡Maldita sea!-rugió Nick Furia-¡Superman tiene un ojo mal, no le hemos podido extraer sangre de ningún lado, no sabemos cómo funciona su organismo y no sabemos si se recuperará dentro de un par de minutos o se ha quedado tuerto! ¡El Capitán América se ha torcido la muñeca cuando Superman le ha golpeado! ¿A qué demonios estabais jugando?

Clark y Steve inclinaron la cabeza.

-¡Tendré que prescindir de vosotros durante un tiempo!

En algún hospital militar secreto, año 2002.

Nick Furia paseaba nervioso.

-¿Estáis seguros de que es el Capitán América?
-La huella dactilar encaja, señor. Hemos tomado fibras de su ropa y tienen más de 60 años.
-¿Cómo ha podido sobrevivir tanto tiempo?
-Creemos que se trata de un efecto del suero supersoldado, señor. Cuando el Capitán América trató de detener aquel misil, la adrenalina se disparó y se mezcló con el suero del supersoldado. Aquello había pasado muchas veces, pero de algún modo, al congelarse, ambas sustancias consiguieron que su corazón siguiera latiendo.
-A ver si lo he entendido; el Capitán América era una bomba de adrenalina todo el tiempo.
-Sí, señor. La adrenalina fue lo único que permitió que no se congelara. Y el suero del supersoldado hizo que se mantuviera vivo sin alimentos ni agua, y, lo que es aún más sorprendente, joven.

¿¿¿???

Su rostro tiene una poblada barba y una larga cabellera rizada pelirrojas. Lleva la cabeza cubierta por un casco metálico. Sus ropajes son verdes y rojos, con una larga capa roja que arrastra detrás. Sus manos están cubiertas por unos guantes de hierro que necesita para aferrar el enorme martillo, casi tan alto como él. Tiene un cinturón que dobla su ya de por sí inmensa fuerza. Es Thor, dios del trueno y de la guerra, hijo de Odín y Frigga.

Tira de las riendas en su carreta. La carreta es llevada por dos machos cabríos voladores, Tanngrísnir y Tanngnjóstr, tan grandes que arrasan la tierra a su paso. En caso de necesidad, Thor se los comería y ellos volverían a la vida, pues tal es la voluntad de Odín.

Su nombre es temido en la mítica Asgard y en Midgard, la Tierra, donde el día jueves pertenece a su nombre en inglés (Thursday, Thor’s Day), neerlandés (Donderdag), alemán (Donnerstag), sueco (torsdag), danés y noruego.

-¡Tanngrísnir, Tanngnjóstr, vamos! ¡La mítica Asgard nos espera, y debemos llegar antes de que el Ragnarok lo sucumba todo a su paso! ¡Mirad! ¡En Bifrost, el puente del arcoiris, que enlaza Asgard y Midgard, puedo ver ya a Heimdall, hijo de nueve doncellas y guardián de los dioses, quien duerme muenos que un pájaro y cuyo cuerno puede oírse en cualquier lugar del cielo y de la tierra!
-¡Oh, Thor, dios del trueno y de la guerra, hijo de Odín y Frigga, cuyo martillo Mjolnir invoca el trueno y cuya ira se teme en los Nueve Mundos! ¡Hay problemas en la mítica Asgard y el gran Odín, patriarca de los Aesir y las Asynjur, cuyo único ojo todo lo ve, dueño de Hugin y Munin y de Ferki y Gerki, creador de las runas y monarca del Valhalla, necesita vuestra ayuda!
-¡Allá voy, fiel Heimdall! ¡Cuida de Bifrost, de la mítica Asgard y de los Aesir y las Asynjur mientras yo me reúno con mi padre, el…!

Thor calló de pronto al ver las ruinas de Asgard, que se extendían ante él como un páramo desolado. Se dio la vuelta y vio a Heimdall, que enarbolaba una espada, con la cual descargó un golpe contra Thor que lo mató.

Y entonces, Thor despertó. Se encontraba en el Triskelion. Había tenido una pesadilla… ¿O tal vez fuera una llamada de Odín, todopoderoso patriarca de los Aesir y las Asynjur, cuyo único ojo todo lo ve, dueño de los cuervos Hugin y Munin y de los lobos blancos Ferki y Gerki, creador de las místicas runas y monarca del Valhalla, el hogar de los dioses caídos?

¿¿¿???

Una misteriosa figura miró desde las sombras a Brian Braddock.

-¿Estáis listo para vuestra misión, rey Brian?
-Sí, fiel vasallo. Si ésta es la única forma de recuperar mi legítimo trono, que así sea.

¿EL REY DE INGLATERRA? ¿EL PROYECTO VENGADORES? ¡¿QUÉ VA A SUCEDER?!