Colección: Ultimate Escuadrón Supremo
Autor: Matanza Cósmica
Número: #3
Título: Doctor Espectro.
En el Otro-Mundo, nuestra civilización ha vivido al borde del colapso, pero ellos emergieron y se mantuvieron unidos contra las fuerzas de las tinieblas. En el presente, su vasto poder que nos salvó a la humanidad anteriormente, puede ser nuestra condena... ¿Quién nos salvará ahora?
![]()
STAN LEE PRESENTA:
“EL ESCUADRÓN SUPREMO”.
![]()
Ciudad Capitolio, Magelland
Atomic City, Herculánea
El periodista, con un bigote como su cabellera: revuelta, se acomodó en su asiento mientras encendía la grabadora y cogía su bloc de notas dispuesta a tomar un par de anotaciones sobre la entrevista. Hizo un gesto con la cabeza al entrevistado que significaba: “podemos comenzar”.
—Buenos días, Doctor Espectro, el Señor del Prisma, el Elegido por los Superpoderes, el segundo mayor superhéroe tras el fallecido Hiperión, el que mantiene la antorcha de los superhéroes encendida, el defensor de América al servicio de su Gobierno. Muchos nombres para un gran superhéroe.
>> En primer lugar, muchísimas gracias por conceder su primera entrevista en más de diez años a los medios. Estar ante usted es estar ante una superleyenda viva. Todo el mundo sabe que usted es el héroe actual más importante y está entre los diez primeros que elaboró la lista de la revista “Timely”. ¿Qué puede contarnos de quién fue, quién es y quién será?
“Hay que ser imbécil”, pensó el entrevistado.
—Pues soy aún la misma persona, lo fui y lo seré, esa persona con ganas de servir a mi país y que quería ser astronauta. Me parece sorprendente que haya pasado ya tantísimo tiempo desde la misión en la Luna que lo cambió todo. Nunca imaginé que ser el primero en pisar la Luna cambiaría tanto las cosas y que, aparte de piedras, me traería de regaló el Prisma. La Luna nos entregó la oportunidad de salvar al mundo y eso es extraordinario, mire por donde se mire. Aunque abrumador, es un honor ser quien tenga está importante misión.
—Todo el mundo le conoce y ahora tiene la oportunidad de hablarles, ¿qué puede decirles?
“Eh, Doug, tío, ¿que qué les diría? Nada. No me rebajaría tanto. Me considerarían entonces uno de ellos. Les diría: “Hey, tíos, ¿qué tal vais intentando ser como yo y sabiendo que es imposible?” y a ellas: “Chicas, ¿qué? ¿Ya estáis preparadas para cuando os vea y os pida una cita para luego acabar en la habitación de mi mansión?”, piensa el hombre con un colorido uniforme de tonalidades como el verde o el azul. Su máscara le ocultaba el rostro.
—Les diría que, pase lo que pase, no se preocupen, que salvaremos el mundo, que haremos que las cosas malas cambien, que un nuevo y mejor mundo está cercano cada vez que nosotros, los superhumanos, nos mostramos ante la sociedad, para protegerla.
— ¿Y qué piensa de la baja popularidad de los superhéroes hoy en día?
“Pues qué le den a todos esos que dudan de mí. Uno tras otro, lentamente, hasta que estallen hechos pedazos si hace falta”.
—Pienso que la popularidad no es importante, al menos no comparado con todo lo bueno que hacemos cuando ayudamos a que las cosas vayan bien, señor Rothman. La gente se suele centrar en lo negativo y pocas veces en lo positivo, ¿no cree?
—Sobre lo de centrarse en lo negativo, ha sido muy criticado por intervenir en la Guerra de Vietnam, en la del Golfo, en la de Afganistán y en la de Irak. Se le llama el Supersoldado de Estados Unidos, ¿qué tiene que decir?
“Que a mucha honra, joder, y que aún así, ¿a quién se le ocurriría llamarse el Supersoldado de Estados Unidos?”.
—No soy un soldado. Un soldado es algo demasiado alto para mí. Sólo soy un ciudadano que quiere ayudar a su país y ante todo un humano que desea colaborar con el resto de la humanidad cuando le necesitan. No soy sólo de Estados Unidos, soy del mundo, y lo defenderé siempre que haga falta y en el bando que crea el correcto. También intervine en otros conflictos como el de Sierra Leona o Bosnia, de esos pareces que nadie se acuerda.
—Dicen que en esos conflictos fue de forma interesada, según un artículo independiente estuvo en Sierra Leona buscando diamantes y en Bosnia como mercenario.
“Hijos de perra...”.
—Eso es una mentira. Que den pruebas. Considero que en los medios hoy hay poca claridad, les hace falta un código deontológico, un código que cumplan. En Bosnia serví para mantener la paz y en Sierra Leona para ayudar a que no hubiesen más niños soldados... y sobre diamantes, donde este mi Prisma...
—Y hablando de su creciente fama, ¿qué opina de ello? ¿De los dibujos animados, los juguetes, los videojuegos, los libros...?
“Que dan pasta, coño. Es lo mejor que ha creado George Lucas”.
—Que sirven para demostrar diferentes facetas de mi mismo. De los dibujos animados decir que me encanta la serie de televisión, de los juguetes que me gusta regalárselo a los niños enfermos cuando visito hospitales, de los videojuegos que siempre me atasco en la fase en la Luna y de los libros que están muy bien... y de la película que se ha retrasado y que parece que finalmente se rodará en México. Espero que Ryan Reynolds haga bien de mí y que si puede saque a Scarlet por algún lado, que eso hará que hayan más espectadores.
De pronto, suena un extraño pitido. Rápidamente, el Doctor Espectro lo reconoce. El periodista se extraña mientras el superhéroe se quita parte de uno de sus guantes para ver debajo de éste un guantelete que le retransmite una información de último minuto.
—Lo siento mucho, pero deberemos dejar la entrevista para otro día– dijo el Doctor Espectro tocando una tecla de su guantelete, respondiendo a la llamada y haciendo que los pitidos se detuviesen–. Acabo de recibir una alerta: una fuga de enfermos mentales de un psiquiátrico, entre ellos algún supermaníaco– y se marchó volando–. Al menos, a cambio, te llevas la exclusiva. Hasta otra. Nos vemos en los titulares.
“Salvado por la campana. Ahora a patear culos”.
![]()