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martes, julio 12, 2005

Hawkeye

Hawkeye
Guión: Fabián Nicieza. Dibujos: Stefano Raffaele
Serie Regular de 8 Números. Marvel. 2´99 $.

Algo decepcionantes resultaron los escasos episodios publicados de la última serie regular Marvel dedicada al... ¡¿Nómada?! Ups, perdón. Es que si en las cubiertas de la serie no hubiera aparecido Clint Barton con su arco en una mano mientras tensaba una flecha con la otra (Y prácticamente no apareció una sola portada de la serie en que no ocurriera esta circunstancia) cualquiera diría que el protagonista era el antiguo líder de los ThunderBolts y siempre Vengador. Pero es que, además, el trabajo de Fabian Nicieza en ésta serie recordó poderosamente al de aquella otra colección protagonizada por el rebelde y duro Jack Monroe -y que el propio Nicieza escribió- porque, vamos a ver: serie con tipo duro y aspecto de cowboy urbano que se pasea por los USA y que se termina enfrentado, gracias a sus habilidades atléticas y a su manejo de las armas convencionales -sin olvidar su cinismo y su ironía-, con lo peorcito del crimen de "a pie" -nada de tipos con super-poderes- en historias de corte urbano y nada fantástico, pero dirigida "a todos los públicos"... ¡¿No os recuerda al Nómada?! Y ésta tenía componentes mucho más interesantes como lo del bebé que Monroe siempre llevaba consigo o el que fuera perseguido por todo el mundo (Aunque, bueno, aquí Clint también lleva a todas partes una flamante moto...). O sea, que quién esperó ver en estos comics una versión Marvel de la mas actual y exitosa serie del Green Arrow de DC, aprovechando el parecido entre ambos arqueros, con nuestro encantador Clint sumido en un ambiente super-heroico acompañado, a ser posible, de alguno de sus antiguos compañeros en los ThunderBolts o Los Vengadores, pues no le quedó mas remedio que resignarse y olvidarse del tema. Incluso aunque sólo se hubiera conformado con ver a Barton luciendo su vistoso uniforme -que aquí sufrió unos ligeros retoques-, pues hay que decir que durante los primeros episodios de la serie apenas se vislumbró (de hecho, se empezó a ver a partir de sólo 4 páginas en el número 4 de la serie. Y es que, ya sabéis, la Marvel de Quesada, que ahora parece haberse renovado, odiaba en un principio los uniformes más tradicionales de los héroes).

Pero, ahora bien, supongamos que todo lo dicho hasta ahora te da lo mismo. ¿Se podía "leer" esta serie?. Bueno, sí. Pero con el excelente estado actual en que se encuentra el mercado -por mucho que el sempiterno "pesimismo" de algunos les hagan proclamar a los cuatro vientos que la calidad está por los suelos, cuando ésta se está cuidando como nunca por parte de los editores que saben que hay mucha competencia ahí afuera-, tanto aquí como en los USA (Cada mes cuesta horrores no pedirse del Previews 20 ó 30 series de las que ahora están apareciendo) no ofrecía demasiado a un lector que tiene donde elegir. No estuvo nunca ni entre las 75 series más vendidas y eso no augura que Panini vaya a acordarse de ella y editarla en algún tomo (¿Quizá en los esperados Monsters?). Pero, a lo que vamos, durante los seis primeros números de la serie, Nicieza y Stefano Raffaele (Artista de origen italiano especializado en cómics de horror y que ya trabajara con Fabian en la extraña y fresca mini-serie The Blackburne Covenant, editada por Dark Horse originalmente y que Planeta editó recientemente para el Salón del Cómic de Barcelona) nos presentaron la saga The High, Hard Shaft (La Noble, Dura Flecha), una intriga en la que se vé envuelto Ojo de Halcón y que incluye mafiosos, prostitutas, mucho dinero, vistazos a los origenes del personaje, un templo en Laos protegido por 100 arqueros, un secreto que podía cambiar el mundo... La historia se dejaba leer, hay momentos a recordar (Clint y los ascensores repletos de matones, Clint demostrando sus habilidades y puntería, Clint y su encanto con las chicas...), pero el dibujante es de los que cumplen y punto (Aunque narra bien y sabe crear "atmósfera", si bien poco más...) y a la serie le faltaban recursos para "enganchar". La colección terminó con "A Little Murder" (Un Pequeño Asesinato), una historia de tinte mas superheróico y tradicional que traía de vuelta, brevemente, a La Viuda Negra a la vida de Clint -con el agradable Dejá Vu que eso nos deja a los lectores mas veteranos- donde el siempre correcto Joe Bennett hacía las funciones de dibujante ocupando el puesto del italiano y poniendo el broche final a la, de nuevo, fallida serie protagonizada por el simpático Vengador. Las portadas las firmaban gente como Pacheco, Larroca, Gulacy, Scott Kolins... Tan cuidadas como suele ser habitual en los últimos tiempos. En definitiva, una lectura más pero sólo si eres un incondicional del personaje, te van las historias menos fantásticas y no eres especialmente exigente.