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jueves, julio 14, 2005

Ultimate Fantastic Four #21

"CROSSOVER" (parte 1 de 3)
Guión:
Mark Millar Dibujo: Greg Land

Pág.2Regreso de Millar a la serie que el comenzo con Bendis. Despues de la decepcionante etapa guionizada por Warren Ellis, que resultó ser un sangrante ejemplo de la llamada "decompresión" narrativa que Marvel infringe sobre los guionistas estos días, Millar vuelve al título intentando levantar las ventas. La actual política editorial de Marvel hace a los autores escribir pensando en el tomo recopilatorio, es decir, arcos argumentales que se estiren a lo largo de cinco o seis números. Cada vez más gente está abandonando el formato mensual y pasándose a los "trade paperbacks", Marvel lo sabe, lo fomenta y saca provecho de ello, entre otras cosas para el lector es más barato.

Millar sigue un estilo parecido al que está usando actualmente en "Lobezno", empezando el número directamente con una escena de acción, los 4F en la era mesozoica persiguiendo a unos mercenarios que han robado una máquina del tiempo y amenazan con cambiar la historia, si no se les paga un cuantioso rescate. En los números de Ellis probablemente hubieran usado un episodio entero para enchufar la maldita máquina, aquí directamente comenzamos con Ben a punto de ser devorado por un dinosaurio.

Pág.6Pese a ser exitosos en su misión los jóvenes 4F son más o menos "castigados" por sus mayores, no dejándoles ejercer de superhéroes. Esto lleva a Reed a aventurarse en universo paralelo en el que ha hecho un amigo...él mismo.

Para empezar UFF #21 es una gran muestra de la habilidad de Millar para jugar con las expectativas de la gente y crear expectación, durante meses los fans han supuesto que este era el ansiado crossover entre el universo Marvel de toda la vida (616) y el universo ultimate, las especulaciones en la red sobre el tema han sido de los más variopinto y los pocos enterados de la verdad desde luego se han reído lo suyo. Este número crea las bases de la historia de manera simple, tiene una buena caracterización e interacción de los personajes (quiza uno de los puntos fuertes de Millar) y se lee fácilmente. Es Millar en su faceta más comercial, nada para tirar cohetes ni enmarcar, pero una lectura entretenida.

Pág.7El arte sin embargo sí merece un punto y aparte, Greg Land mejora día a día el trabajo que ha realizado en éste número es soberbio, para quitarse el sombrero. Y puedo asegurar que va a ir a mejor en el múmero siguiente. Land esta en posición de situarse como uno de los artistas clave de la Marvel actual, a la altura de consolidados como Brian Hitch y John Romita Jr.

La última página y el desarrollo de la historia desde luego va a hacer correr ríos de tinta, decepcionará a muchos y sorprenderá a otros tantos, si ha valido la pena o no lo sabremos en los próximos meses, pero el arte es razón suficiente para por lo menos echarle un vistazo a éste trabajo.