Hoy vamos a recordar un episodio crucial para la Historia de Marvel. Como seguramente sabéis, el regreso de Jack Kirby a La Casa de las Ideas tras su abrupta marcha a DC no se materializó hasta el año 1975.
Sin embargo, los rumores de las crecientes desavenencias del Rey con National (denominación por la que se conocía a la Distinguida Competencia en aquellas fechas) habían empezado a circular ya… ¡desde 1972!
De ello se hacía eco el fanzine Etcetera & The Comic Reader en su número 89, correspondiente al mes de Septiembre de aquel año. La sección de noticias señalaba que la opción más probable era que Kirby siguiera vinculado a la compañía hasta el vencimiento de su contrato. Sin embargo, acto seguido puntualizaba: “Si hubiera escrito esta noticia una semana antes, podría haber dicho que Jack estaba en Marvel«.
El redactor de ETC/TCR no era otro que Paul Levitz, el mismo que poco después iniciaría su exitosa singladura profesional en DC. El joven reportero incluso se había puesto en contacto con Roy Thomas, a la sazón director editorial marveliano, para recabar su opinión. Este indicaba que les gustaría tener a Jack de vuelta, faltaría más, pero recalcaba que el interés era recuperarlo mayormente como dibujante. La matización reflejaba lo que era un sentir bastante generalizado en el Bullpen. A decir verdad, el desempeño de Kirby como guionista no concitaba demasiadas adhesiones en la editorial.
Por su parte, en National el capo Carmine Infantino evitaba pronunciarse al respecto, zanjando el tema con un expeditivo “no comment”. Claro que su apostilla venía a confirmar la gravedad de la crisis, no descartando que Kirby optara por cortar amarras con la empresa: “En el caso hipotético de que se marchara, probablemente seguiríamos publicando los títulos que está realizando ahora para nosotros”. ¡Como veis, el ambiente estaba de lo más caldeado!
Rocket’s Blast Comicollector, otra conocida publicación fanzinera, arrojaría aún más leña al fuego. Su número 94 se abría con un titular que no dejaba margen para la duda: “Kirby Leaves DC” (Kirby abandona DC). ¡Huelga subrayar que dicho anuncio devino un tanto precipitado!
A nadie se le escapaba que las cancelaciones de New Gods y Forever People habían dejado muy tocada la moral del Rey. The Demon y Mister Miracle no corrieron mejor suerte. De todos sus proyectos en National, el único que logró mantenerse prolongadamente fue Kamandi.
Llegados a este punto, deberíamos precisar que Rocket’s Blast Comicollector había surgido de la unión de los fanzines The Rocket’s Blast y The Comicollector. Popularmente, se le conocía por sus siglas RBCC (así es como figuraba en las cubiertas). También Etcetera & The Comic Reader era el resultado de la fusión de dos publicaciones comiqueras. Con posterioridad, el título se simplificaría y quedaría simplemente como Comic Reader.
¡Hecho este breve inciso, proseguimos con nuestra odisea kirbyana! Habría que aguardar hasta 1974 para que las negociaciones entraran en su fase decisiva. Jack y su esposa Roz coincidieron con Roy Thomas en la San Diego Comic Con de aquel verano. Este puso todo su empeño para convencerle de que sería bien recibido si finalmente tomaba la decisión de volver.
Como no podía ser de otra forma, Stan Lee quiso que el anuncio oficial corriera de su cuenta. El momento escogido para ello fue la celebración de la primera Marvel Comic Con en el Hotel Commodore de Nueva York los días 22 a 24 de Marzo de 1975. Llama la atención que el evento comenzara un viernes y terminara un lunes… ¡pero así es como estaba montado el tinglado!
Fue en el curso de la charla dedicada a Los 4 Fantásticos cuando se hizo pública la buena nueva, siendo recibida jubilosamente por los asistentes a la misma.
Poco después, los Bullpen Bulletins recibían con idéntico entusiasmo el retorno del hijo pródigo: «The King is Back! ‘Nuff Said!» (no hace falta traducir, ¿verdad?)
Se da la circunstancia de que en aquella época Thomas tenía a su cargo la cabecera de Fantastic Four como guionista y editor. Kirby empezó a dibujar nuevas portadas de Los 4F y Roy también quería contar con él para los interiores del comic. George Pérez acababa de dejar la colección, de modo que precisaba un sustituto.
Estaba dispuesto a conceder a Kirby el protagonismo principal para que se sintiera importante. En los créditos podría figurar su nombre en primer lugar: “Argumento y dibujos de Jack Kirby; diálogos de Roy Thomas”, o alguna otra fórmula similar de colaboración. Confiaba en que dicho planteamiento resultara de su agrado y se ofreció a negociar con él los detalles.
La respuesta de Jack le cayó encima como un jarro de agua fría: estaba abierto a considerar su propuesta, sí, pero con la condición de que le pasara un guión detallado viñeta a viñeta. Había salido muy escaldado tras lo sucedido con Stan Lee y no quería que volviera a repetirse la misma situación. Entendía que se había ganado el derecho a desarrollar sus propias historias sin necesidad de la presencia de ningún “intermediario”.
Siendo justos, la petición del Rey tampoco era nada del otro jueves. Se estaba limitando a reclamar lo que habitualmente se denomina un guión completo (full script). Muchos artistas prefieren trabajar así. No se trataba de una demanda exagerada ni nada por el estilo.
El problema es que Roy estaba acostumbrado a funcionar con el estilo Marvel: al artista se le hace llegar un argumento que utiliza para dibujar a lápiz el comic, añadiéndose después los diálogos.
Este sistema se lo había inculcado Stan Lee desde el principio, y constituía su modus operandi profesional. Vaya por delante que el guionista presumía de adaptarse a las necesidades de los dibujantes. Sabía que no era lo mismo tener que lidiar con John Buscema que hacerlo con Neal Adams. Cuando este último le planteó participar en la confección de los argumentos de X-Men, se prestó a ello sin ningún problema.
Sólo había una cosa con la que no estaba dispuesto a transigir: escribir guiones completos suponía para él un muro infranqueable. Dicho con otras palabras, no se sentía cómodo haciéndolo.
Además, interpretó que la actitud de Kirby dejaba bien a las claras que no iba a involucrarse creativamente en la realización de los comics. Se limitaría a dibujarlos con su certificada profesionalidad y nada más. Una vez sopesados los pros y los contras, concluyó que lo mejor era dejarlo correr.
Además de Fantastic Four, Thomas recurrió a Kirby para ilustrar portadas de otros títulos que editaba. Incluso consiguió que le hiciera una cubierta para Giant-Size Conan The Barbarian # 5 USA, aunque aquello terminó siendo un tanto frustrante porque John Romita redibujó el rostro del cimmerio en la imagen que salió publicada finalmente … ¡Su intención era que quedara plasmada la versión “bárbara” de Kirby, pero se quedó con las ganas!
Mirado en perspectiva, Roy cree que a Kirby le habría convenido volver a dibujar Fantastic Four. Con sus proyectos en solitario introduciendo personajes de nuevo cuño no obtuvo ningún éxito comercial, lo que a la postre resultó contraproducente para él.
Marvel había evolucionado mucho durante aquel periodo en lo que a madurez narrativa se refiere, y el estilo de concebir los guiones que tenía el Rey se había quedado un tanto anticuado. Le había pasado un poco como a otros grandes de los comic books que brillaron en el pasado, entre ellos su viejo compañero de batallas Joe Simon.
Los gustos habían cambiado. Después de ver lo que Steve Englehart había sido capaz de hacer con el Capitán América, el enfoque más simplista de Kirby parecía un retroceso. Otro tanto podría decirse de Pantera Negra y Dinosaurio Diabólico.
En cambio, los Eternos venían a reivindicar el mejor Kirby épico de los Nuevos Dioses. Sin duda fue su gran hito marveliano en esta etapa.
Hay que ponderar igualmente que el artista asumiera el difícil reto de adaptar al comic 2001: Una Odisea del Espacio, imprimiendo su sello inconfundible de grandiosidad cósmica y dinamismo visual. Algunos criticaron que la serie regular no respetara el espíritu de la película de Stanley Kubrick, pero el tiempo ha terminado por convertirla en un título de culto. En cualquier caso, tampoco esta apuesta de ciencia-ficción y su continuadora con protagonismo del Hombre Máquina cosecharon los resultados esperados.
Para como de desgracias, Jack tenía al “enemigo” en casa. Bueno, tal vez no fuera para tanto… ¿o sí?
El próximo mes profundizaremos en esta y otras controversias. ¡Anticipo que habrá sorpresas!
Miguel G. Saavedra

¡Lo que no había sido posible en los comics se hizo realidad gracias a la serie animada The New Fantastic Four! Esta producción televisiva estrenada por la cadena estadounidense NBC en 1978 posibilitaría que Roy Thomas y Jack Kirby formaran un “fantástico” tándem creativo en varios episodios. El guionista disfrutó de lo lindo dialogando los storyboards que Kirby había dibujado a partir de sus argumentos, aunque ambos no llegaron a colaborar directamente en el proyecto.
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¡Bienvenidos a la Marvel de los 70!
Iniciamos aquí lo que va a ser una extensa tanda de artículos dedicados a aquella irrepetible década marveliana.
Si lo consideráis oportuno, podéis convertir los comentarios en una suerte de foro para exponer toda clase de temas relacionados. No hace falta que os ciñáis al artículo en concreto. Podéis hablar de cualquier cosa que os apetezca: vuestros recuerdos de los tiempos de Vértice, los tomos de Panini, las reediciones que os gustaría ver publicadas, etc.
También podéis analizar la DC de los setenta, las revistas de Warren… o incluso los títulos de Gold Key, ¿por qué no?
El único límite es respetar las opiniones de los demás.
Cogiendo tu guante Miguel, voy a lanzar mi opinión, sólo mi opinión, la mejor manera de leer los clásicos Marvel es en la Biblioteca Marvel, los he leido en Vértice, volume 1, 2 y mundicómics, Surco, Bruguera, Marvel Gold y todos los diferentes formatos de Forum y Panini. Las razones, el tamaño y especialmente la inclusión de los correos americanos, me llevan a esa época. Podría comprar que para guarda seria mejor los Marvel Gold, pero prefiero la Biblioteca Marvel para leer.
Estupendo artículo, Miguel, «comme d’habitude». Además con «King» Kirby lo que siempre es un plus.
Los tomos gruesos lucen más en la biblioteca, pero pueden resultar un tanto incómodos para leer.
Yo prefiero las grapas cuando se trata de comic books. El problema es que no parece un formato demasiado viable si hablamos de reediciones de material clásico.
Gracias por los elogios. El próximo mes analizaremos lo que supuso el regreso de Kirby en el Bullpen.
Ya aviso que va a ser de lo más fuertecito que hemos publicado nunca en la sección.
Penita que a Kirby le fuese mal en su aventura (al fin y al cabo también un regreso a…) DC (a pesar de su enorme y variada creatividad: el efímero Atlas, Los Perdedores, Nuevos Dioses, Mister Miracle, Forever People, Jimmy Olsen…con la recuperación de la Legión de Repartidores y el Guardián, los Dingbats, el visto y no visto revival de Manhunter, el nuevo Sandman setentero, Demon, O.M.A.C., Kamandi,…) y que de nuevo le fuese mal en su regreso a Marvel (2001, Dinosaurio Diabólico, Los Eternos, Capitán América, Pantera Negra, Hombre Máquina,…). Y penaza que siga sin reeditarse 2001. A ver si se remedia en un futuro próximo y podemos tener completa en castellano la 2001 del Rey (la adaptación de la peli y la estupenda breve serie regular posterior) …y la adaptación a tira de prensa de The Black Hole (esta alenos sí se llegó a reeditar en EEUU).