Coleccionable Spider-Man #3: Submundo

cspp13Con este tomo alcanzamos un punto de inflexión importante, ya que se nos va la estrella de la colección, y no me refiero a Spiderman. Es decir, tenemos la despedida de Todd McFarlane tanto de la serie como de la editorial. Se ponía fin a una relación repleta de éxitos y fama, que le ayudaría a comenzar un nuevo proyecto, junto a otros autores de la época, que se transformaría en la editorial conocida como Image. En aquellos momentos, no sé como se lo tomarían los aficionados, pero como lector de este coleccionable, no sé si llorar de pena o de alegría…

La despedida del autor es un clon de su inicio en esta serie: historia de corte tenebroso, con villano retorcido a su antojo y vestimos al protagonista como me apetezca en eso momento. La gran diferencia radica en que no tenemos que aguantar, durante cinco largos episodios, como el autor estira una trama intrascendente, sino que su “genial” idea solo abarca dos numeritos de nada. Y yo se lo agradezco enormemente, porque su recargada prosa es demasiado aburrida. Nunca  se me hicieron tan eternas veintiuna páginas.

El principal problema no es que sus textos no sean fluidos. No, lo peor de todo es que nada tiene una consistencia suficiente para resistir poco más de cuarenta páginas de lectura. Mendigos que desaparecen; Spiderman lo investiga y acaba topándose con Morbius, que se ha convertido en el líder de un grupo de monstruosos mendigos de léxico reducido. Quizá no nos parezca obvio, pero si queremos oscuridad, nada mejor que bajar al subsuelo de la Gran Manzana y enfrentarnos a un vampiro nacido de la ciencia. Además, le ponemos el traje negro a Spiderman, por un motivo tan importante como que mola mucho, pese a que le cueste una pequeña discusión con su mujer. Ese matrimonio tristemente retratado en el que las conversaciones se basan en aquello que todo hombre desea, de forma soslayada, eso sí. Además de presentar a Mary Jane en un papel de adicta a las fiestas con menos cerebro que un mosquito. Sigo pensando que con autores como estos, ¿quién no considera el matrimonio de Peter un lastre? Posiblemente, aquellos que disfruten viendo a MJ lucir ese peinado tan incómodo, o sus modelitos de lencería fina. Todo un detalle el de los autores de esta colección.

82859La historia no hay por donde cogerla, a pesar de que sí me parece que hay una intención de tratar un tema tan interesante como el sentimiento de culpa de Morbius, que es incapaz de resistirse a sus ansias de beber sangre humana. Tampoco podemos obviar la marginación que sufre ese colectivo desplazado como son los mendigos, pero son conceptos tratados de forma tangencial. Parece que el autor los utiliza casi por casualidad, seguramente porque tanta splash pages lo tiene totalmente obnubilado.

Después de dos números, el autor se toma un pequeño respiro, siendo sustituido por Erik Larsen. Parece que en la Marvel de la época cualquier dibujante con una idea tenía vía libre para escribir algo. La verdad es que el resultado supera con creces lo que había hecho hasta el momento McFarlane. No obstante, el dibujo de Larsen, pese a ser su especialidad, está muy por debajo de otros de su trabajos para la editorial. Me quedo con la interesante idea que plantea la preocupación de una pareja ante la posibilidad de tener a un bebé. Algo tan natural como la vida misma se vuelve un complejo problema a resolver ante la multitud de dudas que asolan a la joven pareja. De esa forma, Peter busca respuestas en uno de los mejores genetistas del Universo Marvel, la Bestia. Así surge una colaboración y un acercamiento más directo a lo que supone ser un mutante en un mundo lleno de odio. Las dudas quedan reducidas a una pregunta: ¿Quién quiere tener a un hijo cuya vida puede ser tan desdichada? Bajo esta conclusión, ambos acabaran tomando una decisión que, no por ser menos esperada, está menos desarrollada con coherencia. Desde luego, es un relato que invita a la reflexión.

82860Tras este paréntesis, vuelve McFarlane para la que sería, a la postre, su última historia. Como no podía ser de otra manera, el autor se despide a lo grande, y lo hace con un crossover con X-Force. Sinceramente, el tándem formado Rob y Todd es para echarse a temblar. Son dos números en el que los despropósitos se encadenan uno tras otro. Desde el hecho de obligar al lector a girar el cómic para poder leerlo hasta esos dibujos en los que se potencia la violencia y los dientes apretados. Tan apretados que parecen multiplicarse en la boca de los personajes. Mucha acción, pero sin demasiado sentido. Spiderman pasaba por allí y decide ayudar, ya que la presencia del Juggernaut siempre impone un poco.

No sé si los autores pretendían homenajear la famosa historia de Rogern Stern, “Nada puede parar al Juggernaut”, porque Spidey hace hincapié constantemente en lo imparable que es el contrincante. Sea como sea, el resultado es un historia incomoda de leer, donde prácticamente nada tiene sentido y es perfecta para quedarse dormido. La he leído varias veces y no soy capaz de encontrar nada bueno en ella. Bueno sí, que una de las viñetas es la responsable de una discusión de McFarlane con Tom DeFalco, la cual provocó que tuviese que redibujarla, convirtiéndose en el motivo principal de su marcha de la Casa de las Ideas. Fue bonito mientras duró. O no, según se mire.

82861Para concluir, esta entrega nos deja una historia de autores con un oficio más definido y un talento infinitamente más desarrollado. Hablo de Ann Nocenti y Rick leonardi. Ambos en sus facetas habituales, nada de experimentos raros. Ambos dan forma a un relato que quizá no sea gran cosa, pero que después de lo leído hasta el momento me parece una auténtica maravilla.

La trama es muy simple: Spiderman trata de salvar a unos trabajadores en un edificio, cuando la caída de la plataforma provoca que una mujer y su hija estén en peligro. El Trepamuros intenta salvarlas, pero acaba desfallecido en el tejado. A partir de ahí tenemos una experiencia cercana a la muerte al estilo del Universo Marvel. Los invitados de excepción son Thanos y su amante, la propia Muerte. Una historia cargada de simbolismos que nos llevan  a profundizar en la esencia básica de lanzarredes: sentimiento de culpa y sacrificio. Todo se reduce a esos dos conceptos, los cuales sabe muy bien interpretar Nocenti.

Rick Leonardi empieza muy bien, pero poco a poco va perdiendo fuelle. Desde luego, el dibujo en este tomo está lleno de altibajos. De todas formas, la narrativa es el punto fuerte, salvando la irregularidad de sus lápices a lo largo del relato.

Alcanzada la mitad del coleccionable, llegamos a un punto importante de inflexión de la colección. Tras la despedida debemos prepararnos para recibir a un nuevo autor. Veremos si el cambio favorece a la colección. Quizá, nada puede ir a peor, pero nunca se sabe.

2 Comments

on “Coleccionable Spider-Man #3: Submundo
2 Comments on “Coleccionable Spider-Man #3: Submundo
  1. En ese nº con X-Force, si no recuerdo mal ¿no destruyen parte de una de las torres gemelas? no se si esto fue antes de que aquí en España, Francisco Ibañez estrellara un avión también en una de las torres en el 30 aniversario de Mortadelo y Filemón.

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