Coleccionable Spider-Man #5: Una gran responsabilidad

cspp15La despedida de las grandes estrellas del momento deja desangelada a una serie que se convierte en un coitus interrumptus, y comienza a dar muestras de estar pérdida y sin rumbo. Quizá lo único que tienen claro todos los autores que aterrizan en la colección es que Mary Jane zurce el traje de Spiderman, y que la pelirroja debe salir en ropa interior cual modelo de Victoria’s Secret. Me parece más respetable ver como otros la obvian en sus tramas, ya que al menos son honrados con el personaje y con los lectores.

Como ya ha ido quedando claro en anteriores reseñas, el tratamiento de los personajes no es el punto fuerte de esta cabecera. Aunque también podríamos decir que en la elección de autores tampoco es que estuviesen muy acertados, viendo el resultado final del proyecto. En este tomo, en lo que podríamos definir como una época de transición, comenzamos con uno de los guionistas más defenestrados que se ha encargado de las aventuras del lanzarredes. Se trata, nada más y nada menos, de Howard Mackie que, en esta ocasión, se auspicia bajo el seudónimo de H. Austin. Entiendo que lo hace por su propia seguridad, algo entendible tras leer el relato que, por suerte para nosotros, es autoconclusivo.

82868Ni el dibujante Larry Alexander, todo un desconocido para mí; ni la sugerente Mary Jane semidesnuda; ni la reutilización del recurso narrativo basado en enemigos “monstruosos”; ni la ínfima relación con la Guerra del Infinito de Jim Starlin; ni cualquier cosa que nos podamos encontrar en este tebeo es capaz de suscitar un mínimo de interés. Pero, sobre todo, es imposible ver una sucesión de hechos tan mal desarrollados como los que presenciamos aquí. Todo un conjunto de conceptos absurdos, que nos dirigen a un doble enfrentamiento más absurdo aún si cabe. Sin lugar a dudas, una historia olvidable.

En el siguiente número, alcanzamos la cifra nada despreciable de veinticinco entregas. Parece que no hay mejor manera de celebrarlo que encargarle a Terry Kavanagh la realización del guión. Curiosamente, y contra todo pronostico, el autor consigue realizar una historia dentro de unos límites aceptables, aunque no se libra de alguna que otra idea algo bizarra. ¿Spider-Fénix, en serio?

A pesar de todo, la inclusión de unos invitados de excepción como Excalibur, la utilización de unos villanos como Pesadilla y D’Spayre, o el giro final que nos revela al verdadero cerebro detrás de todo, convierten esta historia en una de las mejores que he podido leer a este autor. Además, ese homenaje velado a Claremont me ha parecido muy conseguido, obteniendo así un valor añadido. Quién me iba a decir que algún día leería algo decente de Kavanagh. Y si me llegan a decir que es en una colección como esta, jamás me lo hubiese creído.

773355A continuación, tenemos otra efeméride. Se trata del 30 aniversario de la creación del Trepamuros, cuya celebración se aprovecha para lucir una portada con hologramas, tan de moda en los noventa. Aparte de la cuidada, y “esencial”, estética, el interior contaría con mayor extensión de la habitual en claro un homenaje a Steve Ditko, cocreador de Spiderman.

Tom Defalco, Ron Frenz y Mark Bagley se unen para realizar una historia en la que, mediante diferentes tramas en paralelo, pretenden profundizar en el lema que dio origen al personaje: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. De esa forma, se presenta a Spiderman en una situación similar a la que vivió en Amazing Fantasy #15. Esta peculiar experiencia le llevará a cerrar el círculo de su vida, superando uno de los momentos claves de toda su existencia. Como era de esperar, la presencia de un ladrón sin nombre será de capital importancia.

Hay que reconocer que la historia no está nada mal, al menos en el tramo final que, pese a lo predecible, da un giro de lo más interesante. Pero el gran problema es la narrativa caótica y el desarrollo atropellado de toda la idea. La inclusión con calzador del origen de Spiderman, para que Peter pueda explicarle a su mujer algo que ya debería saber,  me parece una forma pésima de rellenar páginas. Además, se incluye una historia de complemento en la que se repite la conversación, pero para explicarle a Mary Jane cómo funcionan sus poderes. Se ve que no hubo tiempo para este tipo de conversaciones íntimas. Tampoco me extraña, si la chica solo sale en ropa interior y en la cama desde no me acuerdo qué número…

28268Finalmente, tenemos una historia que transcurre durante dos números USA. El tándem creativo formado por Don McGregor, cuyo nombre estará asociado siempre al rey de Wakanda, y Marshall Rogers, ligado al que se conoce como el Batman definitivo, da un giro radical a la serie. Más allá del cambio estético, relacionado con un estilo diametralmente opuesto a lo que se hacía en la defenestrada década de los noventa, ambos autores introducen una historia centrada en una compleja crítica social, de difícil comprensión en nuestro país. El alto índice de delincuencia juvenil, unido a la “facilidad” para conseguir un arma, propicia situaciones tan dramáticas como que un menor pueda llevar una pistola durante su asistencia a la escuela. Un tema candente en Estados Unidos que ha generado diferentes obras de ficción, pero que en alguna ocasión se ha convertido en una realidad. Bajo esta premisa, McGregor introduce elementos que nos adentran en diferentes temas sociales como el maltrato infantil y la complicada psicología juvenil, que se convierte en un caldo de cultivo perfecto para cometer actos en los que la tenencia de un arma de fuego puede desembocar en tragedia.

Estamos ante una historia compleja, bien escrita y con un dibujo algo flojo para ser de Rogers, que se convierte en la joya de la corona de esta colección. La espectacularidad, vacía de contenido, da paso a la prosa recargada que viene acompañada de una trama repleta de reflexiones. Sinceramente, no creo que estemos ante uno de los mejores trabajos de ninguno de los dos autores, pero después de los “escritores” que han pasado por la colección, es como maná caído del cielo; un soplo de aire fresco.

Con Anne Nocenti en el horizonte, es muy posible que en el siguiente, y último, tomo de la colección tengamos una tónica similar. Sea como sea, doy fe de que hay una luz al final del túnel. Si habéis conseguido llegar hasta aquí, vosotros mismos podréis verla.

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