Reseñas: Motorista Fantasma: Marvel Limited Edition 1: “Arranque” (1972-1973)

El Motorista Fantasma hizo su primera aparición en el Universo Marvel directamente en su propia colección. Justo la que viene incluida en este tomo cuya reseña me dispongo a iniciar.

Antes de estrenar su propia cabecera, la rampa de salida en la que se publicó la colección del motorista llameante fue uno de los principales títulos genéricos de aquel entonces, Marvel Spotlight.

Y los encargados de llevar a cabo el proyecto fueron Gary Friedrich como guionista y Mike Ploog a los lápices. Éste último bastante curtido en el cómic de terror en el que, en parte, podemos enmarcar la colección que nos ocupa.

Y es que la conexión con el género del terror viene dada por la omnipresencia de Satán, pero poco más. Por mucho que su aspecto sea aterrador, el Motorista Fantasma no aparece retratado como un personaje diabólico, más bien todo lo contrario.

Pese a tratarse de un personaje de nueva factura, Friedrich cogió algunas características propias de otras criaturas clásicas, como la capacidad de transformarse en el ser demoníaco al caer el Sol. La imagen y el hecho de ser un motorista son las particularidades que hacen del Motorista Fantasma un personaje diferente.

El número de origen me parece bastante flojo. Más allá del interés en ver nacer un nuevo personaje de la factoría, el culebrón en referencia a la supuesta cobardía es bastante infantil.

Tampoco las razones para pactar con el diablo por parte de Johnny Blaze, nuestro protagonista, me parecen suficientemente verosímiles.

A partir de aquí nos encontramos con una serie de números argumentalmente anodinos. Todo gira alrededor de la obsesión de Satán en apoderarse del alma de Blaze.

Mucha temática motera, con Ángeles del Infierno incluidos, y una primera tanda de secundarios formada por Crash Simpson, maestro de Blaze en las acrobacias imposibles con las motos, y su hija Roxanne, a su vez interés sentimental de Johnny.

Los guiones parecen hechos con precipitación. Demasiados agujeros y piezas que aparecen sin demasiadas explicaciones, además de diálogos bastante vanos.

Eso sí, el personaje mola mucho, al menos estéticamente. De hecho, todo el contexto me parece harto atractivo. Entiendo que buena parte del mérito se lo lleva Mike Ploog, que hace un estupendo trabajo, como es habitual.

En especial, la estética alcanza mayor grado de seducción con la aparición de los rituales satánicos, así como las abundantes apariciones de Satán.

Pero Friedrich creo que se acomoda en el atractivo visual, no sabiendo apenas contarnos cosas interesantes. Toda la parte argumental y de diálogos parece escrita con el piloto automático.

Mike Ploog es reemplazado por Tom Sutton, otro habitual del cómic de terror, apenas empezada una nueva línea argumental, que se alargará durante buena parte del tomo.

Sutton cumple bien narrativamente. Otra cosa son sus acabados, si bien depende de la inspiración del entintador de turno.

Una especie de hechicero apache llamado Baile de Serpiente, es el aparente villano en esta nueva trama. La idea va sobre la defensa de sus tierras por parte de los apaches, ante la amenaza de expropiación de los colonizadores blancos. Todo ello explicado con bastante torpeza, además de recurrir nuevamente a otro ritual demoníaco con Roxanne de ofrecimiento.

Pero lo que parecía una historia con personajes pasajeros se acaba transformando y dando lugar a nuevos actores. De pobre tratamiento, todo sea dicho.

Friedrich se inventa una hija de Baile de Serpiente, llamada Linda Littletrees, así como su amado Sam Silvercloud, otro apache de carácter.

Lo que parecía uno de los buenos, Linda, por sorpresa acaba resultando otra enviada de Satán, en su identidad de la Mujer Bruja. Justo el recorrido opuesto al que hace su padre, que por arte de magia ha dejado atrás su obsesión con las artes oscuras.

Así que los personajes pasan de una cosa a todo lo contrario en un parpadeo, en lo que da una sensación de improvisación continuada.

Pese a todo, el escenario en el desierto de Arizona y el tratamiento de pseudo western con componente satánico creo que le sienta bien a la colección. Volvemos de nuevo a agarrarnos a la parte visual y escénica ante la falta de tramas dotadas de un mínimo interés.

El Motorista Fantasma estrena número 1.

Tras siete números en Marvel Spotlight, y a pesar de la mediocridad de lo ofrecido, el personaje de la cabeza llameante acaba obteniendo su propia cabecera.

A nivel de autores, Gary Friedrich se mantiene inamovible, mientras que en la parte gráfica Tom Sutton es sustituido por Jim Mooney a partir del segundo número. Creo que hace un buen trabajo.

Sólo es empezar que ya tenemos la primera creación importante. Se trata de Daimon Hellstrom, el Hijo de Satán, que hace su debut en este primer número, para, tras el segundo, obtener su propia serie. Precisamente Hellstrom es el personaje que sustituye al Motorista Fantasma en Marvel Spotlight, y lo hace en un primer número que continua directamente de la serie de Jonny Blaze y, por lo tanto, se incluye en el presente tomo.

En cuanto a la parte argumental, todo sigue más o menos igual, girando en torno a la Mujer Bruja, los apache y Roxanne Simpson. Por lo menos la entrada de Hellstrom, reclamado a modo de exorcista por Silvercloud, aporta algo de aliciente.

Resulta curioso como la naturaleza de Daimon Hellstrom es casi calcada a la de Johnny Blaze. Ambos se transforman en su alter ego demoníaco por las noches. Y ambos son creación de Gary Friedrich, que no parecía estrujarse demasiado el cerebro.

Tras el paso del Hijo de Satán por la serie, volvemos a la aburrida normalidad. Lo único interesante que se puede sacar en estos números es la capacidad del Motorista Fantasma de engendrar una moto de la nada, mediante el fuego infernal que emana de sus manos.

Lo siguiente son historias sobre persecuciones a motor, primero de Blaze a un motorista macarra que secuestra a Roxanne, y luego de la policía montada en un buggy en pleno desierto. En general todo muy de película setentera policíaca.

Se nos presentan nuevas piezas que aparecen de la nada, especialmente Dude Jensen, un promotor de carreras. Mientras que Linda Littletrees, que extrañamente ha perdido el color rojizo de su piel apache, da pie a un culebrón bastante tonto entre Johnny y Roxanne.

Todo ello justo en el momento en que Gary Friedrich deja precipitadamente la colección, dejando colgada la trama. Marv Wolvman al argumento y Doug Moech a los guiones, son los encargados de finalizarla en el último número del Motorista incluido en el volumen.

Y lo cierto es que Wolfman parece pasar olímpicamente de lo que tuviera pensado Friedrich. Porque el vuelco es total. Resulta que Jensen acaba destapándose como otro fantoche capaz de controlar el fuego infernal. Un tipo llamado Ruleta, el Demonio de las Vegas, que busca venganza sobre un grupo de magnates de la ciudad del vicio.

El nombre y la historia suenan a cachondeo, o por lo menos así es mejor tomárselo.

En defensa de Wolfman, debo decir que no era fácil dar continuidad a las insulsas líneas de Friedrich, y por lo menos trata de hacer algo más entretenido.

Como extra, el tomo finaliza con el número de Marvel Team-Up que coprotagoniza el Motorista Fantasma. Su mayor interés está en la presentación del Orbe, uno de los villanos clásicos de la serie.

Conclusión.

En resumidas cuentas, el personaje es muy seductor, el marco en el que se desarrollan sus correrías, también. Lo mismo para el dibujo de Mike Ploog.

Pero la parte escrita, argumentos, diálogos y desarrollo de personajes, son en general bastante pobres, siendo una de las series más flojas de Marvel hasta ese momento.

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36 Comments on “Reseñas: Motorista Fantasma: Marvel Limited Edition 1: “Arranque” (1972-1973)
  1. Llevaba años esperando la edición de la colección del Motorista Fantasma y la decepción ha sido considerable, coincido punto por punto con toda la reseña. Tramas aburridas y en algunos casos pesadísimas. Tebeos muy flojos, en mi opinión. El segundo tomo mejora algo, sin ser ninguna maravilla… creo que lo mejor está concentrado en los números finales de la colección, guionizados por Roger Stern. Lástima, porque es un personaje con muchas posibilidades. Ojalá editaran los primeros números de la colección ‘Ghost Rider’ de los 90 protagonizada por Danny Ketch, sus primeros 20/25 números realmente sí están muy bien.

  2. La serie va mejorando según avanza, ya antes de Stern va a más. Fleisher ya lo hizo mejor que Friedrich (el gran logro de Thomas y Friedrich, más Friedrich que Thomas fue crear al personaje, no escribirlo, con una gran imagen y concepto …pero más potencial que resultados). Tony Isabella, muy cristiano él (y buen crítico e historiador del medio pero mal guionista) tuvo en el mejor de los casos más buenas intenciones que otra cosa. Lo que hay que destacar del debut del personaje es, sin duda, el trabajo de Mike Ploog (especialmente su estupendo diseño del personaje). Y sí, los guiones estaban hechos sobre la marcha, apresuradamente, para llegar a los plazos (como casi todas las series Marvel en sus comienzos …solo que lo que todavía le disculpabamos a Stan y sus colaboradores en los inicios de la Era Marvel, salvo en los peores casos y que ya nos costaba disculpar a Thomas y los dos Friedrich en sus comienzos volando libres ya más avanzados los sesenta, a comienzos de los setenta y con el nivel que ya había en la mayoría de series ya cuesta mucho más excusarlo …salvo que empieces a compararlo con el grueso de series de DC, Charlton y Dell/Gold Key de la época, claro, que era por lo general bastante peor que esto).

  3. Me cuesta aún así criticar esta serie (que fue tremendamente popular en España en la última etapa de Vértice y durante la de Surco, en el cambio de los setenta a los ochenta …comercializándose incluso una camiseta del mismo en unos tiempos en que ese tipo de merchandising de cómics ni se olía en nuestro país), pues me encantaba de crío …vale que me enamoré ya con la etapa Fleisher.

  4. Tom Sutton no es tan bueno como el gran Mike Ploog, pero también era bueno cuando se ponía a ello (como con los Simios “marineros”, ja) y siempre se le dio bien el terror (especialmente en ilustración), de hecho le molaba bastante la imaginería satánica y cadavérica en cuanto a estética. Aunque sus mejores páginas de terror fueron para otras compañías.

  5. Hay que recordar que el creador de esta road movie satánica con héroe demoníaco (bueno, en aspecto …y apenas, ja, más bien un esqueleto en llamas), Gary Friedrich (1943-2018+), fue uno de los primeros “renovadores”de la industria del comic-book en llegar a Marvel tras Roy Thomas (entonces amiguete, con el que compartió piso en la hippie Greenwich Village, por cierto, fueron muy amigos …y acabaron muy mal, precisamente por culpa del Fantasma), otro fue Mike Friedrich (no, no eran parientes), que entró por la misma época (luego vendrían Archie Goodwin, Gerry Conway, Len Wein, Marv Wolfman, Steve Gerber, Steve Englehart, esporádicamente Ron Goulart, Tony Isabella, David Anthony Kraft, Don Glut, Chris Claremont, mi querido Bill Mantlo,…). Pero los Friedrich, Glut, Isabella y Goulart no brill como Thomas y Goodwin …o Wein, Englehart y Gerber (aunque todos estos tendrían sus altibajos en sus inicios también se notó pronto que guardaban más que ofrecer). A Gary Friedrich podríamos decir que le debemos un curioso subuniverso “bélico” en torno a los Comandos Aulladores de Nick Fury … sí, hasta podríamos decir que estos sobrevivieron a los sesenta gracias a él, entrando con una inesperada buena salud en los setenta, década muy accidentada en Marvel (solemos recordarla como la panacea del comic-book por su enorme creatividad y por la evolución de la mayoría de series marvelitas …incluso a la casi inmovilista DC llegó la experimentación y variedad de géneros y estilos que tanto sorprendían en Marvel, pero fueron años muy complicados, como para la industria del cine, recordad que las ventas caían año a año …la tele les “robaba” casi generaciones enteras). Vale, Stan había encaminado muy bien la serie como comedia de situación “bélica” exagerada (lo que Ayers llamaba el estilo Munchausen muy acertadamente) con la inestimable ayuda del mismísimo Rey y de Ayers, pero Friedrich ahí sí hizo más que mantener la serie viva (bueno, Dick Ayers y el fino maestro del pincel John Powers Severin ayudaron lo suyo, ja) aportando a lo que ya funcionaba una pizca de sensibilidad y dramatismo (incluso pinceladas antibelicistas, pero sin llegar a la crudeza de los EC Comics y los magazines Warren o la seriedad de los mejores guiones de Kanigher para DC), bajo su batuta la serie incluso obtuvo spin offs: Captain Rider & his Leatherneck Raiders/Captain Savage & his Battlefield Raiders y Combat Kelly & The Dirty Dozen/Combat Kelly & his Dirty Dozen (esta ya más en la onda de las series DC con el lema “War os Hell”), al tiempo que rellenaba páginas alimenticias en todo tipo de series: Millie the Model y Modelling with Millie (o los estertores de las otrora exitosas comedias románticas de las Eras Timely y Atlas), The X-Men (olvidable olvidable), Capitán América, Nick Fury Agente de SHIELD, Increíble Hulk, Capitán Marvel, Iron Man, la Viuda Negra de Amazing Adventures, Not Brand Echh (serie de humor satírico de finales de los sesenta en la que reinó como gran señora Marie Severin, pese a andar por allí también Jack Kirby, Bill Everett, Ross Andru, Gene Colan, John Severin, Tom Sutton o un novatillo Herb Trimpe, incluso el gran John Romita en uno de sus ratos trabajos humorísticos más allá de sus ya lejanos inicios), los westerns del Jinete Fantasma (el Ghost Rider original, ja), Kid Colt Forajido, Rawhide Kid, Dos Pistolas Kid, Lobo Rojo, Western Gunfighters y The Gunhawks, e incluso un retorno setentero a los cómics románticos con contribuciones a Our Love Story y My Love (tardío intento de Marvel de resucitar el género para volver a atraer desesperadamente a las lectoras …como en The X-Men acabarían publicando reprints, pero antes hubo bueno autores, por allí andaban Jean Maxey/Thomas, Steve Englehart, John Buscema, John Romita, Patty Green Cockrum, Syd Shores, Dick Giordano, incluso un Don Heck que por una vez mostraba un nivel decente) en compañía de artistazos como Gray Morrow, Jim Starlin (sí, dibujando romance) y Gene Colan (buen conocedor del género).

  6. Yo también creo que Mooney (por lo general muy poco alabado como dibujante …y como entintador …a muchos no les gusta nada su Spiderman) hizo un buen trabajo con el Ghost Rider …y no lo tenía fácil para convencer tras dos dibujantes tan personalísimos como Ploog y Sutton (por lo general identificables al primer vistazo, salvo que solo aboceten y les entinte alguien con mucha personalidad).

  7. A bote pronto, pese a todo lo criticable, tres personajes visualmente impresionantes (y con mucha proyección) debutan en estos pocos cómics: El Motorista Fantasma, El Hijo de Satán y El Orbe (un villano con mucho ojo).

  8. Como siempre debemos agradecer al bueno de Rock este ameno “resumen crítico” que nos ofrece en su impagable “Guía de lectura del Autoestopista Marvel” …y su lujuriosa promiscuidad (en cuanto a géneros …divergentes y convergentes) y su productividad, por supuesto, digna de un Lope de Vega, Fénix de los ingenios …marvelitas. “Nosotros somos contingentes, pero tú eres necesario!”

  9. Muchas gracias de nuevo, amigos.

    Bueno, parece que coincidimos bastante también en este tomo.

    Una lástima porque el personaje tenía potencial, pero realmente cuesta encontrar historias con un mínimo de interés. Hago incapié de nuevo en el pobre desarrollo de los personajes y en la improvisación de ideas sin un rumbo claro.

  10. Mooney lo hace bien. Digamos como siempre, sin destacar. Es un dibujante bastante soso en algunos acabados, sus expresiones faciales parecen como de sorpresa y todas iguales. Pero anatómicamente da bastante el pego.

  11. Trata de arrancarla, Johnny, ¡ trata de arrancarla, por Dios ! ( o igual habría que decir por el Diablo )

    Bueno es un cómic, quizá con la vista de hoy en día y sin factor nostalgia, pasable como mucho, pero interesante en cuanto a la imagen del personaje. A mi, de niño, el cabeza cerilla, y el ojitos me daban hasta un poco de repelús. Pero es verdad que me gustaba como personaje de mi segundo escalón de favoritos. Ni el interés del fan medio ni de la propia editorial han hecho que el personaje pudiera llegar hasta la cima, obvio. Pero dicho lo dicho, mola tenerlo enterito.
    Roc y Suso, como siempre, sentando cátedra.

    • Esta es una serie satánica, Sam …claro que deberías decirlo!😉😋✌️… Sí, la serie no estaba a la altura de un momento en que la mayoría destacaban bastante más (pero no olvidemos que no Iron Man ni DD …y que Marvel publicaba cosillas como cómics románticos y algunos westerns que empezaban a languidecer, tampoco todo eran joyas, ja, pero Thor, los 4F, los Vengadores, los Defensores, Doctor Extraño, La Tumba de Drácula y el Capi ya nos estaban malacostumbrando …o más bien acostumbrando a la buena “merca”), pero al menos Friedrich había partido a un par de personajes con mucho potencial. Luego, en su mitomanía personal habitual, en una entrevista, Lee intentaría atribuirse la idea de la creación de un personaje llamado Hijo de Satán (ese nombre, por supuesto, se le habría ocurrido a él), incluso Thomas (que siempre se ponía de parte de su mentor, aunque le hiciese trabajar de “negro” durante décadas) hubo de recordarle que ni había estado presente en el brainstorming de Ghost Rider.

  12. De Gary Friedrich hay que recordar que fue uno de los que se apuntó a la aventura de la resurrección del sello Atlas por Seabord Comics (el bien pagado intento del avaro pero muy rencoroso Martin Goodman de vengarse de Marvel por no haberle dado el cargo de jefazo a Chip), escribiendo para ellos el final de Morlock 2001 (#3, con una combinación loca de Steve Ditko y Berni Wrightson), una especie de Hulk realmente monstruoso. Para Ditko, por cierto, ya había escrito en su etapa Charlton en el meridiano de los sesenta varias historias de Blue Beetle y el Capitán Átomo (y algo de Ghostly Tales …y también en Charlton había escrito alguna historia del Peter Cannon Thunderbolt de Pete Moroso, el exótico superhéroe atletico que inspiraría al Adrian Veidt Ozymandias del mágico Mr. Moore en los ochenta). Para Atlas también escribió algo de The Cougar (googleen googleen) y el final de The Brute (#4), la única historia del abortado serial (escrito con el flojo de pantalón Tony Isabella y dibujado por Rich Buckler)del Man-Monster (googleen, por favor googleen) en Tales of Evil, el serial del Hijo de Drácula (sí, intentaban imitar descaradamente seriales de Marvel metiendo más violencia y bizarradas …y al no funcionar intentaron dar un giro en falso hacia lo superheroico) en Fright,… La aventura fue breve (al ver el coste el agarrado de Goodman se rindió y replegó velas) y aunque durante ese tiempo cobró bastante bien, le costó todo, al quedar a malas con Marvel justo en medias de una implosión del mercado (que casi se lleva por delante a DC). Aunque era un freelance en Marvel no olvidaron y poca cancha le dieron ya …algo de relleno para la Marvel UK (y probablemente solo porque Claremont abandonó Capitán Britania de repente) y también breve sería esa aventura. Tras esto (1978) en Marvel no le responderían las llamadas …y con los prolíficos setenta expirando ya solo haría un plot para What If (1979) y probablemente a causa de que se usaban a los Comandos Aulladores (metidos en una guerra espacial, que lo que estaba de moda era Star Wars). Adiós a Nueva York, Friedrich tuvo que volverse a Misuri con la cabeza gacha para ejercer de chófer en una empresa de mensajería por cuatro perras (menudo cambio del Village al Misuri profundo). Ya solo volvería a la industria muy puntualmente para algún trabajo aislado, caso del efímero Bombast de Jack Kirby (que siempre se acordaba de otros despreciados por Marvel, como Gerber) para Topps Comics ya en los primeros noventa. En los dosmiles vagaria por las conversaciones intentando sacar unos pavos de firmar cómics y vender fotos dedicadas y láminas con reproducciones de portadas (de Motorista Fantasma principalmente) firmadas para completar sus ya mediocres ingresos en esa etapa mientras ragaba contra Marvel a cualquiera que quisiese oírle, prensa incluida. En 2007, reclamaría judicialmente la propiedad del motero de la calavera llameante …perdería (2011) y Marvel Comics buscaría taparle la boca ahogándole en abogados y amenazando con arruinarle por lo de las láminas firmadas que comercializaba (algo que allá hacen todas las viejas glorias en las Convenciones con sus obras más representativas, especialmente dibujantes con sus portadas …y alguno que todavía no es vieja gloria, como Dodson). Finalmente, Marvel Studios, más conciliadora que la división de cómics, decidió que se ganaba más con un poco de azúcar y le ofreció una modesta cantidad a cambio de discreción. Acabaría muriendo bastante solo y olvidado (como el gran Russ Heath una semana antes, por cierto) en agosto del 2018.

  13. En el tema “darkly”, en Marvel, también escribió para Chamber of Darkness, Supernatural Thrillers, Tower of Darkness, Monsters Unleashed y The Monster of Frankenstein (me encantaba el Frankenstein marvelita en aquellos tiempos de Vértice en que era casi imposible conseguir dos números seguidos de algo que no fuese Spiderman, Conan, La Tumba de Drácula o Shang-Chi Maestro del Kung-Fu). Aunque la cumbre de su carrera (no por méritos artísticos, pero…) fue ese crossover entre terror y superhéroes con la creación del Ghost Rider y su spin off Son of Satan. El gran éxito fue el Motorista, que no tardó en conseguir serie propia (aunque no las tenían mucho con ellos, pese a adscribirse el producto a varias modas) y mostrarse muy icónico en las portadas (me parece recordar que incluso el Rey dibujó algunas, pero eso será cuestión para un tomo posterior, claro).

  14. Como decía el Motorista infernal, con ese Johnny Blaze ligeramente chuleta y con aspecto de macarra total, patilludo y vestido de de cuero oscuro ajustado, como un Elvis desprejuiciado y más “macho” que nunca, se apuntaba a varias modas: la del cine de terror en auge, la del satanismo (muy tímidamente), la de las sectas neohippies de la Costa Oeste (que se resistían a desaparecer con los sesenta) y la de los motoristas acrobáticos (y otros stuntman que empezaban a salir por la tele) al estilo del celebérrimo Even Knievel (que hasta muñecos “de acción” vendía el figura). El pacto satánico parecía funcionar, pues el Motorista (fusión del cabeza hueca temerario de Johnny Blaze con el demonio Zarathos, espíritu de la venganza aprisionado en el Infierno) logró pronto serie regular propia y funcionó moderadamente bien durante un puñado de años. Sin duda en el arranque ayudó Mike Ploog, que no solo supo tocar la tecla con el aspecto, dio además una estética a los primeros números bastante atractiva y sugerente.

  15. Por cierto, previamente, Friedrich ya había escrito (y creado) para el olvidado sello Skywald (al estar libre de derechos se han podido reeditar recientemente en USA esos cómics, recuperados por la arqueológica Gwandanaland Comics) en 2971 a un justiciero motero violentillo: el encapuchado Hell-Rider (sí, nombre sospechosamente parecido, pero aguarden …todavía hay más:), un veterano del Vietnam que impartía justicia expeditiva enfundado en un ajustado uniforme de cuero oscuro y montado en una potente moto trucada (del mismo tipo que las que poco después tendría por costumbre usar nuestro Johnny Blaze) a la que como buen manitas había acoplado un potente lanzallamas (no era fuego infernal, pero como en Maestros de la Parrilla le gustaba la justicia bien churruscadita), pena que tal delicia de la incorrección en magazine (lo que permitía que no pasase el Comics Code y pudiese usar el lanzallamas directamente contra los criminales comunes …eso contra los que no vestía ya con la moto …o les pasaba por encima …marcando rueda😈) no pasase de su segundo número. El sello Skywald era una compañía fundada por Sol Brodsky (colorista Marvel que había ascendido a directivo …y se fue para fundar su propia empresa, sin suerte), que coeditaba la revista en cuestión con el propio Friedrich.

    • Qué lujo tenerte aquí, Suso. En serio.

      Por cierto, tus mensajes están entrando directamente, sin pasar por moderación. Sinceramente, no sé por qué unas veces entran directos y otras no. No entiendo nada.

  16. Lo curioso es que el otro cocredor del personaje, el editor (y entonces amigo y residente en Greenwich Village 😋) Roy Thomas, también había creado previamente sin ninguna fortuna a su propio motero acrobático vestido con ropas coloristas (con las que no quisieras que te viesen en público): Stunt-Master, especialista que debutaba en el DD #58 como oponente del justiciero cegato (no, Don Depresor no, el de la Hell Kitchen … sí, no paran las conexiones infernales …pero esto es el Universo Marvel, se dice que en el mismo NADA es casual …y si lo es entonces es una GRAN NADA).

    • Supongo que es el mismo motero que ayuda al MF en los primeros numeros del 2ºMLE.

      Por cierto, no aburres (lo dices más abajo), todo lo contrario, es un placer leerte, aprendemos tela contigo. Deberías pasarte por el foro también, hay unos cuantos hilos que te gustarían mucho.

  17. Y todavía hay más: previamente, ambos Thomas y Friedrich (los ex amigos a los que siempre les quedará Greenwich Village), habían resucitado (incorporándolo a la carrocería Marvel, aprovechando que estaba libre de derechos) en compañía de Dick Ayers al clásico pistolero fantasmal de la Golden Age (creado por Ray Krank y el mismo Dick Ayers en 1949) Ghost Rider (supongo que al muy blanco gunfighter en estos políticamente correctos días le tocaría ser interpretado en una peli o serie por un actor afrodescendiente, ja …sería lo menos arriesgado, tal como está el patio …ya lo predijo Alan Moore en El Día del Juicio, aquella miniCrisis del Liefeldverso). Luego, con la aparición del motero flamígero apropiándose de su buen nombre, el antiguo personaje de Magazine Enterprises tendría que cabalgar por el viejo Oeste marvelita primero como The Night Rider (elección desafortunada para el personaje blanco fosforito hasta que alguien bienintencionado advirtió a Thomas de las connotaciones racistas del nombre, ya que así se conocía en el viejo Sur a los jinetes de cierto club social identificado también por su vestimenta de impoluto blanco y por sus actividades nocturnas …y no era cuestión de que el blanco del Jinete se manchase con la oscura sombra de la sospecha del racismo), así que pasó a llamarse pronto The Phantom Rider. Eso en su versión Marvel, que la Americomics (luego AC Comics) de Bill Black, que reeditó las historias clásicas de la Golden Age (y alguna contribución nueva encargó a Dick Ayers y su hijo), para evitar problemas legales con Marvel también tuvo que cambiarle el nombre: de Ghost Rider a Haunted Horseman. Aquí no tuvimos tanto problema: siempre fue Jinete Fantasma en todas sus encarnaciones y etapas (y editoriales: Vértice, Forum y Panini), así que difícil confundirse. En USA, ya si sumamos al juego todos los personajes que usaron esa identidad, ya casi hace falta una guía.

  18. Otra creación de Friedrich, ya más bien anecdótica (salvo porque es el personaje propio favorito de Herb Trimpe, fan loco de la aviación y de los modelos antiguos, que hasta se disfrazaba del mismo en convenciones), es Aguila Fantasma, el As de la aviación (Marvel) de la Primera Guerra Mundial, protagonista de un único one-shot (dibujado por Trimpe, claro), el Super-Heroes #16 (finales de los sesenta), si no contamos un par de miniseries modernas (además fuera de continuidad), aparte de unas breves apariciones en Increíble Hulk y Motorista Fantasma. Con suerte, al aviador, deberíamos verlo en un futuro próximo en Increíble Hulk Omnigold (también el número de Marvel Super-Heroes, que en USA sí incluyeron en los Marvel Masterworks de Hulk). Así pues, Friedrich metió en Marvel junto con Thomas y Ayers al Ghost Rider original (luego The Night Rider …y luego Phantom Rider), cocreó con Herb Trimpe al Phantom Eagle, cocreó con Ross Andru al Hell-Rider, cocreó con Roy Thomas y Mike Ploog al “nuevo” Ghost Rider (y su alter ego Johnny Blaze), cocreó al Son of Satan (aunque Trimpe decía que Friedrich era el único creador del mismo, que lo había ideado él solito, pero como Daimon Hellstrom debuta de laano artística de Tom Sutton y de Jim Mooney en Ghost Rider …y ya como Hijo de Satán y con su aspecto icónico lo hace de la de Trimpe) y cocreó a los desafortunados Gunhawks (con el ya muy veterano Syd Shores): Reno Jones y Butch Cassidy (doblemente desafortunados para la época, dado que asistíamos a la alianza tras la guerra de un “Tío Tom” fiel a los que lo habían esclavizado y un ex niño rico del Sur caído en desgracia …sin comentarios). No es mala nómina para un desprestigiado “perdedor” tirando a justito de talento (sin mencionar sus contribuciones al apartado bélico marvelita).

  19. Me despido recordandoos que en esos inolvidables setenta había en la cultura popular norteamericana tres machos alfa a los que sentaba como un guante de seda el cuero oscuro ajustada (y dos estaban en Marvel) y lo portaban con elegancia: el monarca blanco del Rock (Elvis), el monarca de Atlantis …y de todos los mares marvelitas (Namor) y un motero acrobático que quemaba llanta con fuego infernal.

  20. Raro, por cierto, que a los Meat Loaf no se les ocurriese encargar una portada a Mike Ploog o Tom Sutton, dadas las inquietudes artísticas “siniestras” de estos dibujantes y el imaginario (también el gráfico) de esos cafres del rock. Recuerdo que sí le encargaron una al desaparecido Richard Corben (estupenda portada motera para el “Bat out of Hell” …y también hizo Rich Corben la del “Bad for good” de Jim Sherman a comienzos de los ochenta) …y otra al también desaparecido Bernie Wrightson (la del “Dead Ringer”, también de comienzos de los ochenta). Una portada motera infernal de Ploog habría quedado de muerte en uno de sus singles o álbumes.

      • Exacto, estimado MFD, el “Bad for good” es de Jim Steinman, por supuesto. No estoy seguro de quién ha sido la metedura de pata, si mía o del corrector …pero casi apostaría por fallo de memoria mío. Gracias por estar al tanto, porque no había caído en el.😅😎✌️

  21. Hace poco, Paul Kupperberg, bastante mejor como lector y recomendador de cómics (selector, se llama ahora … curador, en la “alta cultura” …y como ahora los cómic entran en los museos… Pero estoy divagando, ja, que diría Peter) que autor (lamentablemente) incluía el debut del Motorista Fantasma en Marvel Spotlight entre sus cómics Marvel monstruosos favoritos (vale, igual aquí no se lució tanto como recomendador, pero es que gráficamente impresiona …y más que impresionaba en la época, todavía con el Comics Code Authority empezando a abrir la mano ligeramente …casi fuerte para 1972, al menos la iconografía del personaje: motero, cuero y una calavera por cabeza, ni siquiera una máscara, capucha o casco de calavera …una calavera! En llamas! Thomas, Friedrich y Ploog no se cortaron nada …y menos con su spin off: Hijo de Satán, también muy “agresivo” gráficamente para algo que no fuese un magazine, sino un grapa en cuatricromía destinado a la chavalada: un pelirrojo con pelo en forma de cuernecitos, a pecho descubierto, con un pentagrama en el mismo, capa roja y un tridente que reafirmaba su conexión demoníaca, ja …casi heavy para el kiosco en 1972, Friedrich y Trimpe sin miedo …y de esos mismos meses más o menos son La Tumba de Drácula, con su baile de guionistas inicial y el Hombre Lobo de Werewolf by Night, Jack Russell, con una disfuncional familia Russell creada por Roy Thomas, Jean Maxey/Thomas, Gerry Conway y Mike Ploog, todos de 1972, todos destacados también por Kupperberg entre sus favoritos de la Marvel más monstruosa, claro que estás eran las elecciones clásicas fáciles …El Espantapájaros y N’Kantu, La Momia Viviente ya no resultaban tan obvios, claro 😈)

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