Reseñas: Shang-Chi: Marvel Limited Edition 2: “Juegos de Engaño y Muerte” (1975-1977)

El primer tomo que recopila la serie clásica del maestro del Kung-Fu sirvió, más que nada, de presentación de los protagonistas y de arranque de la serie. Un buen tomo que también sirvió, ya en la parte final del volumen, de rodaje para el equipo más o menos estable formado por Doug Moench y Paul Gulacy. En este segundo tomo, que me dispongo a reseñar, ambos autores deben dar el paso definitivo hacia la consolidación de su trabajo.

Tras las muchas intermitencias sufridas desde la llegada de Gulacy al título, el tándem creativo aparece al fin como equipo estable. Estable siempre que las fechas de entrega lo permitan. En el caso de Moench no hay problema, todos los guiones van a su cargo. Pero la velocidad de Gulacy dibujando no siempre da para terminar un número al mes, por lo que Moench se ve obligado a improvisar varios fill-in junto a otros dibujantes.

La estructura base de los guiones sigue inamovible. Sir Denis Nayland Smith, como director del Servicio Secreto de Inteligencia británico, el MI-6, encomienda misiones a su equipo, del cual forma parte Shang-Chi de forma voluntaria y desinteresada. Y con él, los habituales colaboradores de Nayland, el Dr. Petrie, Black Jack Tarr y Clive Reston.

Historias enmarcadas en el género negro, espionaje y policíaco, con el componente de artes marciales marcando la diferencia y un viejo sabor a relatos pulp.

La principal novedad está en la ausencia del villano oficial de la colección, Fu Manchú, durante un largo periodo. Los autores deciden darle un necesario descanso al padre de Shang-Chi, y así diversificar las tramas, que hasta ahora venían copadas por las amenazas del siniestro chino.

El primer arco es el menos interesante del tomo entre los dibujados por Gulacy. Una historia de acción y espionaje ya bastante vista, sobre un narcotraficante llamado Carlton Velcro, que prepara un arsenal nuclear con el que pretende conquistar el mundo.

Puede recordar a las aventuras de Nick Furia relatadas por Jim Steranko, entre otras cosas por el estilo narrativo de Paul Gulacy, muy similar al de Steranko.

Lo más resaltable está en la primera aparición del villano Puños de Navaja, el primero de varios con el mismo nombre y aspecto. También el primer aviso de que los métodos de Nayland Smith quizás no son tan éticos como cabría esperar, cuando todos los agentes del servicio secreto confiesan a Shang-Chi que el juego sucio está a la orden del día en la organización.

En el primer número no dibujado por Paul Gulacy ya vemos por dónde irán los tiros cuando no esté él. Es evidente que Gulacy no es sólo el autor gráfico estable de la colección, sino que su implicación va mucho más allá que la de ser un simple dibujante. El propio Doug Moench es bien consciente de ello, por lo que inserta historias de relleno puro y duro. Hasta sus textos son de naturaleza más convencional, al lado de la crudeza y personalidad de los de las tramas junto a Gulacy.

En el caso que nos ocupa, Sal Buscema es el dibujante invitado, pero lamentablemente su trazo queda muy perjudicado por el nefasto entintado de Mike Esposito.

Una historia de intriga con algunas sorpresas que por sí sola no está mal, pero que, entre fragmentos de continuidad real, provoca bastante indiferencia.

La vuelta a la normalidad trae consigo la entrada de una nueva pieza dentro del MI-6. Se trata de la agente Leiko Wu, ex de Clive Reston, que va a dar mucho juego en la faceta pasional. Leiko tiene especial facilidad para encapricharse de los hombres, para desesperación de Reston, que sigue enamorado de ella.

Uno de los intereses amorosos de la seductora agente es precisamente el villano de la nueva línea argumental. Lo es, pero antes de descubrir que el tipo no era quien ella pensaba.

Se trata de Mordillo, un chiflado nivel superior que dispone de un infernal artilugio con el que es posible abrir agujeros en la capa de ozono, y de esta forma freír a quien desee por exposición a los rayos ultravioleta. Pero para poder orientar los rayos de forma selectiva, necesita apoderarse del Proyecto Ultravioleta, un proyecto propiedad del MI-6. Y aquí viene lo mejor, porque la documentación sobre el Proyecto Ultravioleta sólo existe en la cabeza de Leiko sin que ella sea consciente de ello, puesto que se la introdujeron bajo hipnosis.

Eso y el mundo de dibujos animados en el que vive Mordillo son sin duda lo más llamativo del arco. La personalidad de crío consentido del villano le lleva a tomarse todo como un juego. No sólo su siniestro propósito es un juego para él sino también la base en la que vive. El tipo ha habilitado una isla como un parque temático infantil. Simpáticos trenes y personajes propios de parvulario, trampas mortíferas que simulan inocentes juguetes y su posesión más preciada, un simpático robot llamado Brynocki, con cara de dibujo animado capaz de disfrazarse, cual Mortadelo, de operario de cualquier profesión.

Cabe mencionar también a Pavane, una peligrosa fémina vestida de cuero a lo practicante de sadomasoquismo y acompañada de panteras negras. Servidora tanto de Velcro como de Mordillo.

Un arco que va del misterio a la pura acción, que creo que supera al que abre el tomo.

El nuevo paréntesis argumental es de dos números, en una trama que Moench esta vez pone en manos de Keith Pollard.

El arco es de lo más extraño y fuera de contexto. Un circo compuesto por seres mitológicos afectados de verborrea filosófica, sufren el acoso de una organización formada por ninjas. La historia no es nada del otro mundo, aunque visualmente tiene su encanto. Un relato que parece hecho para meter un mensaje final, en el sentido de que todos somos monstruos a los ojos de otros. Sea como fuere, no hay forma de encontrarle un mínimo encaje entre las páginas de Gulacy, así que el arco pasa sin pena ni gloria.

Creo que el primer arco que realmente marca diferencias es el que tenemos a continuación. La agente Juliette es una infiltrada en una organización criminal liderada por un tipo conocido como el Gato. Shang-Chi recibe la misión de proteger a la agente, pero la realidad que se encuentra nuestro héroe no es la esperada. Una historia muy noir sobre bajos fondos, gángsters, espionaje, amor y tragedia. La clásica historia de la espía que se enamora del espiado, convertida en hermosura por el talento de Gulacy creando atmósferas y evocadoras composiciones. Impresionante trabajo.

Juliette, por cierto, es la viva imagen de Marlene Dietrich. Y no será el primer personaje inspirado en alguna leyenda del cine.

El primer anual de la colección se suma a la lista de fill-ins. De nuevo, a los lápices de Keith Pollard.

Digamos que el mayor interés está en ver por primera vez a Shang-Chi y Puño de Hierro, los dos héroes de artes marciales de la casa, interactuando. Porque la historia vuelve a irse por peteneras de la temática habitual. Moench y Pollard trasladan el género de las artes marciales a un escenario propio de espada y brujería, en una aventura más asociada al mundo de Daniel Rand que al de Shang-Chi.

Moench se inventa una ciudad llamada S’ahra-Sharn, algo así como el lado oscuro y opuesto a K’un-Lun. Batallas y épica de buena factura, pero el argumento no trasciende en nada más y no pasa de correcto.

Avanzando unos números más, encontramos el ya último fill-in que interrumpe el ciclo argumental confeccionado por Paul Gulacy.

Sal Buscema, de nuevo deteriorado por las tintas de Mike Esposito, se encarga de grafiar un número que no es más que un flashback surgido de los recuerdos de Shang-Chi. Una historia de su adolescencia, junto a su entonces hermano M’nai, o Medianoche, con mensaje final. No está mal.

El plato fuerte de la etapa Moench-Gulacy es sin duda la monumental saga que cierra el tomo y la propia etapa de Paul Gulacy a los lápices. Ni más ni menos que la segunda mitad del tomo es lo que ocupa la saga en cuestión.

La entrada en escena de una nueva pieza marca el desarrollo inicial de la trama. Se trata de James Larner, un ex-agente del MI-6 de pasado turbulento. Un tipo complicado, afectado por la muerte de su pareja en una misión, al que Gulacy aplica el rostro de Marlon Brando, tal cual.

Pese a la cada vez mayor desconfianza hacia los métodos de Nayland Smith, Shang-Chi decide aceptar la nueva misión.

Empieza así, un complejo ciclo argumental que gira en torno a topos en uno y otro bando. Agentes infiltrados en la organización criminal de turno y espías enemigos infiltrados en el MI-6.

Cada pieza juega su papel, siempre bajo una utilidad y una personalidad definida.

Sir Denis Nayland Smith es el cerebro en su obsesiva lucha contra el mal. Shang-Chi es un luchador educado en el asesinato y reconvertido a pacifista. Black Jack Tarr es el fiel agente que no acepta un no por respuesta. Clive Reston es un valiente agente carcomido por los celos hacia Leiko. Leiko Wu es una apasionada agente que no puede evitar jugar con los sentimientos. Y finalmente James Larner es un borracho traumatizado y un nido de conflictos internos. Y bueno, también está el Dr. Petrie, que es el topo que supuestamente traiciona al MI-6, aunque no todo es lo que parece.

La narrativa de Paul Gulacy llega aquí a su máxima expresión creativa. El dibujante desarrolla secuencias complejas formadas por dos hilos narrados simultáneamente, ya sea en el mismo espacio temporal o diferente. Vale la pena resaltar la portadilla de presentación de Onda de Choque, de clara inspiración daliniana. Gulacy, cuando no se entinta a sí mismo, tiene la suerte de contar con Dan Adkins, un entintador que sabe respetar su trazo a lápiz.

Onda de Choque es el villano más llamativo de la saga. Hasta que descubrimos quien está realmente detrás de todo, el propio Fu Manchú, que de esta forma regresa al primer plano tras una larga tregua.

No sólo Fu Manchú vuelve acompañado de su ejército de asesinos si-fan, sino que también lo hace su hija y hermana de Shang-Chi, Fah Lo Suee, que se trae a su propia liga de adeptos, la secta de la Daga Dorada.

En conjunto, un excelente ejercicio de misterio y género negro que podemos dividir en dos mitades, siendo la última, el culmen de esta gran obra que es el Maestro del Kung-Fu de Doug Moench y Paul Gulacy.

Se trata del clímax y desenlace de la saga, dividido en seis capítulos y un epílogo, siete números en total. La particularidad está en que cada uno de los seis capítulos está narrado desde la perspectiva de uno de los principales protagonistas, y sin que la continuidad argumental se resienta.

El último de los episodios tiene a Fu Manchú como narrador. Un Fu Manchú más despreciable y aterrador que nunca, cuyo plan es explosionar la Luna y así ocasionar un cataclismo mundial si antes el mundo no se arrodilla ante él.

Aquí, Moench pone sobre la mesa el problema de la superpoblación como amenaza de futuro para la supervivencia mundial. Un problema que podemos afirmar que se ha venido acrecentando en la vida real.

También tenemos el regreso de Ducharme, cuyo papel da para los giros de guion más inesperados. Y finalmente, el infaltable ingrediente trágico y emotivo, cuando uno de los agentes fallece como un héroe.

El epílogo de la saga sirve para dar la bienvenida al sustituto de Gulacy. Un Jim Craig que hace lo que puede para seguir la estela de su predecesor, pero la falta de talento respecto a Gulacy salta a la vista.

Un epílogo que escenifica el desmantelamiento del equipo y el comienzo de una nueva era. Nayland Smith se queda solo tras una serie de discursos moralistas algo confusos.

Un relato corto protagonizado por Medianoche, aparecido como complemento de un anual de Iron Man, cierra el volumen.

Conclusión.

Poco puede importar que la lectura se vea interrumpida varias veces por prescindibles fill-ins, aquí lo que importa realmente es la línea argumental guionizada por Doug Moench y dibujada por Paul Gulacy. Y hay que rendirse ante el trabajo realizado por estos autores, sobre todo Gulacy, cuyo estilo narrativo marca la diferencia. En especial, el pequeño arco del Gato y la magna saga que ocupa medio tomo, están entre lo mejor de Marvel de los 70, sin ninguna duda.

Totalmente imprescindible.

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25 Comments

on “Reseñas: Shang-Chi: Marvel Limited Edition 2: “Juegos de Engaño y Muerte” (1975-1977)
25 Comments on “Reseñas: Shang-Chi: Marvel Limited Edition 2: “Juegos de Engaño y Muerte” (1975-1977)
  1. La etapa imperial (cinematográfica a tope, más incluso que la propia peli de personaje) de Shang-Chi Maestro del Kung-Fu. Con Moench & Gulacy ejerciendo de productores locos de una superproducción setentera imposible (por cara …y larga como una serie de TV) mitad Bond mitad Operación Dragón.

  2. Si “Juegos de engaño y muerte” no es una obra maestra (la parte que hacen Moench y Gulacy), se acerca un montonazo.

  3. Son los mejores comics de la línea MLE con eso queda todo dicho, todos los que tenemos estos comics en concreto podríamos decir que tenemos el gordo de la lotería de los comics , os puedo aseguraos que son los mejores comics editados en estos últimos 40 años en España de MARVEL.
    Este tomo en concreto es una autentica obra maestra.
    Muy buena reseña ROCKOMIC coincido plenamente contigo.

    • Shang-Chi Maestro del Kung-Fu, La Tumba de Drácula y los tomos de Kirby ya justificaban por sí solos la existencia de la colección MLE (y resto de la línea Límited de SD). Y no será que hubo pocos tomos buenos (como todos los excedentes magazines Curtis/Marvel) aparte de estos, ja.

  4. Y sí, Rock, la segunda mitad de este tomo es magistral. Y vaya selección de intérpretes: Bruce Lee como Shang-Chi, Clint Eastwood como Clive Reston, Sean Connery como Black Jack Tarr, Marlon Brando como James Larner, Marlene Dietrich como Juliette,…

  5. Gran reseña!! Un tomo espectacular. La primera vez que leí estos comics (los de Mordillo) te dabas cuenta que estabas ante un cómic distinto más alejado de los de superheroes de siempre pero con un atractivo especial.
    Grandes personajes (Mordillo, Brynocki, Leiko, Puños de Navaja).
    Unos dibujos de primer nivel de Gulacy que parecían los storyboard de una gran superproducción.
    Esa mezcla de tramas de espionaje, artes marciales. Insuperable.
    Me falta el primer tomo de Shang Chi y este (que por suerte adquirí el epic collection. Menos es nada).
    Y digo yo: sabe Panini que cualquiera de estos tomos se revenden a 150 euros. Y si lo sabe, le parece bien?
    Es que si van a seguir continuando en usa la publicación de los epic collection (ya por el tercero) que razón hay para no publicarlo en España en plan Biblioteca u otro formato. Si levantan “el veto” allí no hay excusa para no publicarlos aquí.
    Los nuevos comics de Shang Chi (basados en el personaje de la película) se los va a comprar Rita la cantaora.
    Disney no entiende que Shang Chi surgió en un contexto determinado y que transformar este personaje en otra cosa (para no herir sensibilidades) para vender una película ha sido la mayor cagad# de Kevin Feige.
    Debe ser la primera vez que una editorial se “autocensura” sus propios comics en aras de promocionar una película (curioso choque de intereses).

    • Es mi cómic favorito marvelita setentero (seguido de La Tumba de Drácula). Y de mis favoritos de todos los tiempos también.😎✌️

      • Al levantarse el veto se reeditará también aquí (esperemos que no se esperen a la segunda peli, que Clem es muy capaz), seguramente en Biblioteca, como ya estaba planeado. Yo tengo que sustituir este segundo tomo (que me lo pisparon …y por principios me niego a pagar impuesto revolucionario a los especuladores).

        • A Feige además no le funcionó la bajada de pantalones, que de todas formas en China le vetaron la peli igualmente.😈

  6. Gracias a todos!
    Qué placer celebrar y comentar tomos de la calidad de éste. 😉

    Obra maestra le sienta bien al tomo, Suso, sí. Supongo que va a gustos si traspasa la linea de masterpiece, pero poco importa.

    La verdad es que me cuesta ver los Eastwood, Connery y otros que había leido por ahí. Que no digo que no estén inspirados en los actores, y seguramente es así, pero los veo más discutibles, o menos conseguidos. Es que lo de Marlon Brando es tan clavado, que todo lo demás se queda corto.

  7. Palabras mayores con este tomo. Sólo un Gene Day pletórico en el tomo 6 MLE se acercaría a estos niveles de calidad (en acción y espectacularidad gana Gulacy, en poesía y reflexión filosófica ganaría Day).
    Aunque es una opinión muy personal.
    Esperemos que se pueda reeditar todo este material aunque sea en otro formato porque mucha gente se quedó con las ganas.
    Buena reseña Rockomic.
    Un saludo a todos.

    • A mí me encantan las etapas de Zeck y Day (además Moench se volvió a venir arriba con ambos), pero ni ellos logran hacerle sombra a los mejores números de Gulacy. Y sí, Day logró algunas composiciones hermosas.

  8. A ver si alguna editorial recupera más obras de Gulacy actualmente inencontrables como six from sirius, Sabré …
    Últimamente adquirí sus trabajos para dc en Batman.
    Paul Gulacy nunca defrauda !!!

    • El mejor Gulacy de DC es Slash Maraud, que la propia DC no quiere reeditar (se dice que por la fellatio), pero tampoco liberar (los autores llevan tiempo reclamando los derechos). Así que a conservar los grapas (o el retapados, muy apreciado en Latinoamérica) de Zinco.

      • Rockomic se te olvidó mencionar a la femme fatale Pavane. Y no será porque pasé desapercibida: traje ajustado corto de cuero, látigo y unas panteras negras como ” adorables mascotas”.
        A mi es un personaje que me encanta. Aunque no creo que pasase el “filtro Disney” actual. Demasiado atrevida.
        La verdad que Disney ha perdido una gran oportunidad con la película de Shang Chi: pues ahora que lo pienso podían haber hecho una adaptación (popurrí) tanto de los comics que sale Puños de Navaja, Mordillo (esa isla con Brynocki habría dado mucho juego) como los del Gato y les habría quedado redonda.
        Pero claro, si precisamente querían alejarse totalmente de la versión clásica de Shang Chi pues como que no tendría mucho sentido hacer una película con estos personajes.
        Nada, una reseña de lo más completa rock. Esperando las siguientes 😉

  9. Ahora si que te ha quedado redonda la reseña. Si cabe.
    Se sabe en quien se inspiró Gulacy para dibujar a Pavane ?
    No estoy muy versado en actrices ni celebridades de esa época pero se me parece a Faye Dunaway.
    Gracias 😉

  10. Una auténtica ¡¡OBRA MAESTRA¡ sin paiativos, , no solo por todal magnífica ¡¡ETAPA MOENCH/ GULACY sino por la grsan coherencia de los estilos que se mezclan en el TOMO(espionaje y artes marciales9
    .- Otra idea que me ronda la cabeza es que la minisaga del ¿¡¡GATO¡¡ cuando la vi por 1 vez me anamoró no solo del ambiente sino del sesarrllo de la misma, que con suma maestría desarrolla MOENCHy GULACY; ¡¡¡¡¡SIN DUDA UNA DE LAS MEJORES E INCUNABLEDS HISTORIAS DE LOS 70¡¡¡¡, absolutamente imprescindible.

    A p`roposito ¡GRAN TRABAJO ROCKOMICK

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