Universo Comic-Books! – Fuego amigo

¿Debía permitirse a Jack Kirby escribir los guiones de los comics que dibujara para Marvel? Este era el principal punto de fricción que obstaculizaba las negociaciones para conseguir que el Rey regresara a La Casa de las Ideas en 1975 tras extinguirse su compromiso contractual con DC Comics.

El propio Stan Lee albergaba serias dudas al respecto, pero Jack se mantuvo firme a la hora de exigir autonomía creativa. Quería escribir y editar sus colecciones sin interferencias.

Stan solicitó consejo a Roy Thomas. Él ya había dejado clara su postura en 1972, cuando comenzaron a circular los primeros rumores de que Kirby no estaba conforme con el trato que estaba recibiendo en National. Roy ocupaba el puesto de director editorial marveliano por aquel entonces. Respondiendo a la pregunta de Paul Levitz para el fanzine Etcetera & The Comic Reader, señalaba que la preferencia era recuperarlo como dibujante. Ahora ya no estaba al mando, así que se limitó a expresar su opinión.

Thomas recuerda que al menos dos personas ligadas a la editorial aconsejaron a Stan Lee prescindir del Rey si este insistía en mantenerse como autor completo. Él no se mostró tan tajante. Creía que podía ser un valioso activo y merecía la pena hacerse con sus servicios, incluso aunque se empeñara en escribir los textos.

Archie Goodwin fue testigo de que los guiones de Kirby provocaban reacciones encontradas en Marvel. Vaya por delante que a él no le suponían ningún problema: destacaba que tenían “mucha energía”. Pero se hacía evidente que no era el estilo que gustaba en el Bullpen. Las pegas no eran tanto por el fondo como por la forma.

Scott Edelman, que oficiaba como adjunto editorial, reconoce que se mostró extremadamente crítico hacia el trabajo de Kirby en solitario. Apreciaba sus asombrosos logros artísticos, pero la prosa le parecía tan antinatural que desvirtuaba todo el producto. Eso sí, descarta que hubiera una campaña orquestada en su contra, a pesar de todo lo que se ha publicado sobre el tema. Con la madurez que dan los años, dice sentirse avergonzado por la manera en que actuaron otros compañeros y él. Lo mínimo que se merecía alguien como Kirby era respeto, algo que ellos no supieron valorar en su momento.

Incluso Roy Thomas tuvo algún comportamiento más que cuestionable. Cuando cayeron en sus manos unas fotocopias de Captain America # 193 USA, el primero que realizaba Kirby en esta nueva etapa, se le ocurrió hacer una anotación en la parte superior derecha de la primera página donde podía leerse el siguiente texto: “Nice art, lousy dialogue» (Bonitos dibujos, pésimos diálogos). ¡Y lo peor es que alguien quiso hacer la gracia y le remitió a Kirby las fotocopias  con el comentario despectivo de Roy! Sabemos de su existencia porque se encontraron entre los archivos del Rey después de su fallecimiento.

Todo aquello resultaba francamente bochornoso. Steve Bissette comenta que en una visita a Marvel pudo ver con sus propios ojos fotocopias de páginas de Kirby adornadas con dibujos “satíricos” y comentarios sarcásticos. Había un grupito de impresentables que se divertían a su costa, con desprecio absoluto a todo lo que había aportado a la editorial. Es fácil imaginar cuánto debió afectar este clima tan hostil al ánimo de Kirby. Además, retocaban los textos de sus guiones sin contar con él, pese a que contractualmente se le había garantizado autonomía creativa.

Mucho se ha hablado de que los correos de los lectores en las series del Rey incluían una proporción inusualmente alta de comentarios negativos. También aquí Edelman niega cualquier tipo de boicot intencionado, precisando que el porcentaje de misivas críticas que se recibían era mucho mayor que el que reflejaban las páginas de correspondencia.

Aun aceptando que fuera así, Jim Shooter no dudaría en reprobar el proceder de los implicados, acusándoles de falta de profesionalidad. Si partimos de la base de que las secciones de correo tienen como objetivo fundamental promocionar los tebeos, “BigJim entendía que debían dar siempre una visión positiva de los contenidos. ¡Sobre este punto en particular, intuyo que habrá quienes opinen de un modo distinto, pero no procede ponernos a discutirlo en este CB!

Las críticas a Kirby se hacían extensivas a sus trabajos previos en la Distinguida Competencia. Quizás os sorprenda saber que Steve Englehart llegó a ofrecerse a DC en 2005 para sacar adelante una nueva edición de las series que integraban el Fourth World kyrbiano… ¡con los guiones reescritos por él! Aunque sabía que semejante atrevimiento iba a granjearle el odio eterno de los incondicionales del Rey, tenía la convicción de que la saga ganaría mucho si se corregían los defectos que él percibía en los textos originales. Según su criterio, Kirby valía para desarrollar argumentos… pero no para escribir guiones. Pensaba que con los cambios podría lograrse que los comics alcanzaran el nivel del mejor Thor. En la editorial no lo vieron así y prefirieron correr un tupido velo sobre su propuesta.

Un último factor a tener en cuenta en esta controversia es el resentimiento que se percibía entre algunos miembros del equipo de redacción. No faltaban quienes consideraban que Kirby había “traicionado” a Marvel por marcharse a DC dando un sonoro portazo… ¿Había que recompensarle trayéndole de vuelta ahora que había fracasado allí?

Por otro lado, si el propio Stan Lee estaba dispuesto a dejar atrás los desencuentros del pasado, tampoco tiene mucho sentido que otros no se aplicaran la misma copla.  Recordemos que, durante su etapa en la Distinguida Competencia, Kirby había creado a Funky Flashman y Houseroy, dos personajes que presentaban parodias no precisamente complacientes de Stan Lee y Roy Thomas. Sin embargo, ello no fue obstáculo para que “The Man” decidiera repescarlo.

Nadie estaba obligado a bendecir los guiones de Kirby. Pero no había justificación posible para tal grado de encarnizamiento.

En cualquier caso, lo que parece irrefutable es que ninguna de sus nuevas creaciones marvelianas obtuvo el éxito apetecido. Por más que los personajes hayan perdurado hasta nuestros días, las cabeceras tuvieron una vida comercial más bien efímera. The Eternals alcanzó las veinte entregas si incluimos el anual, lo cual tampoco es que sea una cifra como para tirar cohetes. El resto quedó por debajo de dicha numeración.

Ahora bien, tampoco podemos obviar que la industria de los comic books USA atravesaba por serias dificultades en aquel periodo. Un contexto de crisis pronunciada como el que se vivía dificultaba enormemente que los recién llegados pudieran tener oportunidad de sobrevivir. Las cosas estaban tan mal que Cadence Industries, la propietaria de Marvel, cesó al presidente Al Landau y lo sustituyó por James Galton aquel 1975. A este le dieron un plazo de uno o dos años para enderezar el rumbo, con la advertencia de que podría contemplarse incluso el cese de actividades de la editorial si no se obtenían resultados positivos. Así lo confirmaría el propio Galton en una entrevista concedida a la revista Comics Interview.

Y en DC tampoco estaban para alegrías: Carmine Infantino fue relevado de su cargo como director editorial en Enero de 1976, a pesar del enorme éxito que había cosechado el especial en formato tabloide Superman vs. The Amazing Spider-Man. ¡Ni siquiera eso le permitió conservar su puesto!

El Capitán América de Kirby no fue ajeno a esta situación tan convulsa. Los datos oficiales indican que registró un descenso de ventas de alrededor de un 10% el primer año. El retroceso era comparable al de otros títulos marvelianos. Aunque hubo alguno que sí subió, como es el caso de Amazing Spider-Man, venía a ser la excepción que confirmaba la regla.

Contrariamente a lo que algunos puedan suponer, no hubo ningún desplome. En el ranking, el Capi quedaba un poco por debajo de Los Vengadores, pero vendía bastante más que la Nueva Patrulla-X.

De lo cual cabe deducir que las críticas vertidas por los aficionados más vociferantes tal vez no fueran un reflejo fidedigno de la acogida real que seguía teniendo el tebeo entre el público joven que acudía a los newsstands.

¿Pudiera ser que el estilo de Kirby no estuviera tan fuera de onda como algunos pretendían?

Que cada cual saque sus conclusiones.

Miguel G. Saavedra

 

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5 comments to “Universo Comic-Books! – Fuego amigo”
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  1. La foto de Stan Lee y Jack Kirby que reproducimos al principio del artículo se tomó en Diciembre de 1975, coincidiendo con la celebración de la MiamiCon en el Americana Hotel de Miami Beach. Los dos aparecen de lo más sonrientes… ¡Lástima que dicha actitud conciliadora no fuera compartida por todos en el Bullpen!

  2. El aparatoso debut de Funky Flashman y Houseroy en Mister Miracle # 6 USA no le hizo ninguna gracia a los parodiados. Parece que Roy Thomas acabó encajándolo con cierta deportividad, pero Stan Lee se lo tomó bastante a pecho. No es para menos, visto hasta qué punto le ridiculizó Kirby: ¡Observad que hay una viñeta de la página donde a Funky Flashman se le levanta el peluquín mientras arroja por los aires a su lacayo Houseroy!

  3. Muchas gracias, Suso. Anticipo que el próximo mes vamos a descubrir la línea de terror marveliana de la que jamás habíais oído hablar.

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