Esta es una ocasión tan buena como cualquier otra para recordar al malogrado Mike Parobeck. El artista se dio a conocer en DC Comics gracias a su trabajo para las series El Diablo y Justice Society of America, consagrándose posteriormente con Batman Adventures. Como seguramente sabéis, esta última cabecera tomaba su inspiración en la prestigiosa serie animada de los noventa.
Corría la primavera de 1995 cuando saltó la noticia de que Parobeck iba a fichar por Marvel. La Casa de las Ideas pretendía hacerse con sus servicios para el relanzamiento de X-Men Adventures. De algún modo, era el salto lógico… ¡Así pasaba de la adaptación animada del Hombre Murciélago a la mutante!
En última instancia, la operación no llegó a materializarse. Por algún motivo que ignoramos, mi tocayo Mike prefirió mantener su vinculación profesional con Batman Adventures hasta su cierre en el número 36 USA. Después todavía encadenó algunos encargos más para diversos títulos de la Distinguida Competencia. Estaba previsto que pasara a ser el dibujante regular de la nueva serie Batman and Robin Adventures a partir de su séptima entrega, pero esos planes se verían truncados cuando le sobrevino la muerte de improviso el 2 de Julio de 1996. Se sabe que tenía diagnosticada diabetes del tipo uno. Si bien dicha enfermedad puede controlarse con inyecciones de insulina, parece que hubo cierta indisciplina por su parte a la hora de seguir el tratamiento y los resultados fueron fatales. En el momento de su deceso estaba a punto de cumplir los 31 años.
Anotemos que Parobeck ya había tenido oportunidad de marcarse un par de colaboraciones marvelianas antes de saltar a la fama: la primera fue un episodio corto incluido en Stalkers # 10 USA (Epic Comics, 1991). Al cabo de un año se estrenaría en el Universo Marvel con Wonder Man # 11 USA. También aceptó ilustrar las portadas de X-Men: The Early Years # 2 y 7 USA, ya en el año 1994. Esta serie reeditaba los primeros números de la Patrulla-X original.
Aparte de su valor intrínseco, las cubiertas nos dan una idea de lo que podrían haber sido sus aportaciones como dibujante de X-Men Adventures. Obviamente, no le habría dado tiempo a completar muchos episodios, pero seguro que los hubiéramos disfrutado… ¡y tal vez hoy seguiríamos refiriéndonos a ellos como la versión animada “definitiva” de los Hijos del Átomo!
Para situar las cosas en su debido contexto, debe señalarse que Marvel andaba bastante revuelta por aquellas fechas, habiendo procedido a reducir drásticamente su línea de publicaciones. Pudiera ser que estas circunstancias adversas influyeran en el ánimo de Parobeck cuando tomó la decisión de quedarse en DC. Otra posibilidad es que desde allí le transmitieran alguna contraoferta que resultase más ventajosa para él.
Al margen de estas consideraciones, el hecho cierto es que la política editorial marveliana durante ese periodo se asemejaba a una montaña rusa donde los sobresaltos estaban a la orden del día: ¡Llegaron a cancelarse un total de 44 cabeceras regulares, que se dice pronto!
La lista de sacrificados la componían las siguientes series: 2099 Unlimited, Barbie Fashion, Blackwulf, Blade The Vampire Hunter, Blaze, Clandestine, Conan Classics, Conan Saga, Conan The Adventurer, Darkhawk, Disney Afternoon, Disney’s Aladdin, Disney’s Beauty and the Beast, Disney’s Little Mermaid, Fantastic Four Unlimited, Fury of S.H.I.E.L.D., Gargoyles, Guardians of the Galaxy, Hulk 2099, Marvel Action Hour featuring the Fantastic Four, Marvel Action Hour featuring Iron Man, Marvel Comics Presents, Marvel Super-Heroes Megazine, Midnight Sons Unlimited, Morbius the Living Vampire, Namor the Sub-Mariner, Night Trasher, Nightwatch, Nova, Punisher, Punisher War Journal, Punisher War Zone, Punisher 2099, Ravage 2099, Savage Sword of Conan, Secret Defenders, Silver Sable and the Wild Pack, Spider-Man Magazine, Spider-Man Megazine, Thunderstrike, Warlock and the Infinity Watch, X-Men Adventures (versión española), X-Men Classic y la antes citada X-Men The Early Years.
El comic en español de X-Men Adventures se distribuía tanto en Estados Unidos como en México. Marvel había abierto una filial en tierras aztecas y este fue su primer lanzamiento. La edición USA tuvo que interrumpirse, pero la mexicana aguantó el tipo y llegaron a publicarse 61 entregas con periodicidad catorcenal.
El responsable de la versión en español no era otro que Mariano Nicieza, el hermano de Fabian. Además, se encargaba de llevar la sección de correo. Inicialmente los tebeos también se distribuyeron en EE.UU. (con su precio en dólares, naturalmente).
También en clave animada, Marvel Action Hour se concibió como un contenedor para acoger las series televisivas de Iron Man y Fantastic Four. Sus respectivas adaptaciones comiqueras conservarían esa misma denominación.
No podemos dejar de mencionar que el cierre de Fury of S.H.I.E.L.D. se maquilló, convirtiendo retroactivamente la colección regular en una serie limitada de cuatro números. El proyecto se había concebido para celebrar el 30 aniversario de la primera aparición de S.H.I.E.L.D., asignándose los guiones a Howard Chaykin. La parcela gráfica llevaba la firma de Courtney “Corky” Lehmkuhl, un joven artista que había debutado con un pin-up de American Flagg (lo cual explica su conexión con Chaykin). Después probó fortuna en los Extreme Studios de Rob Liefeld y adoptó su estilo de dibujo. Ese “toque Liefeld” se hacía bastante evidente en la miniserie, aunque no parece que le sirviera de mucho al impronunciable Lehmkuhl: una vez concluida la publicación de la misma, desapareció del mapa y nunca más volvió a saberse de él.
Otros que desaparecieron del mapa fueron los Hijos de la Medianoche. Únicamente sobrevivió Ghost Rider, el título troncal que dio origen a la línea. Similar destino sufrieron las licencias Disney marvelianas: la cancelación de todas las cabeceras existentes intentó suplirse con el lanzamiento de Disney Comic Hits, una antología mensual donde tendrían acomodo éxitos cinematográficos como Pocahontas, Aladdin y Toy Story.
Los recortes dejaron muy tocada a la línea 2099, con cuatro bajas, mientras personajes tan aparentemente “robustos” desde un punto de vista comercial como el Castigador o Conan El Bárbaro perdían de golpe todas sus fichas comiqueras. No obstante, ambos se las apañaron para regresar a finales de aquel mismo año con nuevas grapas (dos para el cimmerio y tan sólo una para Frank Castle). También la línea de títulos del Ultraverso, que se había incorporado a Marvel tras la adquisición de la editorial Malibu, fue reestructurada por completo.
A los cierres siguió un severo ajuste de plantilla. Sin embargo, en contra lo que pudiera parecer, todo este caos editorial no frenó la agresiva estrategia de adquisiciones que había impulsado Ronald O. Perelman, el por aquel entonces propietario de Marvel. Así, una vez firmada la compra de la distribuidora Heroes World, el magnate procedió a invertir la abultada suma de 150 millones de dólares para hacerse con la compañía de trading cards SkyBox. Marvel ya controlaba Fleer, otra empresa de similares características, y ahora buscaba consolidar su posición hegemónica en el mercado quitándose de encima a su principal competidora.
El problema de gastar a lo loco es que antes o después los acreedores te van a exigir que les pagues. En este caso hay que tener en cuenta, además, que Heroes World carecía de la infraestructura necesaria para asumir la distribución en exclusiva de Marvel. Incapaz de asumir las deudas contraidas, Perelman se vio forzado a presentar una declaración de suspensión de pagos en las navidades de 1996, lo que complicaría todavía más la situación y derivó en nuevos ajustes editoriales.
Cuando se analizan aquellos tiempos convulsos, se tiende a infravalorar el impacto que tuvo la Implosión Marvel de 1995. Algo comprensible, si lo comparamos con la gravedad de lo que vino después. Pero no estamos hablando de que se cancelaran una veintena de series, como se ha llegado a publicar. El número real de cierres duplicó ampliamente esa cifra, como podéis comprobar. Echando cuentas, te sale que le dieron pasaporte a más del 50 % de las colecciones regulares… ¡Menuda escabechina!
Por más que a finales de año volviera a ampliarse la línea en un intento de recuperar la normalidad, la inestabilidad seguiría siendo la tónica dominante a lo largo de 1996.
Muchos tardaron en asimilar lo que estaba sucediendo. Al anunciarse los primeros recortes, hubo libreros y aficionados que los vieron con buenos ojos. Una mayoría entendía que una pequeña “limpieza” podría venir bien para redimensionar un mercado a todas luces sobresaturado. Luego la bola de nieve se fue haciendo cada vez mayor… y acabamos con una avalancha que pondría contra las cuerdas a la industria de los comic books en su conjunto. Lejos quedaba ya el globo especulativo de principios de la década de los noventa. Pinchado este, el escenario se abría a una crisis profunda de la que costaría gran esfuerzo salir.
Este 2025 se cumplen treinta años de aquella traumática Implosión Marvel que nunca llegó a etiquetarse como tal. No es que sea un aniversario para celebrar, desde luego, pero tal vez sí para reflexionar: aprender de los errores del pasado siempre nos ayudará a evitar que se repitan en el futuro.
Miguel G. Saavedra
La Implosión Marvel de 1995 asestó un duro golpe a la línea de clásicos. Todas las cabeceras en activo fueron interrumpidas, entre ellas Marvel Super-Heroes Megazine. Esta colección de especiales de 96 páginas recuperaba las etapas de John Byrne en Fantastic Four e Incredible Hulk, más el Daredevil de Roger McKenzie y Frank Miller, y el Iron Man de David Micheline, John Romita jr. y Bob Layton. A pesar de su esmerada relación calidad/precio, no logró superar las seis entregas. Merece la pena reproducir aquí las portadas originales de la serie, para cuya realización se contó con un plantel de primeras figuras: Darick Robertson, Frank Miller, Michael Golden, Lee Weeks, John Byrne y Scott McDaniel.
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Justamente ahora la industria del comic USA se halla sumida en una profunda crisis como consecuencia del hundimiento de la distribuidora Diamond Comics.
Habrá que esperar un tiempo antes de poder evaluar cómo quedan las cosas. La situación es distinta a la que se vivió en 1995, aunque podrían establecerse ciertos paralelismos.
Por las noticias que nos llegan, la crisis ha puesto en serios aprietos tanto a las editoriales como a las librerías. Y cabe temer que algunas de ellas tengan que echar el cierre.
Aquello fue una auténtica masacre.
Una pena lo de Parobeck (como lo de Darwyn Cooke o lo de Seth Fisher). Me encantaba su Justice Society. Y lo hizo bien en El Diablo y Batman Adventures.😔
Len Strazewski y Mike Parobeck realizaron una labor muy estimable en Justice Society of America. La coleccion sólo se mantuvo diez números, pero parece que el cierre vino propiciado más por el empeño personal de Mike Carlin que por las ventas.
La idea de una serie protagonizada por superhéroes «carrozones» no encajaba en sus esquemas. Y acabó propiciando que DC se desembarazara de ellos sin contemplaciones en el curso de la macrosaga Zero Hour.
Una decisión harto cuestionable.
Hoy en dia, aquellos episodios de Justice Society han adquirido la consideración de clásicos.
De Zero Hour difícilmente podría decirse lo mismo.
También hay que «facturarle» a Mike Carlin parte del maltrato a la Legión, el otro gran grupo DC perjudicado por excelencia tras las Crisis aparte de la JSA y el All-Star Squadron.
Aparte de la Justice Society, Carlin tampoco era fan de la Justice League de Giffen y DeMatteis. La veía como una parodia del grupo.
En eso coincidía con otros editores DC, e incluso con Don Thompson, el director del semanario Comic’s Buyers Guide.
También había una parte del fandom purista desencantado con la nueva imagen y tendencia del grupo (aunque la mayoría estuviesen encantados con su frescura). El propio Giffen representaba un poco (paródicamente, por supuesto) la postura de esta gente (que por lo general no soportaban las comedias de superhéroes, y menos con los personajes «de siempre») a través de la postura del Hawkman alienígena (que dada su vieja «rivalidad política» con Ollie Queen, la verdad, era ideal para el papel … irónicamente, su postura anti-humor lo convertía en uno de los personajes más paródicos de la serie pese a su relativamente baja presencia en esta). …Carlin no en vano insistía en que «su» Superman no saliese en la serie (y poquito apareció por ella, pese a algunas crisis de relevancia planetaria). No fue el único editor que intentó excluir a sus personajes, aunque las únicas ausencias realmente importantes (hasta que se acabó sacando a Batman) fueron realmente las de Superman y Wonder Woman, el excluir o no a otros posibles candidatos daba la verdad un poco igual …además, esta encarnación empezó ya con Batman, J’Onn, el Doctor Fate original, Canario Negro y el Capitán Marvel, lo que suponía un buen despliegue de personajes clásicos y con experiencia, aunque tras el relanzamiento postCrisis Billy Batson fuese en realidad un novato total más verde imposible (también un buen despliegue de poder con J’Onn, Fate, Marvel y un Lantern). Vale que la mayoría no dejaban de ser los «sobrantes» sin serie (o que igualmente necesitaban de promoción tras las Crisis como Blue Beetle), y aún así y todo era un grupo muy representativo y heterogéneo que cubría muchos rincones del Universo DC, desde justicieros urbanos a pie de calle a policías espaciales, pasando por Nuevos Dioses y «agentes» místicos del Orden.
Que curioso lo de Megazine , molan, las portadas, Paboreck buenisimo lastima su perdida por la puñetera diabetes que tantas vidas va segando, lo de los cierres, si os fijais la mayoría de esas series eran con perdón purrela salvo alguna honrosa excepción, purrela ademas que a diferencia de series cerradas precipitadamente en los 80 o 70 han llevado fatal el paso del tiempo que no las ha redimido a la mayoría, ( eran los 90…) asi que no me extraña se dieran la hostia.
Estupendo artículo Miguel.
Saludos
Las series que se cancelaron venían a ser el reflejo de lo que era la Marvel de aquellos años. Había cosas buenas, pero también bastantes títulos prescindibles.
Mi propósito con este CB! era hacer un poco de «arqueología editorial». Hasta ahora, nadie habia cuantificado lo que supuso realmente la Implosión Marvel de 1995. Las estimaciones que se han publicado sobre el tema son erróneas.
En nuestro próximo artículo tendremos una secuela centrada en Los Vengadores. Explicaremos cómo la Implosión se llevó por delante toda una serie de proyectos que estaban planificados… incluido uno con marchamo de clásico.