El cazador más temido y popular del cine regresa una vez más a la casa de las ideas. Y esta vez no se limitará a compartir las páginas del cómic con un único personaje, sino que viene con la promesa de acabar con todo el universo Marvel. ¿Lo logrará?
Tras los crossovers de Depredador —aunque en estas ediciones se ha optado por dejar su nombre en inglés en el título— con héroes de la talla de Spiderman o Pantera Negra, en esta ocasión Panini nos ha traído esta serie de 5 números, recopilada en un único tomo en nuestro país, que promete llevar las cosas a un nuevo nivel. Sin embargo, el resultado final no ha terminado de convencerme del todo.
El inicio de la historia es bastante prometedor, y es que no se trata de una nueva interacción de ambos universos ajena al resto, sino que continua tramas ya presentadas en los crossovers anteriores, lo que da más profundidad al cómic y crea una continuidad que se agradece para los que los hemos ido siguiendo todos.
A partir de aquí comentaré varios aspectos de la trama que pueden contener spoilers, por lo que recomiendo proceder con precaución en el caso de que no quieras que te destripen nada de la obra hasta poder leerla. De todas formas, tampoco considero que la historia tenga tanta enjundia como para que estos spoilers puedan estropear su lectura.

En Predator vs. Spiderman, pudimos ver como Kraven era aceptado por los Yautja tras lograr derrotar a uno de ellos. Un cierre de arco bastante chulo en el que el mayor cazador de Marvel encontraba su lugar entre los más temibles cazadores de la galaxia. Predator mata al universo Marvel continua la historia justo desde ese punto, pues es el mismísimo Kraven quien hace que los Yautja centren su atención en el resto de héroes de Marvel, elaborándoles una lista de todas las potenciales presas de alto nivel que les esperan en la Tierra. Eso sí, les deja bien claro que Spiderman es solo suyo.
También podemos ver las implicaciones que tienen en la trama otros sucesos vistos en cómics como Predator vs. Lobezno o Predator vs. Pantera Negra, por ejemplo: en el hecho de que los Yautja cuenten con Vibranium.
Y a partir de aquí empieza lo negativo. Y es que, aunque la premisa del cómic me parece buena, su ejecución deja bastante que desear. Como es habitual en este tipo de historias, muchos de los mayores héroes de Marvel se verán terriblemente nerfeados —es decir, serán mucho más débiles e inútiles de lo que deberían— y morirán de las formas más tontas sin oponer apenas resistencia. La mayoría de combates serán cortos y decepcionantes, y la historia no ofrecerá más que fanservice simplón en su fusión de ambos universos; de forma que podamos ver, por ejemplo, un Depredador X al que han «Lobeznizado» sometiéndole al proyecto de Arma X.
Resulta especialmente decepcionante ver a héroes de la talla del Doctor Extraño que, de repente, aparecen muertos en alguna viñeta sin que hayamos podido verlos luchar o defenderse de ninguna forma. Entiendo que en un cómic así no pueden dedicar mucho tiempo por igual a todos los personajes, pero también le dan excesivo protagonismo, en mi opinión, a héroes que ya han tenido su propio crossover previamente como Spiderman o Lobezno, mientras que dejan relegados a segundo o tercer plano a héroes que sí podrían detener la invasión Yautja sin mucho esfuerzo. Aunque quizás sean omisiones deliberadas para que el guionista no tenga que molestarse en justificar la derrota de esos personajes.

Lo más grave de todo llega al final del cómic, que queda completamente abierto sin que llegue a cumplirse siquiera la premisa de la obra. No, Predator finalmente no mata al universo Marvel. La resistencia formada por héroes como Spiderman, Lobezno e Iron Man continua viva, mientras que el Depredador X continua también haciendo de las suyas por la Tierra. Al cartelito de «FIN» presente en la última viñeta, le añaden un conveniente «por ahora».
Con todo lo comentado hasta ahora, no puedo decir que me haya convencido la propuesta del guionista Benjamin Percy, quien creo que hizo un trabajo mucho mejor en el anteriormente mencionado Predator vs. Spiderman.
En cuanto al dibujo de Marcelo Ferreira, he notado también cierto bajón respecto a ese crossover arácnido anterior. No me desagrada su estilo, pero lo he visto muy irregular en esta obra, con viñetas muy poco detalladas y una sensación persistente de ser un cómic dibujado con prisas. Cosa que muchas veces suele ser más culpa de los tiempos de entrega que no del propio dibujante. Pero da bastante penar sentir que el resultado final podría haber sido mejor si se le hubiese dedicado algo más de tiempo, lo cual resulta algo difícil de entender también si tenemos en cuenta que al dibujante anteriormente mencionado, se le unen también en estas páginas los lápices de Daniel Picciotto y Brent Peeples. Quizás la planificación de esta miniserie no ha sido demasiado buena.
En conclusión, no recomendaría este cómic como obra auto-conclusiva que pueda disfrutarse por sí misma. Solo lo recomendaría en el caso de haber leído los crossovers anteriores y desear continuar con la historia; aunque tampoco te vas a perder gran cosa si no lo haces. No hay nada en la obra que la haga destacar especialmente, ni a nivel de guion, ni de dibujo, ni tan siquiera de fanservice. Eso sí, puede resultar una lectura entretenida para los más fans de Depredador o aquellos que, simplemente, busquen algo de acción y violencia sin más pretensiones.
![]()
- Reseña: Predator mata al universo Marvel (2026) - 11 octubre, 2026
- Reseña Caballero Negro: La maldición de la espada de ébano (2022) - 4 octubre, 2026
- Reseña Marvel Essentials: Salvaje Lobezno (2013) - 26 septiembre, 2026

