Reseñas: Biblioteca Marvel 3: Thor 1 (1962-1963)

Aviso de posibles spoilers si nunca has leído estos cómics.

Las aventuras de Thor, indudablemente uno de los primeros espadas de Marvel, tuvieron inicio en la serie genérica Journey into Mystery, hasta entonces dedicada en exclusiva a los relatos cortos de monstruos, ciencia ficción y género fantástico en general.

Thor fue creado por Stan Lee y Jack Kirby, aunque, en realidad, el personaje está basado en el Dios de la mitología nórdica de igual nombre. Lo mismo ocurre con su entorno asgardiano, prácticamente en su totalidad construido en base a nombres sacados de la mitología escandinava.

De este modo, y a diferencia de sus otras creaciones germinales del Universo Marvel, Stan Lee partió de creencias y leyendas folclóricas para introducir un nuevo personaje en el creciente universo y narrar sus propias aventuras, ahora sí, completamente inventadas.

En este primer tramo de la colección las historias son de corte superheroico y ambientadas muy mayoritariamente en la Tierra, quedando el factor mitológico en un segundo plano.

No es menos cierto que, ya en tercer episodio, conocemos Asgard y se nos presenta a Loki, Dios de la mentira y medio hermano de Thor, y que en el cuarto es el Dios padre, Odín, quien es presentado. Pero en realidad toda la acción tiene lugar en la Tierra. Y eso que el propio Loki acapara la mayoría de fechorías en estos primeros diez números, pero debidamente trasladadas a nuestro planeta.

Es aquí, en la Tierra, donde juega un papel primordial Donald Blake, el alter ego terrestre de Thor. Sin olvidarnos de su interés amoroso, su enfermera Jane Foster. Don Blake es evidente que es el vehículo para la infaltable cuota de cotidianidad, principal distintivo del modelo Marvel.

Stan Lee y Jack Kirby no parecieron darle máxima prioridad a la colección en estos inicios.

Stan Lee se ocupa de los argumentos de todos los números en este primer volumen, pero cede los guiones a su hermano Larry. Quitando el último número, donde hace su entrada Robert Bernstein en sustitución de Larry Lieber.

El resultado son unos guiones en los que se nota negativamente la ausencia de Stan Lee. En especial, se nota en los diálogos escritos por su hermano, mucho menos trabajados y cuidados que los del propio Lee en los Cuatro Fantásticos o Spiderman.

En el apartado gráfico, Jack Kirby se ocupa de los siete primeros números, en lo que es uno de sus trabajos menores de aquella época. De todas formas, el hechizante estilo del Rey está ahí para degustarlo.

Los que son para dar de comer aparte, son los tres últimos números incluidos en el tomo. Sobre todo, Al Hartley, pero también Joe Sinnott (aquí armado con un lápiz), hacen un trabajo gráfico francamente malo.

Entrando en el contenido, estamos ante una serie de relatos autoconclusivos de unas 13 páginas, en la habitual línea ingenua de esos primeros tiempos de Marvel.

Los números dibujados por Kirby tienen mayor interés a nivel visual, pero el trabajo argumental se sitúa en la mitad baja de estos primerísimos años de Marvel.

Resalta, por razones obvias, el relato de origen. Una historia de origen que no se sitúa entre las mejores de la Marvel de esa época, pero cuya importancia es innegable.

También la presentación de Loki es de obvia relevancia. Número en el que, además, se nos muestra Asgard por primera vez, Puente del Arco Iris -o Bifrost-, incluido. También Odín y Heimdall tienen sus primeras apariciones en otro de los números de este primer tomo.

Loki se erige en el archienemigo de Thor desde su primera aparición, cosa que deja poco espacio para otros villanos. Entre ellos, el único que haría carrera en el futuro es Zarrko, el Hombre del Mañana, pero el resto son bastante olvidables.

En todo caso, los Hombres de Piedra de Saturno siempre tendrán ese punto entrañable al ser los primeros villanos de la lista. Pero lo que son nombres como Xartanos o Sandu… corramos un tupido velo.

Y, por supuesto, no falta el recurso de los rojos, los comunistas, habituales antagonistas en estos primeros años de Marvel, sean del país que sean.

Conclusión.

Inicio de colección a medio gas, en un tomo en el que se concentran demasiados episodios de nivel bajo.

Una serie de números cuya importancia se reduce a presentaciones y sucesos de obvia relevancia para el futuro de la serie, cosa que tampoco es baladí.

Por suerte, la colección de Thor empezará a mejorar muy pronto.

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9 Comments

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9 Comments on “Reseñas: Biblioteca Marvel 3: Thor 1 (1962-1963)
  1. El que no se haya leído un cómic de Thor en la vida y sea esto lo primero que se pilla fijo que no se comprará nunca un segundo cómic de Thor.😈

  2. Sandu «reaparece» (es de esas obras «nostálgicas» ambientadas en los comienzos de la Era Marvel) en Thor: Primer trueno (dibujado por Tan Eng Huat). Me parece que allí se lo identifica como mutante.

  3. -Thor es maricón.
    -Si no lo retiras, le digo a Chris que le escribes poemas de amor.
    Aventuras en la gran ciudad (Adventures in babysitting).

  4. -Oh, Thor, poderoso Dios del Trueno. (Y la niña se arrodilla ante el esbelto mecánico interpretado por Vincent D’Onofrio).
    -No es él.
    -Sí lo es.
    -No, no lo es.
    -No le hagas caso. Es bobo. Dice que eres maricón.
    -Haciendo correr rumores sobre mí?
    -No, no. No, señor. Gracias, señor.
    Aventuras en la gran ciudad (Adventures in babysitting).

    • Eran otros tiempos. Así y todo, desde Universo Marvel y sus filiales multiversales no compartimos el lenguaje de los pequeños Anderson.

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