Reseñas: Nova: Marvel Limited Edition (1976-1979)

En la editorial Marvel, la segunda mitad de los años setenta avanzaba tan productiva como la primera, al menos en cuanto a la presentación de nuevos personajes que habían llegado para quedarse. La mayoría de ellos no pasarían de protagonizar títulos propios de duración media, pero les esperaba un futuro en el que no les iba a faltar trabajo. Y un buen ejemplo lo tenemos en el héroe que protagoniza este recopilatorio: Nova.

Pese a sus poderes de procedencia cósmica y a su futuro editorial enmarcado en el género espacial, la idea inicial de Nova fue la de repetir la jugada de Spiderman. Es decir, un nuevo superhéroe adolescente que debe afrontar un sinfín de preocupaciones en su vida cotidiana, muchas de ellas a consecuencia de su nueva realidad superheroica y de su necesidad de mantenerla en secreto.

De esta forma vemos como Richard Rider, nombre de nacimiento de nuestro protagonista, tiene a su propio Flash Thompson en la figura del matón Mike Burley. A éste hay que añadir los recurrentes problemas con los estudios, con la economía familiar y con su novia y amigos, que van sumándose a medida que avanza la colección. Y tampoco podemos olvidarnos de su lema, aunque tímido, según el cual sus poderes deben usarse en favor de la justicia, indudablemente inspirado en el emblemático lema del arácnido.

Que los editores Marvel apostaron fuerte por este nuevo «Spiderman» lo podemos deducir de la elección del equipo creativo. La parte escrita va a parar a Marv Wolfman, uno de los guionistas plenamente asentados de la época, mientras que el apartado gráfico recae en uno de los mejores tándems posibles, John Buscema entintado por Joe Sinnott. Si bien es cierto que big John y Sinnott se quedan tan sólo los dos primeros números, siendo sustituidos por Sal Buscema, que se queda como dibujante estable acompañado, en un inicio, de Tom Palmer. El pequeño de los Buscema hace un estupendo trabajo en su larga estancia en la colección, así que la parte gráfica por sí sola ya hace que más de media serie merezca nuestra atención.

Aunque visto en perspectiva pueda parecer chocante, la mayor parte de personajes Marvel que inauguraron título propio en los setenta, no se estrenaron en el correspondiente primer número, sino que ya habían sido presentados anteriormente. Habiendo tenido lugar, dicha presentación, en alguna de las series de primeros espadas de la editorial, o bien en algún cajón de sastre tipo Marvel Premiere o Marvel Spotlight.

Nova forma parte de ese escaso grupo cuyo primer número regular supone la presentación de un personaje, hasta ese momento, inexistente. Así que, como mandan los viejos cánones de la Marvel clásica, estamos ante un primer número de relato de origen de manual.

A diferencia de su referente adolescente de los sesenta, los poderes que convierten a Rich en Nova son de origen extraterrestre. Todo empieza cuando una nave de combate logra escapar de la destrucción su mundo, en algún lugar del Universo, hasta las proximidades de la Tierra. Antes de pasar a otra vida, el moribundo ocupante de la nave, al que conocemos como Nova Prime, logra traspasar sus poderes nova a un adolescente llamado Richard Rider, que se encuentra con un cambio de guion inesperado en su vida. Con los poderes viene de regalo el uniforme de centurión nova, por cierto. Y aquí hay que felicitar a John Romita, creador del uniforme de Nova, por diseñar un traje francamente atractivo.

Por supuesto, a Nova no le falta entorno, de hecho, la nómina de secundarios es numerosa. Para empezar, está la novia de Richard Rider, Ginger Jaye, los inseparables Bernie y Gorras, buenos amigos de Rich, y el mencionado Mike Burley y su inocente novia, Donna-Lee.

Por la vertiente familiar está el hermano de Rich, Robert Rider, un cerebrito capaz de inventar y construir todo tipo de ingenios sin salir de su habitación, además de los padres de ambos.

Hechas las presentaciones, Nova está listo para enfrentarse al primer supervillano. Éste no es otro que el alienígena antagonista del fallecido Nova Prime, Zorr. Una primera puesta en escena donde ya advertimos el humor burlesco, al más puro estilo Peter Parker, que gasta Rich con los supervillanos a los que se enfrenta.

Una serie de historietas, uno de cuyos principales atractivos son los problemas cotidianos de su protagonista, necesita ser lo más terrenal posible, por lo que las razas de alienígenas invasores, el mundo de los nova y demás parafernalia cósmica, pasan al olvido ya desde el segundo número.

Todo superhéroe que se precie debe contar con su propia galería de villanos. El Cóndor, Fuente de Poder y Cabeza de Diamante son los primeros de la lista. Supervillanos de segunda fila, todo hay que decirlo, que rápidamente se van haciendo un hueco y cuya interconexión al menos sirve para ir gestando una línea argumental, con personaje enigmático incluido.

Pero también hay espacio para los supervillanos de mayor calado. Es el caso del Corruptor, un estupendo villano demoníaco que aquí protagoniza una aventura sencilla, con Thor de héroe invitado, pero que hará carrera en el futuro del UM.

También Megaman es un villano atractivo, al menos visualmente. En el caso que nos ocupa, un pariente de Gorras es transformado en un ser sin rostro por una entidad primigenia. Un hilo argumental muy definitorio de la línea de cómic adolescente ligero por la que trascurre la colección. Un arco que empieza bien y acaba perdiendo un poco el norte. La siempre seductora lucha final en un parque de atracciones logra dejar el resultado en tablas.

Dentro del divertimento llano que ofrece la colección, Wolfman también se anima con un número directamente en clave de humor.

El clásico villano del subsuelo, Tyrannus, ejerce de malo anecdótico de una historia en la que Nova se presenta en la redacción de Marvel.

La historieta llama más la atención por las parodias de miembros de la redacción (los propios Marv Wolfman y Sal Buscema, Stan Lee, Archie Goodwin y Roy Thomas) haciendo tratos con el mismo Nova, que por la trama villanil de turno.

No es hasta la aparición del misterioso villano, que se intensifica el interés por lo que sería el eje argumental. Se trata de la Esfinge, un siniestro supervillano de inmenso poder, temido por los tres malosos recurrentes de la colección, el Cóndor, Fuente de Poder y Cabeza de Diamante. La Esfinge aparece siempre acompañado de Kur, una especie de Loki de segunda y Sayge, un siniestro consejero. Personajes más decorativos que útiles, en realidad.

Lo malo es que Wolfman parece ir dando palos de ciego, iniciando diferentes ideas sin acabar de ligarlas.

Es interesante el origen ancestral de la Esfinge, vinculado a las siempre atractivas leyendas bíblicas, pero sus motivaciones resultan confusas. Pasamos del tan reiterado villano decidido a conquistar el mundo, a un ser atormentado por su condición de inmortal que busca acabar con su propia existencia. Algo así como la búsqueda de un suicidio asistido cuya llave sólo se encuentra en el conocimiento inconsciente que alberga la parte Nova de Rich Rider. Planteamientos filosóficos en los que Wolfman se pierde.

También tenemos un intento de traer de nuevo a continuidad a la abandonada nave del Nova Prime. Un intento que se queda en agua de borrajas. Y luego un borrado de Nova de la mente de Rider provocado por la Esfinge, que tampoco tiene apenas recorrido.

Pese a todo, ese «todos contra la Esfinge» tiene su punto entretenido, aunque el gran trabajo narrativo de Sal Buscema ayuda lo suyo.

No faltan tampoco algunos villanos de uso fugaz. El caso de Luciérnaga no pasa de cameo, mientras que Fotón es un personaje más funcional que otra cosa. En este último caso, la historia da para crossover con Amazing Spider-Man cuyo guion podría haber firmado perfectamente Agatha Christie.

Recta final con Carmine Infantino.

Todo ello, antes de que Wolfman decida tirar de villanos ya conocidos en una nueva y ambiciosa saga.

Un Hombre de Arena convertido en un peón de un villano en la sombra, recibe el encargo de secuestrar a dos individuos de lo más inconexo: un prestigioso científico wakandés y Mike Burley, el niñato que la toma con Rich en clase.

Un inicio de saga que da para una espectacular lucha entre Nova y el Hombre de Arena a manos de un espléndido Sal Buscema que nos dice aquí, adiós. Y también da para la presentación de un nuevo justiciero enmascarado que rápidamente hace migas con Nova. Un héroe al más puro estilo de la Golden Age, en cuanto a indumentaria y ausencia de poderes, que recibe el nombre de Crimebuster.

El veterano Carmine Infantino es el hombre elegido para sustituir a Sal Buscema a media saga. El otrora talentoso dibujante, para mi gusto empaña el buen hacer gráfico de la serie hasta el momento. Esas poses antiestéticas y esas facciones necesitadas de mayor expresividad no son de fácil asimilación, aun reconociendo el dinamismo que imprime Infantino y su estilo rápidamente reconocible.

Garra Amarilla se descubre como el villano en la sombra, al tiempo que a Rich se le viene el mundo encima. Se enemista con amigos y parientes y su carácter se vuelve más agrio. Por si fuera poco, su padre, desesperado por sus problemas financieros, se mete en líos al confiar en una dudosa organización llamada el Círculo Interno.

Aquí el arco ya empieza a sufrir mareos de tantas vueltas que da, por lo que Wolfman improvisa a Nick Furia y su SHIELD para intentar unir las piezas.

El plan de Garra Amarilla es un manual básico del buen tirano: imponer la paz mundial mediante el uso de la fuerza y el sacrifico de millones. No precisamente un dechado de originalidad.

Pero lo más risible está en escenas anecdóticas, pero inconcebibles, como ver a todo SHIELD intentando desintegrar una ola de 100 metros de alto, que tarda una eternidad en completar el rizo.

Lo cierto es que la saga termina por hacerse muy larga.

Pero la caída a los infiernos viene a continuación con la presentación de Apagón, la enésima víctima de experimento fracasado que quiere vengarse de sus creadores. Un villano, capaz de lanzar rayos de luz negra, de lo más chapucero. Y la serie tocando fondo.

En este punto se sitúa un anual de Marvel Two-in-One coprotagonizado por Nova, y sin incidencia en la colección que nos ocupa.

Así que pasamos al desarrollo del hilo argumental referente al padre de los Rider, que no mejora demasiado las cosas. Quien resulta estar detrás del Círculo Interno no es otro que el Corruptor, en un arco un poco ingenuo y mejorable narrativamente. Y eso que en uno de los números regresa John Buscema de forma puntual.

Aunque, dentro del desorden, al menos disfrutamos de algunas novedades simpáticas y golpes de efecto que amenizan la lectura. Primero está el nuevo invento del hermanito de Rich, Robert Rider que, obsesionado por descubrir el secreto que guarda su hermano mayor, se fabrica un sofisticado robot Sherlock.

Luego entra en escena un pintoresco soplón conocido como Barajas, que apunta a secundario recurrente.

Y, finalmente, un Mike Burley con el que Wolfman no sabe qué hacer, revive accidentalmente al Cometa, un veterano superhéroe de segunda, desaparecido durante décadas.

Pero lo más trascendente de todo es el momento en que Rich se descubre como Nova ante sus seres queridos.

Si la concentración de personajes, situaciones y giros es una constante durante lo que llevamos de colección, el tramo final no le va a la zaga.

La imponente figura de la Esfinge vuelve a tomar protagonismo en una nueva saga que es cualquier cosa menos monótona. Otra cosa es que Wolfman tenga claro por dónde quiere ir, cosa ya más dudosa.

El elemento más extraño en unirse a la saga es sin duda el Doctor Sol. No tanto por su peculiar naturaleza, consistente en un cerebro parlante unido a una máquina, sino por ser originario de una serie que es como la noche y el día respecto a la presente: la Tumba de Drácula. El propio Wolfman, como guionista de la mítica crónica de Drácula, fue el creador intelectual del Doctor Sol, un villano que decide aquí reciclar en un contexto estrictamente superheroico.

El caso es que, entre la acumulación de personajes de dudosa utilidad, giros inesperados y el trivial parentesco entre el Cometa y Crimebuster, el guion de esta parte resulta bastante mejorable, pero al mismo tiempo no deja de levantar expectativas.

Y bueno, lo cierto es que la serie da un inesperado vuelco justo cuando agoniza.

El escenario vuelve a situarse en la nave del Nova Prime, que todavía flota en algún lugar del espacio. Una nave que, poco a poco, ve reunirse un heterogéneo grupo que parece un recopilatorio de grandes éxitos de Nova, la serie. Un grupo formado por el mismo Nova, la Esfinge, el Doctor Sol, Crimebuster, Cometa, Cabeza de Diamante y Fuente de Poder. Casi nada.

La cuestión es que, al fin, conocemos que el planeta origen de los Nova se llama Xandar y que está situado en la galaxia Andrómeda. Un planeta al que toma rumbo la abarrotada nave, no sin antes verse obstaculizada por unos Skrull.

Y así, con la colección convertida en algo completamente distinto a lo visto durante casi toda su prolongación, Nova echa el cierre. Pero no hay nada que lamentar, porque el enorme cliffhanger con el que cierra tiene inmediata continuidad en la colección de los Cuatro Fantásticos. Una saga, a cargo del propio Marv Wolfman, que no viene incluida en el presente volumen a causa de su notable extensión.

Por mucho que este vuelco tenga lugar al final de la colección, se puede hablar de un nuevo comienzo para Nova. Un volver a empezar para nuestro protagonista, virando hacia el género cósmico y con Xandar como escenario de futuro.

Conclusión.

Considero que la colección cumple como entretenimiento ligero durante más o menos la primera mitad. Bien es cierto que los hermanos Buscema hacen más amena su lectura.

Pero luego va decayendo paulatinamente hasta llegar a guiones flojos y faltos de rumbo.

Lo curioso del caso es que el desbarajuste en el que entra en el tramo final deriva en un giro hacia el género cósmico que supone un esperanzador nuevo comienzo para Nova.

La idea de intentar repetir el éxito de Spiderman es buena, pero un tipo con poderes cósmicos al final necesita abrirse a algo más que los conflictos locales. Así que la apertura al espacio es un mar de nuevas posibilidades para Nova. En el futuro, veremos.

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22 Comments

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  1. El personaje de Nova era una creación «antigua» (de antes de entrar en Marvel) de Marv Wolfman a la que ya llevaba tiempo dando vueltas (añadiendo y quitando cosas). Incluso haría él el diseño inicial del personaje, sin mucha fortuna.

  2. Tampoco excesiva fortuna tuvieron personaje y serie pese a la clara apuesta por él de Marvel, que buscaba promocionarlo y conseguir un nuevo Spiderman para los setenta. (Mucho más tarde, DeFalco intentaría también sin fortuna replicar el modelo de Spiderman con Speedball … acompañado de Ditko! También sin fortuna. Ditko le acompañaría también en las aventuras de los Capitán Universo).

  3. De todas formas, esta serie «fallida» tuvo todavía una cierta dignidad en cuanto a duración, no siendo una de las que duró un suspiro como Skull the Slayer, The Black Goliath o Beware the claws of The Cat.

  4. Y sí, que fichasen para la presentación a «Big John» (el «grandmaster» de la Fantasía marvelita) y a Sinnott era buena prueba de la fuerte apuesta de Marvel por el personaje, con el que querían empezar con buen pie (algo parecido a Ms Marvel… aunque allí Conway no tenía mucha idea de qué hacer con una mujer protagonista, como luego reconocería y no tardó en hacer una espantada …tampoco Wolfman le pilló el truco a Spider-Woman, un inesperado éxito inmediato de la Marvel al que no quedó otra que dar una no muy deseada continuidad, pero a la que Wolfman no supo darle las necesarias bases, pese a intentarlo …a ambos personajes les iría mejor con Chris Claremont).

  5. A Nova le empezaría a ir bien tarde, ya como miembro de los «jóvenes Vengadores» que eran los Young Warriors, grupo de jovenzuelos tomados de distintos puntos cardinales del universo Marvel (Namorita, «hija» clónica de la prima de Namor, Justicia, el yo actual del mayor Vance Astro, comandante de los futuros Guardianes de la Galaxia, Firestar, joven y fogosa mutante pelirroja catódica superamiga de cubitos de hielo y arañas, Speedball, un ganso con poderes cinéticos que va rebotando por ahí…mismos poderes que si gatete …y Night Trasher, una especie de Batman juvenil afroamericano de extrarradio con armadura) presentados en sociedad como grupo en Actos de Venganza (evento menor …que no desagradable y menos comparado con lo que vendría a continuación). No duraría este momento de popularidad de Nova/Kid Nova y los Nuevos Guerreros, claro. Héroe y grupo volverían a intentarlo varias veces sin lograr reverdecer sus brotes. Bueno, el héroe sí lo haría a la sombra de la gran matanza cósmica que fue la primera Aniquilación (con Keith Giffen, Dan Abnett, Andy Lanning y otros), a la que no solo sobrevive (y a su secuela), sino que consigue a cambio de su sufrimiento en estos dramas cósmicos una cierta popularidad y una serie regular con algo de tirón en unos tiempos en que las nuevas series indefectiblemente se la pegaban en su segundo año o de camino al tercero. Volvieron los buenos tiempos (por tiempo limitado, claro, como siempre en la sufrida vida ficticia de Rich Rider, al que esperaban cancelaciones, muertes y resurrecciones).

  6. A John Buscema le sucede Sal Buscema, así que, las penas con buen pan son pocas y con buen vino bien entran (😋) y ese buen vino de acompañamiento sería inicialmente Tom Palmer. Tampoco es lo que se dice un mal plantel para una serie «menor» (vale que claramente aspiraba a ser mayor, aspiraba a ser el Spiderman de la nueva generación).

  7. Luego llegó el ya entonces veterano Carmine Infantino, que ya despertó muchas menos simpatías (aunque en tiempos de Vértice la gente no se quejaba todavía tanto de él, pero ya entonces era evidente que su momento había pasado y ya no gozaba del favor del público) y al que también veríamos por la antes mencionada Spider-Woman …o por ese superventas salvador que permitió hacer caja y salir de números rojos a Marvel: Star Wars

  8. El diseño de Nova, por cierto, no es del mayor de los Buscema, sino del gran John Romita …sobre bocetos iniciales demasiado recargados (con capa y adornos tipo armadura en el uniforme) del propio Wolfman.

  9. Fueron años editorialmente agitados los de la serie inicial de Nova, con Archie Goodwin asumiendo el puesto de Editor Jefe, tras «los efímeros» …y luego su mano derecha, Shooter, haciéndole un Juego de Tronos.😈

  10. La gran aportación de la serie para el futuro, aparte del propio Cuerpo Nova y la enemistad entre los de Xandar (planeta natal de dos señores Heraldos de Galactus: Gabriel, el Caminante Aéreo y su amigo de los tiempos en la milicia El Señor del Fuego) y los Skrull, fue probablemente La Esfinge (y tampoco tuvo tanto uso, demasiado poderoso, como Terminus y otros similares que buscaban eclipsar a Galactus con unos diseños que no podían impresionar tanto como uno de los tocados por la gloria del Rey …bueno, La Esfinge tuvo su momento con los 4F y fue dibujado por Byrne, algo es algo).

  11. La apuesta cósmica final en escalada era un intento a la desesperada de salvar la serie llamando la atención …y llegó tarde. Acabó en cliffhanger (resolviéndose en los 4F, como comenta Rock).

  12. «De vez en cuando otro editor acudía a mí para que le echara una mano. Recuerdo que Marv Wolfman tenía a Nova. Dijo que era algo que había creado junto a Len Wein cuando estaba en el instituto. Era un personaje muy complejo y lo único que hice fue destilar algunos de sus elementos y crear un traje mucho más simple y estilizado. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que lo que hace a un personaje perdurable y fácilmente reconocible es su simplicidad. Acudían a mí con nuevos personajes como Wolverine.» (John Romita).

  13. Pues a mi en su día me encantó este superhéroe ,fue todo o un aire fresco en la gran MARVEL.
    Parecía en un comienzo que este personaje se comería el mundo de los comics y quedo en eso «parecia»
    La saga de la EFIGIE es una de mis favoritas .

    En la saga ANIQUILACIÓN vuelve a pillar protagonismo y son numeros muy chulos.

    Muy buena reseña campeón ROCKOMIC y SUSO como siempre en plan krack

    • Esa era la intención, nen, pero Nova no consiguió comerse un rosco. Debutó ya a medio gas (independientemente de la calidad, que para lo que se leía entonces tampoco era nada mala, al menos en su primer año) y fue perdiendo aliento de manera constante a continuación en una maratón agónica en la que ni siquiera llegó a la meta (lo fueron todo a elevar las apuestas en una carrera cósmica con múltiples personajes, pero ya tarde, ya apenas pudieron arrancar el esprint cuando la maratón cambió de golpe y ya sin reglas a carrera de velocidad), pues la competición se cerró casi en falso en la colección de los 4F (y menos mal aún que a Rich no le hicieron la prueba de dopaje, Magni, querido).

  14. Gracias, amigos. 😉

    Ostras, es cierto que el creador del traje es Romita, me suena haberlo leido por ahí. Lo corrijo. 😉

    La verdad es que a mí Nova siempre me ha gustado, pero más por su uniforme. Es cierto que la colección no terminó de funcionar y se puede calificar de fallida, pero el personaje ha gozado durante todos estos años de varias colecciones propias, algunas de cierta relevancia. Y no hay que olvidar que pronto tendrá película. O sea que se puede decir que Nova ha acabado cosechando cierta popularidad dentro del género superheroico, y con la película acabará siendo conocido por todo Dios.

    • Suya es la versión definitiva lista para el #1 (tras hacerle un repaso minimalista quitándole capa y adornos y retocando un poco colores), pero el diseño inicial ya era de Wolfman. Pero sí, tal cual lo vemos en su debut hay que acreditarselo ya a Romita padre (que no partió de cero pero dio con la imagen).

  15. De sus otras colecciones la reseñable era la postAniquilación, obra de Abnett & Lanning. La de Larsen, más allá de alguna guasa (y la ruptura con Namorita, polvo de despecho con uno de los amigos de Rich incluido …vale que la culpa de todo era de un Rich superficial y egoista, que la dejaba tirada cuando temporalmente perdía su atractivo) y de lo que le pasaba al capullo de Mike (Burley bajaba unos peldaños morales al levantarle la mano a su esposa preñada …y Rich le levantaba la mano dejándole a él en coma), no tenía ningún interés.

  16. Su peli se traducirá como mínimo en nueva serie propia (ya lo tenemos además en el supergrupo «no-racista» de los mutantes de Marte/Arakko/Barsoom y no sería raro verlo también en un relanzamiento de los Guardianes de la Galaxia o de los Nuevos Guerreros próximamente) …y acá seguramente en una Biblioteca Nova con los números de este MLE más los de la saga de los 4F en los que concluye la trama…lo de la serie derivada de Aniquilación, al estar incluida en los Aniquilación Saga ya veremos (pero si para entonces el «coleccionable» cósmico está ya liquidado o casi es de esperar que nuevamente se reedite en formato Omnibus).

  17. Un buen tebeo, entretenido y bien dibujado en sus dos etapas Sal Buscema, grandioso y Carmine Infantino ya entrenado en Flash en dibujar personajes rápidos.

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