Reseña: Marvel Saga – El Soldado de Invierno: Tomos 1 y 2 (2012)

En los últimos meses, he analizado algunas obras del Marvel Saga de Brubaker, centrado en el Capitán América y otras miniseries suyas. En ese sentido, he compartido mis impresiones de Capitán América y Bucky y también de El Proyecto Marvels . Pero claro, antes de que el coleccionable viera su final en Panini, faltaban por salir los 14 números escritos por Ed Brubaker del Soldado de Invierno. Este material se ha recopilado en dos tomos, que he decidido reseñar juntos.

Hay que decir en primer lugar, que el personaje de Bucky Barnes fue el gran baluarte de Brubaker durante su larguísima estancia en la serie del Capitán América. Por un lado, rescató al famoso sidekick del capi en sus primeros tiempos. Pero le dio un barniz que nadie esperaba, y fue el de convertir su regreso en todo un acontecimiento cuyo eco duraría bastante tiempo.

El camino hasta aquí

Tras haber desaparecido en plena Segunda Guerra Mundial evitando que un bomba de Zemo causara un mal mayor, Bucky Barnes cayó al mar. Pero su destino fue distinto al de Steve Rogers. Bucky terminó cayendo en manos de los soviéticos, que le convertirían en su gran asesino y espía en la sombra, haciéndole lavados de cerebro y congelándole entre misiones. Una vez que muchos años después Steve Rogers consiguió devolverle la memoria a su amigo, Bucky quiso expiar el mal causado. Eso le llevó a sustituir a su amigo como Capitán América durante un tiempo. Pero llegó un punto en que su pasado salió a la luz, y tuvo que acabar aquello. Tras una batalla, se le dio por muerto. Pero no lo estaba, sino que comenzó a trabajar en la clandestinidad contra los malos de turno. Eso nos lleva aquí.

El Soldado de invierno en su propia serie

Era lógico que el personaje más asociado a Brubaker en el contexto del espionaje en el mundo marvelita, terminara teniendo serie propia. El guionista estaría al frente durante 14 números, hasta que fue definitiva su separación de Marvel.

Valiéndose de su espíritu de contar pequeñas aventuras aunque de fondo hubiera una gran trama río, aquí en el material recopilado en los tomos El invierno más largo y La caza de la Viuda Negra se ve eso mismo. Por un lado, hay una gran trama relacionada con tres agentes durmientes soviéticos a los que Bucky entrenó tiempo atrás para ser como él.

A lo largo de estos 14 números, tendrá que ir haciendo frente a cada uno de ellos. Esto le llevará a cruzar su camino con personajes como el Fantasma Rojo o el Doctor Muerte en el primer tomo. En el segundo el villano será el tercer durmiente, uno al que no podrá atrapar a tiempo de que haga un gran mal: borrarle el cerebro a la Viuda Negra. Esto nos mostrará a un Bucky Barnes trastornado, pues su gran amor, su ancla emocional a lo largo de toda su vida adulta, se convertirá en una enemiga.

Para esta última historia relacionada con la Natasha de mente trastornada, Bucky tendrá ayuda del Capitán América, Ojo de Halcón y Lobezno, con una breve aparición de Daredevil.

La despedida de brubaker tras una larga y fructífera etapa con bucky

Hay que decir que el Soldado de Invierno será el personaje más asociado a Brubaker dentro de Marvel. Aunque admito que en mi caso también lo es Puño de Hierro, gracias a la espectacular etapa que se marcarían Brubaker y Matt Fraction con uno de mis personajes favoritos.

Por eso tiene todo el sentido que en su tiempo final en Marvel, se despidiera del personaje en su propia serie. ¿Es mejor o peor que su trabajo con él en la colección del Capitán América? Es un tema de valoración personal. En mi caso me gusta menos la confección de las tramas, quizás porque ya había visto cosas parecidas con el capi. Pero claro, me agrada que la Viuda Negra estuviera tan presente, conformando esa extraña pero intensa pareja con Bucky.

Sea como fuere, estamos ante un buen trabajo sin duda. Si disfrutasteis del tono de espionaje en la sombra que le imprimió el guionista al Capitán América, esto es más de lo mismo. Y Bucky podrá seguir intentando compensar el mal causado al mundo cuando era una herramienta de los soviéticos. Esto último no dejará de ser una constante en él, fruto de la construcción que hizo de su psique Brubaker.

A mí me ha gustado el trabajo de Brubaker en esta cabecera como decía, para el cual se acompañó de dos colaboradores habituales como Butch Guice y Michael Lark. Guice no me entusiasma aquí, porque hay muchas escenas donde no ves realmente qué se muestra ni qué sucede, y el diseño de fondos me parece muy confuso a veces. Pero Lark sí que está a mejor nivel, muy cerca del que mostraría Steve Epting con el Capitán América.

Lo que es inevitable pensar, y en eso bien lo indica el texto introductorio en uno de los tomos, es que después del trabajo de Brubaker con el Soldado de Invierno, pocos guionistas que vinieron a continuación supieron hacer nada digno de mención con él. Al menos así lo pienso yo también. Pero bueno, en lo que a estos dos tomos concierne, fue una notable despedida para el guionista.

Conclusión

Ya he dejado bien claro que es un buen final para Brubaker en su despedida del personaje. Son dos tomos que podéis leer sueltos si no queréis seguir toda su etapa con el Capitán América, pero lógicamente la gracia es que hayáis llegado a ellos como colofón. Lo disfrutaréis mucho más por el recorrido del personaje, su evolución, y el panorama que se le queda por delante.

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