Reseñas: Hombre-Cosa: Marvel Limited Edition 1: “El Monstruo del Pantano” (1971-1974)

El Hombre-Cosa fue presentado en el primer número de la revista Savage Tales, en una historia corta guionizada por Gerry Conway y Roy Thomas, con dibujo de Gray Morrow.

En este pequeño relato, incluido en el presente tomo, se nos cuenta el origen del personaje. Ted Sallis se inyecta un suero que él mismo ha desarrollado y se estrella con su coche en una ciénaga. La reacción química transforma su cuerpo en un monstruo de lodo.

Magnífico relato de origen y personaje de lo más atractivo, por su aspecto externo y por su naturaleza. En este inicio queda patente que todo aquel que sienta miedo arde al contacto del Hombre-Cosa, de manera que el personaje ya se nos muestra en su forma definitiva.

Un año más tarde, en la serie de Ka-Zar, en Astonishing Tales, la historia del Hombre-Cosa tiene continuidad en una ampliación de la misma trama, por Roy Thomas y John Buscema. La organización terrorista resulta ser IMA, y se habla del super-soldado en referencia al suero recreado, en evidente referencia al que se usó en la creación del Capitán América.

En este arco viene integrado el que iba a ser el segundo relato para Savage Tales 2, a cargo de Len Wein y Neal Adams.

Tan claro lo tenían los editores, que no tuvieron que pasar dos meses para que nuestro monstruo estrenara serie propia. Fue en el número 10 del título Adventure into Fear.

Tras un primer número a cargo de Conway y Howard Chaykin, Steve Gerber pasa a ser el guionista estable de las aventuras del Hombre-Cosa.

Una de las particularidades de la colección la tenemos en los bocadillos de narración, los cuadrados. Factor indispensable al no disfrutar, el Hombre-Cosa, de la facultad del habla.

Si en la inmensa mayoría de las colecciones, al menos dentro del género superheroico, la narración es en tercera persona, y en unas pocas, como la del Hombre Lobo, se narra en primera persona, en el caso que nos ocupa la narración es en segunda persona, a modo de conciencia.

La lástima está en que la segunda persona se va alternando con la narración en tercera a lo largo del primer tercio del volumen. Es curioso, cuanto menos, puesto que no veo explicación razonable para que se alterne la forma de narrar, incluso en números escritos por un mismo guionista. El resto del tomo está narrado en tercera persona quitando el Man-Thing 5 hacia el final del volumen, que lo está en segunda.

Tras unos pocos números a base de historias independientes, Gerber empieza a idear una línea argumental en torno al Hombre-Cosa. En base a una inédita nómina de personajes secundarios y siempre con los Everglades de Florida como escenario.

La parte gráfica también se apunta a la estabilidad. Tras el fugaz paso de Rich Buckler y Jim Starlin, Val Mayerik pasa a ser el dibujante fijo. Y creo que hace un buen trabajo y muy adecuado al marco en el que se desarrollan las historias.

Gerber pronto muestra sus cartas. Las correrías de los protagonistas en buena parte se asientan en lo sobrenatural, los cruces interdimensionales y las artes ocultas. En un principio no parecen temas asociables a una criatura surgida de los pantanos, y lo cierto es que durante buena parte del tomo Gerber no parece tener muy claro hacia donde quiere ir. Pero también creo que las obsesiones de Gerber acaban resultando interesantes por lo surrealista y alucinógeno de su despliegue.

El primer ciclo de personajes secundarios incluye a los hermanos Jennifer y Andy Kale y su abuelo Joshua Kale. También podríamos incluir al mago Dakimh, el encantador.

La búsqueda de un libro mágico llamado el tomo de Zhered-Na sostiene buena parte de este primer tramo de la serie, así como un vinculo psíquico surgido entre Jen Kale y el propio Hombre-Cosa. Una Jennifer que resulta ser la encarnación de una ancestral hechicera atlante denominada como el mismo tomo, Zhered-La.

Los demonios están corrompiendo las mentes de la gente, y sólo el poder del perdido tomo de Zhered-Na puede devolverlos a su dimensión.

Entre otras aventuras, el Hombre-Cosa viaja a la dimensión de Dakimh donde se enfrenta al gladiador Mongu, que hace aquí su primera aparición en el Universo Marvel.

También se ve de frente a un tipo venido de otro planeta llamado Wundarr, que parece inspirado en Superman. O se ve involucrado en la revuelta de una aldea india asentada en pleno pantano, ante la intención de construir un aeropuerto justo en el mismo lugar. No parece precisamente un terreno muy estable para construir pistas de aterrizaje, pero el caso es que el responsable, un magnate de la construcción llamado F.A Schist, se erige en lo más parecido a un villano en esta etapa de la colección.

Seguramente uno de los números más interesantes sea el del accidente entre un turismo y un autobús. Algo así como un estudio sobre las miserias, miedos y fobias de diferentes personajes que, tras verse implicados en el accidente, caen en la más absoluta paranoia. El Hombre-Cosa ejerce aquí casi de espectador.

Entrando más a fondo en la crisis entre diferentes realidades, el siguiente paso nos lleva a una perturbación del equilibrio cósmico de los distintos planos interdimensionales existentes. Y el punto donde sucede es, casualmente, el pantano en el que vive nuestro monstruoso protagonista. De esta forma, los autores ya tienen la excusa para presentarnos su desfile de criaturas de todo tipo.

La consecuencia es un arco donde nos encontrarnos con el Gerber más desbocado y excesivo.

Dakimh reúne a su particular Comunidad del Anillo, para enmendar el corrompido eje cósmico. Un quinteto formado por él mismo, el Hombre-Cosa, Jennifer Kale con el atuendo de hechicera de su antepasado, un guerrero de otra dimensión llamado Korrek, y un pato parlante de otra realidad llamado Howard. El malhumorado pato hace aquí su primera aparición en el UM, aunque poco dura porque a las primeras de cambio acaba cayendo en el abismo.

Total, que nos encontramos con la imagen del campamento de construcción del aeropuerto lleno de criaturas de otras dimensiones que, cual parque temático infantil, se apoderan de grúas y excavadoras. Hay que verlo para creerlo.

Al mismo tiempo, seres representantes de todo tiempo y realidad, se disponen a organizar un congreso de realidades, como si de la reunión de vecinos de la escalera se tratara. La intención es juzgar a Jen Kale.

Los cinco, ahora cuatro, atraviesan un espacio fuera de cualquier realidad, en la nada, y acaban enfrentándose al Engendro Infernal.

En fin, una auténtica locura. Una ida de olla de las que hacen época.

Título propio, nuevo plantel de secundarios y Mike Ploog.

Justo a mitad del anterior arco, el Hombre-Cosa se independizó de Fear pasando a estrenar numeración bajo su propia cabecera.

Y es justo aquí cuando creo que la colección empieza a ponerse seria y donde, al fin, Gerber da lo mejor que tiene.

De entrada, hay una renovación total de la plantilla de secundarios. Entran Richard Rory, un pobre desgraciado que está convencido que trae mala suerte. Así como Ruth Hart, una motera que se une a Rory.

El que sigue incordiando es el constructor Schist, que intenta destruir al Hombre-Cosa con una cámara de exterminio.

Pero mejor aun es la aparición de un nuevo villano llamado el Exterminador de Tontos. Clásico villano al estilo Gerber, un perturbado mental, enviado de Dios, dispuesto a hacer limpieza de individuos que él considera que son tontos.

Justo en este momento Mike Ploog entra a los lápices en sustitución de Val Mayerik. Y menudo trabajazo se marca el amigo Ploog, sin duda uno de los mejores de su carrera.

Se estrena con un poético arco sobre un payaso de circo que se suicida en el pantano. A consecuencia de ello, hace aparición el fantasma del malogrado payaso, que, en plena ciénaga, monta una irracional representación teatral sobre su pasado y como llegó al suicidio. Una locura entre el surrealismo y el drama. Brillante.

Y la línea argumental que concluye el tomo no le va a la zaga. En un giro improvisado por parte de Gerber, resulta que el campamento de construcción de Schist no era más que una excusa para su verdadero objetivo. Encontrar una fuente de juventud perdida en los Everglades. Y, efectivamente, es el propio Hombre-Cosa el primero en dar con una especie de Shangri-La oculta entre los pantanos a la que sus habitantes llaman la Hacienda. Habitantes que llevan siglos viviendo allí, hasta el punto de encontrarnos con soldados españoles de los tiempos de la conquista de América, enfundados en sus uniformes de hace 500 años. Una idea del todo descabellada pero un deslumbrante despliegue de imaginación y entretenimiento.

Conclusión.

Tras un notable relato de origen, la etapa guionizada por Steve Gerber incluida en este volumen queda dividida en dos fases evolutivas.

La primera, básicamente la parte incluida en Adventure into Fear, adolece de cierto desconcierto argumental y demasiadas ideas y personajes a los que les falta rumbo. Si bien algunas tramas resultan interesantes por sí mismas y el despliegue imaginativo ofrece buenos resultados.

En la segunda, la que coincide con la serie bajo cabecera propia, la colección arranca definitivamente y sabe hacia donde quiere ir. Muy buenas líneas argumentales, por muy surrealistas que sean, y mucho más entretenidas.

En conjunto, gracias a esta última parte, considero que este tomo es recomendable.

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49 Comments

on “Reseñas: Hombre-Cosa: Marvel Limited Edition 1: “El Monstruo del Pantano” (1971-1974)
49 Comments on “Reseñas: Hombre-Cosa: Marvel Limited Edition 1: “El Monstruo del Pantano” (1971-1974)
  1. Hola a tod@s,

    me compré este tomo con mucha ilusión tras haber leído multitud de buenas críticas y porque el personaje me resultaba atractivo, pero se me hizo cuesta arriba acabarlo. Guiones que serían muy rompedores en su momento, para mí insufribles a día de hoy, francamente aburridos. Etapa y guionista claramente sobrevalorados bajo mi punto de vista, no aguanta ninguna comparación con La Cosa del Pantano de Alan Moore.

    • Hombre, con La Cosa del Pantano de Moore, Totleben, Bisette, Tatjana Wood y compañía no, pero pocas cosas lo hacen, claro. Pero a mí sí me gustó, en todo caso hay que reconocer que, al volcar sobre el papel todo lo que se le ocurre, a Gerber le cuesta encontrar una dirección para la serie (aunque ni siempre es un problema). Por supuesto, a día de hoy ya no es ni de lejos tan rupturista o novedoso (tampoco los cómics de J.M. DeMatteis o Steve Englehart), pero fue necesario …y algunas cosas siguen siendo valientes y han estado más bien poco vistas por salirse de lo esperado en el medio. Ayuda que fuese una serie “menor”, periferia del Universo Marvel y una serie crossover, con más de terror (supuestamente al menos) y de misticismo que de superheroico (y como en algunas novelas y pelis de terror se aprovechaba para tocar otros temas …también Gerber era un escritor muy especialito, claro).

  2. Buen trabajo, Rock, como siempre, la única pega que le podría poner es que tomes como referencia, creativamente, las fechas de publicación (que además las oficiales ni siquiera son las auténticas, pero esa es ya otra historia y no afecta demasiado, sería cosa de retrasar unos meses). En realidad el proceso creativo del serial fue un poco más lento, aunque una vez se publicó la primera historia, ilustrada por el gran Gray Morrow, la cosa se desencadenó rápido. Como con el Hombre Lobo o Motorista Fantasma, en cuyos procesos creativos se había implicado mucho, Roy Thomas había decidido implicarse en los personajes personalmente.

  3. El peculiar viejo hechicero, esa novata Jennifer Kale (la hechicera del bikini metálico, algo así como si la Sabrina de Archie Comics se nos hiciese mayor), Howard el pato, los fuimos a Edgar Rice Burroughs y sus mundos fantásticos (como esas lunas de Ergard), Wundar (Superman de marca blanca con mente infantil, futuro Acuariano), la potente Ruth Hart, el alocado primer Foolkiller,… Gerber regurgitando todas sus ideas y lecturas (Poe, H.PL., R.E. Howard, E.R. Burroughs, William Hope Hodgson, Seabury Quinn, filosofía oriental,…) como papilla pantanosa para sus polluelos, con mayor o menor orden y concierto. Para mí, todavía entretenido, ha perdido originalidad, pero sigue siendo por momentos lo de Gerber alocado y personalísimo (pese a sus múltiples referencias) y no ha envejecido tan mal (lo que es peculiar nunca lo hace del todo), lo dicho: para mí, todavía entretenido.

  4. Es el espectáculo de Gerber, claro, pero tenemos también a Gerry Conway y Len Wein, ya sobradamente mencionados en el texto de Rockomic, y Roy Thomas fue muy relevante en la génesis del personaje (no hay que olvidar que Thomas conocía de sobra al The Heap de la Golden Age y que esto influyó en Len Wein y Gerry Conway, “creadores” de La Cosa del Pantano y El Hombre-Cosa …y amigos, aunque se pasasen años echando balones fuera en lo referente a “influencias” cuando preguntaban prensa y fanzineros). Ni siquiera voy a hacer el chiste de “Hombre-Cosa Tamaño-Gigante” (aunque me pegaría) porque ya lo gastó Thomas en un artículo (aunque aquí en España alguno haya intentado robarselo). En el apartado artístico se reparten la parte del león Val Mayerik (creador de Howard …y de Paradox unos años más tarde) y un poderoso Mike Ploog, que se mueve bien por los pantanos bailando el Pogo con su pincel, pero no podemos olvidar al fundacional Gray Morrow (un grande que se prodigó poco en Marvel Comics …y del que nos llegó menos), Neal Adams b(otro grande …con el que fuimos bastante más afortunados, aunque igual de efímero aquí), Rich Buckler, Howard Chaykin, Jim Starlin, el gran Gil Kane y nuestro Vicente Alcázar, buen dibujante que no alcanzó la fama que merecía, pero que al menos llegó a trabajar para los EEUU, incluida Marvel (por Satana!) Aparte de los mencionados antes en los textos, también andaba por allí el habitualmente anodino Tony Isabella.

    • Y lo que falta todavía a la vuelta de la esquina: más Ploog, John Buscema, Alfredo Alcalá, Tony De Zúñiga, Pat Broderick, Ed Hannigan, Tom Sutton, Starlin, Colan,…

  5. Muchas gracias por vuestros comentarios, compañeros!! 🤗

    Suso, tienes toda la razón en lo de las fechas. Lo que ha ocurrido ha sido que he errado en la fecha del Savage Tales 1. Pensaba que era de mayo del 72 pero ahora veo que es del 71.😅

    Nada, que luego lo arreglo. Y también el año de la cabecera.

    • Después hay que tener en cuenta que aunque tras su debut la sucesión de historias ya fue muy rápida, lo del proceso creativo y la historia de su debut sí llevó su tiempo. Pero sí, tras testar primero al personaje y luego llegar a la conclusión de que en color incluso podía desenvolverse mejor (y yo soy de los que creen sin embargo que es una pena que no hubiese tenido una vida más prolongada en los magazines), la cosa ya fue rodada y rápido.

      • Bueno, eso os lo dejo a vosotros. 😉 Por eso es tan importante leerse estos comentarios bajo reseña, porque son el complemento perfecto para lo que no deja de ser una simple valoración subjetiva del contenido.

        Ciero es que las reseñas adolecen de una falta de trabajo documental, pero también es cierto que mi intención desde un principio era que fueran imperfectas.
        Mi idea era la de escribir opiniones sobre todos estos cómics desde mi personal punto de vista. De trasladar mi sentir hacia lo leído en palabras. Como lo haría un aficionado que no sabe de esto y acaba de aterrizar.
        No es el caso porque tengo mis nociones de haber leído casi todo Marvel hasta mediados de los 80, aunque la mayoría hace décadas.
        Pero en parte es cierto que hay muchas cosas que desconozco, como que Thomas estuvo involucrado en la creación de varios de estos personajes. Y casi prefiero que así quede expuesto. De hecho, apenas me he leído ninguno de los artículos que vienen en los tomos, antes de escribir las reseñas. Es como mantenerse virgen antes de cada tomo. 😂

  6. Sí, Thomas estuvo implicado creativamente en los orígenes de estos primeros “monstruos” que hacían crossover con los superhéroes, no solo editorialmente. La excepción de esta primera tanda sería Drácula. La implicación sería mayor o menor según el personaje (al Motorista aportó más su entonces amigo Friedrich, al que podemos considerar principal padre, pero participaron ambos, siendo ya el segundo intento de ambos de crear un motero colorista …y habiendo estado ya ambos implicados en la resurrección previa del nombre al traer de vuelta al aquí llamado Jinete Fantasma), en el Hombre Lobo de Werewolf by Night incluso participaría muy activamente la primera mujer (y miembro poco conocido y menos recordado del Bullpen) de Thomas: Jean Maxey (colaboradora habitual entonces de los guiones de Roy, aunque no se la acreditaba, como también pasaba con la bella Carla “Cute” Joseph/Conway, editora asistente y primera esposa de Gerry Conway, que le echaba más de una mano sin recibir crédito, aunque luego este dijese que no había mujeres preparadas para escribir cómics de superhéroes, aunque ya antes de que entrase él en Marvel Flo Steinberg y Linda Foto habían escrito guiones atribuidos a Stan, aunque podríamos decir que no son de lo mejorcito de los sesenta …y es que hubo más mujeres en el Bullpen que Marie Severin, aunque ésta sea la famosa …y lo justito aún …y hubo mujeres escribiendo antes de Mary Jo Duffy y Ann Nocenti, incluso antes de Carole Petersen/Seuling y Christy Marx). La Maxey/Thomas participó en la creación de la familia Russell (hermana y padrastro son aportaciones suyas) y sus estrambóticas iteraciones disfuncionales.

  7. Swampy es de ese 10 por ciento de apariciones MLE a las que no le tengo especial querencia. Aunque he leído algo siglos ha, nunca termina de convencerme . Material apto para veggies y adoradores del dios Buscema. De todos modos es un placer leer las reseñas del dúo Roc&Suso, que se aprende y entretienen un montón.
    Lo que nunca acabo de entender del todo es la duplicidad del personaje en Marvel/Dc. La cosa del pantano, Hombre-Cosa, El monstruo del pantano…A ver si nos contáis los vericuetos de esa duplicidad. Porque sí en Marvel aparece en mayo del 71, ¿no hay otro lechuguino en DC en julio 71 ?

    • Bueno, Len Wein ya llevaba tiempo trabajando en su Cosa del Pantano (así que en realidad podemos considerarlo algo anterior todavía independientemente de fechas de publicación) y él y Gerry Conway (que escribió el debut del Hombre-Cosa, sobre ideas y plot de Roy Thomas) eran amigos (creo recordar que hasta convivieron, como Thomas y Gary Friedrich), pero la idea venía de Thomas, que conocía ya a The Heap, considerado como la criatura del pantano primordial de los comic-books (quizás no fuera el primero, pero sí el primero en tener continuidad, ya en los lejanos 40s …ya sabemos que Thomas es muy friqui de los personajes de la Golden Age) …y los tres habían sido lectores de chavales, en los cómics de terror de los cincuenta (al menos antes de la aprobación del Comics Code) de decenas de imitadores (personajes casi siempre de historia única) de The Heap en las distintas editoriales del momento (las criaturas cenagosas, como los zombis, las brujas, los caníbales y los satanistas no eran ninguna rareza en los cómics de los cincuenta, así se ponía como una moto el Fredric Wertham, cuando no se escandalizaba con todos esos sideckicks preadolescentes heredados de los cuarenta en los que siempre veía la sombra de la homosexualidad 😈)

  8. Y no olvidemos las criaturas cenagosas de la literatura pulp. Creo recordar que incluso Marvel adaptó también el It! de Theodore Sturgeon por esa época (1972?) Supernatural Thrillers #1, con portada de Jim Steranko (muy recordada, …como la del #2, del Hombre Invisible). Los autores eran Marie Severin …y Roy Thomas! Que sí, parecía tener un fetiche por los pantanos y sus criaturas …y le gustaba la historia de Sturgeon, que acabó adaptando él mismo (a Joe Orlando, editor de Wein en DC también le gustaba esa historia y quería hacer algo similar … aunque luego Wein diría que ya se le había ocurrido hacer una historia con una criatura pantanosa antes de que Orlando se lo sugiriese …y que él todavía no se había leído lo de Sturgeon …Thomas sí lo había hecho cuando impulsó lo de Man-Thing …y también conocía a The Heap …y todos eran amigos y hablaban entre ellos de su trabajo, claro).

  9. Debe ser uno de los pocos casos en que un personaje está a pachas en ambos gigantes de la industria comiquera. No recuerdo así, a bote pronto, otro personaje o grupo que pase de una cabecera a otra o coexista. Es curioso. Bueno, Conan con su etapa en Dark Horse, pero no es el mismo caso. Un mero trasvase de derechos.

    • No habrá pocos imitadores de Superman, ja. Casi toda editorial que haya hecho superhéroes tiene algún sosias suyo. Ya Marvel tiene varios (el mencionado Wundar empezó como tal y acabaron cambiándolo porque tenían ya varios), incluyendo a Gladiador (de la Guardia Imperial), a varios Hiperion o a un superskrull (no Klirt, el original y famoso) bondadoso exiliado en la Tierra.

      • Estos, lo mismo: son criaturas del pantano (y muchas beben de la misma fuente) pero no son la misma criatura del pantano …y las que han tenido continuidad (básicamente Swamp Thing y Man-Thing, aunque en los ochenta Eclipse recuperó al original The Heap en Airboy y Total Eclipse …y más recientemente se le ha vuelto a intentar usar, pero ya sin mucho éxito ni continuidad) lo han logrado porque tenían rasgos característicos que los individualizaban. Lo de simplemente copiar a veces funciona, pero pocas veces te lleva muy lejos.

        • Segun leí yo y que coincide con lo que dice Suso es que hasta Conway y Wein compartieron piso en esa época. Es normal que se comentaran algo y obviamente el de Marvel bebe de The Heap que obviamente conocería Thomas. De todas formas ¿Cuántos personajes de una compañía se parecen a la otra? Si tenemos en cuenta que los autores iban y venían de una a otra. Así te pagaban dos veces por la misma idea o fusilabas hasta conceptos originales de una y los trasladabas a otra. Como cuando la JSA y como forma de librarse de ellos tras las primeras Crisis los ponen a luchar en un bucle sin fin contra el Surtur de DC que es clavado al de Marvel… idea de Roy Thomas. Con lo cual hay mucho personaje sospechoso de ser un reciclaje o puesta a punto de otra editorial. Y eso sin contar a los mas obvios: Escuadron Supremo, Supermanes, Darkseid/Thanos,4º Mundo y Eternos, y así un largo ect…

    • Sin la de Wein (que también escribió al Hombre-Cosa en su arranque, casi un reconocimiento de Thomas de que le estaban pisando su proyecto), todavía un freelance jovencito, no hubiesen existido nunca la de Marty Pasko (que no estaba nada mal, y de la que bebía argumentalmente la de Moore en sus inicios: sigue con el acoso de la empresa del viejor general a Swampy, convierte al comparsa heroico de aquella en villano por un episodio, recupera a la olvidada periodista, retoma al pueblo vampírico supuestamente destruido,…) y la de Alan Moore. Además, solo por el arte de Wrightson ya es algo a destacar. Ambos, el Swampy de Wein y el Man-Thing de Gerber (y antes de Thomas, Conway y el propio Wein incluso) fueron hijos de las mismas influencias y la misma época y aunque no atrajeron a legiones de lectores, influyeron a no pocos y marcaron época, siendo títulos importantes (por revolucionarios en su día, se hacían en ellos cosas que no se habían hecho desde antes del Código y otras que no se habían hecho nunca) también para las propias compañías, aunque no tanto por ventas. Artísticamente me gusta más Berni Wrightson en cuestión de pantanos y sus criaturas, pero Ploog es casi lo más en terror y fantasía y los efímeros Morrow y Adams lo hicieron muy bien …una pena que Morrow no hubiese tenido unos meses de serial en algún magazine.

      • Plenamente de acuerdo. Pasko será de segunda o tercera fila, pero su Swamp Thing tiene sus cosas y, por último, era de esos autores que el amor profundo al medio lo encauzan en mucho oficio y profesionalismo. Sí, obvié esta vez los números de Thomas, Conway y Wein en Man-Thing. Preferí acortarme en Gerber. Por último recordemos que ECC sacó la etapa de Wein y Wrightson de swampy en su colección “Grandes Autores”. Todavía está disponible, así que aprovechen.

        • Pese a morir pronto (a mediados del año pasado, con solo 65 años), Martin J(oseph) “Marty” Pasko “Persky Pasko” (aunque nacido Jean-Claude Rochefort, que era Quebecquois: canadiense francófono del Quebec …el nombre de Pasko empezó a usarlo para firmar en fanzines y publicaciones universitarias mientras estudiaba en Nueva York …luego aún usaría los de Kyle Christopher y Patti Enders) tuvo una producción enorme desde que su amigo Doug Moench lo logró colar en la Warren (de ahí pasaría a DC gracias a Mike Friedrich). Mis favoritos suyos son sus Saga of the Swamp Thing con Tom Yeates y sus Dr. Fate (a mediados de los setenta y mediados de los ochenta) con Walt Simonson, pero no hay que olvidar que escribió a Superman (bueno, escribió cantidad y cantidad de Superman para comic-books, comic-strips, televisión y ensayos) para José Luis García López y participó en el Aquaman de Aparo. Y en televisión participó como guionista o editor en series como Buck Rogers en el Siglo XXV, Max Headroom o Roseanne, y en animación: La leyenda del Príncipe Valiente, Cadillacs y Dinosaurios, las Tortugas Ninja, Bucky O’Hare, Mister Y (en la que también escribía su amigo Steve Gerber), Thundarr The Barbarian (serie con diseños de Kirby para la que Steve Gerber escribió la biblia de la serie y Pasko hizo muchas aportaciones), Batman: The Animated Series …o la película Batman: La máscara del Fantasma. Como Kyle Christopher escribió además una novelita (no, buena no) de Daredevil a finales de los setenta.

          • La comic-strip que escribió a finales de los setenta, The World’s Greatest Superheroes, que iban protagonizando Superman, Batman, Robin, Wonder Woman y Flash, pudo leerse en castellano en la revista argentina Sandokan.

  10. Es curioso como esta serie del Hombre-Cosa tiene tantos detractores como defensores. Gerber es muy especial y creo que no todo su trabajo está a la altura. Pero a partir de que la serie se independiza de Adventure into Fear, aun siendo guiones especiales, saben muy bien donde van. En el segundo tomo hay bastante más de eso.

  11. Gerber amigo Rockomic es un guionista muy peculiar… o te encanta o no lo tragas. En mi caso es lo primero, pero es un autor de culto incluso incomprendido entre algunos colegas suyos como Byrne. Que aunque alababa sus peculiares historias veía que no eran para publicarlas en comic (al menos de superhéroes) por lo experimentales que eran. Este hombre era bastante peculiar y tuvo la suerte como bien comento el, que en la Marvel de los 70’s realizo lo que le vino en gana y que aun (cuando estaba vivo) no se creía que le dejasen escribir totalmente a su bola. Quesada y Didio aparte de ser fans de su trabajo, se llevaban bien con aquel por su carisma y no le faltaron proyectos hasta que se puede decir que murió con el lápiz en la mano, ya que escribía una serie limitada del nuevo Dr Fate que acabaron finalmente Mark Waid y otros. Escritor muy peculiar este Gerber, un autor de culto donde los haya

      • Pues es una gozada cuando la leas por primera vez. Como anécdota curiosa te puedo decir que el proyecto (malogrado) de Hulo de las cuales solo se han materializado la divertida MODOK o el a próximo a estrenarse Hit Monkey, pues Kevin Smith quería hacer una serie del ánade cascarrabias con el diseño original mas parecido a Donald el pato (si, sin llevar pantalones) y con puro y todo. Lastima que es uno de los proyectos que se cayeron al “ventilar” a Jeph Loeb fuera de la compañía. Hay un fuerte rumor que para 2024 saldrá una supuesta serie, según los mentideros habituales… ya se vera que pasa al final.

  12. A Gerber, uno de los grandes, hay que agradecer que no hiciera una vulgar copia de la Cosa del Pantano de DC. Crea un personaje lo suficientemente peculiar y original para que el fandom pase por alto que es uno más de los múltiples fusilamientos de ideas de la Casa de las Ideas (expertos no solo en crearlas, también en fusilarlas). Pero como digo, Gerber con su ingenio y su toque especial es capaz de hacer algo novedoso a partir de un remedo, y eso no está al alcance de cualquiera.

  13. Bueno, ahora que me acuerdo, este es de los escasos casos en que DC copió a Marvel, porque el Hombre Cosa salió dos meses antes (mayo de 1971) que la Cosa del Pantano (julio de 1971), aunque en cualquier caso debemos a Gerber el dotar de personalidad al personaje que crearan Roy Thomas y/o Gerry Conway para una historieta de Savage Tales.

    • Wein empezó su proyecto (que no es que fuese precisamente original, como ya indico más arriba) antes que Thomas (que es el que tiene la “idea”) y Conway (que es el que hace casi todo el trabajo) el suyo …y eran amigos de Wein (con Conway incluso compartió vivienda). Y sí, el que aportó “personalidad” (casi cuesta usar el término con esta criatura, ja) al personaje (que a veces es más una cosa que un personaje …y a veces, como el Spirit de Disney en alguno de sus mejores episodios, mero testigo de los acontecimientos) fue Gerber, el hippie de Marvel que a veces parecía que vivía en su propio universo (bueno, él y Mary Skreenes, que aportó no poco a su obra, como las compañeras de Wolfman y Conway, al menos Gerber si solía acreditar de vez en cuando a su compañera …bueno, no olvidemos que él empezó en Marvel casi como adlater de una mujer, ja, escribiendo los diálogos de Shanna a Carole Petersen/Seuling, maestra de secundaria que era una fan muy friqui y muy activa en cursos sobre cómic y conferencias de difusión del medio, fanzines y convenciones, pero sin experiencia creativa, su marido de entonces, Phil Seuling, otro friqui peligroso fue el que ideó el invento de las “ventas directas” y montó la primera distribuidora exclusiva para librerías especializadas). Otro día deberíamos hablar de coloristas (tan importante para series de”ambiente” y “atmósfera” como Man-Thing y Swamp Thing …grande Tatjana Wood en Swamp Thing, viuda del genial y suicida Wallace Wood) y especialmente de las coloristas, muy relevantes en la Marvel de los setenta y los primerísimos ochenta: Petra Goldberg/Scotese, Janice Cohen (hija de Sol Brodsky, que aunque se reconvirtio a pez gordo editorial también había ejercido la profesión de darle color a las viñetas), Diane Buscema (hija de Giovanni Natale Buscema), Patty Greer/Cockrum (esposa de Dave Cockrum …Patty también dibujó algún What If y algunas historias cortitas aquí y allá), Elaine Heinl, Christie Scheele (ocasionalmente también entintador a y portadista), Linda Lessman (que lo dejó todo para irse a UK con su querido BWS, ejerciendo de chacha, cocinera, ayudante en su estudio, colorista y socia comercial …y teniendo que volver a casa de sus padres sin un chavo harta de las infidelidades del británico melenudo), Glynis Oliver/Wein (que fuera esposa de Len …y colorista de sagas tan importantes como la de Fénix Oscura o algunas de las clasicazas de DD, también coloreó mucho Increíble Hulk del que nos mola a Fran, Magneto y a mí), Marie Severin (que en los setenta y ochenta coloreaban mucho más de los que dibujaba o entintaba), Michelle Wolfman (sí, la mujer de entonces de Marv -lo dejaron a finales de los ochenta- también le daba al color),… Incluso hizo sus pinitos como colorista ocasional Mary Jo Duffy, que aunque no fue ni de lejos la primera guionista de Marvel, fue la que con su éxito y variedad (fue muy prolífica además) abrió al fin definitivamente las puertas (junto con Louise Alexander/Simonson y Ann Nocenti, al principio ambas más centradas en labores editoriales.

      • Tambien a Moulton (el creador de WW) le ayudaron sus dos mujeres (o al menos con la que estaba legalmente casado) en los guiones de la amazona y que no ha sido reconocida oficialmente por DC. La verdad que dentro de la industria a habido grandes hombres, pero también grandes mujeres que han marcado un hito en la calidad de la industria, y no son tan reconocidas. Ya no hablemos que la renovación editorial de DC en los 80’s es obra y gracia de Jeanette Kahn o bien Karen Berger en Vertigo.

        • Ambas, pero al menos este usaba un pseudónimo que se podía considerar el resultado de la suma del trio sentimental. Lo de DC no sorprende a nadie, aunque mejoraron contratos y regalías antes que Marvel, siempre fueron muy obstinados en reconocer a los creativos como “creadores” (más aún si no había ya un contrato previo que ya los reconociese, caso del de Siegel & Shuster …o de Bob Kane, que se apresuró a firmar para dejar fuera a Bill Finger, que pasó a ser considerado mero empleado suyo, pese a crear casi toda la mitología de Bat-Man, por supuesto, DC, como no tenía ningún contrato con él se pasó décadas negándole cualquier mérito, pues reconocerselos habría sido como reconocer que igual podía conservar derechos). …Berger, por cierto, era pupila de Len Wein…el cual había facilitado el Swamp Thing de Moore …y su Watchmen, ahí es nada. Y a O’Neil le debemos la existencia de primero el DD de Miller y, luego, después de que Shooter despida a O’Neil por culpa del incidente de la llamada nocturna de Byrne al presidente de Marvel …y O’Neil vuelva a DC, también sería el responsable del Año Uno y el Dark Knight Returns de Miller, poca broma (a veces olvidamos un poco a los que se dedican a fichar talento o editar los cómics, pero sin ellos normalmente no existirían las grandes etapas …ni algunas obras maestras, reunir un buen equipo cuesta y evitar que se deshaga casi cuesta más …y no suele ser fácil conseguir convencer a los de arriba de que les permitan hacer según qué cosas, por buenos que sean).

          • Thomas era reticente a reconocer en los créditos a su primera mujer, Jean Maxey, pero aprendería con la edad y sí lo haría con la segunda Danette “Dann” Maxx Couto.

          • Es que Bob Kane también retuvo los derechos de Batman por que el contrato que firmo lo “hizo” siendo menor de edad. Mentira cochina, claro lo que pasa es que legalmente lo inscribieron creo que unos 2 o 4 años después de haber nacido realmente, con lo cual la National tuvo que tragar con lo de Kane ya que al firmarlo era legalmente menor de edad. A Finger lo tenia mas que engañado ya que aparte de ser confiado y tragarse todas las largas de Kane era muy apocado, otro un poco mas zorro no le hubiese pasado. De hecho Siegel y Shuster cuando llevaron a National a juicio por las regalías de la mercadotecnia, seriales de tv y radio le pidieron ayuda por lo del contrato que firmaron… y este paso de ellos como de la mierda (teniendo lo suyo pues que le den a los demás) Kane estaba muy bien asesorado por su padre que era otro piezas de órdago. Como curiosidad se libro de servir en la II Guerra Mundial por ser “legalmente” mas joven ante la ley para servir en el ejercito. No esta mal tener un padre así, consiguen una fortuna por no hacer nada de nada, y encima te libras de ir a una guerra o bien servir aunque sea en casa y no poder disfrutar los beneficios en tiempos de escasez. Hace falta ser un cabronazo para endilgársela a otros por el estilo

  14. Aunque bueno, ya sabréis que en los mentideros de la industria del cómic yanqui se dice que en este caso concreto de quién fue ideado antes, el Hombre Cosa o la Cosa del Pantano, no está tan claro el hecho como los dos meses de diferencia pudieran dar a entender, porque Gerry Conway y Len Wein tenían mucho trato y se dice que pudieron intercambiar impresiones acerca de un personaje monstruoso de la ciénaga, en aquellos momentos de éxito de los monstruos de la Warren, pero en cualquier caso esto es especulación porque me parece que ninguno ha dicho jamás nada al respecto, que yo sepa.

    • Y ambos tenían buen trato con Thomas (pese a trabajar para él) y eran habituales de sus fiestas y las de Wolfman, otro que tal. Y Thomas era muy fan de la historia de Sturgeon (y conocía al Heap de los cuarenta) y se había empeñado en tener su propia criatura cenagosa (y lo mismo Joe Orlando de DC, que también había leído la obra de Sturgeon y también se había encaprichado), de hecho, al año siguiente el propio Thomas estrenaría la cabecera Supernatural Thrillers (serie más conocida por cierta adaptación de Howard con “gusano” dibujada por el gran Gil Kane unos meses más tarde) con una adaptación marvelita de It! …Y todos (Thomas, Wein, Conway, Wolfman,…) eran antiguos lectores de los cómics de los cincuenta de EC, Fiction House,…

  15. Pero como bien dice el compañero Rockomic en su reseña, Gerber asocia el personaje a «lo sobrenatural, los cruces interdimensionales y las artes ocultas», que es lo que lo dota de su peculiaridad frente a lo que Conway y Thomas idearon como un mero monstruo típico más que aterrorizaba en los pantanos, muy al estilo de lo ya visto antes en Creepy o en Tales from the Crypt. Vamos, que las adiciones de Gerber son las que dan mucho más juego y complejidad al personaje, motivo quizá de las críticas de los detractores que lo único que esperaban es el clásico monstruo pantanoso, monstruo grotesco y malo, o en su defecto un trágico e incomprendido monstruo frankensteiniano, pero Gerber ofrece más que eso y es lo que precisamente agradecemos y alabamos los fans.

  16. Vale recordar que a Gerber el género del terror, al menos en los cómics -hasta donde sé-, nunca fue de su predilección, no le interesaba para nada. Para ser un “encargo” hecho por cumplir y llegar a fin de mes… Uf, cuánto talento. Con un décimo de ganas hizo una maravilla inesperada. Sí, estoy de acuerdo que cuando se independiza la serie de “Adventures into Fear”, la cuestión mejora.

    • Sí, mejora bastante. Y le aporta quizás un toque más personal también. Más bizarra ya difícil que lo fuese, ja, lo era ya de sobra. De terror podría decirse que lo era antes de Gerber, sin duda. Con él es un componente más, pero una parte mínima de la mezcla.

  17. Pues sí, los guionistas clásicos “del pantano” (salvo Walt Kelly) estaban todos vinculados: Len Wein y Gerry Conway eran muy amigos (y amigos de Thomas) y Wein ficharía a Pasko y a Moore …y Pasko y Gerber (fichado por Thomas) eran muy amigos.

  18. Luego vendrían Rick Veitch (que sí era amiguete de Moore) …y Morrison y Millar, que no tenían ninguna relación con los anteriores (pero eran los dos muy amiguetes entre ellos …hasta que dejaron de serlo) y Vaughan, que lo mismo. Pero eran ya otros tiempos.

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