Reseñas: Ms. Mavel: Omnigold (1977-1992)

Carol Danvers fue presentada en la colección del Capitán Marvel, siendo uno de los personajes secundarios del primer tramo de las aventuras del kree de piel rosada. Por tanto, Danvers no es un personaje de nueva factura.

Quién sí se presenta en esta nueva serie que nos ocupa es precisamente su alter ego superheroico, Ms. Marvel, personaje del que no existe ninguna referencia anterior al número 1 de su título.

Lo cierto es que Carol ya hacía tiempo que había desaparecido de la colección de Mar-Vell, así que la sorpresa fue encontrársela de nuevo protagonizando una nueva colección.

Es evidente que Ms. Marvel nace como una versión femenina del Capitán Marvel como así certifican tanto su nombre como su uniforme. Hasta la naturaleza de sus transformaciones a superheroína parece inspirada en la pareja Mar-Vell/Rick Jones, pero sin Zona Negativa de por medio.

Ms. Marvel fue la primera de una serie de colecciones protagonizadas por mujeres que saldrían en los siguientes años, cosa prácticamente inédita hasta entonces en Marvel. Los movimientos a favor de la liberación de la mujer es evidente que serían el impulso para intentar compensar el absoluto dominio de los hombres en el mundo de los superhéroes y, de paso, aprovechar estas colecciones protagonizadas por mujeres para entrar en el debate feminista. Es cierto que la mayoría de estas nuevas superheroínas serían versiones femeninas de primeros espadas de la casa, pero no deja de ser un paso adelante.

Gerry Conway es el primer guionista de Ms. Marvel, mientras que John Buscema dibuja y Joe Sinnott entinta, así que la apuesta de los editores es fuerte.

Conway, como ya nos tenía acostumbrados en esos años (es la tercera reseña consecutiva en la que ocurre), apenas se queda tres números, siendo sustituido por el hombre que guionizará la colección hasta su último número: Chris Claremont. Lo mismo ocurre con Buscema que, tras el tercer número, es sustituido por Jim Mooney, que también tiene la suerte de poder contar con el entintado de Joe Sinnott.

Curiosamente, en este inicio de serie a cargo de Gerry Conway, Ms. Marvel parece más un spin-off de Spiderman que del Capitán Marvel. Carol Danvers pasa de ser jefa de seguridad de la NASA a directora editorial de Woman, una nueva revista publicada por el Bugle. De modo que el personaje secundario estrella pasa a ser el mismísimo J. Jonah Jameson y la primera amiga que hace Carol en su nueva empresa no es otra que Mary Jane Watson. Hasta el propio Peter Parker hace un cameo.

Por si fuera poco, el primer supervillano al que se enfrenta la nueva heroína es el Escorpión, que sigue viviendo obsesionado con vengarse de Jameson.

Todo ello formando un primer arco en el que IMA aflora como amenaza recurrente.

Un nuevo supervillano llamado el Destructor es el primer secuaz/cómplice de la organización criminal. A estas alturas es ya el cuarto personaje de Marvel traducido como el Destructor, tras la máquina asgardiana, el líder de la Brigada de Demolición y el secundario de la colección de los Invasores. Aunque en este nuevo personaje no ha habido necesidad de traducción puesto que el nombre original en inglés es Destructor, tal cual.

El segundo personaje al servicio de IMA es el Hombre del Juicio Final, un destructivo robot ya presentado en la vieja colección de Estela Plateada, del que apenas nadie se acuerda.

Carol Danvers/Ms. Marvel se mueve entre el Daily Bugle y Cabo Cañaveral como principales escenarios, dando como resultado unos primeros tebeos de lectura amena, cuyo principal punto de interés reside en el misterio del origen de los poderes kree de la nueva superheroína. Si a esto le sumamos el sobresaliente apartado gráfico de «big» John, el resultado es razonablemente satisfactorio.

El poder más llamativo que ostenta Ms. Marvel es un séptimo sentido por el cual es capaz de prever el futuro inmediato. ¿Por qué séptimo sentido y no sexto? Pues ni idea. Quizás Conway cuenta como sexto el sentido del radar de Daredevil, obviando el detalle de que en el caso de Ms. Marvel ese sentido no existe. Por sentidos extra no será, si no que se lo pregunten también a Spiderman.

Como decía más arriba, al ser una colección protagonizada por una mujer, y teniendo en cuenta la época reivindicativa, la intencionalidad feminista no se echa en falta. No estamos ante una colección que opte por la línea dura y reiterada a la hora de tratar esta cuestión, sino que las denuncias al respecto quedan integradas de forma natural en el día a día de la protagonista. Una medida inteligente por parte de los autores. Por ejemplo, la escena en la que Carol saca a colación la discriminación de la mujer en puestos directivos, o cuando le recrimina a Frank Gianelli, uno de sus reporteros, que salga a protegerla por tratarse de una mujer.

El simple hecho de tratarse de una mujer que no tiene necesidad de pareja, que dirige un equipo y que es una líder que no se arruga ante las formas autoritarias y misóginas de algunos hombres (el propio Jameson), no deja de ser un gran paso adelante hacia la normalidad que reclama el movimiento feminista.

Tampoco falta el elenco de personajes secundarios propio. Además del reportero Frank Gianelli, cabe mencionar al doctor Michael Barnett, a la periodista Tracy Burke y a su amiga astronauta Salia Petrie.

Claremont y Mooney terminan el mencionado primer arco de Conway y Buscema, y tienen vía libre para iniciar nuevas líneas argumentales.

El guionista pronto lleva a la colección a su terreno. Mary Jane desaparece, Jameson se limita a intervenciones funcionales y la colección se centra en el entorno propio de Ms. Marvel.

Claremont considera las posibilidades que ofrece lo de las premoniciones del séptimo sentido y lo aplica dando forma a una suerte de relatos de misterio. Algo así como episodios de la obra de Stephen King «La Zona Muerta», que en realidad es posterior a la colección que nos ocupa, pero en un entorno superheroico.

En eso consisten la trama donde la Visión aparece como invitado y los dos capítulos en los que Ms. Marvel se enfrenta a Grotesco, villano de infausto recuerdo aparecido en la Patrulla-X.

Buenas historias en base a una idea original, pero la idéntica premisa y su estructura demasiado episódica hacen que su recorrido sea limitado, así que Claremont pronto reinventa el formato. En los siguientes arcos, el guionista da en el clavo al integrar las premoniciones en la propia trama en lugar de usarlas como premisa de la historia.

Unas líneas argumentales, las que siguen, que nos ofrecen los mejores momentos de la colección.

La saga en la que MODOK intenta recuperar el control de IMA es de las mejores del tomo. Una compleja trama, mezcla de thriller de acción y aeronáutica espacial, donde es presentada una nueva y misteriosa villana de atractivo diseño, Ave de Muerte.

La parte gráfica va a cargo de Jim Mooney, Keith Pollard y Sal Buscema, a destacar el número dibujado por este último y la espectacular batalla que se casca.

Del mismo nivel es el siguiente arco, dibujado al completo por el pequeño de los Buscema.

Una línea argumental en la que sorprendentemente Claremont decide rescatar no pocos personajes de la trama del Escarabajo de Rubí, como parte del finiquitado serial de la Momia en Supernatural Thrillers. Concretamente Miles Olddan, Áspid, Céfiro y el grupo de supervillanos llamado los Elementales, que está formado por Mágnum, Fuego Infernal e Hidrón.

Lo más interesante del arco es cómo avanzan en paralelo lo que parecen dos tramas independientes para luego confluir, así como la tensión que saben imprimir los autores. Por un lado, el lanzamiento del transbordador espacial Skylab, por el otro, la mencionada trama para apoderarse del Escarabajo de Rubí.

Por lo demás, está la presentación de Hécate, referenciada indistintamente como la reina bruja o el ángel oscuro, otro personaje con buena estampa. Lo mismo que los mencionados Elementales, que también lucen bien, aunque todo esto ya es más cosa del talento de Sal Buscema.

Lo único que no me convence es eso de meter el final del arco en una escena de recuerdo, porque rompe el clímax de golpe.

Carol Danvers es Ms. Marvel.

Tal como ocurría con Thor y Don Blake, la condición de dos personajes compartiendo un mismo cuerpo acaba resultando un nido de situaciones confusas, especialmente en lo que atañe a los pensamientos y recuerdos de una y otra, así que Claremont de decide a simplificar la relación entre ambos alter egos. Y la solución adoptada no es otra que la que se tomó para el caso Thor/Don Blake: Carol Danvers y Ms. Marvel son, y siempre han sido, la misma persona.

De modo que con este cambio podríamos decir que se inicia una nueva etapa.

Una etapa en la que el listón va a bajar ostensiblemente, y no sólo a nivel de guion, sino también en la parte gráfica. Un discreto Jim Mooney, bastante perjudicado por entintadores de segunda fila, alterna sus dibujos con Carmine Infantino.

Primero, Ms. Marvel se enfrenta a un par de personajes robóticos, uno al que se refiere como Chico Dorado y su acompañante, Minador. Dos personajes que quedan en situación de cliffhanger pero de los que no volvemos a saber más en lo que resta de colección.

Y de ahí pasamos a algo más terrenal. Una crisis provocada por un magnate de la construcción sin escrúpulos en la que se ve mezclado el padre de Carol, incluido culebrón familiar un poco metido con calzador.

Y a continuación una trama, en clara posición de fuera de juego, en la que Tiburón-Tigre rapta a Namorita.

Claremont parece haber puesto en marcha el generador automático de guiones y diálogos, en lo que es el peor tramo de toda la serie.

En esta fase de la colección Ms. Marvel tiene sus primeros contactos con los Vengadores. Las primeras de reiteradas colaboraciones con el grupo en el que acabará entrando como miembro oficial.

Una de las entradas en escena del supergrupo la tenemos en un arco marcado por un personaje que hace aquí su primera aparición en el Universo Marvel: Mística. No es un mal arco, pero la parte culminante se acaba resumiendo en una batalla campal del villano de turno, Centurión, contra Ms. Marvel y los Vengadores, y si ahí no hay un equipo gráfico que dé la talla narrativamente, el resultado no pasa de la mediocridad. El misterio sobre Mística acaba siendo lo más interesante.

No deja de ser curioso cómo, pese a que los poderes de Ms. Marvel son de origen kree, no es hasta este punto de la colección que aparece algún elemento de la raza alienígena. Y por partida triple, Ronan, la Inteligencia Suprema y el propio Capitán Marvel.

Es el primer arco en que la colección se acerca al género cósmico, cuando el Supremor secuestra a Ms. Marvel con el fin crear una nueva raza de krees más poderosos. Claremont aplica aquí un tono más filosófico e introspectivo a la historia, pero francamente, el resultado es discreto. Bien es cierto que la parte gráfica no ayuda. La composición de imágenes oníricas e ilusorias debería ser una parte importante de la narración, pero Infantino no da la talla en ningún momento, en este sentido. Por otro lado, pienso que a la Inteligencia Suprema nunca le ha sentado bien el papel de supervillano.

La nueva Ms. Marvel.

Ante las bajas ventas de la colección, no cabía otra que reinventarse. ¿Y qué mejor que dar un vuelco a la imagen de la protagonista proporcionándole un nuevo uniforme?

Dave Cockrum, conocido por su destreza en el diseño de personajes, se pasa por la colección para vestir a la protagonista con el que quizás es su traje más icónico. Y poco más, porque tras un arco cede su puesto a Mike Vosburg.

La historia es de lo más naif. Ms. Marvel se encuentra con una comunidad de reptiles inteligentes entre las montañas de Nuevo México. Es el Pueblo Lagarto, una nueva tribu que todavía tendría bastante que decir en el futuro de la editorial. El arco tiene su encanto y Cockrum sabe narrar, pero el guion no es gran cosa y se ve venir de lejos el mensaje antibelicista/ecologista.

Ya con Mike Vosburg a los lápices, Claremont aplica otro cambio que afecta al entorno de Carol Danvers. Jameson despide a Carol mediante una fría nota, con lo que se terminó el Daily Bugle.

Nueva vida y nuevas aventuras. Primero está el regreso de Ave de Muerte, que sigue sin desvelar su origen, y posteriormente, Claremont sigue en su empeño de rescatar viejos villanos del pozo de la indiferencia. El honor es ahora para el Sin Rostro, presentado en el breve serial del Doctor Muerte. Un número, este último, en el que Ms. Marvel cuenta con la ayuda de Vance Astro, de los Guardianes de la Galaxia.

En definitiva, un par de episodios con poca sustancia, que cierran el título mensual de Ms. Marvel en su número 23.

Mike Vosburg, por cierto, es un dibujante mediocre, pero el entintado de Mike Zeck en uno de los números consigue que sus dibujos luzcan bien.

Fue tan fulminante la cancelación de la colección, que quedaron inéditos dos números que Claremont y Vosburg tenían terminados.

Esos dos episodios, que deberían haber sido los números 24 y 25 de la colección, finalmente no se quedaron en el tintero. Unos 13 años más tarde, los dos episodios fueron publicados dentro de la colección genérica Marvel Super-Heroes, pero adecuados a una continuidad unos años posterior al número 23 de Ms. Marvel. Concretamente, su ubicación cronológica se sitúa hacia 1982, en la época en la que Ms. Marvel ya es miembro oficial de los Vengadores.

Dos números que, por supuesto, se incluyen en el presente recopilatorio.

Claremont lleva a Ms. Marvel completamente a su terreno mutante en lo que, curiosamente, son los dos mejores números de esta última etapa.

Ms. Marvel se las ve primero con Dientes de Sable y posteriormente con la Hermandad de Mutantes Diabólicos, con Mística a la cabeza, y con el Club Fuego Infernal.

El trabajo gráfico de Mike Vosburg es desconcertante. En muchas ocasiones sus figuras deformes hacen pensar en un dibujante de pacotilla, pero entre medio quedan unas cuantas páginas en los que demuestra tener su talento para el lápiz y la narrativa gráfica.

El último número, por cierto, está finalizado, en sus últimas páginas, por Simon Furman y Mike Gustovich.

Y bueno, tras el cierre de la colección, quedan unos cuantos cabos sueltos. Los más importantes, los relativos a Ave de Muerte y Mística, y los secretos que guardan ambas sobre su procedencia o sus motivaciones.

Conclusión.

Creo que estamos ante un buen tomo, en su conjunto.

La primera mitad creo que es la mejor, en especial lo correspondiente a Claremont, bastante recomendable, mientras que la parte inicial a cargo de Gerry Conway también está bien.

En la segunda mitad se concentra lo peor, aunque no todo es malo.

En el apartado gráfico, los hermanos Buscema ya hacen que merezca la pena la adquisición del volumen, mientras que el resto de artistas se mueven entre lo aceptable y lo flojo.

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  1. Ms Marvel, Shanna la diablesa, Spider-Woman, La Gata, Tigra, Red Sonja (la diablesa con una espada), las Damazonas (aunque estas, por la falta de tiempo de Romita se quedaron sin serial, aunque su intención era darle continuidad, aunque no como cabecera propia, pero fue postergandose y después tanto la novedad como la «moda» pasaron), Dazzler (la superheroína Disco), la salvaje Hulka,…

  2. En el ’77, el que se creía que lo había visto ya todo en el universo Marvel se encontró con todo un señoro como JJJ …como editor de revistas femeninas!

  3. La apuesta de Marvel por el personaje fue fuerte (pese a que la versión masculina nunca tuvo demasiado éxito salvo con Starlin, pero no olvidemos que el personaje llevaba el nombre de la compañía, y eso suponía un grado): Gerry Conway de guionista (que pese a que flojeaba mucho en estos trabajos alimenticios y los abandonaba rápido para no tener que dejar Asombroso, era uno de los pesos pesados de la compañía), John Buscema de dibujante (el dibujante de tarifa más alta de Marvel en aquellos días, no lo olvidemos) y Joe Sonnott de entintador (el entintador número uno de Marvel por aquel entonces todavía, con el permiso de Tom Palmer). Un equipo potente. …Y para poner la guinda el personaje contó con diseño de John Romita (aunque por lo que vemos en su primer boceto, no dio con la distribución correcta de los colores del uniforme a la primera, pero son duda le quedó un rato chulo …pues aunque yo sea de los que prefieren el rediseño de Cockrum este uniforme original me encanta…a lo sumo consideraría un pequeño defecto que le dejasen el ombligo al descubierto, algo que tardaron unos números en subsanar, porque entonces poco acostumbrados estaban a retocar diseños de Romita)

  4. Y el resultado, como era de esperar, fue bastante agradable. Es incluso de lo más legible de entonces de Conway al margen de Asombroso. Aunque no tanto como para que en el texto de presentación de la serie el hombre se viniese arriba diciendo que la escribía él porque no había en la industria todavía mujeres que pudiesen hacer un trabajo de calidad con los cómics de superhéroes)vamos, que no había buenas guionistas), alguien debería haberle recordado que en Marvel también había escritoras (alguna hasta buena😈 …y alguna escribiendo y editando antes de que él entrase en la compañía …vale que habitualmente no acreditadas por ellos …Y para algunos de sus compañeros de Bullpen, sus doñas eran lo suficientemente buenas como para dejar que les echasen una mano con su trabajo, eso sí, darles acreditación ya era otra cosa, Gerber sería el primero en no tener prejuicios para compartir sus créditos de guionista con una mujer, cosa que antes no hicieron Lee, Thomas o el propio Conway, pese a que de vez en cuando habían recibido ayuda femenina…y en algún caso no tan de vez en cuando).

      • Y ya en el editorial (empezó pisando fuerte …con el pie equivocado😈). Luego la esperada espantada. Pero no se puede negar que para lo que estilaba entonces (al margen de Asombroso) lo hizo bastante bien. Aunque casi todo lo que se recuerda de esta serie lo aportó Claremont (vale, también hizo alguna historia anodina, no todo son flores para don Chris …pero a ambos les podemos dar buena nota en general).

        • Además, lo de Gerry Conway era muy cínico, pues su mujer de entonces, Carla (Carla Joseph/Conway, apodada «Cute» en el Bullpen por su belleza, empleada también de Marvel en labores editoriales …y ocasional escritora, en artículos Ty textos de apoyo, principalmente), le ayudó no pocas veces a él (y nunca la acreditó, por supuesto …lo mismo hacia Roy con Jean Maxey/Thomas, pero no tuvo luego huevos de hacerlo con su segunda doña, Danette «Dann» Maxx Couto/Thomas …y lo mismo hacia Stan con Flo Steinberg y Linda Fite, a las que no acreditaba su ayuda ni en textos ni en labores editoriales, salvo en algún western suelto …y algún otro caso hay de los sesenta y setenta … también Marie Severin aportó argumentos nunca acreditados, vale que lo mismo se le hacía a los dibujantes masculinos en los sesenta).

  5. En todo caso, Conway no se quedó mucho, demasiado atareado …y además, como reconoció más tarde, no tenía mucha idea de hacia donde dirigir la serie o qué hacer con el personaje. Algo parecido le pasaba a Marv Wolfman con la serie casi hermana (al menos prima lejana, en plan Bartokomus) de Spider-Woman (pero Marv se quedó bastante más). Afortunadamente, quien vino a continuación sí sabía como escribir mujeres y tenía ganas de dar relieve a Carol Danvers.

  6. Chris Claremont, que sería el principal valedor de Carol Danvers en los duros años de abusos por venir (quién habría dicho entonces que meter a un personaje en los Vengadores para publicitarlo y mantenerlo vivo sería contraproducente? Nefasto incluso).

    • También se pasaría luego Claremont por la serie de Jessica Drew, pero aquí brilló más. En todo caso, cuando ambas cayeron en desgracia, él fue agradecido y las recuperó, llevandoselas a la parcela mutante.

      • Nada raro, pues Claremont siempre ha gustado como Lee de reciclar personajes y conceptos. Y todo aquello a lo que le ha visto posibilidades o potencial de sus aportaciones a otras series se lo ha acabado llevando a su gran saga-río mutante (incluso aportaciones para Drácula). Como Dientes de Sable (Puño de Hierro), Mística, Pícara, Ave de Muerte (Ms Marvel) o las propias Carol Danvers y Jessica Drew.

        • Roger Stern, al menos en su etapa del «Doctor Extraño» y lo no mucho que he leído de su etapa en «Los Vengadores», también me ha parecido un guionista con buena mano para reciclar personajes y conceptos, porque me sorprendió muchísimo descubrir en el primer OmniGold del «Doctor Extraño» conceptos y personajes que reaparecían en el «Marvel Heroes» dedicado a la etapa de Stern, como los tres aprendices de Mordo (en una historia donde se recupera también la Dimensión Púrpura), o todo lo relacionado con Dormammu y Umar. Y en su «Capitán América», una de las historias de Stern consiste en recuperar (y liquidar) al Barón Sangre y crear un relevo generacional para Union Jack.

        • Aparte de llevarse a Dientes de Sable a la parcela mutante, el número de «Iron Fist» en el que aparece toda la Patrulla-X si no te miras la portada no sabes si estás leyendo un número de la colección de la Patrulla-X o de Puño de Hierro.

  7. John Buscema también se quedó muy poco. Lo suyo estuvo pensado ya desde el principio como un reclamo, para servir de gancho para el lector, no como un plan de continuidad.

  8. Tampoco debe sorprendernos que Carol no se amilanase ante el casi constantemente enfurruñado (salvo que lleguen malas noticias publicables …y especialmente si es algo de lo que se puede acusar a Spiderman😈), que la buena mujer había sido oficial de alta graduación de las Fuerzas Aéreas (y jefa de seguridad de Cabo Cañaveral), así que estaba acostumbrada a dar órdenes…y a todo (y en los sesenta no era aquel un buen sitio para una mujer todavía, había que ser dura).

  9. Recuerdo con mucho cariño la saga de IMA y Ave de Muerte, de las más leídas de Vértice eni infancia. De hecho recuerdo haber tenido esa saga de compañera cuando pasé la varicela …y cuando me cansé de releerla me puse a colorear con ceras el número de la pelea con Ave de Muerte (sí, una aberración 😈).

  10. Respecto a la edición de este tomo, echo en falta que no sea idéntico el índice al del ómnibus americano, donde se incluyen los cruces de team up y un número de los defensores… al ser todo del mismo guionista, creo que tenía coherencia… Quizá dentro de unos años en una posible BM…
    También hubiese quedado bien incluir la etapa en vengadores (la violación de Ms Marvel), cerrando con el vengadores anual 10, número imprescindible.
    Creo que faltan artículos incluidos en el tomo también… estas cosas duelen más que la falta de tebeos, ya que los comics se pueden leer en otras colecciones, pero los artículos no. Lo mismo, quizá en una futura BM…

    Por otro lado, lo mejor de Carol Danvers siempre fue la etapa sin poderes de los números de la patrulla x… una secundaria de lujo en la saga del nido, una de mis etapas favoritas de x-men

    Para mí lo peor del tomo es sin duda la historia donde se cuenta el encuentro de Carol con Pícara en San Francisco, esas manías de que todo tiene que quedar explicado, aunque sea en una historia de mala calidad… aunque sé que se incluye porque salía junto con la publicación del 24, es el comic que quita coherencia artística al tomo. Haberlo sacado y haber utilizado material del x-men 182, donde se explica tal encuentro, hubiera sido más chulo en mi opinión.

    • Su etapa en Vengadores ya habría sido excesivo, pero lo del Anual y lo demás no habría sido ninguna tontería. En el Omnibus fijo que los meten (dentro de diez o quince años?😈 Me da que ya me quedo como estoy).

      • Y una buena historia para cerrar el tomo habría sido aquella corta en la que como Carol Danvers se entera tras su regreso a la Tierra en una de las partidas de cartas de los Vengadores (esas timbas a las que acudían la Bestia, la Cosa y a veces Nick Fury) de la muerte de Mar-Vell…y va a visitar su tumba como Binaria.

  11. Mike Vosburg destacó (poco) en Sisterhood of Steel (línea Epic) de Christy Marx (que fue un fracaso). Un especie de amazonas mercenarias. La Marx intentó luego seguir con la serie (sin Vosburg, claro) con Eclipse (la novela gráfica Boronwe: Daughter of Death, dibujada por Peter Ledger) y Moonfire.

  12. El británico (y sí, trabajó también con Juez Dredd y otros compañeros de editorial, por supuesto, incluso con historias modernitas del sanguinario «blanco» HookJaw o ciertas hormigas mutantes inteligentes brasileñas que declararon la guerra a la humanidad) Simon Furman es conocido principalmente por sus cómics de Transformers (especialmente fuera del Reino Unido), personajes con los que empezó en su edición británica en revista. También escribió una temporada a los Alpha Flight) miniserie de Estrella del Norte incluida). No pasará tampoco con letras de oro a la historia del universo Marvel. La parte más destacable de su obra es británica.

  13. Un afectuoso saludo para Rockomic, que me ha hecho sentir hoy nostálgico a deshoras (nostalgia buena, afortunadamente …Quién diría que padecer la varicela podría acabar convirtiéndose en un buen recuerdo? Por los dioses antiguos y los modernos también!😈).

  14. PD: No olvidemos que El Destructor fue también la segunda identidad superheroica de Roger Aubrey («compañero» del segundo Union Jack, Brian Fallsworth).

    • Este era Destroyer (y era ya el segundo en usar el uniforme, que el Destroyer era ya un superhéroe de la Golden Age, pero con otra identidad civil).

      • Incluso quinto, pues el Destroyer de los relatos de Lee de los cuarenta y el de los Invasores (y todo lo posterior hasta los Thunderbolts, salvo la versión MAX del personaje) es otro (Roger Aubrey es el segundo Destroyer …aunque al principio dijeron que el primero era una identidad falsa al caer en la cuenta de que habían creado un nuevo personaje para el mismo uniforme y nombre-código, luego decidieron volver a meterlo en continuidad … supuestamente el original se habría prestado a compartir nombre y uniforme para desconcertar más todavía a los nazis, a los que solía acosar tras sus propias líneas …pero en realidad no se le volvió a usar más que en flasbacks, Aubrey desplazó al original…y de hecho muchos ni saben que aquel existe, se creen que siempre fue Aubrey, incluso algunos guionistas, unos creen que el personaje fue creado en Invasores por Thomas y que es una de sus incorporaciones retroactivas …y de los que sí saben que viene de la Golden Age y lo escribió Lee algunos se creen igualmente que se trata exactamente del mismo personaje)

  15. He leído que Claremont, confírmenme los más conocedores, reconoció que no quedó finalmente muy conento con lo que hizo en Ms. Marvel. Yo no lo vería tan así: al igual que Puño de Hierro, tomó ambas series que nacieron muertas y les dio mucho fondo, razón de ser, identidad y representación a dos personajes que tuvieron serie propia -Puño de Hierro creado en el momento, mejor dicho- por «modas o tendencias del momento». Hizo que Danny Rand representara al inmigrante y Ms. Marvel a la mujer moderna y fuerte de los setenta (no voy a entrar en ideologías ni tampoco en que el feminismo de esos años fue una fuente intelectualmente muy rica en comparación al de hoy). Pese a ser muy discursivos, con una declaración de intenciones muy clara, Claremont era amante del universo marvel y del género superheroico, sabía muy bien donde estaba parado y con mucho orgullo y dedicación, por lo que seguía escribiendo en tono de cómic y no de panfleto, más aún dentro de los marcos y reglas del género suérheroico, en lo que era la Marvel setentera -Casa de las Ideas y respeto por la continuidad. Es lo más importante: por muchas inquietudes existenciales que tengas y querer expresarlas válidamente en tu obra, saber muy bien de las posibilidades y reglas -tanto escritas como no escritas- del medio artístico en el que te involucras. Les dio una historia, mitología, en el caso de Ms. Marvel recrearla y reinventarla, entre otros elementos propios de un cómic Marvel como tal. Hizo lo que pudo, lo que era muy difícil, y el paso del tiempo le dio un valor bastante superior a estas obras.

    • Bueno, está claro que no dedicaba el mismo tiempo a Ms Marvel y a Spider-Woman que a Imposible, y no tenía la ventaja en estas series de un protagonismo coral (que sí sabes desarrollar caracteres es una bendición, sino es un incordio, supone más trabajo), pero intentó estar a la altura e hizo algo muy digno, especialmente al principio. Luego se notó aparte que estas series ya estaban tocadas en ventas y no había huecos en ella para grandes dibujantes (o al menos dibujantes con tarifas «de primera» …que Puño de Hierro siguió teniendo suerte tras Byrne…y después de a Ron Wilson tuvo a Mike Zeck y a Sal Buscema …y los Héroes de Alquiler consiguieron dibujantes más baratos pero también muy buenos como Trevor Von Eeden, Greg LaRocque, Rudy Nebres, Frank Miller y especialmente Kerry Gammill, entonces casi «otro» Byrne, la verdad es que visto su trabajo allí prometía mucho Gammill, parecía ir camino de ser otra estrella Marvel, le faltó hacerse con una serie de peso tras su paso por Héroes de Alquiler …pero luego decidió pasar a la Distinguida Competencia, para poder dibujar a Superman y luego a hacer storyboards y diseños para cine, televisión y publicidad, que se pagaba mucho mejor y era menos curro, y lo de los cómics ya quedó como algo muy secundario en su actividad, aunque como Bart Sears, Bob Hall y otros no se desenganchó del todo, pero con esto ya era imposible que su carrera remontarse, especialmente si como a la mayoría de estos le daban rellenos y proyectos secundarios, principalmente … lógico, por otra parte, su no eres un Neal Adams o un BWS, que vienen con un valor añadido ya solo en fama y no te vas a «comprometer» con la compañía, pues no te van a dar nada importante … aún a aquellos les jodieron en los ochenta y primeros noventa proyectos varios de novelas gráficas tanto en Marvel como en DC, alguno hasta avanzado).

      • Casi todo lo que fue Carol Danvers durante mucho tiempo se le debe a Claremont. Y sin él ni se hubiese mantenido el personaje vivo para que en la última década y pico pudiesen reinventarlo como Capitán Marvel.

    • Molaba. De chaval esa saga me la leí un montón de veces (y ese número lo coloreé …con un par! E intenté replicarlo redibujandolo … también mal, claro😈).

  16. Debió de haber alguna queja puritana, porque a partir del número 9 dejó de llevar la tripa y la espalda en «carne viva», con lo sexy que era el traje original. Me lo imagino así en el cine…

    • Era ridículamente ineficaz con más piel descubierta que cubierta (no digamos para alguien que tiene que volar …y por tanto exponerse al fresco a diario). Le hubiesen tapado el ombligo al menos (probablemente las piernas sí se las habrían dejado así pese a ser también ineficaz) mucho antes de no ser un diseño del gran John Romita (eso echó para atrás a los implicados, ni siquiera John Buscema se atrevió a tocarlo …ya lo del feminismo, como que a Buscema y Mooney les importaba poco…o a Conway), que para más inri, aparte de muy respetado era el director artístico de la compañía (y el principal diseñador de nuevos personajes todavía en aquellos años, aunque de los menores sí solían encargarse los dibujantes de sus colecciones … aún así sí hacia también algunos villanos como Bullseye).

  17. Lo que hablábamos el otro día en otro hilo, sobre los entintados a los Buscema. En este tomo de Ms. Marvel se puede ver en los números 1, 2 y 3 (dibujo de John con tintas de Joe Sinnott) y por ejemplo el número 12 (dibujo de Sal con tintas de Sinnott igualmente), que la diferencia es apenas perceptible, por no decir ninguna. Incluso los dibujados por Jim Mooney mantienen muy parecido nivel a los Buscema, porque no me canso de repetir que el entintador, embellecedor o como se le quiera llamar, deja una impronta estilística, pero sobre todo en los acabados, determinante.
    Y hombre, a mí Sinnott me gusta mucho cómo entintaba, por la limpieza y la firmeza de su trazo, pero es evidente que John Buscema es la leyenda que es no por estos trabajos en los que no sobresale especialmente respecto de los llamados «todoterrenos» como su hermano o Mooney, sino por cómo fue magistralmente entintado en Conan por el clan de los filipinos, Ernie Chan fundamentalmente. Ahí es donde el dibujo alcanza la categoría de obra de arte. Y alguno dirá que eso es porque a John no le gustaba dibujar cómics pijameros, que lo que le gustaba es dibujar bárbaros y tarzánidos, y bueno, sí, pero eso no implica nada porque también se ve en números de Conan en los que fue entintado por Bob Camp, por ejemplo, en los que el dibujo no alcanzaba ni de lejos las cotas de perfección que tenían los entintados por Chan o por Alfredo Alcalá.
    Aunque no se quiera reconocer (ahora ya se reconoce más, diría que a partir sobre todo del magistral trabajo de Klaus Janson en el Daredevil de Miller) el entintado es un muy alto porcentaje del mérito de las ilustraciones.

  18. «(…)en los cómics actuales no se pueden encontrar demasiadas mujeres arremetiendo con discursos sobre feminismo. Por supuesto, a quien sí tenemos es a la pobre Ms Marvel, pero mira lo que le terminó ocurriendo. Primero fue preñada en contra de su voluntad por su propio hijo, luego perdió todos sus poderes, y a continuación fue arrastrada hasta otra galaxia junto a los X-Men, tan sólo para ser preñada de nuevo contra su voluntad por unos horrores tan abominables que parecían algo que había sido engendrado en el fregadero de H.R. Giger. No, chicas. Es mejor que os quedéis en casa y que le echéis un buen polvo a vuestro matón habitual. Aunque ciertamente fuese peor en el pasado, el cómic protagonizado por mujeres sigue pareciendo bastante sombrío.» (Alan Moore, 1982).

  19. «La forma en la que los guionistas y dibujantes de cómic aprovecharon la idea de la mujer liberada probablemente se pueda resumir en alguien como La Valquiria, una de las protagonistas de Los Defensores. Básicamente, ella es una mujer que elude seguir las órdenes de forma enérgica, bramando estridente su superioridad femenina y la inutilidad de los débiles y chauvinistas machos, mientras enseña casi todas sus torneadas piernas y viste con un par de copas sobre sus pechos.» (Alan Moore).

  20. «El Feminismo al estilo Marvel está representado como algo aterradoramente afilado y poco atractivo. Alguien se acuerda de las Femizonas del primer número de la publicación «Para Adultos» de Marvel titulada Savage Tales? En el aparecía toda una Sociedad de mujeres militantes psicóticas y violentas, junto con un trasfondo de lesbianismo apenas esbozado. La heroína de la historia es una extravagante mujer con secretos largamente ocultos desde la época en la que aún existían hombres a los que mirar y para los que se podía cocinar. Dios sabe en qué estaría pensando Stan Lee sobre esta Sociedad cuando estaba escribiendo el argumento, pero después de todo espero que se encuentre bien.» («Chicas Invisibles y Mujeres Fantasma: Hasta dónde hemos llegado?» – Alan Moore, 1982).

  21. «En más de una ocasión les pregunté si podía utilizar específicamente un personaje condenado al limbo por Marvel en alguna de mis tiras …para que la empresa pudiese mantener el copyright! Hay una tira de Ms Marvel (con ese traje negro diseñado por Dave Cockrum) que me viene inmediatamente a la cabeza como un buen ejemplo.» (Fred Hembeck, 2010). …Otro caso fue el de Nova. Hubo más.

  22. Aparte de en cómics de Marvel (Bill Mantlo, a cuyos correos solía escribir y enviar dibujos, incluso cuando dibujaba con estilo «serio» fue el primero en publicarlo en un cómic de Iron Man, como aficionado todavía, aunque ya había publicado en el tabloide de noticias sobre el mundillo por excelencia de la época …por lo de Iron Man le pagaron 35 pavos los de Marvel, así que aunque era un envío de un aficionado a un correo fue también su primer cheque profesional) y en la revista Marvel Age, Hembeck publicó también para Daily Planet (publicación promocional) y en cómics independientes.

  23. Obviamente, lo mítico son el Fantastic Four Roast y el Fred Hembeck destroys the Marvel Universo. Aunque con este último nunca estuvo contento (pese a ser lo más conocido) por los problemas editoriales sufridos por la obra, los problemas personales acaecidos durante su elaboración, la época convulsa en la que finalmente pudo salir y el recorte brutal de páginas sufrido por el cómic (aparte que le obligaron a eliminar al otro protagonista del mismo: Jim Shooter …y sus asistentes Diana, Bruce y Clark …de hecho era originalmente el concepto Jim Shooter destruye el Universo Marvel …pero los tiempos editoriales y los problemas de Shooter lo cambiaron todo para que, por una vez, nada volviese a ser lo mismo).

  24. Aunque su cómic más leído fue fácilmente el número de Spectacular del «infame» Mes de los Asistentes de Editor. Más todavía aquí en España (donde por lo general si entrañable dibujo y sentido del humor no eran demasiado apreciados).

  25. Cumplirá setenta añitos a finales de este mes. Un friqui de cuidado Hembeck. Otro con conocimientos enciclopédicos, como Stern, Waid, Busiek, Brevoort o el difunto Gruenwald.

    • Hará casi tres lustros Image le publicó un Omnibus de novecientas páginas con el grueso de su obra hasta entonces (aunque faltaba lo de Marvel Age).

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