Reseñas: La Patrulla-X: Omnigold 1: “¡Segunda Génesis!” (1975-1979)

Del paquete que dio inicio al Universo Marvel, la Patrulla-X es la primera colección en volver a la vida sin reiniciar numeración.

Parece evidente que la editorial no quería dejar morir un concepto con las posibilidades que ofrecía un grupo formado por mutantes. Y lo parece porque, tras la cancelación del título cinco años atrás, la numeración siguió su curso a base de reediciones, en espera del momento propicio para su relanzamiento.

La presentación de la nueva Patrulla-X tiene lugar en un solitario Giant-Size, bajo un revelador título: “Segunda Génesis”.

El guion corre a cargo de Len Wein. Precisamente, el autor que había creado, en la colección de Hulk, al que acabará siendo el componente más carismático del nuevo grupo: Lobezno.

El apartado gráfico es obra de Dave Cockrum, que se quedara como dibujante estable durante largo tiempo.

Lo primero que llama la atención de esta nueva Patrulla-X, es la pluralidad de sus componentes en cuanto a lugar de procedencia y etnia.

Lejos quedan los grupos formados exclusivamente por superhéroes estadounidenses. Esto son los años setenta, los de las liberaciones sexual, feminista y racial. Movimientos que ya llevaban años incorporándose al Universo Marvel y que con la nueva Patrulla-X pasan a ser parte natural e indisociable del firmamento superheroico.

El Profesor X se encarga de reunir a los elegidos tras rastrear todo el globo terráqueo.

Entre los nombres ya conocidos de otras colecciones, tenemos a Lobezno, del Canadá; Banshee, de Irlanda; y Fuego Solar, de Japón. Los mutantes que celebran su estreno en el presente número son: Rondador Nocturno, de Alemania; Tormenta, de Kenia; Coloso, de Rusia; y Pájaro de Trueno, un indio apache y el único ciudadano estadounidense del grupo.

Bueno, en realidad hay otro Hombre-X natural de los EUA. Se trata del propio Cíclope, único integrante de la Patrulla-X original que conserva su puesto.

En lo que respecta a los uniformes, Dave Cockrum demuestra aquí que su mayor talento está en el diseño de nuevos personajes. Y esto sólo es el principio.

Xavier une a la nueva Patrulla-X para embarcarlos en una misión muy especial: rescatar a la antigua Patrulla, que ha sido capturada por un misterioso mutante en la isla Krakoa. Un número de presentación muy bueno en su conjunto, también gracias al buen hacer de Dave Cockrum, por lo menos en una vigorosa narrativa gráfica. No podemos esperar a ver más sobre esta nueva Patrulla-X.

Tres meses más tarde, la continuación de la serie regular de los mutantes pasa a ser una realidad.

Ya en el primer número, entra la persona que iba a hacer de la Patrulla-X la colección más exitosa del cómic americano durante muchos años: Chris Claremont. Aunque en los dos primeros números su trabajo queda limitado a escribir los textos sobre los argumentos de Len Wein.

El primer problema al que se enfrenta el grupo es qué hacer con 13 Hombres-X. Así que, las bajas empiezan a sucederse, empezando por el insociable Fuego Solar, que dice que el rollo del grupito de amiguetes no va con él. A la baja del japonés se suman todos los miembros de la última formación de la Patrulla-X, a excepción de Cíclope, que se queda para liderar a los inexpertos nuevos Hombres-X.

La primera misión de los guionistas está en incorporar a la nueva Patrulla-X en la rutina de la antigua. También, por supuesto, empezar la tanda de presentaciones pormenorizadas de cada uno de los nuevos integrantes.

De esta forma, la primera amenaza que deben afrontar los hombres-X noveles no es otra que la Sala de Peligro. La nueva Patrulla-X está en marcha.

En lo que respecta al tratamiento de personajes, los primeros números dibujan la personalidad de los nuevos miembros ya de forma bastante definitiva.

Lobezno es un tipo indisciplinado y de pocos amigos, incluso parece disfrutar matando. Banshee es la voz de la veteranía, el sosiego y con quien el Profesor X tiene más afinidad. Tormenta aporta el carácter de divinidad. Rondador Nocturno y Coloso son la cuota más simpática y amigable. Pájaro de Trueno es todo lo contrario, un hombre respondón y arisco, que parece sufrir un trauma producto de años de marginación. Y finalmente, Cíclope es el líder que intenta hacerse respetar, responsable y prudente hasta límites en que no siempre es comprendido.

La primera amenaza real apunta la línea de buena parte de las aventuras que nos tiene preparada Claremont: acción al límite ante oponentes o peligros que amenazan con poner fin al mundo o al universo.

El Conde Nefaria, viejo conocido de los mutantes, acompañado de unos renovados Ani-Hombres, es el primer antagonista que pone a prueba al grupo. El villano logra activar un sistema de misiles de la defensa aérea de los USA, bautizado como el Juicio Final, cuyo nombre lo dice todo.

Un buen arco que nos tiene preparada una sorpresa final. Un suceso que certifica que ésta no es la Patrulla-X que crearon Stan Lee y Jack Kirby, por lo menos en cuanto al tratamiento de las emociones. Estamos en el primer arco y ya tenemos la primera muerte de un miembro. El pobre desgraciado de Pájaro de Trueno, que se comporta como un desequilibrado queriendo demostrar su valía hasta el extremo de dejarse la vida en ello. Lejos de terminar en triunfo, el grupo vive en sus carnes la peor tragedia imaginable ya en su primera misión. Algo impensable en la larga lista de colecciones de Marvel que empezaron a andar en los 60.

Que Pájaro de Trueno iba a causar baja de alguna u otra forma era algo esperable cuando su rostro era el único que no aparecía en la logoforma de las portadas. Otra pista podría ser su personalidad, en muchos aspectos calcada a la de Lobezno y, por ello, más prescindible.

El duelo por la muerte de Pájaro de Trueno da la bienvenida a Chris Claremont como guionista completo, justo en el momento adecuado. Semejante tragedia da para profundizar en los personajes, especialmente Cíclope y Charles Xavier, que son quienes se autoresponsabilizan de la pérdida.

Claremont nos presenta entonces a otro importante personaje, Moira MacTaggert, antigua pareja sentimental de Xavier, que tomará el rol de ama de llaves de la mansión.

Tras otro buen número en el que la Patrulla-X se enfrenta a una plaga de demonios liderada por Kierrok, Claremont nos deja un tanto desconcertados al enfrentar a la Patrulla-X a Eric el Rojo. Eric es un personaje ya aparecido anteriormente, que en realidad no era otro que Scott Summers bajo un disfraz. El misterioso villano se hace con el control mental de los ex-patrulleros Kaos y Polaris, dejando los autores el hilo colgado. De momento.

Números modestos en los que cabe deleitarnos viendo en acción a la nueva Patrulla-X, sobre todo gracias a la potente narrativa gráfica de Dave Cockrum.

Lo realmente bueno creo que empieza a continuación, con la primera gran saga de la renovada colección.

El doctor Steven Lang toma el relevo de la saga de los Trask como racista antimutantes, y lo hace apropiándose de los Centinelas creados por el propio Bolivar Trask.

El escenario se acaba trasladando a la estación orbital de SHIELD, en lo que es el primer coqueteo de Claremont y Cockrum con el género cósmico. Algo muy poco habitual en la Patrulla-X original, que será bastante recurrente en esta nueva etapa de la colección.

Media Patrulla-X va al rescate de la otra mitad, retenida junto a Jean Grey, que sigue por aquí como pareja de Scott que es. El grupo cuenta con la inestimable ayuda del Dr. Peter Corbeau, personaje ya presentado en la serie de Hulk, creador de la plataforma Starcore.

No contento con los clásicos Centinelas, Lang crea también unos “centinelas” que son perfectos clones de la antigua Patrulla-X. De esta forma, el infaltable enfrentamiento entre la nueva y la vieja patrulla está servido.

Pero lo mejor y más trascendental del arco ocurre al final, durante el regreso de la nave a la Tierra. Una tormenta solar excepcional afecta a cada molécula de Jean Grey, transformándola en un nuevo personaje llamado Fénix. Jean, simplemente muere y resucita, y lo hace convertida en un ser de un poder incalculable, que ni siquiera ella está segura de poder controlar.

El arco es emocionante a más no poder, además de profundizar en todos y cada uno de los personajes. Todos tienen su hueco, sus quince segundos en el desarrollo de sus personalidades. Y todos son de carne y hueso, con sus virtudes y defectos.

Los diálogos son definitivamente maduros, sin atisbos de ingenuidad. Pero esto no es Drácula, ni Shang-Chi, ni Conan, ni necesita del componente filosófico de Jim Starlin, ni del surrealismo y los excesos de Steve Gerber. Esto es cómic Marvel en estado puro, con el entretenimiento y la emoción como metas. Es el siguiente paso en la era Marvel de los cómics, pero sin salirse del guion.

De forma constante vamos descubriendo cosas del pasado de los nuevos hombres-X que complementan lo ya conocido. Coloso tenía un hermano astronauta que murió en un accidente, lo que le hace sentirse incómodo en los viajes al espacio. Tormenta, por su parte, arrastra un trauma desde pequeña que le provoca un grave problema de claustrofobia. Ocurrió cuando quedó atrapada entre los escombros en un accidente en el que perdió a su madre. Más adelante descubriremos también como la pequeña Ororo fue instruida en el arte del robo.

Si el arco de los Centinelas hacía una pequeña incursión en el género cósmico, la monumental saga que sigue supone la entrada de la colección en dicho género por la puerta grande.

Los mutantes van al espacio.

Son varios los hilos que acabarán confluyendo en el clímax de esta saga, empezando por el ya comentado número en el que Eric el Rojo manipula la voluntad de Kaos y Polaris, que aquí se le da continuidad. Y, siguiendo, por una serie de pesadillas que viene sufriendo Xavier sobre un misterioso personaje del espacio exterior.

El viaje vacacional a la Irlanda natal de Banshee acaba siendo otro capítulo más de la saga. Black Tom Cassidy, primo de Banshee, y el Juggernaut tienden una trampa al grupo con el misterioso Eric el Rojo en realidad moviendo los hilos.

El castillo de los Cassidy da para introducir una familia de leprechauns que hacen migas, como no, con nuestro elfo favorito.

En este punto, también descubrimos que existe el Centro de Investigación Mutante, hasta ahora mantenido en secreto por Xavier. Un laboratorio situado en una isla de Escocia, dirigido por Moira MacTaggert, en el que se intenta encarrilar a los mutantes noveles hacia el camino del bien.

Tras Kaos, Polaris, Black Tom y Juggernaut, todavía quedan dos piezas al servicio de Eric el Rojo. Una de ellas no es otra que el mismísimo Magneto. Un Magneto especialmente perverso y vengativo bajo los ojos de Claremont que, sin embargo, juega aquí un papel de lacayo de una amenaza superior.

El otro servidor de la causa de Eric lo hace engañado por el todavía enigmático villano. Se trata del Señor del Fuego, el ex-heraldo de Galactus, figura apropiada para medir fuerzas ante la todopoderosa Fénix. A cada nueva aparición del nuevo alter ego de Jean, la insistencia sobre su inmenso poder y la dificultad de controlarlo se hace mayor. Claremont va sembrando el terreno para lo que vendrá.

Naturalmente, bajo el disfraz de Eric el Rojo se esconde un súbdito del emperador de un lejano mundo. Se trata del Imperio Shi’ar, mundo al que pertenece la legítima princesa Lilandra Neramani, precisamente el personaje que ha estado manifestándose en los sueños del Profesor X.

Todo listo para que el escenario se traslade al otro extremo del Universo. Un escenario que empequeñece todo lo visto hasta ahora.

Claremont y Cockrum diseñan un imperio galáctico digno de Star Wars, la película que justo se acababa de convertir en un fenómeno de masas, y que probablemente fue una influencia para los autores.

Un número de relleno, a buen seguro a causa de las fechas de entrega, hace un poco más larga la espera hacia el apogeo de la saga. Bill Mantlo y Bob Brown relatan un largo sueño de Xavier sobre oscuras versiones de la Patrulla-X y de él mismo.

La llegada de la Patrulla-X al mundo Shi’ar es una de las imágenes que hablan por sí solas. Los variopintos e innumerables integrantes de la Guardia Imperial sitúan a Dave Cockrum como uno de los dibujantes con mayor talento en la faceta de diseñar personajes. Lo mismo vale para los Saqueadores Estelares, una especie de piratas justicieros del espacio, que se sitúan en el lado de los buenos.

La batalla es tan épica y monumental como cabría desear.

Entre otras cosas, Lobezno acaba vistiendo transitoriamente un uniforme, robado a su imperial dueño, más acorde con lo que sería un animal o un hombre salvaje.

Por si fuera poco, el inconsciente emperador D’Ken provoca una especie de terremoto universal, para entendernos, al juguetear con el Cristal M’Kraan. Las fuerzas desatadas interrumpen la existencia como un parpadeo interrumpe la vista, pudiendo provocar el fin del Universo si sigue en sus trece.

La Patrulla-X, acompañada de los Saqueadores Estelares, se introduce en el mundo que hay tras el Cristal entrando en la recta final de la saga. Justo el momento en el que ocurre un importante cambio en los créditos. Dave Cockrum es sustituido por John Byrne, que además se trae a su mejor entintador, Terry Austin. De esta forma, el tándem que llevaba tiempo trabajando en la colección de Puño de Hierro, el formado por Chris Claremont y John Byrne, pasa a ser el equipo estable de la Patrulla-X durante largo tiempo. El mejor equipo creativo en la historia de la colección.

Los enfrentamientos a los diferentes guardianes de las puertas del cristal son una lección de narrativa cuerpo a cuerpo, que pone rúbrica a la espectacular saga. Un desenlace en el que Fénix y su ilimitado poder centran todas las miradas.

No falta, tampoco, espacio para el cotilleo, cuando descubrimos el parentesco del Corsario, líder de los Saqueadores Estelares, con cierto hombre-X.

Por buscarle algún pero, es un poco pueril el momento en el que una nave imperial que se dirigía a la Tierra, da media vuelta con la cola entre piernas cuando les llega la información de que los terrestres han sido capaces de derrotar a Galactus cuatro veces. Una anécdota que no empaña en absoluto la saga.

Claremont/Byrne, empieza la etapa, con mayúsculas.

Ya de regreso a la Tierra, nos encontramos con un número perteneciente a la colección de Puño de Hierro, aprovechando que comparte autores con la Patrulla-X, y que Jean Grey comparte piso con Misty Knight. Número ya comentado en la correspondiente reseña del hijo de K’un-Lun.

El apartado sentimental coge sitio con la confirmación de dos parejas, en un numero especialmente dedicado a la parte humana de los miembros del grupo. No queda ni un sólo protagonista que no obtenga desarrollo en el presente episodio. A destacar Lobezno, cuya evolución hacia un personaje más complejo que el presentado inicialmente, es constante. Las dos nuevas parejas sentimentales son las formadas por Xavier y Lilandra, y por Banshee y Moira.

La siguiente parada sirve para poner la primera piedra de lo que será el primer grupo de superhéroes canadiense: Alpha Flight.

De momento hace su presentación Vindicador, por ahora bajo el nombre Arma Alpha, que recibe órdenes del gobierno canadiense para recuperar a Arma-X, o sea, Lobezno.

Y a continuación nos encontramos con otro número de relleno, dibujado por Tony de Zúñiga, con Halcón de Guerra como antagonista y un cabo suelto al final.

La pluralidad de la nueva Patrulla-X no sólo se manifiesta en el lugar de procedencia de sus integrantes, sino también en los escenarios de sus aventuras, que alcanzan la extensión del globo terráqueo.

Ya hemos visto como los mutantes pasaban por Irlanda y Escocia. Con la llegada de Byrne, los acontecimientos fuera de los EEUU se multiplican. Siguiente parada: la Antártida.

La Bestia era el único hombre-X histórico que todavía no habíamos visto en acción en el presente tomo. Dicha circunstancia queda solucionada en un arco en el que el peludo mutante participa como un miembro más de la Patrulla-X.

En un principio, Mesmero aparece como el villano al que debe afrontar el grupo, pero a los dos minutos se presenta Magneto, cual león aprovechado, y le quita la presa al pobre mutante mentalista.

Magneto, imponente y aterrador a los lápices de Byrne, retiene a la Patrulla-X al completo, sumando a la Bestia y a Fénix, que de momento no tenemos claro si ya es un miembro oficial del grupo o no. El lugar de aprisionamiento es una base en la Antártida, oculta bajo un cráter. El arco es apasionante, con buenas dosis de aventura y con un John Byrne delicioso. El artista ya está consagrado en el pelotón de cabeza de la nueva generación de dibujantes del cómic americano.

A comentar la escena de Tormenta intentando abrir los cierres de sus manos, en la que la tensión del momento no puede estar mejor narrada.

El cataclismo en el que termina la trama contra Magneto, deriva en una situación genial que se alargará lo que resta de tomo.

Por un lado, están Jean y la Bestia, y más tarde el Profesor X, que dan por muerta a la Patrulla-X. La escena de la Bestia y Jean al límite de sus fuerzas intentando escapar de la nieve, es una de las que más ponen la piel de gallina.

Y por otro lado, están los miembros oficiales del grupo, que creen que son Jean y la Bestia los que han perdido la vida tras la destrucción de la base de Magneto.

La situación da para una tanda más de pensamientos reflexivos por parte de los protagonistas. En especial de Scott, que no parece sentirse afectado como debería por la muerte de su amada, a la que, en el fondo, no reconoce desde su renacimiento como Fénix.

A partir de este momento, John Byrne pasa a estar acreditado como coargumentista al lado de Claremont. Este cambio en los créditos viene a reconocer que el equipo creativo es más que nunca un bloque.

Como acostumbra a ser habitual en Marvel tras un paseo por la Antártida, los protagonistas recalan en la Tierra Salvaje, el dominio de Ka-Zar.

El género aventurero sube más enteros en otro estupendo arco que aporta buenas dosis de brujería. La trama da continuidad al hilo que había quedado colgado en el último número de la colección de Ka-Zar y, al mismo tiempo, trae de nuevo a los antagonistas de la mejor saga de la extinta serie del rubio melenudo: Garokk el Dios Sol u Hombre Petrificado y la sacerdotisa Zaladane.

La Patrulla-X ayuda a Ka-Zar y a Karl Lykos a salvar a la Tierra Salvaje de Garokk. El Dios de piedra provoca un efecto invernadero que convierte a la calurosa comarca en un infierno de hielo.

Karl Lykos es el alter ego de Saurón, el hombre-pterosaurio, antiguo villano de la Patrulla-X que también goza de su momento en el presente arco.

La escena de Tormenta intentando salvar a Garokk es otra de las imágenes más impactantes y estremecedoras de esta etapa.

Otro entretenimiento de quilates y otro paso adelante en el tratamiento de los protagonistas. Ahí está Lobezno, que no se está de matar a sangre fría a un vigía ante la cara de sorpresa de Rondador, poniendo sobre la mesa cierta imagen de psicópata del personaje.

Por su parte, Xavier, que cree haberse quedado huérfano de sus discípulos, decide aceptar la oferta de Lilandra de trasladarse a vivir a su lejano mundo. El número es un viaje al interior del Profesor X, que debido a su estado de ánimo se abre a Lilandra contándole intimidades de su pasado.

Jean, igualmente afectada por la falsa pérdida de Scott y los demás, se traslada a Escocia donde se encuentra con Moira, los ya recuperados Alex Summers y Lorna Dane, y el joven mutante Jamie Madrox, “paciente” del Centro de Investigación Mutante. Lo que se va a cocer allí lo veremos en el próximo tomo.

Sin apenas respiro tras la aventura en la Tierra Salvaje, llegamos a una nueva parada en la particular vuelta al mundo de la Patrulla-X.

A bordo de un barco carguero, los mutantes recalan en Tokio donde se encuentran con un nuevo desafío que amenaza la integridad del Japón y, por extensión, del mundo entero.

Moses Magnum, ya conocido de otras colecciones, es el chalado de turno con aires de conquista que amenaza con provocar el pitote. El villano cuenta, entre otras cosas, con la ayuda de Mandroides, las armaduras ya vistas en los Vengadores.

Por parte de los buenos, la Patrulla-X cuenta con la colaboración de su efímero ex-compañero Fuego Solar, así como de Colleen Wing y Misty Knight.

En definitiva, otro apasionante arco de acción sin freno y de espionaje.

A partir de en este arco podemos notar un mayor protagonismo de Lobezno respecto a sus compañeros. Ya hace unos cuantos números que Logan muestra sentimientos hacia Jean Grey. Pero parece ser más un capricho con el fin de irritar a Scott, porque en su estancia en Japón rápidamente se encapricha de Mariko, la dulce prima de Fuego Solar. La sorpresa viene cuando descubrimos que el mutante canadiense tiene un pasado en Japón y habla japonés perfectamente.

Por si fuera poco, en el siguiente y último arco del tomo, Logan se erige en el eje argumental.

A estas alturas de la película, la Patrulla-X ya es una familia. Con sus disputas y sus roces, pero sin dejar de aflorar sus sentimientos y su estima. Y sin entrar nunca en lo pastoso y relamido como podía ser habitual no hace tanto en Marvel.

Buena prueba de ello es el arco que decía que cierra el volumen, donde todos acaban haciendo piña alrededor de Lobezno.

El escenario se traslada esta vez al Canadá, donde el ministerio de defensa del país insiste en recuperar a su Arma-X. La aventura es sumamente importante al producirse la presentación de Alpha Flight, el primer grupo de superhéroes canadiense. Pero también estamos ante un brutal enfrentamiento entre ambos grupos y otro arco fenomenal.

Conclusión.

Esta nueva Patrulla-X en realidad es un partir de cero. Se conserva la esencia de la colección original, los cimientos, como únicos condicionantes para acabar edificando algo nuevo. La interrupción de la colección durante cinco años, a buen seguro evita cargar con excesivos lastres y facilita crear personajes más acordes a la mentalidad del lector del presente.

Entretenimiento y emoción a raudales y desarrollo de personajes inmejorable.

El apartado gráfico no desmerece al escrito, con un muy buen trabajo de Dave Cockrum y uno todavía mejor de John Byrne.

Sin duda, uno de los tomos indispensables de la Marvel de los 70 y de Marvel en general.

Enlace a la ficha:

26 Comments

on “Reseñas: La Patrulla-X: Omnigold 1: “¡Segunda Génesis!” (1975-1979)
26 Comments on “Reseñas: La Patrulla-X: Omnigold 1: “¡Segunda Génesis!” (1975-1979)
  1. Por obra y gracia de Mr. Claremont (aunque ya había empezado su mentor Len Wein …y alguna cosa, como lo del relanzamiento de la serie con un equipo mutante internacional había sido idea de Roy Thomas, que no tuvo tiempo para dedicarle al asunto ni demasiada prisa en adjudicarselo a otro equipo, aunque urgía un relanzamiento …y tampoco por la situación interna de Marvel y el baile de poderes, Wein, que espabiló el tema, acabó dedicándole demasiado tiempo).

  2. Si se acabará el mundo y solo pudieras llevarte tres comics ,este sería uno de ellos, “obra maestra “en todos los sentidos, para mi roza la perfección, los guiones y personajes son superlativos.
    Lo dicho “obra maestra ” con mayúsculas.

    Buena reseña ROCKOMIC krack como siempre atinas en todo .

    • Una serie que puntúa MUY alto ya desde el comienzo (y va mejorando en lo que comprende este tomo …y todavía va luego a mejor).

  3. Sin ninguna duda gracias a estos personajes y guiones ,XMEN no tuvo rival en los 80 , fueron años maravillosos que cada mes todos estábamos pendientes de las aventuras de este grupo.
    En los 90 vendrían el declive al saturar la franquicia XMEN y nunca este grupo volvería a tener la calidad que en estos años.

    • Aquí todavía falta para los ochenta, Magni, pero la serie ya estaba muy bien con esa saga espacial y la visita a la Tierra Salvaje. Pero lo mejor todavía estaba por llegar) aunque entonces no lo pareciese …ni pareciese necesaria tampoco dicha mejora).

  4. Según Claremont, Thunderbird era otro Quicksilver (Pietro Maximoff): un velocista inestable y constantemente airado, y que tenía la intención de librarse de él a la primera ocasión (la primera ocasión fue para Fuego Solar, que igual sí habría dado juego como secundario, pero eran ya demasiados cascarrabias huraños en el grupo) y casi casi así fue.

  5. Yo todavía me hubiese quedado a gusto con un lustro más de historias dibujadas por Cockrum (buen dibujante y narrador y mejor diseñador de uniformes, como ya había demostrado en la Legión de Super-Héroes, serie que también sería una referencia para Claremont en este reinicio mutante), pero no se puede negar que la llegada de Byrne fue lo mejor que en ese momento le pudo pasar a la franquicia …y que el tándem Claremont/Byrne sería todo un volcán creativo (destinado a acabar como el rosario de la aurora, dada la fuerte personalidad de nos …y el mal carácter del britanocanadiense).

  6. … Bueno, estoooo, la heredera legítima del trono Shi’ar era Ave de Muerte (por entonces villana de la Ms Marvel original, Carol Danvers), despojada de sus derechos sucesorios por parricida. A continuación venía D’Ken (que estaba como una cabra …y era un poquito malvado, minucias habituales en esto de las monarquías 😈), no Lilandra.

    • La aventura en la Tierra Salvaje sigue estando entre mis favoritas de todos los tiempos de los X-Men (aunque casi todas las aventuras de los X-Men en la Tierra Salvaje me gustan bastante).

      • Una de las muchas ideas apuntadas por Claremont para tratar en el futuro y de la que se olvidaría era la de la conexión entre Zaladane y Lorna Dane.

  7. Si ya se que este tomo corresponde último de los 70, pero me refiero a que los 80 fueron para los XMEN.
    Yo lo que nunca entendí, es que se cargaran a las primeras de cambio a AVE DE TRUENO”.
    Las aventuras de XMEN con el imperio Shiar, son de mis favoritas y el origen de LOBEZNO “arma x” es uno de mis comics preferidos.
    Por comparar , solo hay que mirar el origen de cíclope con el de lobezno
    “no hay color ” LOBEZNO se lo come con patatas .
    Lo dicho este tomo ,es uno de los comics más recomendables de todos los tiempos y como muy bien dice SUSO , el siguiente sigue siendo “para negra”

    • Se lo cargaron porque a Claremont no le gustaba nada (le parecía una mala combinación de varios tópicos) y decidió librarse de él a las primeras de cambio (y a su mentor, Wein, que era el creador, no le molestó porque no iba a quedarse en la serie ni como guionista ni como editor, solo estaba en el arranque porque se había comprometido a hacer el relanzamiento).

      • Y no, no era muy original (en poderes y carácter era Mercurio en versión nativo americano), pero soy de los que creen que con un guionista un poco espabilado estos personajes con mal carácter pueden dar muuuucho juego. Eso sí, tenía el hándicap extra de que por entonces los guionistas parecían no saber demasiado que hacer con los velocistas.

        • Supongo Magni, que el corrector te ha jodido una alusión gourmet (pata negra) …y que no te referías a ninguna sórdida práctica sexual asiática.😈

  8. Muchas gracias, amigos, una vez más.
    Creo que es la reseña que me ha quedado más larga. Realmente había mucho que comentar. Y aun y así, siempre se quedan cosas en el tintero.
    Pues sí, esto es otro nivel, desde luego. Aunque en los 70 en Marvel hay otras cosillas de un nivel similar, muy pocas, como universo superheroico Marvel puro y duro no sé si hay nada en los 70 que llegue al nivel de la Patrulla-X de Claremont-Byrne.
    Cockrum lo hace bastante bien, quizás sus acabados sean lo menos vistoso. Pero el trabajo de Byrne creo que es mucho mejor en general.

  9. Tienes toda la razón ROKOCMIC , la 2 génesis de LA PATRULLA X de crs claremont, primero con dave conkrum, y posteriormente supone para muchísimos fans ( entre los que me incluyo) lo mejorcito de los mutantes, y aunque después he disfrutado con PAUL SMITH, ROMITA.J.R. JIM LEE, ninguno ha llegado a temer la solidez y la continua sorpresa en los guiones con villanos antiguos como MAGNETO, SAURON, o con otros totalmente nuevos coo moses magnum, los MANDROIDES, , ¡¡POR SUPUESTO LA INVENCIÓN DE FENIX y el como DOBLE de su muerte, la llegada de KITY PRIDE, el club del fuego infernal , etc,

    A proposito un gran ¡¡ARTICULO ROCKOMIC¡¡, me ha gustado mucho,

    Atentamente LUIS GRANA

    • Es que todo lo que hacía JHON BYRNE era magia , ese SUPERMAN, 4 FANTÁSTICOS, XMEN, HULK, etc un portento la verdad.
      Yo los XMEN en tierra salvaje también me encantan y lo de fuego infernal también es uno de mis comics favoritos, lastima que en los 90 buf no había por donde cojerlos , yo en concreto los aborrecí por culpa de unos guiones planos y personajes ,sin ningún carisma .

      • Entonces sí: Puño de Hierro (y su fusión con Luke Cage Powerman), Marvel Team-Up, Imposible y Alpha Flight, joooooder, sí, coño, sí. Y los Vengadores, por supuesto, que aquellos Vengadores de Byrne y Pérez (y secundarios como Sal Buscema, Alan Weiss y Bob Hall) eran una exquisitez también (con sagas como las de Wundagore, Nefaria y Korvac).

  10. El tomo que me hizo volver al redil con todas las ganas del mundo, que volvió a hacer del cómic uno de mis hobbies y pasiones oficiales y queridas. No puedo decir más.

  11. Muy buenas a toda la peña comiquera!!!….soy de esa mayoría silenciosa que sigue los comentarios a diario y disfruta un montón con lo que se comenta y lo que aprende uno con tanta sapiencia comiquil!!! Jajaja!!!!…quería hacer saber a uno de los que suelen comentar en el foro, en concreto a Jordi Jac, al respecto de quererle hacer llegar una información respecto a un ‘inencontrable mle” que anda buscando, en concreto el 1 de El Planeta de los simios, que creo que anda a la caza de el. Al ser una tienda de Madrid y el estar en Barna, me gustaría saber como hacerle llegar el tlf de la tienda para su posible adquisición (si lo publico aquí seguramente vuele rápido. Ja!)…
    Un fuerte saludo a todos los habituales y peña ignota como yo que seguimos fielmente todo lo que se publica.

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